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VERDADES COMO PUÑOS

"'Si quieres correr, corre la milla. Si quieres cambiar tu vida, corre la maratón" (EMIL ZÁTOPEK)

jueves, 9 de abril de 2009

De liebres, debutantes, y otras faunas...

(XI Cursa Bombers de Barcelona 2009, 10.000 m, 05.04.2009)




No hay duda de que el atletismo popular va ganando adeptos de manera extraordinaria. Y un reflejo de ello es esta Cursa de Bombers. Si el año pasado se apuntaron unas 13.000 personas, este año hemos sido 17.500 los corredores. Ese era el número límite que puso el organizador, Nike, y se alcanzó ya dos semanas antes de cerrarse el plazo de inscripción. Alucinante.


Y a pesar de la masificación, no queda más que felicitar a Nike, la marca organizadora. La organización es impecable: información previa, señalización, puntos de hidratación, avituallamiento, cajones de salida, animación, llegada, recogida de chips, bolsa del corredor, obsequios... Mi único “pero” es algo muy personal: insisto en que le tengo bastante manía a la canción Eye of the Tiger, que suena cada año justo antes de darse la salida. Al ser marca de la casa sé que no hay esperanzas de que la cambien; así que, ajo y agua. Por cierto, que probablemente sabréis que el Barça la utilizaba para motivarse en los entrenamientos del año pasado, y dados los resultados, no parece que consiguieran el efecto perseguido ( lo cual, como culé acérrimo que soy, lamenté de veras).


El recorrido será el mismo del año pasado: Salida delante de la Estación de Francia, paseo Colón, la subidita por el Paral.lel hasta Floridablanca, un pequeño trecho por Urgell - donde está el avituallamiento, entre el km 4 y el 5 - , tramo llano por Gran Vía hasta Marina, pequeña bajada hasta Ausias March, hasta llegar al Paseo San Juan por el que se baja hasta el Arco de Triunfo, y luego la Ronda de Sant Pere hasta llegar a Via Laietana, por la que se desciende hasta Marqués de Argentera, curva y meta.




Mapa de la carrera


He quedado temprano, a las 8:30, hora y media antes de que se de la salida con David Rubio, que no se pierde nunca esta carrera. Además están citados Luis Torelló y Lito, en lo que será el debut de ambos en una carrera popular. Desde mi casa vengo escuchando Larks' Tongues In Aspic, quinto álbum - de desconcertante título y característica cubierta - en la carrera de King Crimson, y que inicia una trilogía - primer período en la historia de esta imprescindible banda con una formación estable - que se completa con Starless and Bible Black y Red. Larks' ... es un disco magnífico, mi indiscutible favorito de esta banda. Se publicó en 1973, pero ha envejecido a la perfección. Cada vez que, preso de un ataque de nostalgia, desempolvo algún trabajo de Genesis, Yes, Emerson, Lake & Palmer... siempre acabo pensando que ya pasó su época. En general, es música muy pretenciosa y pretendidamente profunda, pero que ya no me interesa. Pienso que es preferible dedicar nuestro valioso tiempo a descubrir alguna sinfonía de Mozart o una ópera de Wagner que perderlo escuchando a melenudos de dedos virtuosos, pero de mentes mucho menos dotadas para la composición de música verdaderamente emocionante.



Siempre me ha fascinado la portada de Lark's Tongues in Aspic. Si la miras fijamente, desaparece la luna por unos instantes

Sí, el rock sinfónico - pretencioso hasta en su denominación popular - está absolutamente fuera de juego e interés a finales de la primera década del siglo XXI. Pero King Crimson son LA EXCEPCIÓN. Robert Fripp fue, es y será un genio de la guitarra, un compositor excelente, una personalidad auténticamente inquieta y creativa. En este disco Fripp se rodea del bajista y cantante John Wetton - de voz con timbre no demasiado bonito, la verdad, me hubiera encantado que cantara Greg Lake en su lugar - y del extraordinario batería Bill Bruford. Este trío permanecerá unido durante 3 álbumes. Además en Lark's... tenemos al magnífico violinista David Cross y al percusionista Jamie Muir, imprescindibles también los dos en la definición del sonido y personalidad de este trabajo. Por cierto que Muir, una vez publicado el disco y tras algunos conciertos de presentación, se retiró a vivir a un monasterio tibetano! :-) Ah, también debemos mencionar la participación como letrista de Richard Palmer-James.


¿Qué más decir? Es más fácil disfrutar de la escucha del álbum que tratar de describirlo. Desde el misterioso principio de Lark's Tongues in Aspic Part One, con esos acordes heavy-metaleros que irrumpen a través del rasgueo de violín, hasta Lark's Tongues in Aspic Part Two, con esos riffs inolvidables de Fripp, pasando por la belleza de Exiles, el pop de Book of Saturday, la contundencia de Easy Money, o el ritmo de The Talking Drum. 6 temazos.

Bueno, ya estoy en el punto de encuentro. Lo más cachondo es que hemos quedado donde el año pasado, en el "obelisco" del parque de la Ciudadela. Pero lo bueno es que no hay tal obelisco, sino una estatua ecuestre del General Joan Prim, jajajaja! :-) Este general, que por cierto a los 26 años ya era coronel y se había ganado todos sus grados en el campo de batalla, fue el artífice de la revolución de 1868 que derrocó a Isabel II. Gran general, ¡sí coño!





Y mientras estaba pensando "Pobre Toni D.L.H.... El año pasado esta fue su primera carrera popular de la edad adulta y hoy en cambio está lesionado de gravedad", aparece el susodicho, sonriente y por supuesto preparado para tomar la salida, desde el privilegiado cajón de sub 40', además. Me alegro de su pronta recuperación; el problema era la cintilla iliotibial, lesión muy molesta y de difícil tratamiento, y que le impidió tomar la salida en la que iba a ser su primera Maratón, Barcelona 2009.


Otro pelado ilustre, Toni De Las Heras



Bien, ya aparece Lito, tardón, y estamos los cinco. como ya pasan de sobra de las nueve, decidimos ir a dejar los trastos al coche, y una vez hecho esto, empezamos el trote de calentamiento, volviendo a la zona de salida. Por cierto es oportuno que diga que he estado ejerciendo de entrenador amateur y les he puesto a Luis y Lito unos entrenamientos básicos, que más o menos habrán seguido, o quizás ni siquiera se lo han mirado, pero yo les perdono, porque ha sido un placer confeccionarlos; el papel este de "tutor" mola, la verdad :-)



Hace semanas me ofrecí a hacerle a Lito de liebre, y acompañarle durante toda la carrera para cumplir su objetivo. Para este ofrecimiento me dio la idea Toni D.L.H, que me comentó que corrió la Media Maratón de Barcelona como entrenamiento, haciendo de liebre a un amigo que pretendía bajar de 1 hora 40 minutos. Para Toni eso suponía un ritmo fácil de 4' 44" el km, que le valía como un entrenamiento fuerte de cara a la Maratón, y de paso ayudaba a un colega... Lástima que Toni acabó la carrera cojeando, la lesión se agravó, y adios maratón, pero felizmente todo ha pasado.


