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sábado, 2 de febrero de 2019

Campeón de Catalunya 5k M55

(Cursa Santi Centelles, Terrassa, 27.01.2019)







Llega mi segundo reto como federado en la temporada 2018-19: el Campeonato de Catalunya de 5km en ruta. Se celebra en Terrassa, bajo el paraguas de su hermana mayor, la Mitja Marató, que este año llega a su vigésima edición. La carrera de 5km surgió para dar oportunidad a participar a los que aún no se atreven o no están preparados para afrontar las exigencias de una media maratón.  El nombre se le puso en honor a un gran colaborador de l'Associació Esportiva Mitja Marató Terrassa.

El año pasado competí por primera vez en la Mitja, y fue una gran experiencia; seguramente la mitja más dura que jamás he disputado, pero me dejó un gran sabor de boca. Este año tenía curiosidad, porque en el circuito habría varios cambios para hacerla más rápida. El recorrido es criminal, lleno de larguísimas subidas; tambíen de las correspondientes bajadas, pero ya sabemos que nunca se consigue recuperar en la bajada lo perdido en la subida.

En cambio, la Santi Centelles discurría en un terreno casi llano, y además parece que se quedaba corta, no llegaba a 5k. Lógicamente, al ser Campeonato de Catalunya, la Federació ha tomado cartas en el asunto y ha modificado el circuito para homologar la distancia. El problema es que ahora es mucho más duro, es como la "mini-mitja de Terrassa": una primera mitad subiendo, y en algún tramo con bastante pendiente, y la segunda mitad en bajada. 

Puesto que en Sant Andreu había conseguido 19:25, mi entrenamiento de la última semana se enfocaba en intentar mejorar ese marca. Pero cuando supe del cambio de perfil, pensé que ya firmaba con acabar por debajo de 20' pelados. Por cierto, busqué las clasificaciones de año anteriores y ví que en mi categoría, la M55, los últimos años había bastado con 19:24 y 19:26 para la medalla de bronce. En cambio, el oro y la plata estaban muy lejanos de mis posibilidades: en 2016 habían sido marcas sub 19, e incluso en 2017 el medallista de oro había entrada en 17:04. 

Vistos esos resultados, no me hacía demasiadas ilusiones. Las marcas lógicamente empeorarían en Terrassa a causa del perfil, porque los últimos años el Campeonato de Catalunya 5k se celebraba en la Cursa de la Sansi Viladecans, que es muy llana. En diciembre había firmado yo mismo 19:52, y pocos días después en Sant Andreu 19:25. Nada, con suerte podía ser medalla de bronce. Pero lo que digo, no me hacía ilusiones, porque hay veteranos muy buenos en las distancias más cortas.

Un día muy bueno para correr, soleado, sin viento y frío. Eso a los de la mitja les vendría muy bien, pero para un 5k, confieso que hubiera preferido algo menos fresquito; debíamos estar a unos 5º o 6º, saliendo a una hora no temprana, las 10:15. Decidí enfundarme mis manguitos, y prescindir de los guantes.


Con compañeros de La Sansi, que corrieron los tres la Mitja: Julio César Hidalgo, Sandra Madonado y Paqui Calero. Sandra quedó subcampeona de su categoría en la Liga Championchip 2018, y fue la segunda atleta femenina con más carreras. Paqui se proclamó  campeona de su categoría de la Liga Championchip 2018, 7ª clasificada absoluta y además fue la atleta femenina con más carreras disputadas en el año, sólo superada por tres hombres

Hago mi calentamiento habitual - últimamente prescindo de técnica y me limito a trotar y unas cuantas progresiones - y me voy hacia la salida. Saludo a Miguel Mieto, M60, que está en primera fila. Me quedo algo más atrás, pero no demasiado, porque amigos, en estas competiciones el tiempo que cuenta es el real, no el oficial, así que hay que estar cerca de la salida. Además, esta cursa 5k es tan popular, que me doy cuenta que gente que por su aspecto diría que la van a poder hacer a 6 el km como muy rápido, salen de muy adelante. Por supuesto, no hay cajones.

Tomamos la salida y, la verdad, se corre bastante bien desde el principio, pensaba que sería peor, en esta subida por la Rambla Egara. Eso sí, un par de zig-zags no me los quita nadie. El primer km , como casi siempre me pasa, me cuadra el GPS con el cartel oficial. Llego en 4:11. Hombre, hubiera preferido ser más rápido. Sé que estoy siendo conservador. El pulso ha sido bajo, una máxima de 163, bastante por debajo del 90% de la máxima. Sí, cierto que con el frío al pulso le cuesta subir, pero me siento un poco culpable. Más cuando en el segundo km, más duro que el primero, me sale en 4:19. Controlé en la salida a un par de corredores del Cornellá At. - club que por cierto envió a decenas de representantes a esta competición - , pensando que podían ser rivales, pero al menos uno ya se me ha escapado claramente desde el principio. 

