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"'Si quieres correr, corre la milla. Si quieres cambiar tu vida, corre la maratón" (EMIL ZÁTOPEK)

domingo, 13 de marzo de 2011

Another Brick in the Wall (3:08:45)

(33ª Maratón de Barcelona. 06.03.2011. 42, 195 kms)




COMPETICIONES PREVIAS

El día después de la Jean Bouin inicié mi entrenamiento para esta que será mi sexta maratón, un plan de 14 semanas diseñado para un objetivo en horquilla de 2:59:59 a 03:04:43. Por primera vez, mirando ya "de reojo" a mi sueño de bajar de las 3 horas en maratón. Fuí respondiendo bien al plan, pero llegado el primer test serio, la 1/2 Maratón de Barcelona el 30 de enero, no conseguí el resultado deseado. Realicé marca personal, eso sí, con 1:28:16. Pero la mejora era tan solo de 9" respecto al año pasado, en que además me lesioné a 500 metros de la meta y entré a la pata coja. Calculé que, sin la lesión, hubiera podido acabar en 1:27:35, así que ese era el objetivo que me había marcado para esta carrera, y no conseguí.



Recta de meta, Media Maratón de Barcelona 2011

Dos semanas después, vendría el test más serio: maratón de Gavà, justo 3 semanas antes de la maratón, momento óptimo según la mayoría de expertos para evaluar las posibilidades reales en maratón ( 2 semanas antes es demasiado arriesgado competir a tope en media maratón). NUnca había corrido esta prueba, aunque parte de su recorrido es el mismo que el de la maratón del mediterráneo. Objetivo, de nuevo 1:27:35 o, al menos, bajar de 1:28 ¡Qué menos que marca personal! Resultado: buena carrera hasta el km 19, pero del 19 al 20, por un motivo inexplicable, bajé el ritmo escandalosamente. Había rodado hasta entonces a una media de 4' 11" sin problemas, y en ese fatídico km me fui a más de 4' 25", con lo que mi esfuerzo final hasta la meta fue arduo y acabé en 1:28:20, a 4" de mi marca, establecida 14 días antes.


Entrada en meta, Media Maratón de Barcelona 2011
Lecturas que extraje: como positivo, la marca cercana a 1:28 está claramente consolidada. Como negativo, prácticamente nulo progreso respecto al año pasado y, además, el factor predicción: con estas marcas es difícil aspirar a bajar de 3:05; la mayoría de calculadoras que manejo llevan más bien a un terreno entre 3:06 y 3:08, incluso más.

TESTS

Como es habitual, además de la media maratón realizada a tope, incluyo 3 tests más en la parte final de mi planificación:

1) Series de Bart Yasso, 10 x 800 (en 3' 00" cada una, con recuperación de 400 metros al trote): este test es más una condición necesaria pero no suficiente. Más que un test, es un entrenamiento de velocidad muy exigente. Lo completé sin problemas. Bart Yasso "descubrió" que, si quería correr un maratón en 3 h 00 m , debí ser capaz de hacer series de 800 m en 3 m 00 seg. Para aumentar la dificultad, exigimos que se haga cada serie 5" más rápida.
2) Test de Rodrigo Gavela -adaptado-, 2 x 5000 ( 1er 5000 a ritmo de competición de maratón, recuperación 2' al trote, 2º 5000 a tope): me salió bien, pero con reservas. El ritmo a testar fue 4' 23" (maratón en 3:05), y lo ideal es hacer el segundo 5000 a un ritmo unos 28" /km más rápido. Conseguí sólo 25" de margen. La prudencia extrema recomendaría añadir unos segundos, quizás 5", al ritmo previsto por km

3) Una hora de rodaje a ritmo de maratón: este test lo fallo siempre. Se trata de comprobar la estabilidad del pulso. Se pasa con éxito si la diferencia de pulsos entre el 55' y el 5' es inferior a 10 ppm. Si es mayor, la prudencia aconsejaría sumar al menos 5" por km al ritmo objetivo. En todo caso, es un buen entreno a una semana de la marátón. Me deja un dato positivo: según otras fuentes - Marius Bakken, atleta y entrenador on line noruego - , el ritmo que puedes llevar durante 30' corriendo a tu Frecuencia Cardíaca Máxima restando 30 pulsaciones, es tu ritmo de maratón.

Resumen: veo que se puede intentar 3:04:59, pero que los resultados de media maratón proyectan más bien 3:06:30. Intentaremos pues 3:04:59, sabiendo que lo más normal sería 3:06:30. Y en todo caso, la marca personal (3:07:50) sería siempre una gran alegría. Eso sí, ya hace semanas, meses, que me digo a mí mismo que llegará el momento en que no será posible mejorar la marca, debo estar preparado para una posible decepción; son cinco maratones hasta la fecha, todas mejorando marca.


LA MARATÓN




Panorámica de la zona de salida y meta. Al fondo, las Quatre Columnes de Puig i Cadalfach. Erigidas en 1919 , fueron derribadas 9 años después por Primo de Rivera, justo un año antes de la Exposición Universal de Barcelona; no le apetecía al dictador que Barcelona luciera ante el mundo los símbolos que le son propios. Restauradas a finales de 2010, esta ha sido la primera Maratón de Barcelona de la historia en las que se las podía contemplar al cruzar la meta, y era uno de mis alicientes antes de tomar la salida. Lo había comentado con mis colegas de facebook, Miquel Pucurull incluído. Es de lamentar que llegué a meta tan cabreado, que ni siquiera las miré.


Miquel Pucurull, un mito del atletismo popular catalán. Esforzado runner y aún mejor cronista.


Primeros 10 km
Me he pedido el cajón de menos de horas, porque el siguiente es ya entre 3 y 3:30, y me parece excesiva diferencia. Sigo insistiendo en que en una maratón tan masiva ya - más de 12.000 finishers - hay que introducir, como mínimo, un cajón de 3:00 a 3:15. Bien, la temperatura es suave, el día será soleado. La climatología y el gran número de participantes hacen prever un gran apoyo de público. En este cajón me encuentro con Enric Ribera y David Prats, miembros del simpático equipo Corracatagafo (para los no catalanoparlantes, se trata de la trascripción fonética de la expresión que en castellano sería "corre que te pillo"), y nos deseamos suerte. Al que no veo es a Esteban Arauzo, pero seguro que está por ahí, seguramente en las primeras lineas, para algo tiene una marca reciente en media maratón de 1:21:30, que le "garantiza" maratón por debajo de 2:52, marca estratosférica para un popular de más de 40 años. Se da la salida, y allá vamos.

La salida, según imagen publicada por El Mundo Deportivo. Se me ve en la esquina inferior izquierda.

La ansiedad de no quedar atrapado por corredores lentos me hace completar un primer km demasiado rápido, en 4' 18" (tengo muy cercanas a la vista las espaldas de Enric y David, que van a por el sub 3h, y que por tanto deben rodar al menos 10"/km más rápido que yo). Modero mi ritmo en los siguientes kms, que también son en subidita, como el primero. Me agobian los jadeos quejosos de un tío que tengo detrás. No entiendo como puede estar así ya en el tercer km, no tiene sentido. Por suerte el pavo ya se queda atrás o se retira; lo segundo sería lo más aconsejable, si el volumen de las quejas es proporcional a su dolor...


Llegamos ya a la Diagonal, y viene una bajadita muy agradecida, por esta vía y luego a través del barrio de las Corts, zigzagueando. Me pongo a la altura de dos atletas, uno de ellos una chica a la que, dados los gritos de ánimo que arranca del público, le comento: "marca no sé si la harás, pero ligar, ligas que te cagas". Luego le pregunto que objetivo tiene, y al decirme que bajar de 3 horas, me doy cuenta de que estoy corriendo demasiado - último parcial, 4' 08; aunque sea en bajada, es un ritmo excesivo - , así que me despido, y me quedo atrás voluntariamente. Esta chica responde al nombre de Isabel, y no pudo conseguir su objetivo, pero sí marca personal (3:04:43), quedando 4ª de su categoría.




Total, que me planto en el km 10 en 43' 21", a un ritmo promedio de 4' 20" /km . Es un registro muy bueno, pero no echo las campanas al vuelo porque la mayor parte del recorrido ha transcurrido en bajada y porque la maratón es muy larga, mucho. Pero estoy muy contento porque veo que estoy corriendo con las pulsaciones muy bajas (162 en este punto), lo que me indica que tengo cuerda para rato.



