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"La melancolía es el placer de estar triste". VÍCTOR HUGO.

lunes, 18 de marzo de 2019

Un maratón diferente y especial (3.45:29)

(41ª Marató de Barcelona, 10.03.2018)




Este año, siendo el gran objetivo lograr un lugar de honor en la Marató de Empúries, Campeonato de Catalunya, a priori había descartado correr la Marató de Barcelona. Pero confieso que me hacía sentir extraño no correr la maratón de mi ciudad sin estar lesionado. Y como mis amigos de ASICS - moltes gràcies, Gus! - "se empeñaron" en invitarme, no tuve más remedio que aceptar :-) Ahora bien, tampoco quería jugármela. Sé que se puede, y yo podría, correr a tope 2 maratones separadas por sólo 8 semanas (eran 7, pero el aficionado al running Pedro Sánchez provocó el cambio de fecha al 5 de mayo con su convocatoria electoral). Pero lo dicho, por no comprometer la marató de Empúries, pensé en correr esta maratón de otra manera. Y se me ocurrió que podría hacerla como tirada larga o, mejor aún, como liebre de alguien que tuviera como objetivo entre 3:30 y 3:45, o sea, ritmos promedio de 4:59 /km a 5:20 /km. 

Y así fue como el president de La Sansi, José Luis Blanco, me puso en contacto con Paqui Calero, mi compañera de club que, como yo, se ha incorporado a La Sansi esta temporada. Paqui es una destacadísima veterana, animal competitivo, que el año pasado ganó la categoría F45 de la Liga Championchip, y en estos momentos está liderando la clasificación general femenina absoluta.

José Luis Blanco y Paqui Calero, de La Sansi, con Isabel Abril, de Running Vigia, a la que conocí durante la maratón

Paqui tenía como objetivo 3:30, o sea, el tiempo más rápido al que yo me había ofrecido correr. Había dos problemas: después de la Santi Centelles (5k), yo competiría en 2 mitges seguidas (Colomenca y BCN). Así que mi última tirada larga databa del 20 de enero y se  limitó a apenas 24 km. Y luego sucedía que desde la Mitja de BCN, arrastraba una molestia. Concretamente empezó a aparecer al tomar la curva entre Gran Via y Rambla Prim; en ese momento noté una sensación extraña y dolorosa en la "bisagra" derecha, el punto de inserción del fémur con la cadera, que me dio un sustó y me obligó a bajar el ritmo durante unos instantes (Enseguida volveré a este tema).

Bien, para paliar la falta de tiradas largas, los domingos antes y después de la Mitja de Granollers introduje dos tiradas largas ya serias, de 30k y 32k, y además las hice al ritmo promedio al que correríamos el maratón, 4:58. En ambas  me sentí muy cómodo, el pulso era correcto, casi siempre por debajo del 80% de la máxima, con lo que adquirí la confianza suficiente para estar seguro de que haría un buen papel como liebre.

Aproveché la tirada de 32k para testar las zapatillas con las que correría la maratón. Me decidí sin dudarlo por las ASICS Gel Nimbus 20 Maratón Barcelona, que mis amigos de ASICS habían tenido el detalle de regalarme hace algún tiempo, y las tenía sin estrenar. Las Nimbus son mis zapatillas de entrenamiento desde la primera vez que me las calcé, la versión 12, también regaladas por ASICS en mi primera visita a sus antiguas oficinas del Polígono Mas Blau. Era el año 2010. Normalmente compito en maratón con las ASICS Gel DS Trainer, zapatillas mixtas, pero no quería olvidar que este maratón iba a ser para mi un entrenamiento.



