MIS ULTIMOS 30 DIAS

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VERDADES COMO PUÑOS

"Una mala carrera es un buen entreno". Nacho Cáceres


domingo, 16 de marzo de 2008

4 Júpiter y más allá del infinito

(desde el km 28 hasta la meta, km 42 y 195 metros)


videoPoco después del km 15 . Música: "Riddim #1". SEEED.


A partir de este momento, todo es ya tierra virgen para mí. Jamás en mi vida he corrido más de 28 kilómetros seguidos. Por eso para animarme, sabiendo de las dificultades que me esperaban, preparé una selección de música electrónica y psychedelic trance, para obtener la guerra necesaria, beats rápidos. Ahora estoy en la parte “positiva” del tramo, viendo llegar a los corredores al km 27, mientras yo voy camino del 30, en el Forum.

A esta altura ya estoy empezando a descubrir nuevas cosas de la vida. Hasta este día de alguna manera yo despreciaba esos gestos del público de tender la mano a los corredores. Bien, desde ya hace unos kilómetros estoy anhelando ver la palma de un niño extendida hacia mí para golpearla cariñosamente. Lo he estado haciendo durante toda la carrera, y mola. Pasado el km 35, hasta las de los adultos me son muy gratas. Me es imposible describir la importancia de ese gesto. Visto desde fuera, fríamente, es una solemne tontería. Pero para mí en esos momentos ha sido crucial, tanto o más importante que el aporte de sales minerales y carbohidratos en los avituallamientos; es como una especie de energía cósmica que llega hasta lo más profundo de mí, y me da fuerzas para seguir. Me emociono al recordarlo; es bonito porque el ser humano es ante todo un ser social, y nuestro alimento es el contacto con los nuestros y la mútua aprobación.

En el km 29 me he tomado otra de mis porciones de barrita energética, para ser regada con bebida isotónica en el avituallamiento del km 30. Sé que en el km 35 me espera otro premio :-) . Oh, no sé si eso era el muro o no, pero desde el km 30 hasta el 35 ha sido una odisea. Pasan de las 11 de la mañana, el sol es cegador, la temperatura alta y el viento sopla en contra. Veo el mar a mi izquierda, pues corremos paralelos al Mediterráneo por la Avenida Litoral. Yo quisiera estar circulando a 4’ 45” el km, pero me temo que no estoy llegando a eso, según compruebo al rebasar cada km. De hecho estoy bajando mi velocidad paulatinamente, sin poderlo evitar. Eso sí, siempre rondando el ritmo de referencia medio de 4’ 57” / km.

Sol, solet, vine'm a veure...

En un momento dado, a pesar de haber corrido hasta aquí a mi rollo, sin referenciarme a otros atletas, decido seguir a un grupo de 3 que visten la camiseta de un club. Eso me viene bien para estabilizar el ritmo, aunque al cabo de un rato me doy cuenta de que dos se descuelgan, y me quedo siguiendo la estela del que sí aguanta el mismo ritmo. Ya estamos en el Port Olímpic, el Hotel Arts y la Torre Mapfre a mi izquierda. Luego supe que mi padre estaba allí con una sorpresa preparada, pero no llegué a verle ni el a mí, ¡lástima! Gracias por la intención papa, gran caminante y corredor mixto de larga distancia ( su rollo es alternar carrera con caminata).