Llegada a la media maratón

En este tramo bajamos a la Gran Via, y la seguimos hasta el Paseo de Gracia, que ascendemos hasta la calle Rosselló, para luego subir por la Meridiana hasta Fabra i Puig, dar la vuelta y cruzar el arco de la media maratón. En este tramo, poco después del km 16, recibo el ánimo de mis niñas - disfrazadas las pequeñas, es carnaval - y sigo contento, pues las pulsaciones siguen por debajo de mi teórico umbral anaeróbico o, dicho de forma más precisa, el 85% (164) de mi FCM (193). Se supone, según he leído, que idealmente el maratón debe correrse ligeramente por debajo de ese umbral, para no llegar a generar lactato, responsable de la caída del rendimiento. En la práctica, en mis maratones las pulsaciones medias han superado a las de las medias, cuando en teoría han de ser como un 8% inferiores. Bruto que es uno...






Carteles con los que mis hijas me animaron a mi paso por el km 16, cerca de casa


El caso es que me encuentro tan bien que llego a pensar que quizás hoy hubiera tenido que hacer el primer intento de bajar de 3 horas. Incluso fabulo con la idea de hacer marca de media maratón dentro de la maratón. Lógicamente no lo consigo, pero la paso en 1:32:08. Genial. Si igualase la segunda media, pulverizaba mi marca, pero sé bien que la segunda media en BCN es bastante más dura que la primera.


Mi suegro, ex-atleta de medio fondo con brillantes registros en su época juvenil, está por allí, en la Meridiana. El suele criticar mi manera de correr, muy rígida, pero esta vez me dijo después de la carrera que me vio muy bien, muy suelto.


Liderando a un grupo de corredores en la Avenida Meridiana, camino del km 19




Por cierto, llevo ya un buen rato haciendo mis cálculos para el objetivo. Y si antes los hacía para un ritmo de 4' 25", al verme tan bien he pasado a calcular para 4' 23", o sea, maratón en 3:05. Al pasar la media llevo un colchón para conseguirlo de 22", no está mal.



Paso por la media maratón
Hasta el km 30

Bajando hacia la Gran Via


Este tramo de la carrera es estéticamente el más monótono. Se va por la Gran Via hasta la Rambla Prim, en un trayecto feo y con escaso público. Se desciende por la Rambla Prim, y luego se llega a Diagonal, que se sube hasta la Torre Agbar para luego bajarla hasta la ronda litoral. Aquí lo que mosquea mucho es que , tal y como sucede en la Meridiana, cuando tú estás subiendo los más rápidos que tú ya están bajando, para recordarte lo "miserable" que eres. Luego cuando tu bajes les recordarás a otros lo "miserables" que son ellos, pero eso nunca es un consuelo. En fin, que en este tramo es cuando uno empieza a notar lo cansado que está. En el km 10 empecé a notar molestias en los isquiotibiales derechos; con ello ya contaba, aunque esperaba su aparición más tarde. No me preocupé en exceso, porque sabía que al final me olvidaría de esa molestia. Con lo que no contaba es con otro dolor que nunca había experimentado en competición, al menos de esa magnitud: empezaban a dolerme ambos cuellos del fémur; para que nos entendamos, las "bisagras" de las piernas, el punto donde el fémur se une al tronco...




Llego por fin al km 30, en 2:11:40. El ritmo promedio desde la salida hasta aquí ha sido de 4' 23". Fantástico, clavado para llegar a la meta en 3:04:59. En el avituallamiento me da mi botella de Powerade el amigo Toni De Las Heras, que lamentablemente se ha lesionado y no ha podido correr esta que iba a ser "su" maratón, su segunda maratón y la primera en que sin duda bajaría de 3 horas, para algo en Gavà 3 semanas antes había firmado 1:22:08, marca que hace predecir realizar el maratón en poco más de 2:53. Toni me anima y para la meta que me voy. Aprovecho para decirte, amigo que me vas a leer, que te rompes demasiadas veces y eso es síntoma de que algo falla en los entrenamientos. Creo que los gemelos son tu debilidad; si fueran las articulaciones te recomendaría la glucosamina, que a mí me ha funcionado muy bien con mis molestias de rodilla.



Paso por el km 30
Oh, poco antes del avituallamiento del km 30 he saludado a David Prats, que ha tenido que retirarse lesionado. El pobre David también "cayó" en la Media de Gavà. Los isquios se la han vuelto a jugar, pero el tío ha aguantado hasta el km 30; sólo él sabe lo que habrá sufrido. Pocos atletas he conocido con tal espíritu maratoniano; yo lo siento en mí interior también. Es una atracción poderosa, difícil de explicar: la fascinación de exprimir tu cuerpo, los pensamientos que vuelan, van y vienen; los cálculos, el trance, el estado alterado de conciencia... Tantas y tantas cosas que sólo el maratón puede ofrecer. Apenas he cruzado la meta ya he deseado estar en la línea de salida del siguiente. Yo no soy un runner, soy un maratoniano. Yo no empecé corriendo diez miles, luego hice mi primera media y por fin corrí un maratón, evolución por la que casi todos los atletas populares pasan, Yo no. Yo sólo había disputado 5 carreras populares ( un 1200 m, un 11000 m, dos 10000 m, una media) antes de mi primer maratón ¿Por qué? Porque yo en marzo de 2007 - fecha en la que aún no había participado en ninguna carrera popular, si descuento una cortita que hice a los 18 años - ví pasar a 3 keniatas en cabeza del maratón por delante de mi casa, luego ví la muchedumbre que les seguía, y me dije : "son todos unos héroes. El año que viene yo quiero estar ahí abajo". Y allí estuve. Y las carreras que hice previamente fueron simples pre-requisitos. Los maratonianos no somos mejores ni peores que los atletas de otras especialidades; pero somos diferentes, estamos hechos de algo distinto.


Enric Ribera Pujals y David Prats Vinyals, corriendo codo a codo

Del 30 a la meta ( o como perdí una marca de un plumazo)

A partir de este punto es cuando de verdad empieza el maratón. Correr muy pronto dejará de ser divertido para convertirse en: "ya he tenido bastante, Que se acabe esto de una p... vez". Serán 5 kms por la avenida litoral hasta llegar al Arco de Triunfo, luego una parte del recorrido bonita y animada con mucho público - Ronda Sant Pere, Plaza Catalunya, Portal de l'Angel, Via Laietana, Ferran, las Ramblas - , y finalmente una subida mortal desde Colón hata la Ronda Sant Pau, Sepúlveda y la meta.


Pues bien, empiezo mal este tramo. Así como el año pasado iba siendo adelantado por corredores, aquíi soy yo el que gana posiciones, pero con ritmos insuficientes para mi objetivo: 4' 41", 4' 34", 4' 39", 4' 35". Total, que al llegar al km 34 el ritmo promedio total es de 4' 25": ya me he pulido medio colchón, que tanto me costó ganar. Al avituallamiento del 35 me planto en 4' 42", y en el 36 me olvido de apretar el lapsus del crono. ¿Qué está pasando? Las "bisagras", me duelen, soy incapaz de llevar la amplitud de zancada que necesito. La sensación es la misma que cuando estás acabando una tirada larga, pero bastante más dolorosa, y con otro terrible diferencia: esto no es un entreno, aquí no vale bajar el ritmo... Me da rabia, porque de pulsaciones voy razonablemente bien (169, 170), y no noto dolores musculares.


Km 35

Mis hijas y esposa me animan poco después del km 36, y aún puedo sonreirles, porque tengo el convencimiento de que no voy tan mal, y que todavía podré hacer marca personal. Al bajar por Portal de l'Angel veo mucho público, parado y callado, y levanto los brazos varias veces para pedirles ánimo. Responden de inmediato con vítores y gritos. Hay que darle un 10 al público de esta maratón. Barcelona y sus visitantes se han echado a la calle a animarnos, en muchos caos por nuestro nombre, impreso en el dorsal. Es una sensación muy, muy agradable. Km 37, olvido de nuevo mirar el parcial. Kilómetro 38, llego aquí en 2:48:58, lo que implica 2 cosas: que he realizado los último kms al mísero promedio de 4' 42" /km y que me he acabado de zampar el colchón que tenía. Horror.

Poco después del km 36, de nuevo cuento con el ánimo de mi familia. Lástima que ese corredor polaco confunde a mi mujer con una fan y me chafa el video. Si se pone la pausa , se puede apreciar con claridad su sonrisa bobalicona tipo "qué buena está esta tía, y he ligado". Le perdono por ser maratoniano y porque los polacos me caen muy bien...


Yendo hacia el 39, bajando por la Rambla intento reaccionar, y me pongo en 4' 33". No está mal, pero es insuficiente para recuperar, teniendo en cuenta lo que se avecina.


Apretando los dientes en la bajada por las Ramblas

Ahora subidita hasta el 40, y por ello poco que objetar a mi mal 4' 46". Aquí estoy en 2:58:17. Chungo. Para hacer marca habrÍa que ir a meta a un promedio de 4' 21", y en estado físico en que me encuentro, no lo veo factible.