Pues eso, sabiendo que sería la primera carrera popular de Lito, me ofrecí a ayudarle. Además, deseaba regalarme una carrera sin competir, sin ir a tope. Excepto las 2 carreras que disputé esta temprada saliendo de una lesión, siempre he salido a darlo todo. Bien, semanas antes le pedí a Lito que se hiciese un test de Cooper para saber su estado de forma actual. El test de Cooper consiste en correr a tope durante 12' sobre una superficie bien medida y lo más llana posible. Una vez sabemos los kms que hemos recorrido, aplicamos la siguiente fórmula para hallar nuestro estado de forma:


VO2 MAX= 22,351 * kms – 11,288

El VO2 máximo es una magnitud que mide el volumen de oxígeno, expresado en mililitros por minuto, que el cuerpo es capaz de transportar/metabolizar a través de la sangre. Conociendo su valor, es posible acuidir a unas tablas donde se nos pronosticará la marca posible en 10.000 m, siempre que se siga el ENTRENAMIENTO ESPECÍFICO ADECUADO a la marca pretendida y la distancia.



Mi "pupilo" Lito


Pues bien, el amigo Lito, del que ya sospechaba yo su buena forma por ser tri-atleta y por lo que me había contado en los días previos, se marcó 3,05 kms en los 12 minutos de test. Resultado magnífico, ya que le auguraba una marca de 41' 30" en los 10.000 m. No obstante, apenas quedaban 3 semanas para la carrera, y me pareció un tiempo demasiado corto para prepararla como es debido. Además, Lito se iba una semana a esquiar, lo que provocaba interrupción del plan. Así que decidimos que lo más sensato era marcar como objetivo una marca más asequible, bajar de 45'. Supone correr a un ritmo promedio de 4' 30" el km, que para mí es muy cómodo, de entrenamiento fuerte, pero entrenamiento al fin y al cabo. De hecho, en el plan específico de 6 semanas que voy a empezar a seguir pronto, con el objetivo de bajar de 40' en los 10 km, se incluyen ya en la 3ª semana, 10 km a ritmo de 4' 30"; y en la 5ª, 60' al mismo ritmo, lo que supone realizar una distancia de 13,3 km, y además seguida por 6 progresiones de 100 metros, no está nada mal...


Lo dicho, el ritmo promedio objetivo de 4' 30" me permitiría a priori tirar de Lito y auxiliarle en lo que pudiera necesitar en carrera. David nos acompañará desde el mismo cajón de salida, con el mismo objetivo de bajar de 45'; es algo que ya ha logrado en más de una ocasíon, pero como al evento de hoy llega algo desentrenado, ya se conforma. La estrategia será la siguiente: salida moderada a ritmo de 4' 40" el km, para ir progresando paulatinamente, corriendo en positivo. Hasta llegar al avituallamiento la velocidad no debe incrementarse mucho, ya que es todo subida. Después del avituallamiento, pasado el km 4, pequeño acelerón ya en llano, y luego otro aprovechando la bajada por Paseo San Juan. Al llegar a via Laietana, poco antes del km 9, ya se debe meter la quinta marcha, intentando estar por debajo de 4' 00", y los últimos 400 metros, ya dándolo todo. Decidimos que David, que sabe mantenerse frío en las salidas, marcará el ritmo durante el primer km, y yo - que soy más caballo desbocado - ya tomaré el mando del grupito más adelante.



David Rubio, maquinaria de precisión


A todo esto Luis, el otro debutante, al no tener acreditada ninguna marca, va a salir con la "plebe", desde el último cajón de salida. Lito tampoco tiene ninguna marca acreditada, pero pidió cajón sub 45 y la organización no le puso inconveniente ni le exigió la acreditación. Mejor así, porque correr desde la salida a ritmo de 4' 40" rodeado de gente que a la mejor va a estar en 6' 00" no es agradable; garantiza pasarse esquivando la carrera completa. Como por cierto le pasó a uno de nosotros, pero no adelantemos acontecimientos...


Por su parte, el veloz Toni D.L.H. saldrá del cajón sub 40' con el objetivo declarado de mantener sus estratosféricos registros - sobre todo teniendo en cuenta que lleva sólo justo un año en esto del atletismo popular; un servidor ya va por el segundo añito, mi primera competición fue el Open Pàlcam, 1200 metros, de abril 2007 - que le sitúan en torno a los 38', incluso por debajo.



Toni D.L.H. y David

Oh, volviendo a mí, me encuentro bastante bien de forma física, aunque me acompañan mis eternas pequeñas molestias en los isquios derechos y, desde hace unas semanas, un dolor en la en la zona de apoyo de la planta del pie izquierdo. Tendré que ir a ver a Carles, mi "quiro" favorito, y que me arregle un poco... Como he hecho en las últimas competiciones, voy cargadito de cafeína. Un Red Bull sugarfree de 250 ml - lo que contiene unos 75 mg de cafeína -, junto a 250 ml más de bebida isotónica - esta no lleva cafeína, pero al parecer interactúa bien con la misma - , un Supradyn verde - que aporta 10 mg de cafeína, y 2 cápsulas de un complejo quemador de grasas, que entre otras muchas cosas aportan 60 mg más de cafeína. Total, 145 mgs de cafeína pa' l nene. ¡ Y aún me quedo corto, que se supone que se pueden ingerir hasta 5-6 mgs por kg de peso, lo que equivale a 4 cafés! ¿Qué se supone que hace la cafeína? Bien, según los experimentos efectuados, en sujetos entrenados se produce una mejora en la disponibilidad de ácidos grasos para ser usados como combustible, así como un ayuda en la recuperación muscular posterior al esfuerzo. Según tengo entendido, en los desayunos pre-maratón de los atletas de élite, las cafeteras van que vuelan...



Por cierto, en su día la cafeína estaba en la lista de sustancias prohibidas por el COI, pero ya no lo está en la actualidad, al menos en las dosis indicadas. Mi auténtico "dopping" será la música; hace unos días que me ha vuelto a dar por el Padrino del Soul, The Soul Brother, Mr. Dynamite, Mr. Hard working y mil apodos más, el genial James Brown! Mi track list para hoy se compone de 6 temas del temperamental artista de Atlanta. Hace poco he descubierto increíbles piezas como Funky Drummer - que contiene un fragmento de batería que al parecer es el tema más sampleado de la historia - , Papa Don't Take No Mess, Hot Pants... Y como traca final, LA CANCIÓN, MI CANCIÓN. Esa música que cuando suena, esté donde esté, sea la hora que sea, me hace ponerme en marcha como un resorte para moverme, bailar, lo que sea... A veces pienso que no soy un humano, sino un robot programado por James Brown, que aprieta un botón y allá voy. Ese resorte se llama Get Up ( I feel like being a) Sex Machine, mi canción favorita de todos los tiempos.



Bueno, antes de darse la salida, tomo la "precaución" de arrancarme la pulsera sub 42' que luzco, no vaya a ser que alguno se piense que no alcanzo mi objetivo, jeje... Pistoletazo, salimos con gran lentitud, y allá vamos. Y nuestro amigo David, al que voy a empezar a apodar "el relojero", clava durante el primer kilómetro el ritmo objetivo. 4' 40". Sí coño. Ahora ya hemos de subir por el Paralelo, y se va a hacer difícil subir el ritmo. En efecto, registramos parciales en los km 2 y 3 de 4' 42". Convendría ya subir un poquito el ritmo, así que animo a David y Lito, "tomo el mando" y nos marcamos un parcial ya decente de 4' 35". Por cierto, que los chicos llevamos a la espalda el lema "TRIOMF ES MASCULI" , mientras ellas lucen la frase "VICTÒRIA ES FEMENÍ". Nos ponen en bandeja la bromita de animar a gritos de "Corre, Vicky, corre" a alguna de las chicas que va delante de nosotros. Por cierto, bastantes más chicas de lo que esperaba, mi enhorabuena a las mozas y a la campaña de Nike Men. vs. Women, que seguro que ha contribuido a ese éxito.