Bien, dejamos atras las dos torres, y encaramos el Paseo de Circunvalación, antes de entrar en el Parc de la Ciutadella. Por aquí también pasó, y fui testigo de ello, el maratón de la Olimpiada de Barcelona. Quien me iba a decir a mí que casi 16 años después, yo disputaría esa misma prueba… Atravesamos el parque, en un recorrido extraño porque no está vallado y nos mezclamos con los paseantes dominicales. En este punto vamos los corredores muy separados entre nosotros. Cruzamos las puertas de salida, y me adentro en el Paseo Lluís Companys, abarrotado de gente a ambos lados. Lluís Companys, presidente de la Generalitat durante la Guerra Civil, fusilado por las tropas de Franco, mal llamadas “nacionales” (¿acaso los leales a la República eran extranjeros? ¿Acaso no tuvo el vencedor decisiva ayuda del ejército nazi? Companys fue entregado por la Gestapo, por ejemplo). Se le atribuyen muchas frases usadas hoy en día como citas; paradójicamente, quizá la más celebre de ellas no le pertenece a él, sino a otro catalán y republicano, Jordi Carbonell i de Ballester : “Que la prudència no ens faci traïdors” (que la prudencia no nos convierta en traidores ). Es una de mis citas predilectas, una de las frases que han marcado mi vida, uno de mis axiomas vitales. Recuerdo pues esas palabras y aprieto, ¡pero qué coño! Ya llevo casi 35 kms encima y sólo quedan 7 más…

Sé que mi troupe de seres queridos estará justo después del Arco de Triunfo para darme ánimo y avituallamiento. Justo antes del Arco, el espacio destinado a los atletas es bastante estrecho, parece un desfiladero. Paso por debajo del Arco y no puedo evitar mirar hacia arriba. He pasado por debajo decenas, acaso cientos de veces, pero ninguna de manera tan épica y gloriosa. Ahora me concentro para poner buena cara y que mi gente vea que aún estoy entero y no se preocupen. ¡Oh! A mi izquierda veo a Iria, Paula, José Manuel que me animan, y un poco más adelante, a mi derecha, veo a Jesús.


videoKm 35. Música: "Blue skies". BT.

Entonces grito “¡Esa castaña!”, Jesús responde “¡Toma castaña!”, y recibo como premio un marron glacé. Sí amigos. Ese delicioso fruto que se elabora con maestría en Ourense, que no es más que una castaña caramelizada con jarabe de azúcar y luego glaseada. Sólo puedo entender que no se ofrezca en el avituallamiento por el elevado precio que tiene. Goza de un elevado contenido en hidratos de carbono (más del 80%), parte de ellos obviamente azúcares simples, cifra no despreciable de proteínas (5%) y está prácticamente libre de grasa. Hidratos y azúcares simples, justo lo que uno necesita en el km 35. Me autoproclamo pues, el maratoniano más sibarita de Barcelona :-)

Bueno, me como el marrón – jamás he pronunciado la frase anterior con más placer, jajaja – y le echo un trago a la botellita que llevaba conmigo. 2:53:03 en el km 35. Ritmo medio de 4’ 57”. Me da para llegar a la meta en 3:30:00. Pero ahora ya no habrá más ayuda psicológica, al menos de conocidos. Vamos ya hacia la Plaza Catalunya, punto emblemático de Barcelona. A todo esto, hace ya kms que estoy viendo muchísimos corredores caminando, o fuera ya del trazado, estirando. Me da mucha pena, porque los que caminan no sé desde cuando lo estarán haciendo, pero debe ser terrible retirarse a partir del km 30, cuando ya te has pegado un palizón.