Cruzando por el km 40. Delante de mí la atleta catalana Anna Riera, del equipo L'Aire. Me suena de otras carreras porque debemos tener marcas similares. Me adelantó poco antes de la imagen, pero aunque cruzó la meta antes que yo, su tiempo real fue 1" peor que el mío (tomó delante de mí la salida). En todo caso, Anna fue la segunda en la categoría mujeres 45-54, lo que tiene un enorme mérito. Debo confesar aquí que durante algunos minutos me estuve cagando en el corredor de mi izquierda, vestido de amarillo. Hizo de liebre de Anna durante los kms previos, y me irritaban profundamente sus constantes gritos de ánimo hacia ella. Estuve muy cercano a girarme y gritarle: "Vols callar, si us plau?". Y es que llegado cierto punto de la maratón, todo lo que no sean ánimos del público en forma de palmas mosquea bastante, al menos a mí


En efecto voy hasta el 41 en 4' 45". Ahí ya soy consciente de que la marca no es posible, pero el jalear y ánimo del público me lleva adelante. Poco antes de llegar al 42 ya extremo las precauciones, y al consumar un parcial de 4' 41", llegando en 3:07:44, la prudencia me vence. Puesto que la marca (3:07:50) es ya del todo imposible, bajo el ritmo descaradamente. Es inútil arañar unos segundos; la marca es imposible y lo mejor es evitar una estúpida lesión forzando la marcha a estas alturas.

En la recta de meta, aminorando el ritmo ante la imposibilidad de marca. En cambio, el atleta de mi derecha va con todo para entrar a tope y arañar unos segundos al crono. Me deja como "perdedor" en la imagen, y no me mola nada...
A meta en 3:08:45. Cierta tristeza, y sobre todo desconcierto, por haber pasado de cumplir el difícil objetivo inicial a ni siquiera tener posibilidad de marca en apenas 8 kms, los que separan el 30 del 38. A ver, siendo justo conmigo mismo, he mejorado 2' 29" respecto al año pasado, pero me he quedado a 55" de la marca conseguida en Mediterráneo 2010.



Entrando en meta, en perspectiva isométrica

Entrando en meta, perspectiva frontal. Compárese con la anterior imagen, parece mentira que pertenezcan a prácticamente el mismo instante. Yo viví mi llegada más bien como en la primer a imagen, me parecía inmensa la anchura de la avenida y la distancia entre corredores.


¿QUÉ HA PASADO?

He conocido distintos "ladrillos" de lo que llaman "el muro". En realidad, se entiende por muro al momento en que las reservas de glucógeno se agotan, con lo que el metabolismo de los glúcidos da paso al de las grasas. La grasa es un combustible menos eficiente que la glucosa, por lo que ese choque da lugar a la imposibilidad de mantener o aumentar el ritmo de carrera. El momento en que eso sucede depende de muchos factores y obviamente de cada corredor, pero existe cierta unanimidad en que suele aparecer a partir del km 30. Este sería el "ladrillo del glucógeno". Claramente diría que lo sufrí en mi segunda maratón. En esta ocasión francamente he llegado bien hidratado, con mi dieta hiperglucídica sueca, rigurosa y bien hecha durante la última semana.


Rabia

Hay otro ladrillo que forma parte del muro, y que también puede darse en competiciones de más corta duración: "el ladrillo cardíaco". Cuando se traspasa el umbral anaeróbico, empieza a generarse lactato, auténtico veneno de la musculatura. El cuerpo se rebela, dice "hasta aquí"; y el ritmo no puede mantenerse. En esta carrera en cambio, mi frecuencia cardíaca se ha mantenido en niveles muy favorables; me he puesto a 174 ya en el km 36, cuando el año anterior ya estaba en ese nivel desde la media maratón.

Podríamos hablar también del "ladrillo muscular": dolores o molestias, producidad por el cansancia de estar corriendo durante tanto tiempo, que impiden en un momento dado sostener cierto ritmo.


La medalla menos celebrada de mi aún muy corta vida deportiva
Todos estos muros yo los he sufrido en mis anteriores 5 maratones en mayor o menor medida, pero esta vez me he dado un trompazo contra un nuevo ladrillo, de alguna manera desconocido para mí: "el ladrillo del esqueleto". Mi dolor era más "óseo" que muscular, y me impedía dar las zancadas de la amplitud necesaria. Esto puede sonar a excusa y de alguna manera lo es, ya que si vemos el siguiente gráfico, que representa mi velocidad media por km en las últimas 3 maratones de Barcelona vemos que, por h o por b, mi ritmo en la segunda mitad de las 3 carreras se va reduciendo paulatinamente (la aceleración final en 2010 se debe a mi "sprint" para lograr marca).


En cambio, y esto me da esperanzas para el futuro inmediato, las pulsaciones medias han ido bajando en cada edición de la maratón de Barcelona:




He sabido del caso de algún corredor - confesado en su propio blog - que en esta edición de la maratón ha intentado - con éxito - bajar de las 3 horas, con el siguiente, y a mi entender salvaje, método: llegar al km 30 a un ritmo promedio de 4' 08" /km (el ritmo para 02:59:59 es 4' 16"; manteniendo 4' 08" hasta el final se lograría una marca de 2:55 o menos) y, a partir de ahi malvivir de ese colchón de 4' que se ha generado hasta entonces, siendo conducido a meta por dos liebres a ritmos cercanos a 4' 30". La antiestética jugada le ha salido bien (02:58:27), pero la veo contraria al espíritu de un maratoniano. Por cierto, esas liebritas me habrían ido a mí de fábula: mi tiempo habría sido de 3:06:23, marca personal.

Otro triunfador ha sido Enric Ribera; este corredor nunca falla, es un reloj suizo. 2:58:25 y 63º de su categoría (la misma que la mía), que le sitúa entre el 2% de los mejores. No es su marca personal, pero bajar de 3 horas en maratón es una empresa tan difícil que el simple hecho de lograrlo debe suponer una enorme alegría.

Mi buen amigo Oriol Riba, duatleta - es runner y casteller - con el que he compartido tantas carreras, entrenamientos y reflexiones, finaliza en 3:18:36, mejorando en 2' su marca del año pasado, gracias a una gloriosa remontada desde el km 40 en la que ha conseguido esos 2' de mejora respecto a 2010. ¡Eso no está al alcance de cualquiera!


Oriol Riba

La cruz de la moneda le corresponde al amigo Esteban Arauzo, al que adelanté sin saberlo. Este magnífico corredor se plantó en el km 25 en 1:44:18, es decir, un ritmo promedio de 4' 10" /km que de mantenerlo, le habría puesto en meta con 2:56 (como dije antes, el potencial actual de Esteban en maratón opino que es 2:52). Algo debió fallar, porque baja el ritmo y pasa por el km 35 andando. Consigué finalmente acabar el maratón en 3:15, tortando durante los últimos kms. No he hablado con él, pero me temo que Esteban se ha pegado un murazo considerable.


Esteban Arauzo, con camiseta blanca, pasando por delante de la Sagrada Familia


Desde aquí les mando un mensaje cariñoso a Toni D.L.H. y Esteban: hacéis marcas alucinantes en los diez miles y las medias, marcas a las que yo ni sueño acercarme. Teneís unas cualidades evidentes para este deporte. Pero el maratón es otra cosa. Y vosotros, que podíais firmar 2:55 sin excesivos problemas, uno se me lesiona a menos de 3 semanas para el maratón, y el otro se me pega un murazo o se lesiona en el km 30. Reflexión. Pensad que un simple "humano" como yo del atletismo - vosotros os acercáis a "héroes" o "semi-dioses" populares - lleva ya 6 maratones en 3 años en el zurrón, y en ellas, salvo en esta última siempre he mejorado mi marca respecto a la anterior, en 2 de ellas he sufrido alguna lesión menor semanas antes, y nuncahe tenido que ponerme a andar, aunque el cuerpo y las voces interiores que escuchaba me lo pedían. Mentalización y mimar nuestro cuerpo, es lo que necesitamos.


Mencionaré a un colega, Guillermo Tuñi, que tan buenos consejos me dio para correr mi primera maratón. Guillermo acabó en 3:24:14. Creo que su objetivo era bajar de 3:30 y lo ha conseguido con holgura. ¡Enhorabuena! Pero le voy a dar también un cariñoso "toque"de los míos: quien ha sido capaz de hacer 1:30:41 en la Media de Barcelona, 4 semanas después debería completar la maratón sin problemas y con bastante holgura por debajo de 3:15.