Bueno, ya estamos avituallados, Lito sigue bien, David bien, y un servidor también. Propongo pues un nuevo acelerón, y logramos un parcial de 4' 32". Pasamos por la mitad de la carrera en 23' 14". Buen tiempo, ya que aunque ahora habrá que cubrir la segunda mitad en menos de 21' 46" para lograr el objetivo, contamos con la bajada de más de 1 km para compensar. Pero no conviene dormirse... hasta el km 6 viajamos a 4' 31", y en el 7 por fin marcamos un ritmo por debajo del promedio, 4' 29". En toda la carrera no hemos recortado por las esquinas, ya que el tío David se encarga de recordarnos lo fea y anti-deportiva que resulta tal práctica. Y tiene toda la razón; yo sólo lo he hecho en aquellas carreras y ocasiones en que me he visto atrapado por corredores, sin poder aplicar mi ritmo, y la única salida ha sido tirar en la curva por la acera. Acepto la advertencia de David, pero le apunto que el día que esté corriendo en maratón con mi objetivo de bajar de 3 horas, ¡valdrá todo! :-)


Bien, a este punto, pasado el km 7, empiezo a consultar a Lito y David su estado, y la conveniencia de empezar a tirar más fuerte, ya que la marca objetivo podría peligrar. El ritmo ha sido bueno en general, pero quizás deberíamos haber subido más rápido del km 1 al 3. Yo me lo he estado pasando de fábula toda la carrera, corriendo cómodo, a un ritmo que tengo muy asimilado y me es sencillo, por lo que no he tenido problemas en girarme una y otra vez para comprobar que David y Lito me estaban siguiendo. Hasta el km 6 he ido fabuloso de pulsaciones, por debajo del 90% de la frecuencia cardíaca máxima, o sea, dentro del umbral anaeróbico. Digamos que hasta el km 6 ha supuesto para mí la intensidad de una sesión de entrenamiento normal en mi programación habitual; el resto hasta la meta será la propina, que lo transformará en un entrenamiento de alta calidad, exigente. Oh, mencionar que en uno de mis giros para buscar a Lito con la mirada, a punto he estado de comerme una moto aparcada, pero por suerte la he esquivado a tiempo...




David se descolgó un poquito en el último cuarto

Pasado el control de los primeros 3 cuartos de carrera, que franqueamos en 34' 33", sugiero empezar a acelerar ya. David dice que tiremos, y ya verá si puede él: Lito se ve con fuerzas, asi que tiro. Bien, llegamos al km 8 con un parcial de 4' 28" desde el km 7. 36' 41". Se puede conseguir el objetivo, pero habrá que darlo todo en la bajada. Aviso a Lito, y meto quinta marcha, pero se me queda un poco y me pide que espere a que empiece la bajada. Asi lo hago, me modero, y al llegar a Via Laietana, empiezo a dar caña sin tregua, bajando un poco la velocidad de vez en cuando, para asegurarme que Lito me sigue. Sí señor, parcial de 4' 13", esto es correr. Y Lito aguantando como un Jabato. Nos queda el último km, que hemos de completar en 4' 00" para logar el objetivo. Meto una marcha más, Lito se me queda un poco, retrocedo, lo "recojo", tiramos otra vez, no dejo de animarle. La bajada se acaba, esto es más llano, llega ya la curva final. Me doy cuenta de que vamos a lograrlo, aprieto, menos de lo que quisiera porque Lito está ya a tope y noto que no podrá acelerar más, me freno un poco, miro mi cronómetro, y sí señor, 44' 54". ¡Es nuestro! :-)


Los 5 magníficos. Obsérvese al tramposo de Lito poniéndose de puntillas y a David, que saca tanta barriga que parece embarazado, coño...


Me arrodillo delante de Lito nada más cruzar la meta y le hago reverencias. Le abrazo. El pobre está tan hecho polvo que no puede ni hablarme. Seguro que el año que viene buscaremos un objetivo mucho más ambicioso,¡ y también caerá! :-) Aparece David, que se descolgó en el último cuarto, pero no ha sido tan grave, ha podido acabar en 45' 21", un tiempo muy digno para alguien desentrenado. Pero es que Lito y yo nos hemos desbocado al final; ese último cuarto lo hemos cubierto en 10' 21", con un último km a 3' 57". Yo he acabado bien, y con ganas de más. Parece mentira el mundo que va de correr en 45' a correr en 42' o, dicho de otra forma, de un ritmo de 4' 30" a 4' 15". Hay apenas un 6% de diferencia de velocidad, pero la cosa cambia mucho. Por ejemplo, la San Silvestre la corrí en 42' 01", y me pasé toda la carrera en la zona de alta densidad cardíaca, por encima del 90% de las pulsaciones máximas. Hoy he estado en esa zona apenas 18', los últimos 4 km.


Vemos a Toni D.L.H., prácticamente ya duchado, pues él ha acabado en unos extraordinarios 38' 39". Como es habitual en su estilo, sale como un loco y luego baja la velocidad, pero de alguna forma aguanta la renta adquirida, y le queda una marca alucinante. Por ejemplo, hoy ha completado el primer cuarto en 9' 26", a un ritmo de 3' 46" el km, ¡tío loco! Así no me extraña que se lesione. El resto de la carrera lo ha hecho ya al más "popular" - pero muy alto también, no nos engañemos - ritmo de 3' 54". Toni va a acabar como liebre para atletas de élite hasta el km 10 en medias maratones, o hasta el km 5 para diezmiles, me lo veo venir... ;-)

Y ahora viene la sorpresa. Luis nos comenta contento que ha estado muy bien, que ha tardado como 4 minutos en cruzar la meta desde que se ha dado la salida, pero que se ha cronometrado por debajo de 43'. Sonrío y le digo suavemente que no puede ser, que nos habría adelantado a esa velocidad. Pienso que se debe a un mal cronometraje suyo debido a la inexperiencia.. Pero nada de errores, el tiempo de Luis es de 42' 53". ¡Extraordinario debut! En mi primer 10.000 yo logré 44' 47", por ejemplo. Y lo de Luis tiene el mérito añadido de haberlo logrado en la carrera más masiva de las que se disputan en Barcelona, saliendo del último cajón... Me imagino a Luis, con lo educado y prudente que es, viéndose obligado a esquivar durante toda la carrera a gente mucho más lenta. ¡Si hasta yo, saliendo del sub 45', me he sentido incómodo en ocasiones porque quería adelantar y no podía!


Luis ha logrado parciales en cada cuarto de 11' 10", 11' 11", 10' 16", 10' 16". Es decir, ha corrido a dos velocidades: los primeros 5 km a ritmo de 4' 28", y los 5 restantes al ritmo magnífico para un debutante de 4' 06". Otro de sangre suiza, madre mía. Se programó para correr la segunda parte más rápido que la primera, y lo ha logrado con una precisión increíble. Pues nada, Luis, ya sabes: te haces un test de Cooper ya, que tengo mucha curiosidad por saber cuál es tu capacidad actual...

Por mi parte, yo he acabado con ganas de más. Contento, muy entero, pero con el gusanillo de no haber competido. Aunque la verdad es que en los últimos dos kms, la "emoción" del resultado ha valido la pena. ¡Hey! ¡Debo reivindicarme! Que sin ir a tope, he logrado el lugar 367 de mi categoría de edad, Veteranos masculinos de +45. No está mal. Sólo me ha superado Toni D.L.H, con su lugar 212 en la categoría veteranos masculinos +35. La revelación Torelló ha ocupado el lugar 918 de los seniors masculinos.