Ahora ya estamos bajando por el Portal de l’Angel. Allí me encuentro a la señora de la senyera que horas antes estaba en el Paseo de Gràcia. Venga, ya estamos en la Catedral, km 37. Ahora bajaremos por Vía Layetana, y giraremos para pasar por la Plaza Sant Jaume, que a la izquierda tiene el Ayuntamiento y a la derecha la Generalitat. Conscientemente evito mirar al Ayuntamiento :-) Ya estamos en la calle Ferran, que desemboca en la Rambla. Allí espero un avituallamiento, km 38, pero no llega hasta el final de la Rambla, pasado Colón, donde tomamos el Paseo de las Drassanes , y enseguida, ya estamos en el Paralelo. Es el km 39, y ahora viene una subidita que no apetece nada, hasta que lleguemos a la Ronda Sant Pau. En el Paralelo llego a la altura de un corredor que lleva una inscripción en la espalda “Mi primera maratón”. Me pongo a su lado y le digo “para mí también es la primera. Venga, que vamos bien, ya lo tenemos”. Y le adelanto. En este punto he sentido ya la certeza de que iba a cumplir el objetivo, acabar el maratón.
Aunque eso sí, como vulgarmente se dice, por momentos "se me ha ido la olla". Semanas antes de la prueba había decidido hacer algo que había leído en alguna parte: dedicar cada kilómetro del recorrido a un ser querido. había decidido empezar a hacerlo en el km 30, pero no sé que preocupaciones me asaltaron, que hasta horas después de cruzar la meta no volví a pensar en ello. Vamos, que no le dediqué un kilómetro a nadie (Espero que me perdonéis, pero os tuve en mi pensamiento de alguna manera...)


Ronda Sant Pau, Ronda Sant Antoni y por fin el km 40. A esta altura también esperaba un avituallamiento, pero no llega hasta el km 41, en la calle Sepúlveda. A este punto el apoyo del público es fundamental. Me agrada chocar la mano con un adulto, y recibo esa energía. Estoy muy despistado, la verdad es que no he visto el mojón del 41, y por tanto no sé qué tal he ido de ritmo durante el último km. Pero he aquí que vislumbro un edificio familiar al final de la calle: ¡eso es la Plaza España! Estoy muy cerca pues, y trato de acelerar. Dejo atrás a un corredor que corre con camiseta de la Penya. Ha de ser Tomás Jofresa, el gran exjugador de basket. He leído por la mañana que era su octavo maratón. Llegará a la meta 7 minutos después de mí, o sea que cuando lo he adelantado, el pobre iba fundido. Yo no. Todos mis dolores han desaparecido, y ahora corro con casi todas mis fuerzas, viendo que podría bajar de 3:30:00. Digo “casi todas” porque estoy mentalizado para no hacer ninguna tontería; esprintar al final de un maratón sólo para arañar unos segundos es una imprudencia que se paga con una recuperación más tardía.

Venga, ya estoy ahí, miro el cronómetro y veo que si espabilo llegaré en 3:30:00. Suena Aéro Dynamik de Kraftwerk, mi momento para olvidar pulsaciones, dolores y cualquier otra circunstancia para correr lo más que pueda. Giro la última curva y… ¡sorpresa! Bocinazo y gritos de Jesús y José Manuel. ¡Mi equipo está conmigo hasta el final! :-)

videoPoco antes de la meta. Música: "Aéro Dynamik". KRAFTWERK.


Veo la meta, la alegría no me cabe en el corazón. Hago “el avión” unos metros, y cruzo la meta con el índice izquierdo apuntando al infinito. 3:30:04 en mi cronómetro (3:30:03 es el tiempo oficial). Pero eso me da igual ahora. La felicidad es completa. Siempre había pensado que lloraría al cruzar la meta. No puedo, estoy tan contento, pero tanto, que no puedo parar de reirme, a pesar de ver a mi lado corredores exhaustos, alguno de ellos en camilla a punto de ser introducido en una ambulancia…

Según los datos de la web del Maratón, Desde el km 40 hasta la meta he corrido a una media de 4' 11". Ese dato debe ser erróneo, pues esa velocidad es superior incluso a la de mi mejor marca en 10.000 m. Según Oriol, y creo que lleva razón, el control del km 40 seguramente estaba situado algo más lejos del lugar correcto, y por ello sale tan mal tiempo del 35 al 40 , y tan bueno desde el 40 a la meta. No sólo me sucede eso a mí, sino incluso al vencedor de la prueba Haciendo la media desde el km 35 me sale que he ido a un ritmo de 5' 09", y ese sí que es muy verosímil. Por cierto, desde el km 30 la media es de 5' 07". Así que realmente no me he topado con el famoso muro. Lo que sí me ha pasado es que no he conseguido mantenerme al ritmo acelerado de 4' 45" que he llevado desde el km 10 hasta el 25.