Guillermo Tuñi
AUTOCRÍTICA

Ser un corredor "indoor" - de los 5 entrenamientos de carrera semanales, sólo uno es en asfalto, el resto en cinta - no puede ser bueno, y probablemente frena mi progresión. Pero hay más cosas... Probablemente me ha faltado entrenar lo que Greg McMillan llama "long run with fast finish". Es decir, una tirada larga en la que en los últimos kms, al menos 20', se busca como velocidad promedio el ritmo previsto para cometir en maratón, acabando a tope, incluso al sprint. Con ello se entrena la capacidad de aumentar la velocidad y de mantener el ritmo objetivo cuando ya se está muy cansado y se llevan muchos kms en las piernas. Mc Millan aconseja alternar este tipo de entrenamiento con una tirada larga suave; una semana la fast finish, y la siguiente la "normal". En esta ocasión prescindí de este tipo de entreno porque durante el ciclo disputé 3 medias a tope, y pensé que tanta competición podía sustituirlo, pero creo que me he equivocado. Hacer una buena marca en media maratón no implica necesariamente realizar la marca que le "corresponde" en maratón. Dicho de otra forma, correr una media a 4' 11" no me garantizará hacer maratón a 4' 25" si no he efectuado el entrenamiento adecuado. Todas mis tiradas largas han sido suaves, a un ritmo entre 5' 10" y 5' 00" /km. Creo que, además de introducir la fast finish long run, debía haber intentado en las última salidas rodar algo más rápido de promedio, entre 4' 47" y 4' 45".


LOS NÚMEROS DE MI MARATÓN

Tiempo: 3:08:45. Primera media en 1:32:08
Ritmo promedio: 4' 28" /km
Lugar absoluto, 1074 de 12534 (8,6%)
Lugar en categoría hombres 45-54: 159 de 2650 (6%)
Frecuencia Cardíaca Media: 167 (86,5% de la máxima)
Máxima frecuencia: 185

SIGUIENTE OBJETIVO

Lo tengo claro: bajar de 3:05. Llegar a la media en el tiempo que ya he conseguido en esta ocasión, 1:32, y correr la segunda mitad al mismo ritmo. Eso me lleva a meta en menos de 3:05. Lo podría firmar. El asalto al 2:59:59, siendo realista, debe esperar. Para lograrlo con alguna esperanza fundada de éxito debo realizar antes al menos una marca sub 3:05, y sobre todo, mejorar mis tiempos en media. Aún no he sido capaz de bajar de 1:28, y aunque soy más optimista que la mayoría de corredores - que opinan que para bajar de 3 horas en maratón hay que poder bajar en una media de 1:25 -, debo conseguir bajar con cierta holgura de 1:26. Salud y kms a todos. Me despido con una foto y las bellas palabras que le he tomado prestadas de su facebook al colega David Prats, que me emocionó leer; palabras con las que me identifico totalmente y hago mías. Amb el teu permís, David! :-) Traduzco al castellano; el original catalán me parece más bello y eufónico - no en vano es una lengua mucho más suave, musical y, ¿por qué no decirlo?, más bonita que la de Castilla. En esto soy neutral, el castellano es mi lengua materna -, pero el significado es el mismo:



"Yo te quiero, a pesar de todo, Maratón. Es cuando estoy contigo cuando soy tremendamente feliz. Es cuando siento mis piernas y mi corazón latir a mi ritmo, cuando recuerdo el miedo de nuestro primer encuentro. Cuando pienso en lo que te he querido y te quiero, lo que te he odiado y lo que te odiaré. Pienso en lo que me has dado y en lo que me has quitado, lo que por tí he perdido y perderé".


Sonriendo hacia el km 36

sábado, 1 de enero de 2011

One Step Beyond...

One Step Beyond... (3:07:50)
(Marató del Mediterrani. 24.10.2010. 42,195 kms)




Ya estamos en 2011. El trabajo y los "líos" en que me meto (tengo dos "pupilos" a los que les he preparado sendos entrenamientos para maratón) me han mantenido alejado del blog. Pero tenía que publicar esta entrada, un maratón siempre la merece.


Estoy calentando en la orilla del Canal Olímpico, donde está situada la salida. Llevo varios días con molestias en la base de la espalda, un esporádico dolor punzante que me obliga a realizar una mueca. Me encuentro con Enric Pujals, que correrá la media maratón, y que me asegura que al empezar a correr el dolor desaparecerá, pero que problamente tras la llegada estaré hecho polvo.


Como siempre, decido el objetivo prácticamente sobre la linea de salida. El entrenamiento para esta maratón lo he enfocado hacia una horquilla entre 3:06:28 y 3:03:27. El test 2x5000, realizado con éxito 11 días antes para un ritmo de 4' 24", me permite aspirar a 3:05:40. Sin embargo, el resultado del test posterior de 60' a ritmo de competición me llama a la prudencia, pues se dispararon las pulsaciones. Decido pues intentar ir a 4' 25", un número más redondo y que proyecta acabar en 3:06:24. Esa marca me satisfaría muchísimo, pues psicológicamente me haría saltar la barrera del 3:07:30, marca intermedia entre 3:00:00 y 3:15:00.


Tomo la salida cruzando unas palabras - charlaremos a ratos durante los primeros kilómetros - con Vicenç Solé, un simpático y muy veterano corredor "compulsivo", que no se pierde una carrera. Este será el primer maratón en el que he decidido correr sin música. Es cierto que ésta ayuda en ocasiones, pero también te evade un poco de la realidad, y hoy quiero estar muy consciente y centrado en mis sensaciones. Lo tendré fácil, pues para calcular la ideonidad de mi ritmo decido el siguiente método: cada vez que llegue a un kilómetro par, dividiré por 2, y guardaré el resultado en la "Memoria 1". Entonces multiplicaré por 9 y guardaré el resultado en la "Memoria 2" . A continuación multiplicaré por 10 la "Memoria 1", y de la "Memoria 2" restaré este último resultado para obtener el tièmpo parcial que le corresponde a ese punto kilométrico. Parece complicado pero no lo es tanto, veamos un ejemplo:


Al pasar por el kilómetro 22, divido por 2. El resultado es 11. Multiplico por 9. Si el ritmo objetivo fuera 4' 30", aquí podría llegar pues en 99'. Pero 4' 25" son 5" menos por kilómetro. Así que multiplico 10 ( 2 veces 5) por 11. Son 110". 99' menos 110" queda en 97' 10".


Este método de cálculo consigue mantenerme concentrado y ocupado. Además la resta de los segundos produce un efecto psicológico de "colchón" de tiempo, pues si en el peor de los casos mi ritmo real es de 4' 30", ya conseguiría marca personal. Reconozco que en algún momento te haces un lío, "borras" y rehaces la operación. Y es que correr a un ritmo de 4' 25" mientras vas haciendo multiplicaciones y restas es un pasatiempo duro. Pero ya me habréis oído mencionar en alguna ocasión que el atletismo y las matemáticas guardan una estrecha relación. Eso sí, en estas carreras me acuerdo de la madre de los científicos del pasado, que nos han liado, igual que los sajones con sus libras, sus onzas y sus millas. Habría que haber escalado el tiempo en escala decimal, coño. Días de 100 horas, cada una de ellas con 100 minutos, y a su vez estos con 100 segundos. Que por cierto sería un método para citarse muy preciso. Por ejemplo, en lugar de decirle a tu cita "quedamos a las 5 y media de la tarde", le dirías "nos vemos a las 73", y tan anchos :-) (Para los maníaticos de la precisión, la hora 73 sería exactamente las 17 horas, 31 minutos, 12 segundos de nuestro sistema vigente).


Ritmo cardíaco por km comparado con el año pasado

Venga, voy a dejarme de historias y voy a seguir relatando mi carrera. La competición adquiere carta de naturaleza cuando los atletas de media maratón llegan a la meta. Entonces nos quedamos solos sobre el asfalto los 200 y pico maratonianos , que en general corremos muy separados unos de otros. Es una gozada, la verdad. La auténtica soledad del corredor de fondo. Lo que se echa a faltar es público, la verdad. El trazado no ayuda, pero no todo puede ser perfecto. Me pasa una pareja de atletas, y poco después me pasa otro. Compruebo que he disminuido ligeramente el ritmo. De pulsaciones voy bien. No trato de conectar con ellos, no quiero forzar la marcha, pero durante los sucesivos kilómetros me empleo a fondo para mantener la distancia con ellos, que no se me escapen. Por cierto, llego al medio maratón en 1:33:23, exactamente el mismo parcial que conseguí en la última maratón de Barcelona. El tiempo es bueno, apenas 12" por encima del tiempo objetivo. Otra casualidad es que estoy corriendo con el dorsal 56, el mismo que se me asignó el año pasado.



¡Sexto de mi categoría!