Hasta entrenando soy el puto amo, ¡cabrones! :-) Aquí bromeo mostrando el logo de mi camiseta rastafari de Adidas, el competidor principal de Nike

Bueno, ha sido una jornada muy interesante, con los grandes debuts de Luis y Lito. Jo, y yo que me sentía culpable de haberme ofrecido de liebre a Lito, cuando quizás Luis necesitaba más de mi ayuda. Pues no, el tío se ha marcado un tiempo que indica que ya puede desenvolverse muy bien solito... Ah, Y Lito ya va anunciando que, " l'any que vé, sub 40' " . El sí, y yo... ya veremos. Mi primer intento serio lo haré a finales de mayo.
Comentamos un poco la jugada antes de irnos. Toni D.L.H. explica que allí en los cajones sub 40' y sub 37', casi todo el mundo va con zapatillas Asics, "y la super-élite con Saucony", que son las que luce él, jaja! La verdad es que me han hablado bien de esta marca, sobre todo a nivel de sujección. Quizá las pruebe algún día; de momento, voy alternando mis dos pares Asics y Adidas. Hoy he corrido con las Asics para no "provocar", jeje... Si es que ya lo sabéis, que soy de Adidas... Pero es una marca muy olvidada por los runners; para mí que aparte de los atletas de élito tipo Julio Rey que es imagen de Adidas, sólo las llevo yo...




Segunda foto del equipo después de la carrera

Bueno, decido irme a casa andando, son algo más de 3 km en subida que me servirán de descarga. Por el camino voy escuchando Kind of Blue, de Miles Davis, editado en 1959. Se suele convenir que este es el mejor disco de jazz de todos los tiempos, y yo estoy de acuerdo. Sin duda es una obra maestra de la música. Hasta aquí todo es opinable; lo que sí es un dato objetivo irrebatible es que es el disco de Davis más vendido y también el disco de jazz más vendido de la historia. El personal es de lujo, entre ellos John Coltrane al saxo tenor, John "Cannonball" Adderley al saxo alto, y Bill Evans al piano. Piezas como So What, mi favorita Freddie Freeloader o la emocionante Flamenco Sketches son auténticas maravillas.


Kind of Blue. MILES DAVIS. 1959.

Curiosamente, hace poco completé un quiz en Facebook en el que pedían que seleccionases tus 5 discos favoritos de todos los tiempos. Además de Kind of Blue, elegí:



THE VELVET UNDERGROUND & NICO. 1967.


Closer. JOY DIVISION. 1980.


Maxinquaye. TRICKY. 1995.




Blumenkraft. OTT. 2003.


Como se vé - y fue sin querer - un disco de cada década, excepto los 70... :-)

lunes, 6 de abril de 2009

Este Open va subiendo de nivel...

(XXII Cursa Pàlcam, 1.200 m, 22.03.2009)





12:20 de la mañana de este domingo soleado de marzo. Está a punto de darse la salida de la carrera Open, que cierra una matinal de carreras de diversas categorías. Aunque me siento con fuerzas, parto con dos grandes inconvenientes en esta carrera:
1) apenas han transcurrido 3 semanas desde la Maratón
2) Entre los participantes está Adolf Dieste, atleta veterano del FC Barcelona ,campeón de la prueba en 2007, y que el año pasado no tomó parte en la carrera
Salgo a defender mi octavo puesto - octavo en la clasificación absoluta, sexto en el Open - del año pasado, y me siento animado, pero va a ser muy difícil. Como el año pasado, me sitúo en primera línea. Hasta la salida, he estado charlando con otro veterano atleta, enfundado en su camiseta de la Maratón Barcelona 2009. Hablamos de esta afición nuestra, que nos ha llegado ya entrados en años. Suena la pistola, y allá voy. ¡A mi lado hay gente muy joven que toman la salida como si fuese la final olímpica de los 200 metros! Luego caen como fruta madura, pero estorban en los primeros metros. Enseguida llega una subidita, y me siento aliviado al ver que llevo al lado a Adolf Dieste; bueno, "entonces no he salido tan mal", me consuelo...

Dale que te pego...

... Pero cuando acaba la subida y estamos en llano, el recorrido se estrecha muchísimo. Se trata de una calle que tiene a la derecha una hilera de coches aparcados, y a la izquierda una acera por la que apenas cabe un niño. La calzada central, tan estrecha también que probablemetne, un coche tipo 4x4 debe necesitar subirse a la cera para poder transitar por ahí. Adolf aprovecha entonces para meter una marcha más y empezar a adelantar, subido a la minúscula acera. Voy tras él, sabiendo que eso e slo que se debe hacer, pero alguien me intercepta, y me veo obligado a bajarme de la acera. Quedo atrapado entre corredores más bien exhaustos por la subida previa, y no tengo espacio para pasar, maldición. Eso de irse frenando en ua carrera de apenas 1.200 metros es terrible.
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El resto de la carrera apenas tiene historia. Gano las posiciones que puede aprovechando las dos siguientes bajadas que vienen, pero a pesar de lo fuerte que me sentía durante los días previos, noto una extraña sensación. Siento que no estoy a tope, y llego a los últimos metros en 15º posición, mientras el año pasado me planté aquí el 12º, y pude meter una marcha adicional extraterrestre. En estos momentos en cambio me siento muy humano, mortal, y falible...

Apretando dientes en el tramo final

La gran diferencia con respecto al año pasado es que desde este punto adelanté a 3 corredores para acabar octavo ( 6º en el Open; las posiciones 2ª y 3ª absolutas correspondieron a Antiguos Alumnos); y en cambio esta vez sólo podré sobrepasar a uno - Mateo Banda, dorsal 5148 -, para ser adelantado por otro - Klaus J. Calvo, dorsal 5149-. Así que finalmente, 15ª plaza absoluta (12ª del Open).
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Últimos metros
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Me he cronometrado 3' 51", hey, marca personal y un gran tiempo ( el año pasado, logré 4' 00"; hace 2 años, 4' 17"). Ah, Adolf Dieste, que veíamos pasar - como una flecha - en 5º lugar en el video anterior con el dorsal 5087, finalmente consigue la segunda plaza ( con un crono de 3' 33"). El campeón, el mismo del año pasado, Emilio Alvarez, dorsal 5004. Un individuo que en la Carrera de Bombers 2009, 10.000 m, ha conseguido 36' 13". Un monstruo, vamos. Adolf consiguió en la misma prueba 36' 25", otra marca más que excelente ( sobre todo para alguien mayor de 44 años).


