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VERDADES COMO PUÑOS

"'Si quieres correr, corre la milla. Si quieres cambiar tu vida, corre la maratón" (EMIL ZÁTOPEK)

viernes, 23 de marzo de 2012

"¡No es un palmo, al menos 10 metros!"

Rectificar es de sabios. En mi anterior entrada en el blog, acerca de la 25º Cursa Pàlcam (1.200 m) comenté que "No pude atrapar a Luis Juncosa por un palmo". Un amable lector me ha hecho llegar dos fotos , la primera de las cuales demuestra claramente que la distancia que me sacó Luis fue bastante mayor, como se puede apreciar con facilidad. Puesto que no soy la Federación Española de Fútbol, ni la UEFA, ni la FIFA, yo sí admito el arbitraje con medios audiovisuales y rectifico y doy fe :-)








Explicaré mi error. En carrera me quedó la la sensación de que sobrepasaba a Toni cerca de la meta, y que me quedaba cerca de atrapar a mi referencia visual desde muchos metros antes de la curva final, Luis. Como además me adjudicaron el mismo tiempo final que a Luis (3:57), me deje llevar por eso. Pero las percepciones engañan. Aquí se ve como Luis me saca una distancia muy grande, y que no sólo yo sobrepasé a Toni Fuentes, también otro corredor lo conseguió




Hecha la aclaración, pido disculpas por mi falta de rigor, y deseo a todos los maratonianos que me lean un magnífico Maratón Barcelona 2012, que se celebra pasado mañana domingo. Hoy somos unos simples mortales, y mañana seremos unos héroes :-) ( y si conseguimos el objetivo propuesto, dioses del Olimpo)

lunes, 19 de marzo de 2012

No fui Top Ten, pero casi...

25ª Cursa Pàlcam, 1.200 m, 11.03.2012)








Como es habitual, el día elegido para la disputa de la Cursa Pàlcam resulta ser muy soleado y agradable. Mi primera participación, en la que también fue mi primera carrera popular, sucedió hace 5 años. En las dos anteriores ediciones decidí no correr, porque habían pasado apenas 1 ó 2 semanas desde el Maratón de Barcelona, y a mí me gusta respetar los plazos de recuperación antes de iniciar un nuevo cicle de entrenamiento, y no digamos ya una competición. Pero tengo una sabrosa anécdota al respecto, que me sucedió el año pasado...



... Mientras me hallaba entre el público, esperando que dieran la salida de la carrera en la que participaba mi hija mayor, se me acerca Klaus J. Calvo, atleta del Club d'Atletisme Nou Barris. El va con chandal y yo vestido "de paisano", y me pregunta si no voy a correr. Le contesto, "no, que la semana pasada hice la maratón". Sin pronunciar palabra, se baja la cremallera del chandal, lo abre y me enseña la camiseta de la maratón Barcelona 2011. Menudo corte me dio, ¡jajajaja! El caso es que Klaus estaba totalmente recuperado de la maratón, ya que consiguió acceder al podium, quedando tercero con un tiempo fuera de mi alcance, 3:29, ¡vaya bestia!







Charlando con otro participante poco antes de la salida



Este año no tengo excusa, ya que la maratón de BCN ha cambiado su fecha, y en lugar de celebrarse el primer domingo de marzo, ha pasado al último. Por tanto me llega en un momento cercano al pico de forma. Arreglo pues mis entrenamientos de la semana anterior y posterior para adecuarlos a esta carrera. El viernes anterior me programo las temidas series de Bart Yasso: 10 x 800 m, hechas en un tiempo equivalente al objetivo de maratón, pasando horas:minutos a minutos:segundos. Es decir, como mi objetivo es 3 horas 3 minutos, he de hacer cada serie en 3 minutos 3 segundos, con idéntico tiempo de recuperación entre series. Así las hacía Bart Yasso, un destacado maratoniano, aunque otros autores indican que el tiempo es poco exigente, y que hay hacerlas 5 segundos más rápido. Yo soy de esa opinión, por lo que las realizo en 2:58 . O lo que es lo mismo, a un ritmo de 3:43 /km, que no está nada mal, teniendo en cuenta que hay que hacer 10. Precedidas de 3 km de calentamiento y seguidas de un enfriamiento de otros 3 kms, es un entreno largo e intenso, con el que acabas reventado.



Siendo la competición el domingo, paso la tirada larga de 26 kms al lunes, para llegar fresco a la carrera. El duro entreno del viernes me ha de haber servido para pillar velocidad y entrenar la resistencia al lactato. Mi objetivo es entrar en el Top Ten. En mi última participación quedé 12º, pero había sólo 131 corredores. Este año hay apuntados más de 200 (finalmente fueron 166 los clasificados, pero no está nada mal).



Para la ocasión, elijo un atuendo compresivo de estilo triatleta. Quizá es muy marcón, ¿ pero si no me lo pongo hoy cuándo lo voy a hacer? ;-) Elijo como zapatillas las ASICS SpeedStar 5, que tienen un diseño muy llamativo y muy distinto al de sus predecesoras de la versión 4. Esta zapatilla es ligera (262 gramos) y rápida , pero bien amortiguada gracias al solyte en media suela, lo que además aumenta la respuesta de la zapa y le otorga mayor durabilidad.






Las ASICS Gel SpeedStar 5



Bien, después de un largo calentamiento de unos 20', en el que incluyo unas 10 progresiones, me sitúo en la primera linea de salida. A mi izquierda tengo a Adolf Dieste, sensacional mediofondista veterano del FC Barcelona. A Klaus no le veo en la salida (más tarde me dijo que está en recuperación de una operación de cadera, y que lleva tiempo en el dique seco; espero que pueda volver pronto a las pistas y al asfalto). Mi táctica está clara: pretendo salir más o menos cerca de Adolf, y una vez pasada la subida inicial ( unos 200 metros) tratar de no perder contacto visual con él, y tenerlo como referencia, como "liebre visual" (ya que como liebre real es imposible, es mucho más rápido que yo).






Dan el pistoletazo de salida, y allá vamos. El primer tramo me sale bastante más lento de lo que hubiera deseado. En 2009 seguí con Adolf codo a codo hasta la segunda curva , donde está el final de la subida; allí él hizo un primer cambio de ritmo, al que no puede responder y me vi bloqueado por otros corredores. Este año pretendía seguirle, pero ya me lleva demasiada distancia, he subido demasiado despacio. En la primera recta empiezo ya a sobrepasar a los entusiastas que han salido por encima de sus posibilidades, y empiezo a apretar.