Bueno, ya he pasado el km 32, empieza el maratón de verdad. He perdido desde la llegada al medio maratón el colchón de segundos de que había dispuesto, va a ser muy complicado ya el 3:07:29, pero voy bien para conseguir mi marca personal. Pienso en que es posible que aparezca entre los espectadores mi compañera de trabajo Ingrid, a la que le dí un marrón glace para que me lo entregase como avituallamiento. Mientras voy avanzando, y doblando corredores desde hace rato. Es una de las debilidades de esta prueba: se corre en circuito y se hace por tanto monótono, la repetición de paisaje no ayuda nada. A cambio, la sensación de doblar a alguien te hace sentir poderoso. Giro en la rotonda, los doblados seguirán una vuelta más. Y me dirigo al puente, el único tramo con un poquito de subida. Km 39, ahí estamos. Y entonces aparece Ingrid. Me anima mucho verla, me da mucha energía, se pone a correr conmigo unos metros con sus tacones. Le digo que no necesito ya la castaña, que voy sobrado de fuerzas, y me despido.



Tras el encuentro con Ingrid


Está claro que el maratón se corre con la cabeza (hay quien dice que también con lo que nos cuelga entre las piernas). La aparición de Ingrid me da tanta moral, tanta fuerza, que me disparo como un cohete. Y hago algo que en una carrera popular masiva ni se me pasa por la cabeza, que es COMPETIR, pensar en la clasificación. El año pasado quedé en el lugar 33º absoluto y el 8º de mi categoría, y este año quería mejorar ambos resultados. Veo desaparecer tras el túnel que baja al Canal Olímpico a dos corredores (los que me pasaron kms antes). Calculo el tiempo que me llevan de ventaja, cercano a 15". Veo factible atraparles... Moltes gràcies, Ingrid! Vull que en vinguis a veure a totes les maratons :-)



Bordeando el Canal Olímpico, a la caza de 3 atletas


En efecto, voy como una moto, a cazarles, y pco después de completar la mitad del perímetro del canal les paso, y a otro más de propina. Noto los jadeos de uno a mi espalda, y como estoy compitiendo, doy un pequeño tirón extra. Lo fundo. Los jadeos se pierden en la lejanía. Miro el cronómetro. Ya no me da tiempo a atrapar al corredor que me precede, pero voy a hacer marca personal de largo. Ya lo creo. 3:07:50. Incluso sueño con el podium, pero no. He quedado 6º de mi categoría. No está nada mal.





¡Marca personal!



Llego con tanta energía, tanta euforia, que sigo corriendo al cruzar la meta, y me han de parar para que salga del circuito y me meta en la fila de entrega de medallas. He acabado super entero físicamente, ha sido mi mejor maratón. No hablo de la marca, sino de acabar fresco, haciendo los 2 últimos kms en progresión. Eso sí, en mi "debe", sigo sin conseguir que la segunda mitad del maratón (1:34:27) sea más rápida que la primera (1:33:23). Aunque en Barcelona, fue peor (1:37:51 la segunda mitad, 1:33:23 la primera).





Euforia




Aún había gasolina



Y ahora, ya apuntando al Maratón de Barcelona. El objetivo será bajar de 3:05, y por primera vez ya miro de reojo al sub 3 horas: el entrenamiento me lo he diseñado para una horquilla entre 3:04:43 y 2:59:59. Sigue la asignatura pendiente de los diez miles: 40' 13" en la Mercè, 40' 42" en la Jean Bouin, 40' 54" ayer en Nassos. No consigo bajar de 40', cuando mi marca en media maratón (conseguida corriendo a la pata coja los últimos 500 metros) me augura 39' 44". Quizás es psicológico, lo paso mal en las carreras de 10 km, ya no me divierto. Las medias empiezan a gustarme más, pero disputo pocas. Aunque según los números es mi mejor competición, me siento tan maratoniano, que me paso el año deseando que llegue el día soñado. Las medias son sólo tests para mí. El domingo que viene me toca una, Sitges. Tiene encanto. Iré a por marca, no puede ser de otra manera. ¡Feliz año a todos! SALUD Y KILÓMETROS.



¡Sí, coño!

miércoles, 11 de agosto de 2010

Fin-de-Siècle


Sidonie Gabrielle Colette, novelista francesa de finales del XIX, principios del XX


El Fin-de-Siècle es un cocktail de autor y procedencia desconocidos, aunque parece que fue creado allá por 1920. Su estructura obedece a los cánones clásicos: potente base alcohólica, vermouth y bitters; es por ello que constituye un vigoroso y estimulante aperitivo, con el que a menudo afronto las comidas dominicales. Su inspiración es inequívocamente francesa, dada la presencia del Amer Picon. Así pues, el nombre que recibe es muy afortunado, evocando la decadencia que sobrevino al final de la Belle Epoque, y la expectativa ante el inminente nuevo siglo (que tristemente se manchó pronto de sangre con la primera guerra mundial).

La receta original, que admite pocas variaciones, se encuentra idéntica en todas las fuentes consultadas:

6/10 Gin (7,2 cl)
3/10 Vermouth dulce (rosso) (3,6 cl)
1/10 Amer Picon (1,2 cl)
1 golpe de orange bitters
Graduación alcohólica: 32,7 º
Contenido alcohólico: 31,4 gr.
Hidratos de carbono: 10 gr.




Se prepara en el vaso mezclador, lleno de hielo hasta sus 3/4 partes, vertiendo los ingredientes y removiendo al menos 30 segundos. Se cuela y se sirve en copa clásica de cocktail helada. Esta bebida no lleva adorno o guarnición, aunque si deseamos de todas formas embellecerlo, atendiendo a sus componentes no le iría nada mal un twist o rodajita de naranja.





* Gin: Utilizaremos una ginebra clásica, london dry gin. Mis favoritas entre las premium son la Hendrick's (escocesa, por cierto) y la Bombay Sapphire. Para este cocktail, veo que hay quien recomienda fervorosamente Martin Miller's: http://www.twoatthemost.com/martin-millers-gin/ . Otras ginebras que consumo habitualmente son la Bombay , la Tanqueray, y recientemente me he aficionado mucho a la espléndida Seagram's, americana y muy, muy seca. Y nunca despreciemos la mítica Gordon's. Ahora que estamos en una época de moda de la ginebra premium, gracias a la avalancha imparable del gin & tonic - del que pronto he de escribir, porque se dicen y se hacen tantas barbaridades tras las barras que me veo obligado a intervenir con mis modestos conocimientos en la materia -, conviene no olvidar que existen en el mercado grandes destilados por menos de 12 €. Adoro las bebidas de calidad, pero aunque mi querida esposa no me crea, tampoco soy amigo del derroche y no veo necesario gastarse más de 30 € para adquirir una botella de G'Vine o Citadelle, salvo excepciones puntuales - un capricho es humano - , que nos sobre el dinero o que nuestro espíritu snob prevalezca sobre el sentido común...


Dos gentlemen vestidos para el cocktail


* Vermouth dulce: el más sencillo de encontrar es el Martini rosso, pero como ya comenté en su día, un sencillo vermouth de pueblo a granel de zonas como el Penedès, Tarragona o el Priorato, puede suponer una gratísima experiencia, gracias a su mayor cuerpo y carga herbal. Otras buenas marcas embotelladas son el Noilly Prat (más conocido por su versión blanca seca), el Perucchi y el Yzaguirre.


* Amer Picon: es un aperitivo francés, amargo y agridulce con aromas anaranjados, elaborado mediante infusión en alcohol neutro de pieles de naranja (frescas y secas), quinina, jarabe de azúcar, raíz seca de genciana, hierbas y especias diversas. Es un ingrediente esencial de una bebida muy popular en el País Vasco-Francés, el Picon Punch ( se vierten 6 cl. Picon y una cucharadita de granadina en vaso alto y ancho (tipo sidra) lleno de hielo. Se completa el vaso con soda y una piel de limón. Opcionalmente, se pueden añadir de 2 a 3 cl. de brandy)



Picon Punch


El problema es que el Picon actual dista mucho del original. En su día su graduación alcohólica era elevada, como la de los destilados, 39º. Y con esa graduación en mente se creó el Picon Punch. Pero a partir de 1970, la casa Picon ha ido rebajando el contenido alcohólico, primero bajándolo a 25º y posteriormente, en 1989, una nueva rebaja lo deja en los actuales 18º, menos de la mitad que la graduación original, lo que provocó la cólera de sus fieles consumidores. Lógicamente, el producto aguado ha perdido carácter y algunos de los cocktails que se elaboraban con él han perdido sentido.