Y es que este Open empieza a ser de gran nivel. De los 13 primeros en la clasificación final, cuatro corredores - Alvarez (1º, dorsal 5004), Dieste (2º, 5087), david Prats (3º, 5175), J.A. Gallardo (7º, 5019) - acreditan marcas muy recientes en 10.000 m por debajo de los 38'. Otros cuatro tienen (tenemos) marcas por debajo de 42' - Germán Alonso ( 5º, dorsal 5189) , Mateo Banda ( 13º, 5148), Toni Fuentes ( 11º, 5169) y un servidor (12º, 5108) -. Entre estos 13 primeros, casi la mitad ( seis) hemos disputado y finalizado la reciente Maratón de Barcelona - los citados Prats, Fuentes, Banda y yo mismo, además de Diego Caballero ( 9º, dorsal 5147) y Klaus J. Calvo ( 10º, dorsal 5149) -. Sólo Adolf y yo somos mayores de 44 años, el resto de "los top" están entre 35 y 44.
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De naranja T. Fuentes, que finalizó 11º del Open. A su derecha M. Banda, de amarillo, al que sobrepasé para ser 12º. A mi lado a la derecha, de blanco, K.J. Calvo, que nos adelantó a los 3 y quedó 10º
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Por cierto que Adolf me confesó antes de la carrera que él es un mediofondista, sólo ha disputado una media maratón en toda su vida. Será porque "pasa" del gran fondo... Su marca más reciente en 10.000 m "pronostica" que hoy día, con el entrenamiento específico, podría bajar en maratón de 2 horas 50 minutos. ¿Dónde hay que firmar? ;-)
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Adolf Dieste y un servidor al final de la competición. Los únicos mayores de 44 años entre los top 15 de la prueba
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Oh, más datos sobre la competitividad de esta carrera: el 2º en 2008 - Albert Medina, dorsal 5136-, este año ha sido 8ª; El 3º en 2008 - Toni Fuentes - , este año 11ª. El 4º - J.A. Gallardo - ha pasado a 7ª... Y yo, de 6º a 12º. Sólo se ha producido una mejora en este pequeña "élite": Klaus J. Calvo, el atleta que va a mi lado en el video y finalmente me adelantó, para conseguir el 10º puesto, el año pasado quedó en 13ª posición. Así que estar en el Top 10 está muy caro... Ah, por cierto, el total de participantes masculinos ha sido de 131, por 48 féminas. Si sumamos a los antiguos alumnos masculinos y femeninos - 9 y 3, respectivamente - vemos que la salida la tomamos 191 atletas, que no está nada mal... Eso revaloriza mi clasificación :-)
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Primeros clasificados del Open Masculino
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Acepto que está difícil, por tanto, mejorar en el ranking, pero reconozco que me da mucha rabia haber sido derrotado por 3 atletas que tienen marcas no tan buenas como la mía en la última maratón de Barcelona ( 3:42, 3:34, 3:24, frente a mis 3:17; me cabe el honor de haber derrotado a quien acredita 3:15. Hay un monstruo que logró 3:01, el tal David Prats, que el año pasado no participó). Obviamente son carreras muy distintas, pero pienso que mis características físicas me deberían "garantizar" ser mejor en un 1.200 que ellos... En fin , veremos qué tal se me da la Milla de la Sagrada Familia. A priori son carreras parecidas, pero la milla tiene un recorrido superior en algo más de 400 metros. Y 400 metros es una vuelta olímpica, todo un mundo...


La épica del medio fondo

viernes, 27 de marzo de 2009

Aviation

El aviation es uno de esos grandes cocktails clásicos olvidados en el tiempo. Tan olvidado está, que ni siquiera figura en la lista de los 50 cocktails clásicos de la IBA ( International Bartenders Association). No lo he visto jamás en la carta de ninguna de las coctelerías por las que me dejo caer. Aunque eso sí, en el Dry Martini de Barcelona un día me tomé un par; basta indicar la receta, y ya está.


La primera noticia que se tiene del Aviation se encuentra en el libro Recipes for Mixed Drinks de 1916, firmado por Hugo Ensslin, bartender del neoyorquino Hotel Wallick, sito en Times Square. Posteriormente, en 1930, es mencionado en The Savoy Cocktail Book por Harry Craddock del Hotel Savoy, si bien Craddock omite un ingrediente que sí figuraba - en pequeña cantidad, eso sí - en la receta original de Ensslin. Enseguida hablaremos de ella... Pero como es habitual, empezaremos por la que utilizo yo personalmente:


AVIATION

2/3 Gin ( 8 cl)
1/6 Marrasquino (2 cl)
1/6 zumo de limón (colado) (2 cl)

Graduación alcohólica: 34,2º
Contenido alcohólico: 36,4 gr.
Hidratos de carbono: 7,7 gr.



Se agita en coctelera llena de hielo hasta la mitad, y se cuela sobre una copa de cocktail helada. Opcionalmente, se puede adornar con una tira de piel de limón, o bien - lo que es más habitual - , con una cereza al marrasquino.

El Aviation es un cocktail muy adecuado como aperitivo, dado su elevado contenido alcohólico y al limón que contiene, que ayuda a abrir las papilas gustativas. Se puede consumir también a media tarde o como copa de noche, pues su caracter agridulce lo hace muy refrescante.



El Aviation supone probablemente la mejor manera de descubrir el sabor del licor Marrasquino. Es típico que la gente que no lo conoce, al probar por primera un cocktail que lo contiene, abre los ojos y exclama: "¡Qué bueno este cocktail! ¿Qué lleva?". El marrasquino es un licor dulce pero seco, delicado y muy aromático, de color transparente, hecho a partir de un variedad de cerezas llamadas marascas, originarias de Dalmacia. El licor también se produce en Italia, siendo Luxardo la marca más conocida. En Catalunya también se fabrica: Bardinet es la marca que utilizo regularmente. El Marrasquino además es ingrediente esencial para otro gran cocktail: el Hemingway Daiquiri (también llamado la Floridita Daiquiri).


En el Aviation es básico el equilibrio y la proporción entre los componentes; y ahí depende mucho el gusto personal, la mayor o menor acidez que uno prefiera. Se pueden encontrar desde recetas dulces en las cuales la cantidad de Marrasquino duplica la de limón, hasta otras bastante más agrias en las que se utilizan apenas un par de cucharaditas del licor. La que yo prefiero es la de Gary Regan, en la que las cantidades de marrasquino y limón van en proporción 1:1.


La receta original de Ensslin contenía además un ingrediente difícil de encontrar, la Crème de Violette, un licor francés de sabor a violeta:

Aviation (original)

2 oz. Gin
1/2 oz. zumo de limón
1/3 oz ( 2 cucharaditas) de Marrasquino
1/6 oz ( 1 cucharadita) de Creme de Violette.






A falta de la Crème de Violette, se puede utilizar el jarabe de violeta Monin, con un resultado excelente. De hecho, de vez en cuando le añado yo un pequeño chorrito a mi Aviation:




Otra interesante variante es la que ofrece cocktaildB ( http://cocktaildb.com/), que incluye Apricot Brandy en lugar de la Crème de Violette:
2 oz. Gin
3/4 oz. zumo de limón
1/4 oz. Marrasquino
1/4 oz. Apricot Brandy
En fin, os recomiendo que cuando vayáis a una coctelería de cierta calidad, os animéis a pedir un Aviation, aunque no figure en la carta. Una botella de Marrasquino no falta nunca en un establecimiento que se precie, y la receta es sencilla de memorizar: 2 partes de gin, 1/2 de Marrasquino, y 1/2 de zumo de limón. Obvio es decir que no se os ocurra jamás sustituir el zumo de limón por un refresco o el consabido Pulco; la delicada elegancia de un Aviation correctamente preparado precisa de la frescura del limón natural. Cheers!

jueves, 12 de marzo de 2009

Νενικήκαμεν (Nenikékamen, "Hemos vencido")

(Marató de Barcelona 2009. 01.03.2009. 42 km y 195 m)




PREPARATIVOS


Ambientillo pre-maratón


Empieza el calentamiento en este primer día de marzo, nublado y húmedo, con temperatura inferior a 10º. Oriol y yo vamos a salir juntos, con el mismo objetivo de intentar bajar de 3:15:00 . Oriol me ha advertido de que no está seguro de encontrarse en el estado de forma suficiente para afrontar este complicado reto, y que si en cierto momento no se ve con fuerzas, me instará a que tire por mi cuenta. Vamos a seguir la llamada Estrategia MARCO, que consiste en correr en positivo, es decir, incrementando el ritmo progresivamente, dividiendo el recorrido del maratón en 3 partes de 14 kms, donde a su vez la primera parte es partida en dos, de la manera siguiente:

km 0-3: ritmo 4’ 43” / km
km 3-14: ritmo 4’ 39” / km
km 14-28: ritmo 4’ 36” / km (este es el ritmo promedio)
km 28-Meta: ritmo 4’ 32” / km

Consiguiendo cumplir a rajatabla este plan de ritmos, el tiempo final sería de 3:14:03.