Codo a codo con Toni Fuentes




El último tercio del circuito es prácticamente una bajada. A mí se me da bien bajar, y pongo ya la directa antes de la última curva. Tengo como referencia por delante a Toni Fuentes, atleta habitual en esta carrera, que siempre queda en el Top ten o al menos el Top 15. Le alcanzo antes de la curva, pero aún me queda otro atleta vestido de amarillo al que no conozco. Luego gracias al facebook nos conocemos. Es Luis Juncosa, del equipo CorreCATagafo, el mismo al que pertenece Toni. No puedo atrapar a Luis por un palmo (*)





Luis Juncosa en primer plano, por delante de Toni Fuentes y de mí




Luis Juncosa queda 10º con 3:57 (también 10º en 2011) , yo 11º con el mismo tiempo, y Toni Fuentes 13º con 3:59 ( el año anterior, 8º), con el mismo tiempo que Carlos Del Estal (12º). El campeón es el triatleta Carlos López Hernando, con un crono alucinante, 3:18. Adolf es tercero con 3:42 (tiempo que para él no es ninguna maravilla). Carlos ya había ganado la edición anterior. Segundo es Rafael Amo, que fue 4º en 2011. Por cierto, aquí hay que mencionar que Adolf fue campeón de España de 3.000 obstáculos en los 80. Vamos, qué hay nivelazo. Si él queda tercero, yo que no soy especialsita en medio fondo, me siento muy honrado quedando el 11º de 166 participantes...






Con Adolf Dieste, mediofondista con pedigree




De alguna forma, siempre "somos los mismos" en los 15 primeros puestos. En 2008, Emilio Alvarez, campeón. Toni Fuentes, 3º. José A. Gallardo, 4º. Yo, sexto. Carlos Del Estal, 10º. En 2009, Emilio Alvarez repite como campeón. Adolf Dieste es 2º, y David Prats (CorreCATagafo), 3º . Rafael Amo, 6º. José A. Gallardo, 7º. Klaus J. Calvo, 10º. Toni Fuentes 11º, y un servidor 12º.




Primeros lugares de la clasificación



Y poco más hay que contar... En 2009 me cornometré 3:51, pero el tiempo oficial que me asignaron fue de 4:05. En estas carreras que no se cronometran con chip, sino con el código de barras en orden de llegada, los tiempos no son demasiado fiables. De todas formas, ese 3:57 es muy verosímil. Un momento, sí que hay algo que no puedo dejar de mencionar. En la llegada, al cruzar la meta, Toni Fuentes se pone delante de mi en la hilera que nos lleva a la salida, y que determinará el orden de llegada en la clasificación. Pongo un brazo ante él y le digo que yo he llegado antes. El me pregunta con suavidad si estoy seguro, y le contesto que sí. Muy educadamente, como deportista que es, me deja pasar. Luego veo como otro corredor se pone delante de Toni, e intervengo para declarar que es él quien va tras de mí, no el "recién llegado". Hay una pequeña discusión, en la que se nos acusa de "ser como críos"... A ver, de acuerdo, qué más da quedar 11º que 12º, pero lo que yo le digo a esta atleta - con el que me disculpé por haber creado esta situación - es que estamos en una COMPETICIÓN. Y si es una competición, hay que respetar el orden de llegada. Si uno es un deportista limpio, tiene muy claro a quién le ha visto la espalda al llegar. Y yo sé que no ví la de Toni Fuentes ni la suya...





Con Klaus J. Calvo y Carlos López Hernando, este último campeón de la presente edición y de la anterior




En fin, ahora lo que importa es la maratón. A ver si todo sale bien y puedo conseguir marca personal. Que por cierto, por curiosidad morbosa he comprobado las marcas obtenidas en la maratón de Barcelona del año pasado por los atletas citados que participarón en ella, y son muy ilustrativas:



* Carlos López Hernando, 2:54:13


* Klaus J. Calvo, 2:54:28


* Antoni Baltar, 3:08:45


* Toni Fuentes, 3:21:02


* Luis Juncosa, 3:28:25




Si tenemos en cuenta además que después de esta maratón conseguí una sustanciosa rebaja de la marca en Mediterrani 2011 para dejarla en 3:03:47, parece que en mi amada prueba estoy más cerca de los "dioses" del medio fondo Carlos y Klaus de lo que mis resultados en la carrera de 1.200 harían presagiar. Es otra evidencia más de que soy un maratoniano, no un fondista ni un medio-fondista...


(*) realmente, fue bastante más que un palmo. Ver en mi blog http://nostromo-world.blogspot.com.es/2012/03/no-es-un-palmo-al-menos-10-metros.html

viernes, 9 de marzo de 2012

Mi primer sub 1:28 en Media Maratón (1:27:24)

(22ª Mitja Marató de Barcelona. 26.02.2012. 21,097 km)





Después de la ola de intenso frío que ha recorrido la península durante las últimas semanas, se agradece la subida de temperaturas. Por cierto, aprovecho para decir aquí que en los medios se emplea con demasiada alegría el adjetivo "siberiano" para referirse a las bajas temperaturas. La reiteración ya cansa. Y aún peor es cuando se habla de "ola de frío siberiana", en femenino, con lo que la nacionalidad se le adjudica a la ola, no al frío. La verdad, ignoro de qué características diferenciales gozan las olas del océano glaciar ártico, y sospecho que quien emplea el término, menos aún.


Hecha esta defensa del buen uso del lenguaje, y ya que estamos hablando del frío, os cuento que salgo de casa con mis cascos puestos escuchando al genial músico finlandés conocido como Jimi Tenor, y que gusta de usar gafas al menos dos tallas más grandes que la suya. No me ha defraudado ninguno de sus originales trabajos, un cocktail sorprendente y eficaz a base de jazz, electrónica, funk... En este día de febrero está sonando "Organism".






Una vez llego a la línea de salida la música vuelve a ser protagonista, y veréis por qué. Antes tengo que decir que la organización - la misma empresa que organiza la Maratón de Barcelona - , por algún extraño motivo del que francamente no encuentro ni una sola ventaja, aparte de ahorrarse voluntariado, dispone a los corredores en únicamente 4 cajones de salida. Siendo los inscritos 12.500 , la parquedad en cajones me parece un acto irresponsable ( en efecto, en la salida hubo bastantes corredores que tuvieron problemas para accedar al lugar de salida que tenían asignado). Además, ahora que se está extendiendo la sana práctica de situar a los atletas en función de la marca que tienen acreditada en la distancia, esta organización opta por la auto-declaración, con el riesgo que ello conlleva. El año pasado hice "trampa" y me situé en el cajón sub 1:24, y este año había decidido ser "legal". Decisión de la que me arrepentí demasiado tarde, ya que el mío era un cajón de sastre, para tiempos previstos entre 1:24 y 1:40. O sea, tenía que compartir cajón con corredores que iban a hacer esta carrera a un ritmo sólo un pelín más rápido que el mío de tirada larga de 30 kms, cuando se acerca la maratón...