Actualmente existen dos productos Picon: Picon Bière, que es la evolución del clásico, pensado para consumir mezclado con cerveza, y Picon Club, orientado para combinarlo con vino blanco seco. El Picon Bière sigue funcionando en el Fin-de-Siècle, pero sería cuestión de ir al bar Dry Martini, y pedirle a Javier de las Muelas que me regale una de las botellas del Picon original que decoran las paredes de su magnífica coctelería... :-)


Para los alquimistas, existe una receta para preparar Amer Boudreau, que vendría a ser un intento de emular el Picon original, publicada por Jamie Boudreau. Consiste básicamente en mezclar amaro Ramazzotti con tintura casera de naranjas amargas, orange bitters y agua mineral:



* orange bitters: puede parecer supérfluo añadir orange bitters cuando en sí el Picon es ya un amargo anaranjado, pero así figura en la recete original. En la foto de los ingredientes figuran los "oranje bitters" que fabrica De Kuyper en Holanda. Es una buena bebida, pero poco concentrada y más útil para completar tragos largos. En su lugar seguramente es mejor utilizar Angostura orange bitters, última creación de está mítica marca - famosa por su mítico bitter aromático - que desde hace poco se comercializa en España. Atención: es un bitter magnífico, buenísimo, de pronunciado carácter de naranja, pero es tan concentrado que una sola gota de más nos puede arruinar cualquier cocktail.¡ Avisados quedáis!




Excelente producto, Angostura orange bitters

Bien, ya sólo nos queda servir el aperitivo, preparar nuestro Fin-de-Siècle y paladearlo mientras nos trasladamos mentalmente a la elegancia, decadencia y sofisticación europeas de 1920, poco antes de que llegase la Prohibición americana (1920-1933). Pero esa es ya otra historia...


El glamour de los 20's

jueves, 13 de mayo de 2010

Mi maratón para runners

Más de un mes sin escribir en mi blog, es grave... Y prometí relatar mi última maratón desde un punto de vista más técnico, para esos runners que me siguen. ¡Vamos allá!


Empezaré con algo que es poco técnico, más bien emocional. Esas sensaciones especiales minutos antes de empezar el maratón. Mientras me acerco al pabellón donde está el servicio de guardarropa, no sé porqué pienso en todos esos grandes atletas del Tercer Mundo, esos keniatas, etíopes, eritreos... Esos hombres negros que hace siglos fueron capturados en Africa , llevados al Caribe y a América del Norte como esclavos, y que ahora en el siglo XXI destrozan todos los registros en las pistas: jamaicanos en la corta distancia, etíopes y keniatas en el fondo. Y me siento orgulloso de compartir con ellos el amor por este deporte, que sobre el papel es el más sencillo de todos, pero que en la práctica requiere no sólo potencia en las piernas, sino cálculo, concentración, disciplina y fortaleza mental.


Como he pedido el cajón sub 3 horas, tengo el honor de compartir los momentos previos a la salida con los atletas de élite, que este año son de gran calidad ( los 3 primeros superaron el record de este Maratón, y el ganador Jackson Kotut, firmó el maratón más rápido jamás corrido en suelo español con 2:07:30). Puedo estrechar la mano y desear suerte al marroquí Otmane Btaimi, que ganó con facilidad la Maratón del Mediterráneo 2009 ( no le fue tan bien aquí, firmando un 30º lugar). También hablo con el destacado atleta popular Xavier Bonastre, que me comenta que ha estado a punto de llegar tarde por un par de olvidos de material en su casa. Por suerte ha llegado a tiempo, y en esta maratón tan especial en que su compañero y amigo Arcadi Alibès cumple su maratón nº 100, él también conseguirá finalmente su objetivo ( para esta carrera buscaba bajar de 3:18, y firma 3:17.48. Xavier acredita marcas por debajo de 3 horas, pero al llevar muchos años en esto, ya ha pasado la época de "marquitis" en que yo estoy ahora sumergido de pleno).


Hablemos ahora de mi objetivo. Como siempre, tengo uno principal y otro secundario. El principal me lo marqué al empezar el entrenamiento específico para esta maratón: he entrenado en una horquilla para un objetivo entre 3:03:27 y 3:07:29. El primer valor, porque es el tiempo que se puede esperar de quien haga 1/2 maratón por debajo de 1:27:00, objetivo que me planteé lograr en esta temporada. El segundo, el más modesto, tiene valor psicológico: de lograr esta marca, estaría ya más cerca de 2:59:59 que de 3:15:00, con lo que me sentiría mucho más cerca de mi gran objetivo en maratón.


Esos eran los objetivos en diciembre, al empezar el plan de entrenamiento específico. Después de disputada la 1/2 maratón de Barcelona, he ajustado el objetivo. Mi marca "virtual", sin la lesión a 500 m de la meta que me obligó a acabar a la pata coja, hubiera sido de 1:27:35. La marca real fue 1:28:25. La primera marca augura estar por debajo de 3:05, la segunda hace prever que es posible bajar de 3:07. Mi lesión me impidió realizar "la madre de todos los tests", el famoso 2 x 6000 o 2 x 5000. Sí en cambio pude hacer el de 60' a ritmo de competición previsto. El ritmo a testar fue 4' 23" / km ( maratón en 3:05), y hay que reconocer que el test sirvió de severa advertencia. Lo aborté en el minuto 50', ya que la diferencia de pulsaciones desde el minuto 5' y el momento en que dí por concluida la prueba era ya de 18 bpm. Según las recomendaciones, el ritmo de competición propuesto será factible si la diferencia de pulsaciones entre el 5' y el 55' es menor de 5. Si está entre 5 y 10, se recomienda reducir un poco el ritmo objetivo, y si es superior a 10, sin duda hay que ajustar a la baja, entre 5" y 10" por km. Debo ajustar el ritmo, no queda otra...




... Pero quien me lea de vez en cuando ya sabe que si peco de algo es de ambición, no de prudencia. Así que aunque el sentido común y el resultado del test me deberían inclinar a plantearme un ritmo promedio de 4' 33" / km (maratón en 3:12), decido que el tiempo objetivo será de 3:07:29, el que ya me había planteado como número simbólico hace meses. 3:11:59 es un objetivo muy poco motivante, supone no hacer marca, un paso atrás. 3:07:29 lo veo aún factible a pesar del test, teniendo en cuenta lo fuerte que me sentí en la 1/2 maratón. La lesión de sóleo planeará en mi cerebro, pero la ilusión puede jugar a mi favor. Dadas las circunstancias, el objetivo es ambicioso: supone correr a 4' 27" el km, apenas 4" por encima del ritmo testado ( y fallado). Y por supuesto, siempre está el objetivo secundario: la marca personal. El listón está situado en 3:11:22.


Y me hago el plan de carrera, siguiendo como siempre la estrategia Marco, dividir el maratón en 3 fases de 14 km, subdividiendo la primera en 3 y 11 km. Como ya sabéis mis lectores, se trata de empezar la maratón a un ritmo por debajo del promedio previsto, intentando controlar las pulsaciones, para así ahorrar valioso glucógeno para el final de la carrera. Esto es difícil por los nervios de la competición, y también porque en Barcelona los primeros kms son en leve subida. La idea es conseguir estos parciales:

10 km: 0:45:00
20 km: 1:29:00
1/2 maratón: 1:34:00
30 km: 2:13:00
40 km: 2:57:00
42 km: 3:06:00

Se va a dar la salida, se eliminan las cintas separadoras de los cajones, y por prudencia opto por retrasar mi posición. No se si esto es práctico, porque en la calle Creu Coberta, por donde transcurre el primer km, se forman terribles embudos. Y más este año, que somos más de 10.000... Pistoletazo, vamos pa'lla... Una cosa clara en la mente, hay que estar por delante de la liebre del 3:15, esta vez no hay duda. Y yo corro y no la veo. Lo que sí veo son mis parciales, y que mi ritmo cardíaco a partir del km 2 es demasiado alto. Soy la pera, debo ser el único tío del planeta que da pulsaciones más altas en maratón que en media maratón, y eso que la teoría dice que, disputando ambos a tope, el promedio de pulsaciones del maratón está un 8% por debajo. ¡En mi caso es un 6% por encima!




Como se aprecia en el gráfico, la cadencia de pulsaciones en la Maratón del Mediterráneo fue mucho más favorable, acaso por su recorrido más llano, entre otros factores. Pero hasta el km 10, en la maratón de BCN he estado por encima de pulsaciones respecto a la del año pasado. Entre el 10 y el 25 los datos se alternan, y lo positivo es que desde el km 25 hasta el 42, he estado por debajo del año pasado. El dato se dispara al final, porque tuve que darlo todo para hacer marca...

En fin, volvamos a la carrera. Hasta el km 5 no pillo a la liebre del 3:15, a la que me ponía nervioso ver, pues no entendía que hacía tan adelantada. Allí veo a mi colega Oriol que la sigue, y se lo comento, que está yendo demasiado deprisa. Me anima a seguir para adelante, y así lo hago. Y es que estoy yendo bien, porque me planto en el km 10 en 43' 53", cuando podía hacerlo en 45'. La cosa funciona.