Llegamos a la mitad de la carrera. Vuelta a la rotonda donde está la estacíon de RENFE, y se inicia el descenso. Aquí veo delante de mí a otro corredor del Cornellà At., con su característica camiseta verde oscuro. No le reconozco, pero por su pelo blanco y aspecto deduzco que podría ser de mi categoría. Me lleva unos segundos de ventaja, y me concentro y trazo mi estrategia de carrera: acelerar un poco, acercarme a él lo suficiente, no necesariamente pasarle, pero si tenerlo cerca, para intentar darle "un "hachazo" cerca del final. Llego al km 3 con un parcial de 4:02, bueno porque a la primera mitad aún le correspondía una subida, habia un repechón importante. El pulso ha llegado ya a 170 (90%). 

Dejamos ya el Passeig del 22 de Juliol, e iniciamos el largo descenso por la Rambla Egara hasta la meta. Lamentablemente, habrá un giro de 180º a 100 metros, y la meta en subida. Circuito cabrón a más no poder... Pero ahora mi única preocupación no es esa, ni el ritmo que llevo, ni el pulso: es atrapar al de Cornellà. Me voy acercando. Llego al km 4 con un parcial bueno, 3:44. ¡Me encanta bajar! ¿A quién no?

Pienso que podré atrapar al atleta del Cornellà, pero sucede algo que no esperaba: yo creo que estoy acelerando, pero él también, acaso más. De alguna manera , mientras se acaba el descenso, consigue meter una quinta marcha, que me aleja de él. Llegando a la curva final, veo a Miguel Nieto que ya ha inciado este ascenso de 100 metros hasta meta. Nieto acabará primero de su categoría M60, con 19:50 de tiempo oficial (19:48). Una muy buena marca teniendo en cuenta el perfil del circuito. 

Entra entonces el de Cornellà, con tiempo oficial de 20:12 y real de 20:09, y a continuación, pegadito a él, llego yo con 20:14 (20:11) tiempo real. Voy a buscarle para felicitarle por su extraordinaria carrera. Pero al verle la cara le reconozco, había competido en el Campeonato de Catalunya de Media Maratón, ganando en su categoría M65 con un tiempo notable, 1:33:54. Hoy también se proclama campeón M65, ganando además al campeón M55, a sus 67 años. Se trata de Antonio Polo. Y por cierto, el campeón M55 resulta ser... ¡servidor de usrtedes! Sí, acabada la carrera y duchado, me voy a la carpa de Championchip a interesarme por el resultado. El propio Andreu Ballbé, muy amablemente, me saca la hoja con la clasificación:





MI alegría es enorme, ya que no contaba siquiera con hacer podio. ¡Ser campeón de Catalunya en la distancia que menos me favorece me parece increíble! Cómo olvidar aquel baño de humildad en mi primera carrera como federado, en 2017, donde me las prometía muy felices y quedé 8º de la categoría M50 en el Campeonato de Catalunya de 10 km. Por cierto, con una marca que en M55 sólo me habría llevado a ser 7º... Pero hoy las estrellas han sonreído, y consigo mi segunda medalla en Campeonatos de Catalunya.

Al lado de la carpa me encuentro con un fotógrafo, al que le comento el resultado, y muy amablemente me hace unas fotos. Resulta ser Toni Llucià, un destacado fotógrafo egarense, que gusta de fotografiar deportes y castellers, entre otros temas. Os recomiendo que echéis un vistazo: https://www.instagram.com/tonilluciaphoto/




Posando superfeliz delante de la carpa de Championchip (foto Toni Llucià)


Y aquí se acaba mi monento de gloria, ya que la Federació anunció en su web que la entrega de medallas se celebraría el miércoles, en las oficinas de la FCA. Y es que el 27 de enero, además del Campeonato de Catalunya de 5km, se celebraban en Sabadell los Campeonatos de Catalunya Absoluto y sub23 en pista cubierta, y en Badalona los Campeonatos de Catalunya de Marcha Absolutos y sub23 de 20k, sub20 de 10k, y Master de 5k. Así que no hubo podio al que subirse, ni el domingo ni el miércoles. En un acto sobrio, los Masters recibimos nuestras medallas.


Jaume Ferret, vocal de la Federació Catalana, me entrega la medalla de oro (foto de Paula M. Veiga)








Y ahora, a la espera del siguiente reto, la Mitja Marató Colomenca, la MItja de Barcelona y la MItja de Granollers, las tres puntuables para la Challenge de MItges Maratons de la Federació Catalana d'Atletisme. En cuanto a las competiciones federadas, la siguiente cita ya sería mi gran objetivo, la Marató d'Empúries, Campeonato de Catalunya. Falta por convocarse el Campeonato de Catalunya de 10km. Iba a celebrarse en Vilafranca, pero como se decidió que el Campeonato de 5k fuera en Terrassa, y coincidían en fecha, se descartó. Así que de momento no está decidida ni la sede ni la fecha.