Siento el máximo respeto por las capacidades de cada uno, y en todo caso, todos los populares somos insignificantes comparados con Abel Kiriu, que se apuntó el triunfo con 1:00:28, o sea, corriendo a 2:52 el km, velocidad brutal a la que un servidor podría hacer, como mucho, 8-10 series de 800 metros, con sus correspondientes 3' de recuperación entre cada una de ellas (la verdad, dudo que llegase a la octava). En fin, lo que se trata es de que todos corramos a gusto, sin molestar ni ser molestados. Y la única vía para lograr eso es trabajar con marcas acreditadas y más cajones. Para una carrera de más de 10.000 participantes, opino que se precisan al menos 6 cajones (En la Cursa de Bombers ponen 8, para 20.000 participantes. A mi juicio la carrera mejor organizada de las que se celebran en Barcelona).


Total, que para asegurarme salir cómodamente, ya que busco mejorar mi marca personal, no queda otra que ser puntual, y situarme en la primera linea de mi cajón, que es el segundo. Decidí el día anterior hacer todo el calentamiento dentro del cajón, para no perder tiempo. Claro que me pasé quizás un poquito, ya que de los 11.000 y pico atletas que tomamos la salida, fui EL PRIMERO en situarse en la salida. Y cuando ya había realizado mi calentamiento, el DJ pincha una canción de los 90 que yo no conocía, y que daba una marcha y unas ganas de bailar imparables. Por suerte mi decente inglés me sirvió para recordar la letra del estribillo, y descubrí así esta bomba de hip-hop ragga que estuve escuchando el resto del domingo una y otra vez. Señores, con todos ustedes, A Tribe Called Quest y su magnífico I LEFT MY WALLET IN EL SEGUNDO (VAMPIRE MIX)



I Left My Wallet In El Segundo- Tribe Called Quest (Vampire Remix) from VIDEO DJ TOM LAROC on Vimeo.


http://vimeo.com/20381119

Faltaba aún un rato para la salida, y se puso a charlar conmigo un veterano voluntario, que respondía al nombre de Genís y que me aseguró haber sido corredor y voluntario olímpico. Me miró misteriosamente y me dijo: "tu faràs 1:27". Aluciné, porque ese es el objetivo que me había marcado en la salida, pero desde luego no se lo había comentado a este hombre. Le pregunté cómo había llegado a ese pronóstico, y me dijo que ya llevaba muchos años en el mundillo, y por varios detalles, podía hacerse una idea.


Pues venga, suena el pistoletazo de salida, que creo recordar da un teniente de alcalde - Jordi Hereu era poco deportista, pero en honor a la verdad, el alcalde peor peinado de la historia de Barcelona no se perdía ni una salida - , y pa'lla que vamos. Y una vez más, y nunca lo entenderé, a pesar de salir de los primeros me veo rodeado durante unos instantes por un grupo de gente que por algún extraño motivo salen del cajón sub 1:24, cuando alguno de ellos dudo que consigan esa marca ni acortando 6 kms el circuito. Quería salir explosivo, cerca de 4:00 /km para hacerme con un colchoncito de tiempo, pero bueno, el primer km sale a 4:06 /km, que tampoco está mal.

Los primeros 5 km los hago a un ritmo de 4:07, bien, y los siguientes 5, hasta el km 10, me salen a 4:04. Total, que me planto en el km 10 en 40:56, 3 segundos más rápido que en mi última competición de 10 km, fresco como una lechuga a un ritmo promedio de 4:06 que, de poder mantener, me permitiría no sólo bajar de 1:28 sino de 1:27. Durante algunos kilómetros fantaseo con esa posibilidad, la de "saltarme una estación" y firmar un sub 1:27, cuando nunca lo había conseguido todavía sobre 1:28, crono en el que me sentía anclado, ya que mis 4 últimas medias maratones las había realizado en una horquilla entre 1:28:16 - mi anterior marca personal- y 1.28:40.




Hacia este punto de la carrera, al encontrarme bien de pulsaciones - por debajo de 170, que es el 88% de mi Frecuencia Cardíaca Máxima - decido improvisar una táctica. Y es que amigos, los que me conocéis un poco seguramente sabréis que soy una especie de "robot latino". Es decir, por un lado me encanta realizar todo tipo de cálculos y simulaciones de marcas, incluso en plena carrera, y soy en general académico y ortodoxo tanto en el mundo del atletismo como en el de la coctelería, pero por otro siempre me gusta dejar algún cabo suelto y espacio para la improvisación. Y se me ocurre lo siguiente: Intentar mantener este ritmo o incluso algo más elevado, a condición de no sobrepasar las 174 pulsaciones, 90% de mi máxima. Eso sería una señal de empezar a sobrepasar el umbral anaeróbico, y por tanto peligraría el ritmo. Me digo, si cuando llegue al km 15-16 entro en el umbral ya no importa, podré aguantar. Pero es peligroso entrar antes de ese punto.


El plan se cumple más o menos bien, aunque del 10 al 15 mi ritmo decae ligeramente, siendo 4:09 /km como promedio. El acumulado aún es excelente, promedio de 4:07, que de mantenerse hasta el final, me llevaría a conseguir bajar de 1:27. El problema es que a partir del km 15 no consigo mantenerme elnritmo de 4:07. Estoy empezando a caer, a quedarme "atrapado" en ritmos cercanos a 4:15, que me están lastrando. Por cierto que me molesta muchísimo ver la cantidad de recortadores que hay en este nivel. Incluso alguno de ellos luce la camiseta promocional de la Maratón de Barcelona 2012. Es un detalle muy feo que alguien que de alguna manera tiene relación con la organización emplee tan antideportiva táctica. 




A mí en general, los recortadores me motivan. cuando soy sobrepasado de esa forma, inmediatamente voy a la caza del infractor y me pongo delante de nuevo. Aquí estos amigos de la mejora de crono de forma fraudulenta hicieron su agosto, pues en el recorrido había bastantes curvas y aceras anchísimas, con lo que en cada recorte ganaban decenas de metros. Sería curioso comprobar con GPS como alguno no debió llegar a 21 kms en total... No pude contenerme y en voz alta mencioné la gran cantidad de "Marianos" y "Arturs" que estaban participando en la Media Maratón... Ah, tambíen charlé con un miembro del equipo con el simpático nombre "Maimacanso" (nunca me canso), y le dije que se me ocurría crear un equipo con un nombre por el estilo "Mainoretallo" (nunca recorto).