Con Oriol, delante del pabellón, una hora antes de la salida

El “secreto” de la estrategia Marco reside en que corriendo los 3 primeros km a ritmo moderado, las pulsaciones cardíacas son más bajas, con lo que el consumo energético preferente será de grasas, reservando por tanto el valioso glucógeno que tanta falta hará hacia el km 32, donde teóricamente ya se habrá agotado. La grasa es peor “combustible” que el glucógeno, de ahí el interés en reservar éste. Y no digamos la proteína muscular, última de las reservas energéticas a las que se acude en caso de necesidad, cuyo empleo en esta dura competición complicaría la recuperación y la salud.

Calentando con mi chubasquero desechable Made in Amsterdam


El inconveniente de seguir esta estrategia en la Maratón de Barcelona es que los 4 primeros kms son de subida, lo que dificulta correr a bajas pulsaciones. Además, aunque el trazado en general es más bien llano, más incluso que el del año anterior – qué pena, ya no pasamos por delante de mi casa - , hay altibajos que dificultarán seguir un ritmo constante por kilómetro. Por ello habrá que intentar aprovechar muy bien los tramos de bajada. Oriol y yo nos hemos puesto unas pulseras gentileza de Mizuno, patrocinador deportivo de esta carrera, en la que están anotados, cada 5 km, los tiempos acumulados necesarios para conseguir llegar en 3:15:00 a velocidad constante.


Pulserita con los tiempos parciales necesarios para llegar en 3:15:00


Por cierto, estoy contento, al pesarme esta mañana en la báscula salen sólo 71,6 kgs, a pesar del atracón de hidratos de carbono que llevo desde el miércoles, para aumentar mis reservas de glucógeno. Se conoce que estoy nervioso estos días, con el metabolismo acelerado, y eso me ha hecho adelgazar. Magnífico, menos peso que arrastrar hasta la meta…

PRIMER TRAMO

Pistoletazo de salida, y allá vamos. Hasta el Nou Camp, todo subida, conseguimos parciales aceptables, algo por encima del tiempo teórico, que deberemos compensar en las bajadas que vendrán a partir de aquí. Llegamos al km 5, primer avituallamiento, en 24’, 33” por encima del tiempo teórico previsto. Habrá tiempo de recuperar, que vienen bajadas. A todo esto cae una fina lluvia, que no nos abandonará hasta la mitad de la maratón. La verdad es que es más molesta para el público que para los corredores, aunque luego sus efectos me jugaron una mala pasada en el avituallamiento del km 30...

Primeros kilómetros

Estamos en el km 10, y gracias a la constante bajada desde el 5, conseguimos correr a un ritmo promedio brutal, de 4’ 21” el km, con lo que no sólo atrapamos - sin esfuerzo, la verdad – a las 3 liebres que marcan el ritmo de 3:15:00, sino que acumulamos un saldo a nuestro favor de 24”, al haber llegado en 45’ 46”. Por cierto, que una de las liebres ya ha perdido su globo azul – lo llevan para hacerse visibles a los corredores - en el km 7.

Gafas fuera...


Oriol y yo decidimos seguir al ritmo de las liebres, ya que estamos ahí, aunque en nuestro plan original no debían ser atrapadas hasta el km 34. Ahora el recorrido hasta el km 15 transcurrirá a través de la Gran Via, hasta llegar al Paseo de Gracia, por el que se ascenderá hasta la calle Rosselló. Llegamos al km 15 sin problemas, al ritmo que marcan las liebres de 4’ 37”/km. Ya estamos pasado el km 16, y aprovechando la presencia de mi equipo, me desprendo de mis gafas de sol, que hasta ahora sólo habían servido para adornar mi calva. Había decidido llevarlas por si el día se aclaraba, y no deseaba enfrentarme durante 5 kms, del 30 al 35, a un sol cegador de cara al correr por la Avenida Litoral, como el que sufrimos el año pasado.


"Decisiones al Filo". MORODO.


Bien, ahora toca pasar por la Sagrada Familia, y luego coger la Meridiana hasta el Paseo Fabra y Puig, donde está el km 20. Este tramo final es de subida; seguimos con las liebres sin problemas y, por tanto, mantenemos ese saldo a favor de 24”. En estos momentos es cuando la lluvia es algo más intensa. Nos enfrentaremos ahora a un tramo agradecido; aparte de un par de repechos breves, bajaremos por la Meridiana, luego cruzaremos el Puente de Calatrava, seguiremos hasta la Gran Via – una parte del recorrido más bien fea y monótona , en la que corres en un pasillo con un muro blanco a la izquierda - y luego bajaremos hasta la Rambla Prim, en cuyo final está situado el km 25. Poco antes del Puente de Calatrava está la mitad del recorrido, que franqueamos con un tiempo de 1:38:12.


A punto de cruzar el puente de Bac de Roda, obra de Calatrava

Todo está funcionando bien, quizá demasiado. Por eso hace un rato le dije a Oriol: “Me siento demasiado bien, y eso no me gusta. Habrá que estar alerta”. Y es que, en efecto, el cuerpo me está respondiendo bien. Ni rastro de mis recientes lesiones en planta del pie, isquiotibiales de la pierna izquierda… Apenas unas “cosquillas” en ambos piramidales, y ligerísima molestia en los isquios de la derecha. Nada, cuando temía que mis recientes lesiones me pasaran factura en esta carrera.

ERROR TÁCTICO

Correr a la estela de las liebres tiene varias ventajas: además de que marcan un ritmo constante, al llevar a un grupo numeroso de corredores tras de sí cortan el viento, facilitando el propio desplazamiento. Carles, mi quiromasajista, me comentó días antes que él tiene testado que en pista el efecto cortavientos se traduce en un ahorro de 5 pulsaciones por minuto. Eso en una carrera como la maratón es vital, en la que el control del ritmo cardíaco es ESENCIAL. Si las pulsaciones se disparan, se traspasará el umbral anaeróbico, con lo que empezará a acumularse lactato, que puede llegar a dar problemas, pues es un “veneno” para la musculatura, que adultera el combustible del cuerpo. No sólo eso, traspasado el umbral entramos en la llamada zona de alta densidad o “zona roja”: se estará corriendo con deuda de oxígeno, es decir, las piernas requerirán más oxígeno del que las células de los músculos le pueden proporcionar, con lo que el resultado perverso será el temido catabolismo muscular, destrucción del músculo y utilización de sus proteínas como combustible.