Como todo maratoniano sabe, estos son los buenos momentos. Te sientes aún poderoso, se corre a gusto. Llego al km 20 en 1:28.32, con algunos segundos de colchón sobre el objetivo de 1:29:00. Poco después, la media cae en 1:33:23, manteniendo ese colchón sobre el objetivo de 1:34:00. Es un parcial magnífico, ya que de conseguir manterner ese ritmo esta el final, mi marca sería de 3:06:46, extraordinaria. Pero ello no va a ser posible. Después de la bajada por la Rambla Prim, que realizo más lenta de lo deseable, viene una subidita de 2 kms y pico por la Diagonal hasta la Torre Agbar. Es durilla, y encima ves al otro lado a los corredores más rápidos que ya han superado ese obstáculo que tú estás empezando a afrontar. Nunca compensará ver a los corredores más lentos cuando tú bajas, por lo miserable que te sientes cuando tú subes y los más rápidos bajan. Pasado este pequeño suplicio, llegamos al km 30. Debía llegar en 2:13, y he empleado sólo 21" más. No es un drama, pero es que ahora empieza el maratón de verdad... En los últimos kms había estado haciendo algunos cálculos, y pensaba que a un ritmo de 45' cada 10 kms ( 4' 30" / km), me plantaría en el 30 en 2:15, y en 3:00 en el km 40. Si a partir de ahí estaba cansado y debía bajar el ritmo a 5' 00", llegaba al km 42 en 3:10, con lo que la marca estaba asegurada...

Pero ahora empezaría el sufrimiento, empezaría la lucha: esos eternos 5 kms de la ronda litoral hasta llegar al parque de la Ciudadela. Mi ritmo, que hasta el km 30 era de un promedio de 4' 27" el km, se empieza consolidar en estos 5 kms en torno a 4' 45". Decido entonces que prefiero no acelerar para intentar recuperar mi ritmo original, no vaya a ser que me cargue de pulsaciones o , aún peor, que el sóleo proteste y se acabe la maratón. Así que hay que volver a poner en marcha la calculadora, amigos míos, la inseparable compañera de viaje en la mente de un maratoniano. Y calculo lo siguiente: manteniendo el ritmo en 4' 45", llegaría al km 40' en 3:00:51, y al 42 en 3:10:21. Hacer marca personal es factible. Y aquí aprovecho para soltar un pequeño discurso: creo que parte del éxito en una competición es saber "elaborar el duelo" en el momento adecuado. Me explicaré...

En mi caso particular, como sabéis, en general suelo tomar la salida con un objetivo de "dos capas": uno, el más ambicioso, que es para el que he entrenado. Dos, la mejora de marca personal. Bien, creo que es fundamental saber darse cuenta a tiempo cuándo el primer objetivo no es factible. Y en cuestión de segundos, quitarse la sensación de "fracaso", y hacer los ajustes oportunos - de moral, ritmo... - para empezar una carrera distinta, con un objetivo distinto. Si uno se empeña en mantener vivo al cadáver - por eso hablo de elaborar el duelo - , el objetivo ya inalcanzable, lo más probable es que la carrera acabe en abandono o, al menos, con ua terrible sensación de frustración y derrota. Y diría que yo he aprenddio bastante de esto... En esta maratón, por ejemplo, lo conseguí cuando con cierta, leve tristeza, asumí que no iba a logar la marca objetivo, pero sí podía todavía hacer marca personal. La verdad es que me he hecho un experto en "duelos" en los últimos tiempos... Poco después de la maratón, en la Cursa dels Bombers 2010 disputada a final de abril, poco antes del llegar al km 5 me dí cuenta que no podría bajar de 40', y me ajusté en cuestión de segundos a realizar el objetivo secundario: bajar de 41', para consolidar marcas por debajo de 41', y sentir que hay un escalón firme y superado en mi progresión... Por cierto, es de justicia decir aquí que esa teoría de "elaborar el duelo" me la reveló en mis años de estudiante de Psicología mi brillante compañero y amigo Xavier Reig, cuando mi novia - hoy mi mujer - rompió conmigo. Xavi me dijo: "debes elaborar el duelo, asumir que ya no está contigo, si sigues empeñado en negarlo seguirás sufriendo".


Pero bueno, seguimos en la maratón, ya bajando las Ramblas. El trayecto entre Plaza Catalunya y el final de las Ramblas es una bonita parte del recorrido, porque hay mucho público y ves cerca el final. Algún día lo disfrutaré más si corro la maratón a un ritmo más flojo, pero yendo a tope, estás más por el sufrimiento que por la observación del entorno. Eso sí, se quedan grabadas imágenes del avituallamiento delante de la catedral, la calle Ferran (peligrosa si el suelo está húmedo)... Al final de la Rambla no me encuentro a la negra flor, sino a una chavala morena de escasa estatura, que por mis pesquisas atiende al nombre de Gema Canet. Ella y otros dos corredores de los que aparentemente iba acompañada , me habían adelantado en el litoral. A uno de ellos le he adelantado yo más adelante cuando él ya iba caminando, quizás lesionado. Como veo que ella se gira con frecuencia para mirar atrás, cuando la alcanzo le advierto de que uno de sus compañeros ya no podía seguirla. Me dice que está preocupada por el tiempo que está perdiendo. Le digo que no se preocupe, que yo seguro que voy a hacer marca personal bajando de 3:11. Vaya, casi me equivoco... Gema finalmente acabó en 3:12:10, en el 18º lugar de su categoría, Senior Femenina (mujeres entre 23 y 35 años).


Secuencia de mi adelantamiento a Gema

El mundo es un pañuelo y, por deducción, el mundo maratoniano es aún más pequeño. Hete aquí que investigando a esta moza me encuentro que compartió parte del recorrido con el amigo Toni DLH, que luce la camiseta azul de su club. Obsérvese:





Por su parte, Toni DLH finalizó este su primer maratón con el extraordinario tiempo de 3:13:39, bastante por debajo del 3:15 que era su objetivo inicial. Posición final, 1394, 709 de su categoria (hombres 35-45 años). Con el estado de forma de este hombre era difícil seleccionar un objetivo, ya que por un lado 3:15 es un objetivo muy ambicioso para un primer maratón; pero por otro lado, quien acredita reiteradamente tiempos por debajo de 38' en 10 km como nuestro amigo, está capacitado para firmar los míticos 42,195 kms en 2:58 o menos. Todo llegará, seguro...


En cuanto a Oriol, la suerte le tiene abandonado, y no consiguió su objetivo inicial de bajar de 3:15, tuvo que conformarse con 3:20:48. Posición 2004, 399 de su categoría (hombres 45-55 años). Hasta la media maratón iba con tiempo sobrado, pero el muro apareció. La organización no ha colgado fotos de él, así que no puedo ilustrar este artículo con su imagen...


Llegada a meta de Toni DLH


En fin, volvemos conmigo. Ahora subidita por el paralelo y, al llegar a la Ronda de Sant Pau, es el km 40. Llego en 3:00:43. Está bien. Bien si obviamos el "pequeño detalle" de que en mi objetivo inicial había que llegar aquí en 2:57:00, y en el más modesto, 3:00:00. El problema ha sido que en la subidita por el paralelo mi último parcial ha registrado 4' 55". Miedo. Habrá que luchar por la marca. Hay que subir por la Ronda de Sant Pau, pasando por los siempre atónitos clientes y vendedores del Mercado dominical de Sant Antoni, y las fuerzas flaquean. Al km 41 en 4' 54". Uff... Ahora la calle Sepúlveda. Es en llano, con ligera subida hacia el final y la gente anima mucho, pero a duras penas mantengo el ritmo, hago lo que puedo. En el horizonte, esa fachada de la Fira que señala la proximidad a la meta. Un esfuerzo más. Km 42. En mi reloj veo 3:10:23. Para hacer marca, hay que espabilar. Necesito cubrir los 195 metros restantes en 58" para mejorar mi marca por un solo segundo. Parece sencillo, es un ritmo de 4' 57" / km. pero llevo sobre las piernas 42 kms. Y no quiero arriesgar...


Cuando aún es divertido correr, antes del km 20...

Así que me pongo a tope, todo lo rápido que puedo, y cruzo la meta en 3:11:14. El ritmo de estos últimos 200 metros ha sido de 4' 21" / km, que no está nada mal para el final de una maratón. Lo tragicómico es que la mejora de marca la he conseguido, por apenas 8". ¡Es como de broma jugárselo todo en 200 metros, cuando la carrera tiene 42 kms! Total, posición 1177, 186 de mi categoría ( hombres 45-55 años). ¿Próxima maratón? Mediterráneo, 24 de Octubre. Objetivo a día de hoy, 3:05:00. Seguiremos informando.




jueves, 11 de marzo de 2010

Otra maratón al saco, con marca personal (3:11:14)

(Maratón de Barcelona. 07.03.2010. 42, 195 kms)


Mi maratón en imágenes




Comprobando el chip el día anterior a la carrera. Aparece mi marca del año pasado




Distribución de los cajones de salida. El mío es el rojo, justo detrás de los corredores de élite. Nunca he bajado de 3 horas (ese es mi sueño, y trabajo para ello), pero solicité ese cajón y la organización me lo concedió. Salgo con el objetivo de 3:07:29 o, si no es posible, al menos mejorar la marca personal (3:11:22, Octubre 2009, Maratón del Mediterráneo).