Quizás ese malgaste de demasiada saliva y energía mental en ocuparme de esos poco legales corredores - que, como dice mi suegro, "es como si se hicieran trampa a sí mismos haciendo un solitario de naipes" - ha sido un error, porque no hay manera de ponerse en el ritmo que me gustaría. En el km 19 ya empiezo a ver que no voy a poder bajar de 1:27, lo cual es patente en el km 20, en el que me presento con un parcial en los últimos 5 km de 4:14 /km. Entonces este robot latino cambia su chip latino por el germánico, y me digo: "Amigo, estás ganando este partido por 1-0. Has generado ocasiones y has jugado bien, pero a estas alturas del partido, si sigues intentando marcar el segundo gol, a lo mejor te sorprenden en un contraataque y te empatan a 1, con lo que se te va a quedar una cara de tonto terrible". Traducido en términos atléticos, si hago un intento desesperado por bajar de 1:27 me puedo encontrar con que pincho y ni siquiera hago marca. Así que decido tomármelo con calma, no cediendo ritmo, pero sin forzar.



Llegando ya casi a meta veo a mi pupilo David Rubio entre el público. Me da tanta pena que haya tenido que abandonar la carrera que estoy a punto de pararme y todo. Me anima, y me parece oirle decir "estás aflojando" - en realidad era "vas muy bien" -, así que me concentro en no perder velocidad, pero tampoco hago nada por evitar que me adelanten varios corredores. Ya tengo la marca en el bolsillo, y no quiero tener otra desagradable sorpresa como en 2010, cuando me lesioné a falta de menos de 400 metros. Cruzo la meta en 1:27:24, lo que supone una mejora de mi marca de 52", no está nada mal! 772 absoluto de los 10.749 atletas que han finalizado la prueba, y 388 de mi muy amplia categoría, corredores masculinos que en 2012 cumplen entre 37 y 51 años.



Entrando en meta índice en alto, mi ritual cuando hago marca personal, en homenaje el gran Ben Johnson






Mi gran colega Oriol Riba acaba en 1:33:02, con una carrera también ligeramente en negativo. El ya está en la categoría de los más veteranos, y consigue un magnífico 72º puesto, pero con un crono un poco alejado de sus mejores registros.  Otro colegui de gym, Ferran M., logra 1:34:39, en una carrera también de más a menos. Es muy buen resultado de cara a su primera maratón. Con ese crono puede aspirar legítimamente a conseguir bajar de 3 horas y media en maratón, que es su objetivo. Pero no hay que confiarse nunca, el maratón es el maratón... Con 1:33:38 en mi primera media maratón, 3 semanas después conseguí 3:30:03 en el que también era mi primer maratón, BCN 2008.

Oriol Riba

Cierro el turno de menciones con mis monstruos favoritos, Esteban Arauzo y Toni De las Heras. Estos sensacionales atletas , especialistas en el arte del split positivo - lo digo con cariño - han firmado dos sensacionales marcas. Esteban, con 1:22:49, es el 377 absoluto y 180 de mi categoría. Eso sí, salió como una bala, los primeros 5 kms los corrió a la supersónica velocidad de 3:50 /km, y tuvo que acabar al final a 4:03 /km, ritmo mucho más "terrestre". Toni realizó una carrera similar, empezando a 3:51 /km y acabando a 4:02 /km, con un crono de 1:23:17 que le situó el 411 de la general, y el 197 de la categoría.

Esteban Arauzo. pasando por la mitad de la prueba










Toni De Las Heras, elegante zancada y poco discreta camiseta del CA Running
Bueno, ya queda poco para la maratón. Dispongo de un Excel que algún día enviaré a quien me lo pida cuando lo tenga perfeccionado, en el que he recopilado decenas de predictores que estiman la marca de maratón en función de las más recientes marcas en 10 km y/o media maratón. He estado trabajando con ella, discriminando los predictores que mejor funcionan conmigo, y veo que me muevo en una horquilla que me lleva de 3:02:22 hasta 3:07:58; siendo realista, más cerca de la segunda cifra que de la primera. Aún no me noto preparado para el asalto al 2:59:59 - eso me lo reservo para Mediterráneo 2012, en octubre - , pero tampoco quiero resignarme a no ir a por marca personal. Así que intentaré 3:03:30, que es un bonito número. Eso sí, el año pasado en Barcelona logré 3:08:45, y cualquier mejora de esa cifra debería considerarse eun gran éxito ( y más ahora que sabemos que el recorrido es distinto al del año pasado, y ma´s lento sobre el papel, con un temido final recorriendo el Paralelo al completo hasta la meta). Pero "necesito" acercarme al sub 3, para sentir que lo tengo a mi alcance...





El Diploma

Y nada, dedicar mi marca y estas lineas a mi amigo y pupilo David Rubio, al que le deseo una pronta recuperación de su lesión. Es una pena, estaba llevando muy bien el ciclo de entrenamiento, cumpliendo con las sesiones, en los ritmos previstos y moviéndose en un muy buen rango de pulsaciones. Ha tenido que decir adiós a su primer maratón. Lo intentaremos de nuevo el año que viene, David!





http://www.youtube.com/watch?v=PRjGbKDkpv8&feature=youtu.be





jueves, 9 de febrero de 2012

Tres Graves Errores



Hoy rompo mi largo silencio en el blog para relatar una experiencia reciente, que podía haber acabado bastante peor de lo que relataré. Mi objetivo es pedagógico: que los runners que me lean eviten los errores que he cometido...


Todo empezó el 15 de enero, durante la disputa de la 1/2 Maratón de Sitges. Hacia el km 18, ya cerca de la meta, empecé a notar como se formaba una ampolla en el pie derecho, cercana al dedo gordo. Como maratoniano, estoy ya por desgracia acostumbrado a correr con molestias, y esta ampolla era muy leve. Al menos, comparada con la que me apareció hacia el km 30 de mi segunda maratón; casi podía escuchar el "chof" en cada pisada. Brutal.


En fin, me extrañó la aparición de esta ampolla, porque por una vez iba convenientemente equipado: en lugar de mis habituales calcetines de mercadillo - debemos reservarlos para los entrenamientos o prescindir de ellos, es mi consejo -, llevaba unas medias de compresión Medialast. Las zapatillas, las magníficas ASICS DS-Sky Speed, zapatillas mixtas de 280 grs., con las que había corrido mi último maratón sin problemas. El caso es que acabé la Media sin mayor problema, y con una buena marca (1:28:40) estando aún a 10 semanas vista de la Maratón de Barcelona. Pasé el resto del día en la bonita población suburense, y al llegar a casa por la noche, me dediqué a la ampolla.


En la Mitja Marató de Sitges


Dudé en intervenir o no, ya que la ampolla era realmente pequeña, y al final me decidí por proceder a pincharla. Hay "escuelas" que recomiendan no pincharla, pero yo soy partidario de métodos directos. Así que, como en otras ocasiones, me lavé el pie, procedí a bañar una aguja en alcohol de 96º, y pinché con ella la ampolla por varios puntos, para asegurar un buen drenaje. A continuación extraje el líquido, asegurándome que quedaba todo fuera. Y entonces cometí el...