Cruzando al puente. Al fondo vemos los globos de las liebres del 3:15, a las que íbamos siguiendo

Todo esto lo sabía yo antes de la carrera, así que lo que decidí hacer es muy poco disculpable. Y es que a veces mi peor enemigo soy yo mismo. Mi agresividad y ambición me traicionan. Pensé que si quería bajar de 3:15, era obvio que tenía que “ganar” a las liebres correspondientes. Y estando aún en el km 24, bajando la Rambla Prim, pensé que debía ya incrementar el ritmo, ponerme ya a 4’ 32” ( aunque “no tocaba” hasta el km 28). Además, me sentía “agobiado” por correr en grupo, a pesar de tener claro que el efecto cortaviento me era beneficioso. Así que le dije a Oriol: “voy a adelantarme, quiero estar por delante de las liebres y voy a aprovechar ahora, para coger tranquilamente el avituallamiento del km 25”. Nos deseamos mutuamente suerte, y pegué el tirón. Crucé el km 25, situado al final de la Rambla Prim, con un parcial en los últimos 5 km de 23’ 01”, con lo que acumulé un colchón de 28” de holgura sobre los 3:15:00. Pero pagué un precio por ello: el último km lo hice a una media de 175 bpm, a pesar de ser bajada, cuando el 23 km lo hice con 169 y el 24 con 173. Pulsaciones demasiado altas, ya que mi frecuencia media teórica para esta carrera debía ser de 168.

Ahora tocaba subir la Diagonal hasta la Torre Agbar, más o menos 2,5 km, y luego descender de nuevo hasta el punto inicial de ascensión, donde estaría situado el siguiente punto de avituallamiento, el km 30. La subida la hice con cierta comodidad, aunque las pulsaciones siguieron subiendo: 177, 178, 180. Cerca de la torre, mi equipo me ofrece una gorra, que rechazo por no estar acostumbrado a correr con mi brillante calva a cubierto.


"If They Move, Kill' em". PRIMAL SCREAM.

Pienso que estarán contentos al darse cuenta de que he pasado a las liebres del 3:15. Ahora hacia abajo, y las pulsaciones no bajan: 180. Cifra altísima. El tramo de bajada lo sufro al ver estas preocupantes cifras, y por el viento marino que sopla en contra, mientras yo corro o bien solo o bien en grupito de 2-3 corredores.

Como mi tercera porción de barrita energética, y llego al avituallamiento y cojo una botella de agua. Pero yo lo que quiero es Powerade, necesito un chute de azúcares simples líquidos ya. Y cuando estoy corriendo por una estrecha calzada a mi izquierda, el Powerade salvador está a mi derecha, en una mesita minúscula. Esto no es un avituallamiento, es una trampa. Avido de ese trago, cruzo imprudentemente hasta llegar hasta allí, recibiendo algún toque de algún enojado corredor, con toda la razón. El suelo está mojado por la lluvia, resbalo y me pego una leche contra la mesa, cayendo al suelo entre vasitos llenos de líquido azul que saltan por los aires. En un primer instante creo que se me ha acabado el maratón, me ofrece ayuda un voluntario, pero veo que puedo levantarme sin ayuda, agarro mi vaso de bebida isotónica, doy un par de tragos y sigo adelante. Cruzo el km 30 con un parcial de 23’ 09”, así que mi colchón de tiempo sobrante sobre el objetivo queda reducido de nuevo a 24”. Buen resultado, porque sólo quedan 12 kms para el final. Pero yo sé que ahora empezará el maratón de verdad. Y 178 bpm en bajada, este último km. En estos momentos aún no lo sé, pero voy a pagar muy cara mi escapada, al haber corrido estos 6 kms con una frecuencia cardíaca demasiado alta, por encima del umbral anaeróbico.

La penúltima sonrisa antes de cruzar la meta (unos 15 kms antes!)

EMPIEZA EL SUFRIMIENTO

Del km 30 al km 35 llega el que es probablemente el momento más duro del trazado. Recorremos la avenida litoral hasta llegar al parque de la Ciudadela. Es duro porque se corre al lado del mar, desprotegido del viento. Tengo un par de corredores de referencia, pero vamos en pequeños grupos, sin ofrecer resistencia al viento, ni parapeto posible. En este tramo hay menos público, además. Y por supuesto, llevamos ya 30 kms en las piernas. Y aquí es cuando uno empieza a contar lo que le falta por hacer, no lo que ya se ha realizado…

El año pasado en este tramo lo pasé mal, más que nada por la inexperiencia, el fuerte viento, el calor y el sol de cara. Este año ya no soy novato, el viento es suave, no hace calor y está nublado. Pero las pulsaciones siguen subiendo inexorablemente: 180, 181, 184… Además, llegan invitados inesperados: las uñas de los dedos gordos de los pies empiezan a doler, fruto de los miles de microgolpes contra la parte superior y delantera de la zapatilla. Además, noto como tengo una ampolla en la planta del pie derecho, y casi puedo escuchar el “chof, chof” que debe estar haciendo tal protuberancia al frotarse con los calcetines. Hoy me he calzado mis Adidas Supernova Cushion 7 porque me da la sensación de que se me ciñen al pie mejor que las Asics Gel Stratus 2, pero el resultado ha sido igualmente doloroso…



Ella es Raquel Velasco. Acabo en 3:18:55, 16ª de su categoría (mujeres 35-44 años)

… También empiezo a escuchar los cantos de las sirenas, que no oí el año pasado: “Antoni, Antoni, retírate… O deja de correr, al menos… Es muy fácil… Ponte a caminar, no sufras más… No corras, desaparecerá el dolor, la angustia… Déjalo…”. ¡Maldita sea! El año pasado dediqué mucho tiempo a mi preparación psicológica, me leí una y otra vez un artículo sobre las fases psicológicas del maratón, las voces negativas, las palabras que debía decirme a mí mismo para animarme… Este año, no había hecho NADA de preparación psicológica. Soberbio de mí, creí que con un solo maratón en mis piernas ya sabía lo suficiente… En este tramo , a partir del km 30, aparece el llamado “muro”, y se producen muchos abandonos. Como dato, en apenas 5 kms he ganado 153 puestos en la clasificación general; es una burrada. He llegado pues al km 35, con un parcial peor que el anterior, de 23’ 23” ( ritmo promedio, 4’ 41”). Me he pulido buena parte de mi colchón de seguridad, pero aún voy 6” por debajo del tiempo promedio para llegar en menos de 3 horas 15 minutos a la meta. Pero acabo de recibir un mazazo psicológico, y ahora llega lo peor…

Detrás de Jöelle Conan. Ella finalizó en 3:19:22, siendo la 5ª de su categoría (mujeres 45-54 años). Por cierto, cómo le gusta a la organización fotografiarme con chicas! .-)

EL CALVARIO

… Me han pillado las liebres que marcan el 3:15. Es decir, mis 11 kms “en solitario” no han servido para nada. Me he desgastado mental y físicamente en balde. Me doy cuenta del error cometido. Para llegar aquí, hubiera sido preferible seguir a las liebres y, de sentirme con fuerzas, acelerar más adelante. Pero ahora ya empiezan a fallarme las fuerzas… Me giro para buscar a Oriol con la mirada, lo hago varias veces, y al no verle temo que haya tenido problemas… Paso por debajo del Arco de Triunfo sufriendo, después de coger medio plátano del avituallamiento y tragarlo con avidez. Me propongo intentar seguir el ritmo de las liebres, pero poco a poco van alejándose, y no puedo seguir a esa velocidad. El ritmo cardíaco sigue subiendo y hace poco he visto que pasaba de 190. Es una salvajada. Soy un tipo privilegiado, porque desde que me he convertido en atleta de fondo, mi abanico de frecuencias cardíacas es más amplio que los que lucían Locomía en sus performances ibicencas. Mi frecuencia cardíaca en reposo es de 42 bpm, y mi máximo registrado en carrera es de 192 (*). ¡150 latidos de diferencia! Vamos, soy como un coche de 7 velocidades… Un hombre sedentario de mi edad, incluso deportista pero sin entrenamiento de resistencia, tiene un rango de 60 a 175, y probablemente, no podría aguantar más de 10 minutos haciendo un esfuerzo físico que suponga 158 o más latidos por minuto. En cambio yo, hasta el km 35 me he pasado 92 minutos en el umbral anaeróbico (entre el 80% y el 90% de la frecuencia cardíaca máxima, en mi caso entre 154 y 173), y llevo ya más de una hora en la zona de alta densidad cardíaca, la zona de peligro ( por encima del 90%, más de 173 bpm).