Esto es lo que me espera. 42,195 kms en Barcelona, en un recorrido prácticamente idéntico al de 2009 y con pocas modificaciones respecto a 2008. Subida suave pero constante hasta el Nou Camp, bajada a través de Les Corts hasta la zona de salida (Plaza Espanya), Gran Via hasta Paseo de Gracia, subidita hasta Rosselló, recto hasta Sagrada Familia, subida por la Meridiana, bajada por la misma avenida, puente de Calatrava, bajada por Rambla Prim, subida y bajada por Diagonal hasta la Torre Agbar, Ronda Litoral hasta Parc de la Ciutadella, y atrevesar el Centro (Arco de triunfo, Ramblas, Colón...) hasta la meta.






Como veis en el cartel superior derecho, los maratonianos de élite pasan el control antidoping. A pesar de que mi casa parace una parafarmacia, yo no daría positivo. Tomo habitualmente suplementos de vitaminas y minerales (sobre todo Calcio, Magnesio, Cromo), y "cocktails" quema grasas algunas semanas antes de la competición (L-Carnitina, Garcinia Cambogia, Citrus Aurantium...), así como antioxidantes (Coenzima Q10). El día de la carrera, unas horas antes, el desayuno consiste en 2 tostadas integrales con un poco de miel, una barrita de cereales, 250 ml de bebida isotónica, 250 ml de Red Bull sugarfree (quitándole el gas. El café sólo lo tomo en forma de carajillo). Ninguna de estas sustancias es ilegal, tampoco la cafeína.






Ya estoy en el km 10 (esta foto y las siguientes corresponden al 16-17). He llegado en 43:53. En mi estrategia de carrera, me valía llegar en 45:00. Debería haber disminuido ligeramente el ritmo...)








Mi pequeña Erica lleva este cartel para animarme en el recorrido. Lo han escrito entre ella y su hermana mayor Iria. Paula me filmará en video. Me emociona que mi hija de 4 años exhiba un cartel trilingüe. Yo empecé a estudiar inglés a los 10 años, y no hablé catalán hasta los 14. Por suerte los niños de hoy empiezan antes, y la lengua de los catalanes, valencianos, mallorquines y occitanos ya no está prohibida por ningún dictador.




¡Ahí están mis nenas! El día empezó tímidamente soleado, y se ha nublado. 9º-10º, ideal para correr, pero no tanto para el público, que va abrigadito. Llevo calcetines de compresión, por primera vez en una competición. Me los compré después de mi lesión, para protegerme los sóleos (estuve lesionado del derecho). Han funcionado: a partir del km 25, me dolía toda la musculatura de las piernas, excepto los gemelos :-)





VIDEO. Mis nenas me animan. Les dije la hora aproximada de paso, y Paula comenta con otra espectadora que he llegado con 2 minutos de retraso. ¡Hay que ver cómo me exigen mis mujeres! Por cierto, al policía parece no gustarle sel filmado, pone cara de de "a ver dónde vas a publicar tú esto". No se preocupe, joven agente,, en mi blog está usted seguro. Ya le pixelaré en cuanto tenga un momento :-)







Me despido animado. Voy hacia el km 20. Llego en 1:28:32. Tenía previsto hacerlo en 1:29:00. Voy bien. Pero me ha mosqueado esa subidita por la Meridiana. Me enchufo mi segunda porción de barrita y le doy un trago a la isotónica en el avituallamiento. Es fundamental reponer hidratos de absorción rápida, pues durante el recorrido la gasolina - el glucógeno - se acabará tarde o temprano y entraremos en el metabolismo de la grasa, combustible mucho más lento.





Puente de Calatrava. Al fondo, las obras para el AVE. Acabo de pasar la Media Maratón en 1:33:23. Si consiguiese completar el recorrido al mismo ritmo, pulverizaría mi marca... No lo conseguí. El italiano que corre a mi lado en cambio consiguió incluso acelerar ese ritmo endiablado, ya que finalizó en 3:06:23, gran marca.




Torre Agbar, km 27. He sufrido en los más de 2 kms de subida contínua. Desde hace rato ya voy ajustando mentalmente el objetivo, pensando en que debo llegar al km 30 como máximo en 135 minutos, es decir, 2:15:00. Mi cálculo es el siguiente: a 45 minutos cada 10 km, me planto en el 40 en 3 horas justas. Aunque esté desfallecido y llegue al 42 a ritmo de 5' el km, el tiempo sería 3:10:00. Los 195 metros que faltan me los pulo seguro en 1 minuto, con lo que saldría 3:11, marca personal.




Bajando hasta donde de verdad empezará el trabajo duro. Hay un dicho en maratón que sentencia: "La maratón es una carrera de 10 kms con 32,195 kms de calentamiento". Es una verdad como un templo. En general, a todo corredor le aparecerá el famoso "muro". El desgaste del glucógeno muscular obligará al cuerpo a buscar grasa como combustible. Si no le llega, tirará de proteína , lo que es terrible. Ya empiexo a tener molestias musculares. De pulsaciones voy razonablemente bien. Bueno, mi acepción de "razonable" es bastante generosa: en estos momentos ya estoy por encima de 174, que es el 90% respecto a mi frecuencia cardíaca máxima. De hecho, según la conocida fórmula FCM= 220 (para hombres) - edad , 174 es mi MÁXIMA! Mi corazón tiene una edad "atlética" de 27 añitos, más o menos :-)

EL SUFRIMIENTO DEL CORREDOR DE FONDO. Aquí debemos estar ya en las Ramblas, kms 38-39. Aunque la cabeza me funciona mejor que el año pasado, he pasado por el trance y la ida de olla típica, y he olvidado lo que pasaba por mi cabeza. Llegué al km 30 en 2:13:31, sólo 31" por encima del objetivo inicial, pero ahora estoy sufriendo. Llevo parciales lentos, por debajo de la media prevista, y me duelen las piernas. Por precaución, no trato de recuperar ritmo; pienso que es mejor acabar sin marca que tener que retirarse por forzar. Recuerdo mi lesión. A partir del 30 se van retirando corredores. En esta edición no llegaron a 400 los retirados, de los más de 10.000 que tomamos la salida también acabamos más de 10.000 .

Llego al km 40 en 3:00:43. Es terrible. En mi estrategia inicial, debería haberme plantado aquí en 02:57:00. Pero es que en mi planteamiento más modesto, debería haber llegado en 3:00:00. ¡MI MARCA PERSONAL PELIGRA! Tengo que aumentar el ritmo hasta la meta, pero no puedo. Es terrible haber corrido a ritmos entre 4' 20" y 4' 30", y ahora no poder apenas bajar de 5' 00"...

VICTORIA. Llego al km 42 en 3:10:23. Faltan 195 metros, la recta de meta. Para hacer marca, debo cubrir esa distancia en 58" como máximo. Estoy hecho polvo, pero animado. El público está callado. Levanto los brazos para provocar que animen. Empiezan a aplaudirme, y pongo la directa. Lo voy a conseguir. ¡Sí coño! Consigo cruzar en sólo 51", a un ritmo de 4' 21" el km. MARCA PERSONAL. Dedo en alto apuntando al cielo, mi ritual de entrada cuando hago marca (a la izquierda de la imagen). He entrado por mi derecha para poder adelantar a toda la masa de corredores que estaba llegando a meta...


El tiempo real es 3:11:14. He logrado mi marca por apenas 8"...



EXTASIS. Señalo mi dorsal con los pulgares. No es para menos. He tenido que luchar hasta el final.


Celebrando el éxito con Enric Ribera, uno de los mejores atletas populares de Barcelona, con el que coincido en muchas carreras. Eso sí, siempre tengo que verle la espalda, y a lo lejos: Enric tiene marcas en 10 km por debajo de 38', quizás 37'. Yo aún no he bajado de 40', a pesar de estar en el Top Ten en la Challenge 10 k de Barcelona 2009, en mi categoría de edad. Saludé a Enric antes de la carrera, y le pronostiqué que haría 2:55. El me dijo que nunca había conseguido bajar de 3 horas. Su tiempo final, 2:55:09. Lo acerté. Este hombre es un crack del atletismo amateur, ¡qué envidia! Su ejemplo me da fuerzas para superarme, tenemos una edad parecida ( él un añito más joven). Es un honor que me haya ofrecido fichar por su equipo, que lleva el simpático nombre de CORRECATAGAFO ("correquetepillo"). M'ho pensaré Enric, moltes gràcies! Ja parlarem :-)