PRIMER ERROR :NO DESINFECTAR LA AMPOLLA

Una vez pinchada la ampolla, el interior de nuestro cuerpo, habitualmente protegido por la piel, queda en contacto con el exterior, y por tanto expuesto a infección. Es por ello que el paso final del proceso de tratamiento, que omití, consite en DESINFECTAR con Betadine. Yo utilizo Betadine gel, que es muy cómodo. Luego cubro con una gasa, lo fijo con esparadrapo, y a correr. ¿Por qué cometí este tremendo error? Pereza. Era de noche, y para abreviar, me fui a la cama...

... Al dia siguente, lunes 16, hice descanso total de running y me dediqué a musculación. Por la noche me apliqué un parche hidrosolubre, Compeed, en la ampolla. Hay veces que me ha funcionado bien, otras mal. En esta ocasión, la colocación del parche aisló el interior del exterior. Pero amigos, supongo que habéis visto la peli Alien. Ya puedo ir en una nave blindada o acorazada, que si el enemigo está dentro... El martes hice un trote de recuperación, sin problemas ni molestias, y el miércoles ya tocaba algo de calidad: calentamiento, series de 7 x 1000 m a 3:56 /km - un poco por debajo del ritmo de competición de 10 km - con recuperación corta, series 3 x 200 m rápidas, y enfriamiento. Acabé muy bien, sin molestias...


... Por la tarde, la ampolla me dolía, me obligaba a cojear, y tuve que tomar un taxi para ir al trabajo. Por la noche, al llegar a casa, el dolor llegaba hasta el tobillo, y tenía el pie hinchado. Cuando se me acabó la euforia de la victoria frente al Madrid por 1-2 en la semifinal de la copa, el dolor seguía, y llamé a mi seguro. Me dijeron que fuera inmediatamente a urgencias, pero que si conseguía dormir después de tomar un ibuprofeno, fuera por la mañana. Conseguí dormir. Por la mañana fui a urgencias, donde un enfermero me extrajo media jeringuilla de líquidos horrendos de mi ampolla, y un amable y simpático doctor dominicano, en lugar de prescribirme ron como le sugerí, me puso un tratamiento a base de ibuprofeno y antibióticos...


Obsérvese la hinchazón del pie derecho. Al día siguiente aún creció


El viernes 17 y sábado 18 lógicamente no entrené. Este último día me dirigí a mi centro de asistencia del barrio, donde una bella doctora - estoy de racha, doctores simpáticos y doctoras guapas - no sólo me hizo una cura de mi herida, sino que aprovechó para extraerme una muestra de mi negra y maratoniana uña - por si tengo un hongo - y, ya puestos, me puso una dosis de recuerdo de la vacuna anti-tetánica. Le pedí que me pinchara en el brazo izquierdo, porque "en el derecho hace unas semanas que tengo una molestia en el hombro. Pero no, por favor, ¡no me lo examines! ". Me preguntó cuando tenía la siguiente carrera, y le dije que en 2 semanas, la Media de Granollers. Me aseguró "llegarás". Yo pensé para mí: "lo que tú no sabes, guapa, es que mañana domingo voy a entrenar, que ya estoy perfectamente". Ya llevaba 3 días sin entrenar, y tocaba hacer una tirada larga de 28 kms. Así que, como el avispado lector seguramente habrá advinado, cometí el...

SEGUNDO ERROR: ENTRENAR COMO SI NO HUBIERA PASADO NADA

Cualquier runner sabe , o ha escuchado, que ES PREFERIBLE PARAR UNOS DÍAS Y NO ENTRENAR, QUE SEGUIR ENTRENANDO, Y FINALMENTE VERSE OBLIGADO A PARAR UNAS SEMANAS. El problema es que yo soy el típico ejemplo del "Consejos vendo, que para mí no tengo". Ahora mismo estoy llevando a 3 atletas, que estoy convencido que escuchan lo que les digo, y me hacen caso en casi todo, pero yo... Salí a hacer mi tirada de 28 kms, pensando que tomaba ya las debidas precauciones eligiendo un recorrido muy llano. Y la verdad es que disfruté. Muy al principio noté la zapatilla derecha algo ajustada debido al vendaje, pero enseguida me olvidé y corrí cómodo y sin molestias. Bueno, si acaso algunas, muy leves, en el tobillo del pie izquierdo. Y por la tarde, el dolor del tobillo aumentó... ¿Qué había sucedido?







Los maratonianos, como antes comenté, solemos estar acostumbrados a correr con molestias. Es lógico, porque es imposible correr un maratón a tope y no sentir dolores musculares a partir del km 30 y pico. Pero ese espíritu de sacrificio, de sobreponerse al dolor, a veces juega en nuestra contra. Porque podemos subestimar algo que es realmente serio. Y aquí lo que había pasado es que mi cuerpo, sabio, sabía que tenía una ampolla en tratamiento en el pie derecho, y me llevó a - de manera inconsciente - ejecutar movimientos en carrera para proteger esa articulación. Se sobrecargó por tanto el tobillo del pie izquierdo.

La mañana del lunes 23 me levanté con el tobillo dolorido, pero me fuí igualmente a entrenar. Los lunes me toca trabajo de recuperación, entre 40' y 50' de carrera contínua muy suave, con la frecuencia cardíaca habitualmente por debajo del 70% de la màxima. Ese fue el

TERCER ERROR: ENTRENAR CON DOLOR

Irónicamente, el trabajo era de "recuperación", pero acabó por rematarme. Acabé cojo el resto del día, y así estuve algunos días más. Sustituí el entrenamiento de running por elíptica - intenté tambíen bici, pero el tobillo interviene en el pedaleo y me dolía, lo cual fue un calvario. Y eso ha sido durante 2 semanas, hasta que gracias a la intervención de mi querido masajista Carles Gallego, y también supongo que a la fortuna, me he recuperado. Carles me aplicó unas hierbas que al quemarse producen un olor similar al de la marihuana, masaje y corrientes. En 2 sesiones mejoré, y antes de la tercera ya estaba recuperado.

Han sido días angustiosos: probaba a correr en la cinta, pero al cabo de unos minutos, a pesar de ir a ritmos muy lentos, me dolía. Y en la elíptica, imaginaos lo que cuesta reproducir un entrenamiento de series de velocidad. Me ponía poca resistencia para coger velocidad, y casi me cargo la máquina, me ponía a más de 30 km/h. Eso sí, conseguía llegar a picos cardíacos del 90%, que era la que pretendía. Según Carles, todo entrenamiento es sustituible por elíptica. Gracias a eso, no he perdido la forma aeróbica.