Bueno, he pasado la meta. He de agacharme para quitarme el chip de control de las zapatillas, y el dolor es terrible. Las piernas me fallan, me tambaleo. Me ponen mi medalla de maratoniano, y agarro bebida isotónica, plátanos, frutos secos y trago, trago…

Llego al punto de encuentro, veo a mi gente, tiro las botellas y me fundo en un abrazo con Paula, y luego con Iria, José Manuel, Jesús, Sara. ¿Qué sentido tienen las proezas si no las compartes con los tuyos? Sus ánimos han sido esenciales. Oh, hoy mi padre me ha contado que se presentó en la Torre Mapfre, km 33, a las 12:15 de la mañana. A esa hora hacia ya 15 minutos que yo había cruzado la meta (mi papi no tiene ni idea de la bala humana que tiene por hijo).

Recibo masaje de recuperación de “mi equipo”. Al tumbarme en el suelo, noto unas aguejtas terribles en los abdominales. Entiendo porque casi todos los programas de entrenamiento para la maratón que he consultado recomiendan realizar ejercicios en esa zona, en especial después de las carreras largas. ¡Suerte que les hice caso! Sí, el masaje, ¡magnífico! Vaya, siempre que había visto esas acciones en la tele me parecían verdaderas chorradas. Ahora que recibo yo las atenciones, me siento en la gloria, la sensación de alivio es total.


videoMi equipo me recupera trás la llegada. ¡ Parezco un pato mareado! Música: "Philistines". GREGORY ISAACS

Consulto mí pulsímetro Suunto T3, que me dice que he gastado 3.315 calorias, he tenido un pico cardíaco de 185 (¡glups! mi máximo teórico es 181), y que la frecuencia cardíaca media ha sido de 164 (sobre el papel, preveía 157). O sea, la paliza de mi vida, vamos...



José Manuel y Jesús me masajean

Llego a casa, donde están Aurora y Erica esperando. A descansar hasta la hora de comer. Me pego un atracón de arroz y fideos chinos, acompañados del vino de rigor. Por supuesto, previamente aperitivo, con su consiguiente Manhattan. Un buen premio. Después del atracón, consulto mi tiempo en la web. 3:30:03 . ¡ Bonito número! Luego, la muy merecida siesta. Ah, había leído el blog de un maratoniano http://clubatletismocarpediem.wordpress.com/2007/09/28/objetivo-primer-maraton/ que afirmaba que el día del maratón, la probabilidad de ser requerido por tu pareja para practicar el sexo horas después de acabar la carrera, es entre 2 y 15 veces superior respecto a un día cualquiera . En mi caso, no espere al requerimiento, y me ofrecí voluntario :-) Y es que, como dice el mismo autor, “el maratón se ha corrido con las piernas, y no con otra cosa, pese a los simbolismos habituales de que para acabar el maratón hay que echarle …” . Así que 3 horas antes, y 4 horas después otra vez. ¡Kataklanga!


Campeón de "Duathlon" :-)


Ah, la track list de esta parte del maratón. Pues eso, música electrónica y psychedelic trance, muchos beats por minuto, caña para sacar fuerzas de donde sea…

CHICANE
* Andromeda


WEEKEND PLAYERS
* 21st Century


O.T.T.
* Splitting an atom
* Billy the Kid strikes back


BT
* Blue skies (Deep Dish Remix feat. Tori Amos)
* Flaming June


YOUNGER BROTHER
* Even dwarves start small


RINÔCÉRÔSE
* La Guitaristic House Organization


BT
* Godspeed


KRAFTWERK
* Aéro Dynamik

1 comentario:

Nacho Cembellin dijo...

Ja!!!, esa forma de practicar duatlon me ha gustado. Por cierto, esa frase sobre la prudencia, te la copio y me la quedo...