Con el mítico Abel Antón, uno de los mejores atletas de todos los tiempos (dos veces Campeón del Mundo de Maratón), el día antes de la carrera

Es una pena, ahora llega el momento bonito de la carrera. Las calles están llenas de público, que anima muchísimo. Voy por la Ronda de Sant Pere, las liebres se me han escapado, ya están llegando a la plaza Catalunya, donde está el km 37. Estoy tan cansado… Sé que debo dar pena. ¡Ah! En la plaza veo a mi buen amigo Enrique. Algunas personas dijeron que vendrían a verme, pero yo sabía que Kik estaría seguro. Me da una palmada en la mano. Me ha animado mucho verle, porque estoy destrozado (pobre, luego supe que llevaba una hora esperando mi paso). Mi energía ahora ya no es el glucógeno, ni las grasas, ni las proteínas. Es sólo la testosterona, el orgullo, y sobre todo, LA DISCIPLINA. Tengo muchos defectos, innumerables y de sobra conocidos, pero una gran virtud: la disciplina. No es lo mismo que la fuerza de voluntad, no. Ésta es más instintiva, visceral; es “haré esto como sea, por mis… ”. La disciplina en cambio es más ritual, profunda, ordenada; es “quiero conseguir esto, y para lograrlo este es el camino a seguir y estas son las acciones a efectuar; no me apartaré de ese camino y llevaré a cabo lo necesario ”. La fuerza de voluntad es a la disciplina lo que un hombre corriente es a un caballero: el primero tiene – o se le supone, como en la mili – valor, virilidad, energía… y el segundo atesora todo eso, y además educación, modales, cultura, estética, savoir faire

Las piernas pesan

Y es la disciplina la que me hace tener la cabeza fría unos instantes, y tomar la decisión correcta. Me digo a mí mismo: “Amigo, no podrás pillar ya a las liebres. Estás destrozado y este ritmo cardíaco de 186 es insostenible. Empieza a bajar la velocidad para que el ritmo cardíaco disminuya”. Y así lo hago. Llego al km 39, en Colón, 30” después de las 3 horas. Y ahí me hago la segunda reflexión inteligente: “Está claro que ya no voy a bajar de las 3:15, pero sólo quedan 3 kms, y aunque los haga muy lentos, aunque tarde casi media hora en recorrerlos, voy a mejorar mi marca. Así que a aguantar, y paciencia”. El pensamiento de que, a no ser que suceda una catástrofe, mejoraré mi marca, me anima mucho. Llego al km 40 con un parcial aceptable, teniendo en cuenta mi estado, de 24’ 25” ( 4’ 53” / km). Voy ya descoordinado, como un monigote, un títere sujeto por cordeles flojos…

La "miss" de la carrera, en mi humilde opinión. Laura Lacalle, una destacada atleta tudelana. Hizo 3:04:46, quedando la 3ª de su categoría (mujeres 35-44)

AGONIA Y ALIVIO

Subimos por la calle Urgel hasta Sepúlveda. Maldigo al que tuvo la idea de alargar la distancia oficial de un Maratón de los 40 km a los 42,195. La culpa es de la Reina de Inglaterra :-). A pesar de mi bajada de ritmo, aún me ha llegado para ganar 36 posiciones en la clasificación general. Voy por la calle Sepúlveda a un ritmo casi de trote, mirando suplicante al público, porque tengo la boca seca y necesitaría echar un trago; pero no veo a nadie con botellas en la mano. Hace rato que me sucede algo para mí terrible: me agobia la música que suena por mis altavoces, y bajo el volumen. Siempre preparo con esmero mis canciones en cierto orden, dejando para el final el tech-house, cuyo marcado ritmo me anima y me da fuerzas para apretar. Ahora que voy disminuyendo la velocidad, me parece fuera de lugar… En fin, ya sólo quedan 1 km y 195 metros… Por fin veo la plaza Espanya allí al fondo, ¡estoy llegando! Km 42, ahí está mi equipo. Les hago el gesto de “¡qué hecho polvo estoy!”, y sigo. El año pasado llegué aquí con más alegría.



"Deeper Love ( Ruff Mix)". EDDIE THONEICK feat. BERGET LEWIS

Recta de meta. Voy a mejorar mi marca personal con muchísima holgura. 3:17:38, casi 13’ menos que el año pasado (3:30:03), pero estoy muy cansado. No olvido mi ritual de entrar con el brazo izquierdo levantado , y el índice apuntando al cielo, por haber batido mi marca, pero lo hago con mucha humildad y contención; estoy contento, pero no eufórico. ¡Jo! He necesitado 11 minutos y 49 segundos desde el km 40; ritmo muy lento para mí, de 5’ 23” el km. Los últimos 195 metros en 1’ 10” ( es decir, a casi 6’ 00” el km).


Brazo arriba, marca personal!

Desde el km 40 lo he pasado muy mal porque, además del cansancio, no han parado de adelantarme corredores, me daba la impresión de que me quedaba el último. He perdido 53 puestos en la clasificación general. He llegado en la posición 1360 sobre los 8131 corredores que han finalizado la carrera (el año pasado quedé el 2154). En mi categoría de edad, posición 199, así que estoy entre el 12% de los mejores ( año pasado, posición 953). Me sonrío al pensar que me han estado persiguiendo hasta la meta 6.771 atletas, sin contar los que han abandonado :-)

Ultima sonrisa antes de cruzar la meta

Me siento muy débil, casi a punto de desmayarme. Me ponen mi medalla y rápidamente a la cola a coger plátanos y bebida isotónica. El que va delante de mí se frena, me doy un golpe leve con la punta de mis dedos, y veo las estrellas. Y es que tengo las uñas destrozadas. Luego me encuentro con Oriol. 3:20:43. Muy buena marca.

We are the champions!

Al día siguiente, ya hemos puesto objetivo para el Maratón Barcelona 2010, año en que Barcelona será sede del Mundial de Atletismo: 3:10:00. De conseguirlo, ya no me parecerá tan lejano mi sueño dorado: bajar de 3 horas en la maratón. De momento, ya he bajado de 200 minutos…

Otros planos de mi llegada a meta




Al avituallamiento, que me caigo!


Sylvie Marquier, descansando en la llegada. Marca, 3:51:11. 72ª en la categoría femenina de 23 a 34 años.


Me sientan mejor los medallones que a un rapero o un quillo :-)




El ambiente al final de la carrera

(*) al acabar la carrera compruebo que he tenido un pico cardíaco máximo de 193