Y el domingo 29, "milagrosamente", cuando el viernes 27 no podía correr ni 5 minutos, aguanté sin dolor ninguno una hora corriendo a buen ritmo. Podía seguir, pero por una vez fui prudente y me pasé a la elíptica, otra horita más. Tuve que renunciar a la Media de Granollers del día 5, que me hacía especial ilusión porque era la primera vez en que iba a participar, pero bueno, estoy recuperado, es lo que me importa. Y ayer 12 de febrero ya me pegué una buena tirada larga de 29 kms, haciendo los últimos 10 kms a ritmo cercano al previsto para maratón, y los 3 últimos un pelín más lentos que mi velocidad de competición de 10 km (3:58 /km).




Pues lo dicho. Es importantísimo escuchar al cuerpo, y no hacerse el sordo, que es lo que hice yo. De una simple ampollita pasamos, como quien no quiere la cosa, a una infección y una lesión de tobillo. Como resultado, 2 semanas sin poder correr, y una competición en la que no he podido participar. Los maratonianos venimos de la filosofía del dolor: "No pain, no gain", "Pain is temporary, Glory is forever", "Disfruta del día en que no tengas molestias, porque éstas no tardarán en aparecer"... Y así miles de frases. Pero llamo a reflexión: no nos recreemos en el dolor, sepamos cuándo decir basta. Si estamos pasado el km 30 de un maratón, y nos pinchan horrores los isquios, el dolor es insoportable, tenemos ampollas... ¡SIGAMOS! Pero si estamos entrenando, no seamos cafres y paremos. No hay gloria ni honor ninguno lesionándose en un entrenamiento por no haber escuchado la sabia voz interior.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Marathon Man (3:03:47)

(VII Marató del Mediterrani. 23.10.2011. 42,195 km)








Hace un año proyectaba que en este maratón haría mi primer intento serio de bajar de las 3 horas. Así enfoqué mi entrenamiento – esta vez he seguido a rajatabla el que me prescribió Greg Mac Millan -, pero llegada la hora de la verdad, el momento de decidir cuál será el ritmo de competición, he sido realista y no me he visto más allá de 3:05. Tampoco me gusta ser conservador en exceso, y como hasta ahora en cada maratón siempre me he planteado objetivos más ambiciosos que en el anterior, y 3:04:59 fue mi anterior objetivo – no conseguido – para este 7º Maratón del Mediterráneo – tercera vez en que yo participo – me propongo intentar 3:04:15, lo que supone correr a un ritmo de 4:22 el km.

En casa, antes de salir hacia el circuito
Como es habitual, aunque tomarán la salida más de 5.000 atletas, la gran mayoría de ellos van a participar en 10 km y Media Maratón. Sólo somos poco más de 200 los que vamos a correr el Maratón. Esta competición es más internacional, sin embargo, de lo que podría parecer. De hecho, llego al punto de salida con 3 corredores que he conocido en el tren: dos hermanos del Quebec, y una neozelandesa de origen gallego-estadounidense, que correrán la media maratón. Curioso, vamos hacia allá 4 atletas procedentes de 3 continentes distintos…


Siento gran confianza en mis posibilidades, en parte basadas en mi convencimiento de que he realizado un gran plan de hidratación. Por cierto, me apetece publicar mi dieta de las 24 horas precedentes a esta competición. La recomiendo a todo aquel que vaya a correr un maratón al día siguiente:


Sábado:

Desayuno:
Dos yogures naturales desnatados y edulcorados mezclados en un tazón con cereales integrales
una naranja

Almuerzo:
Sandwich de pan (integral) amb tomàquet y jamón serrano

Comida:
Arroz integral (125 gr) con bonito
Ensalada de mozzarella con tomate
Salmón y Panga con salsa de setas
Yogur desnatado natural edulcorado
2 copas de Halbtrocken (100% Riesling, D.O. Rheinhessen)

Merienda:
Galletas integrales de chocolate, sin azúcar
Un té rojo edulcorado

Cena:
Pasta integral (125 gr) con salsa de setas
Atún a la plancha
Flan de huevo sin azúcar
2 copas de Les Sorts jove (Garnacha, Cariñena, Syrah, D.O. Montsant)

Como veis, ni siquiera el día antes de una maratón decido prescindir del vino :-) Eso sí, lo bebo con moderación, y renuncio a cocktails y copas. No se trata de deshidratarse, sino de lo contrario. Por eso durante todo el día bebo abundante agua y bebida isotónica sin azúcar. La prueba de que la hidratación es correcta es que el color de la orina sea transparente.


Desayuno domingo:
2 tostadas de pan integral con un chorrito de miel
½ barrita de cereales
250 cl. de bebida isotónica (Powerade)
200 cl. de Red Bull light

Este es mi desayuno habitual pre- competición, mezcla de hidratos de carbono de absorción rápida (miel, cereales, isotónica) y lenta (pan integral). Ya no hay que cargarse excesivamente de hidratos, porque no dará tiempo de asimilarlos. Y la cafeína, muy buena antes de una competición, pero sólo hará efecto si hemos prescindido de ella las semanas anteriores. Red Bull, porque no soy cafetero. Y abierto unos días antes, para que pierda gas.


Bien, ya estoy en la línea de salida, después de un brevísimo calentamiento, ya que no se trata de gastar la energía. Siento unas molestias – reales – en los isquiotibiales de la pierna izquierda, en la zona próxima a la rodilla. Sé que desaparecerán en caliente. Desde hace dos días he tenido también dolores en un tobillo. Esos ya sé por experiencia que son “falsos”, puramente psicológicos, fruto de los nervios, y desaparecerán antes de empezar la carrera.


Nada, el alcalde de Castelldefels dispara su pistola y salimos. Los primeros metros son difíciles por la estrechez del trazado, y cuesta encontrar el ritmo. El primer km lo hago lento, en 4’ 24”, así que acelero para compensar. Voy a ritmos muy irregulares durante los primeros 10 kms, tratando de encontrar por fin el 4’22” /km que me he marcado como objetivo. Durante esta parte del recorrido coincido con Anna Riera, y charlamos un rato. La conozco de vista, ya que hemos coincidido en medias maratones y maratones con similares marcas. Me dice que no está muy entrenada, y que no tiene muy claro el objetivo. Anna finalmente resultó la ganadora femenina, con 3:09:31. En fin, llego con ella al km 10 en 43:17, o sea, con 23” de colchón. Bien. Las pulsaciones en torno a 164, que es mi 85%, el umbral anaeróbico. Se supone que el maratón se debe correr justo en ese umbral – si se sobrepasa, empieza a generarse lactato, cuya aparición prematura arruinaría la maratón - así que todo está bajo control. Lo que no está controlado es el dorsal. Debe ser el papel de tan mala calidad, que se me rasga por una punta, trato por dos veces de resituar el imperdible, y se rasga. Opto por quitarme el dorsal, doblarlo, y guardarlo en el pantalón.

Así quedó el dorsal, una vez desdoblado y seco
Por cierto, a este punto toca decir que hoy el pantalón, camiseta y zapatillas son ASICS. El pantalón es de la línea Top Impact Line, y efectúa una presión específica sobre la musculatura de la pelvis, para optimizar los movimientos. La camiseta es de la misma línea, súper ligera y cómoda. Y las zapatillas son unas DS Sky-Speed. Zapatillas mixtas, de tan solo 294 gramos de peso. Se trata de una zapatilla de muy rápida respuesta, magnífica, como ya me demostró en mi Media Maratón de Sant Cugat. Tengo cierto miedo porque nunca he competido en maratón con este tipo de zapatillas, y temo echar en falta más amortiguación al final. Pero de momento, voy muy a gusto con ellas.


ASICS Gel DS- Sky Speed. Magníficas zapatillas mixtas

Al pasar por el km 10 ya quedamos la mitad de los corredores, y empieza a poderse correr con mucho espacio. Por cierto, el tiempo es excelente para correr. El cielo está cubierto, amenazando lluvia, que no caerá hasta horas después. La temperatura es suave, en torno a los 15º. Menos mal que bajó a tiempo, me he pasado 2 semanas consultando las previsiones meteorológicas, porque estábamos con unas temperaturas altísimas, impropias de esta época de principios de otoño. Se dice que la temperatura ideal para correr esta en torno a los 15º, y que por cada 3º-5º de más, ya puedes añadir al menos 5” extra a tu ritmo promedio por km.



Pasando por el km 10, un poco antes que la campeona femenina de la carrera de 10 km



Del km 10 al 20 poca historia, llego en 1:26:40, con un promedio de 4’ 20” /km, así que mi colchón se ha ampliado a 40”. Bien. Me como al pasar por el 21 mi segunda barrita energética, ya que ahora pasaré por el avituallamiento del medio maratón y podré beber. Paso en 1:31:28, fantástico; es mi mitad de maratón más rápida de mi vida.


Paso por la media maratón



Pero para mi horror, voy a coger un solitario botellín de agua, y está vacío. A su lado, decenas de cajas de botellas de agua empaquetadas, pero no tengo tiempo de pararme a abrirlas. Los voluntarios están todos dedicados a dar le avituallamiento a los que han acabado la media maratón, olvidándose de nosotros los maratonianos. Es criminal, he de aguantar seco hasta el siguiente puesto – en el km 25 creo - , con los restos de cereales moviéndose entre mis dientes.


Saliendo del canal olímpico, en busca del km 22

http://www.youtube.com/watch?v=s09heY7ncsw

Bien, una vez pasado el avituallamiento por fin, soy consciente de otro problema, mucho más serio. Como decía antes, me ha costado un rato encontrar un ritmo regular, aunque a base de compensar un km con otro he llegado a la media maratón a un ritmo promedio de 4’ 20” /km 2” por km más rápido de lo previsto. Lo que sucede ahora es que entre el 24 y el 26 estoy haciendo parciales casi clavados a 4’ 29”. Eso es terrible, porque como sé por experiencia, a estas alturas de la carrera, llegando al km 30, se pondrá en marcha el “piloto automático”, y el ritmo que se lleve entonces será muy, muy difícil de incrementar y en cambio, será muy fácil que vaya disminuyendo a causa del cansancio. Así que mi espíritu maratoniano me salva, y me hace decirme a mí mismo: “Antoni, amigo, mete ya una marcha más, date caña, que de lo contrario te pulirás el colchón y no lograrás tu objetivo”. A estas alturas de la carrera ya no me conformo con mejorar la marca personal, quiero conseguir al menos el tiempo objetivo. Aprieto los dientes y fuerzo la marcha. Y empiezo a conseguir parciales más decentes, cercanos a 4’ 25”, y uno muy rápido hasta el km 30, que me hace llegar a este punto en 2:10:53, con 7” de margen sobre el parcial previsto al inicio. El ritmo cardíaco se me ha acelerado un poco y se ha puesto en 169, aún una cifra tolerable y por debajo de la que me encendería la señal de alarma, 174 (90% de la frecuencia máxima).


Aprovechar las bajadas es una de mis características
Ahora es cuando se dice que empieza de verdad el maratón, pero me encuentro muy bien física y mentalmente. Noto como se me están formando ampollas en las plantas de ambos pies, aunque la molestia es muy soportable. Lo que sí que molesta un poco es que este año los voluntarios no se enrollan demasiado con los corredores. Teniendo en cuenta que somos muy pocos, podrían dedicarnos un poquito más de atención. En los avituallamientos nos tienden la botella de agua, pero es uno mismo el que ha de agarrar de las mesas los vasos de bebida isotónica, plátanos y frutos secos. Una de las gracias de este Maratón del Mediterráneo es esa, que el escaso número de maratonianos debería permitir un mejor trato por parte del voluntariado, facilitarnos un poco las cosas. Y este año ha habido tres grandes motivos de queja: este que comento ahora, más el tema del dorsal y de la falta de atención al pasar por la media maratón.

Por cierto, en mi camino del km 26 al 33 ya he empezado lo que en argot se conoce como “recolección de cadáveres”. Corredores que habían salido a ritmos muy rápidos no pueden aguantar esa velocidad, y se topan con el temido muro, teniendo que disminuir su ritmo. Rebaso a casi 10 corredores en este tramo, según puedo comprobar en los parciales de la clasificación final. En carrera no fui consciente del todo, porque además de pasar a maratonianos, también estás doblando a corredores de media maratón que aún no han acabado. Casi todo el mundo a estas alturas ya ha perdido el dorsal o se lo ha guardado, con lo que se hace difícil distinguir quién es quién. Lo que importa es que me siento bien, y “sé” que voy a conseguir mi objetivo, tengo el convencimiento. He sabido aplicar lo que el entrenador Greg Mac Millan llama “push yourself”, es decir, empujarte a tí mismo en los momentos difíciles de la carrera. Este Maratón del Mediterráneo es fascinante, porque sus defectos y virtudes son muy marcados: los contras son la monotonía de correr en circuito, la escasez de público y nula animación, y la apatía del voluntariado este año. Los pros, trazado prácticamente llano y a nivel del mar.
Llego al km 36 en 2:37:38, un par de malos parciales seguidos me sitúan por debajo del objetivo. Intento reaccionar y me planto en el km 38 en 2:46:25. Ahora ya se deja el circuito y se pone rumbo hacia la meta. Pregunto en qué posición voy, y me dicen que el 5º (realmente iba el 16º, la información no era demasiado buena). El “olor” a meta me da nuevas fuerzas. EL cronómetro indica un mal parcial hasta el 39, pero cuando paso por debajo del puente que comunica con el canal olímpico, y llego al km 40, el cronómetro marca 2:54:10. ¡ 30” de colchón otra vez! Mi frecuencia cardíaca del 39 al 40 ha sido de 182, altísima. Supongo que me he acelerado como un caballo loco y realmente no me he dado cuenta.


Bajadita. Este es uno de los pocos tramos con desnivel de este maratón

http://www.youtube.com/watch?v=7gb4PL08z00

Y bueno, aquí hay que comentar algo muy curioso. En un maratón con final en un estadio olímpico, lo usual es acceder al estadio y completar el recorrido hasta la meta en la pista, con lo que se cubren menos de 400 m. En este maratón se accede al canal olímpico – donde se disputaron las pruebas náuticas de Barcelona ’92 - , pero aquí hay que cubrir los 2 kms largos de perímetro que tiene. Se hacen largos, largos. Paso a un corredor que se ha puesto a caminar, con muestras de cojera, y le animo a que no camine y trote un poco.


Llego al km 41 habiendo bajado un poco el ritmo, y aprieto. Tengo en el punto de mira a un atleta al que voy a sobrepasar. Normalmente importa poco la posición en la carrera, soy uno entre miles, pero en esta maratón tan reducida, en la que el año pasado quedé en la posición 31ª y 6º de mi categoría, el ranking es un aliciente más. Así que me pongo el chip de competidor, le adelanto y, unos cuantos metros más adelante, hago un disimulado cambio de ritmo, para impedir su reacción. Llego al km 42 en 03:03:02. Me giro y veo que no me va a alcanzar. De todas formas acelero un poco más, para cubrir los últimos 195 m de carrera, sabiendo que voy a hacer una fantástica marca.

Un espectador me ofrece chocar su mano en la recta de meta

Completo estos 195 m a un ritmo de 3:54 /km, no está nada mal. Mi tiempo final es 03:03:47 (10” menos que el oficial de disparo), quedando el 14º de la general - luego me adjudicación 15º - y el 2º de mi categoría de edad (41-50 años, o sea, soy de los más viejos). He pulverizado mi marca, rebasándola en 4’ 03”. Cruzo la meta eufórico, con una sensación difícil de describir. Lo más aproximado puede ser lo que se sentiría cuando en pleno orgasmo alguien te cuenta el chiste más gracioso de tu vida. Tan ido estoy, que olvido mi ritual de entrar en meta con el dedo índice izquierdo levantado, siempre que consigo marca personal.

Euforia, locura, éxtasis


La recta de meta

http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=5A-S_A-RCxI

Quiero quitarme la camiseta al estilo celebración futbolera, pero no acabo de conseguirlo. Me agarran para que me esté quieto y me colocan la medalla de “finisher”. Sigo trotando un poco, emulando a Abebe Bikila, que el otro día estaba viendo un video suyo de la Maratón olímpica de Tokio 1964, y me dejó impresionado.

Loco de alegría

En fin, estoy muy contento, porque por primera vez consigo realizar una marca mejor de la que proyectaba al tomar la salida. Honestamente, sí creía en mis posibilidades de conseguir 3:04:59, pero bajar de 3:04 francamente, me lo había planteado sólo medio en broma. En facebook había publicado que "si tengo un buen día, intentaré hacer record del mundo +1" . Es decir, 3:03:37, una hora más - y un segundo menos - que el record vigente. Casi lo consigo. Y por cierto, el record mundial es muy reciente, se logró en el Maratón de Berlín en septiembre 2011.


Podium. 2º de la categoría 41-50 años.

Otra cosa que me ha llenado de satisfacción es que al fin, mi mejor distancia es también aqulla que más me gusta, el maratón. Hasta ahora mis marcas en maratón presagiaban, - utilizando la infinidad de calculadoras que existen en la red - prediden marcas en diversas distancias proporcionando una marca en otra distancia, obviamente si se realiza el entrenamiento adecuado de la distancia de que se trate - , mejores marcas en 10 km ó 1/2 Maratón de las que tengo. O dicho al revés, mis marcas de 10 km y Media maratón proyectaban marcas en maratón que nunca había logrado.


En junio logré por fin bajar de 40' en los 10 km, con el excelente crono de 39:37. Ello proyectaba media maratón en 1:28:09 ( mi marca es 1:28:16) y maratón en 3:05:55 (mi mejor marca anterior era 3:07:50). Así, se producía la "paradoja" de que mi mejor distancia era precisamente la que menos me gusta, los 10 km. Sin embargo, las cosas han cambiado con mi reciente marca en maratón; esos 3:03:47 "proyectan" una marca de 10 km en 39:10 y 1/2 Maratón en 1:27:09, marcas que aún no he logrado y de las que me siento aún un poco lejos. Así que por fin, mi sentimiento de maratoniano queda reflejado en datos. Pero no todo son calculadoras: las propias cualidades y espíritu determinan tu resultado. Y yo siempre me he sentido maratoniano.

Mi diploma

Como ejemplo de esto que digo voy a citar un caso, aunque obviamente omitiré el nombre del protagonista. Leo en un blog la experiencia de un participante en esta maratón, que en su crónica cita sus marcas de 10 km (poco más de 38:00), 1/2 maratón (poco más de 1:25:00) y maratón (que la consigue ne la presente carrera, algo más de 3:11:00). Agradece ayuda de distintas liebres a lo largo de la carrera (una para los primeros 10 km, otra hasta la media maratón, otra desde la media hasta el final), avituallamiento en bicicleta, ánimos de una nutrida "claca" de compañeros de club... Cuenta que a lo largo de la carrera - y no es la primera vez que le sucede en una maratón - se detiene varias veces aquejado de calambres, para luego continuar corriendo. Ante esto he de comentar varias cosas:
1) No mola nada detenerse en una maratón. Me precio de no haber dejado de correr ni un solo instante en mis 7 maratones. Ay, perdón, iba a mentir. En la primera me paré a orinar 2 veces. Pagué mi inexperiencia y me sobrehidraté antes de la carrera. Pero una maratón es para correrla, no para caminarla. ¿Qué sentido tiene parar, correr, parar, correr... con un tiempazo de 3:11? ¿Acaso no será mejor, qué se yo, acabar en 3:15 pero sin tener que pararse?
2) No tengo nada en contra del uso de liebres, pero me parece un pelín exagerado el despliegue que se ha montaod el menda. Ni un keniata preparando batir el record mundial, vamos
3) Un tío que casi baja de los 38' en 10 km y de 1:25:00 en media maratón, debería hacer un maratón en menos de 3 horas sin calambres ni problema alguno.
Conclusión: este atleta probablemente ha entrenado mal. Y con mayor probabilidad aún, no es realmente un maratoniano, ni lo será jamás, me temo. Porque sufre demasiado. Un maratón es para disfrutar del sufrimiento, no para padecerlo. Los maratonianos que me lean seguro que lo entenderán y estarán de acuerdo conmigo. Los maratonianos convivimos con el dolor, la angustia, la presión. Y seguimos, seguimos, seguimos. Así lo siento yo. No soy un runner. Soy un maratoniano. Marathon Man.