La ASICS Nimbus 20, además de su bonito diseño, mantiene la comodidad y amortiguación que hacen que se  merezca su nombre: realmente te sientes flotando. En mi modesta opinión, el summum se alcanzó en el modelo 15, la zapatilla más cómoda que jamás me he calzado en mi vida.  En este maratón he visto que esta zapa, además de cómoda, tiene muy buena respuesta a los cambios de ritmo, no sientes que lleves un tocho atado al tobillo. En parte porque los últimos modelos han perdido peso: La 12 se iba a 350 gramos, y la 20 apenas pesa 305. Para darle un sobresaliente habré de esperar a ver cómo responde la durabilidad del textil delantero lateral externo. Ya he informado a mis contactos en ASICS que en los modelos 16 y 19 esa parte se peló excesivamente pronto para mi gusto. Quizás la horma se ha estrechado ligeramente en estos últimos modelos; ojalá no sea así, porque no me apetece cambiar de zapatilla de entrenamiento, las NImbus me dan seguridad y confianza desde hace años.

Volvemos a hablar de mis problemas de "bisagras". La semana después de la Mitja de BCN fuí a mi fisioterapéuta, pero no halló ninguna lesión que fuera detectable sin diagnóstico por la imagen. Pero el viernes, al final de un entreno de calidad (7 kms tempo, a ritmo algo más rápido que el de Madia Maratón) tenía molestias. El domingo hice la tirada de 30k sin problema, pero el miércoles, que me tocaban series de miles a ritmo de 10k, tuve que dejarlo ya a la primera por el dolor. 2 días sin correr, el viernes me testo con un fartlek de 45" rápidos con 1' de recuperación, y el domingo en Granollers puedo correr bien la Mitja. He decidido automedicarme con Celebrex e ibuprofeno, y la cosa funciona, aunque después de la carrera me siento las piernas como si hubiera corrido una maratón.

Dos día sin correr, el viernes hago el 6 x 1000 que fallé la semana anterior sin problemas, domingo 32k , bien, pero el martes tengo que interrumpir el entrenamiento por dolor. Me voy al osteópata, Laureà Palmer, al que hacía tiempo que no veía. Por mis síntomas y su exploración deduce que podemos estar ante algo conocido por sus siglas en inglés , FAI, Femoro Acetabular Impingement. Vamos, problemas en la inserción del fémur, que se expresan de forma muy difusa.  Laureà no piensa que esté lesionado, más bien puede haber irritacíon o inflamación de la zona producida por las cargas de trabajo. No le parece mal que corra el maratón. Total, que el miércoles un fartlek para probarme, el sábado un trote de 20' y listo.

El sábado quedo con Paqui en la Feria del Corredor para la "charla táctica", hablar un poquito del plan del maratón. Ella también ha tenido problemas, seguramente más graves, porque ante la sobrecarga de gemelos que padecía, el fisio le prescribió crioterapia, pero Paqui se quedó dormida quemándose ambos gemelos. 


Aplicación del gel directa a los gemelos de Paqui




Resultado de la "siesta": gemelos quemados


Como consecuencia, Paqui no puede entrenar ni un solo día durante la semana de competición. Eso no es grave, pero no ayuda. Lo conveniente en la semana de "peak" es reducir sustancialmente el volumen, pero no la intensidad. Además de eso, tendremos el problema de que Paqui compite cada semana, con lo que está falta de tiradas largas, imprescindibles para el maratoniano. En su haber el 30k de Maratest, y ya está.

De todas formas, yo me mantenía optimista de sus posibilidades. Para Paqui sería su cuarta maratón, así que ya tenía experiencia. 2 de esas maratones estaban corridas en split negativo, siendo su mejor marca 3:40:38 el año anterior, corriendo en 1:51:23 la primera media, y en 1:49.15 la segunda. Correr en split negativo es la mejor manera de afrontar un maratón, y no es nada fácil conseguirlo. Paqui había corrido la Mitja de BCN de 2018 en 1:41.29, con lo que su coeficiente de resistencia (relación entre el ritmo de Media Maratón y el de Maratón) fue del 92%.¡ Eso es un señor coeficiente! Las calculadoras de Mac Millan y jack Daniels trabajan con coeficientes demasiado ambiciosos, del 95% y del 96% respectivamente. En la práctica pocos atletas, ni siquiera maratonianos puros, pasan del 90% ( yo me muevo alrededor del 94%).


Con Paqui posando ante el recorrido de la maratón. Evitamos fotografiarnos en el muro (foto de Ricardo Vegas)


Paqui consiguió en la Mitja de BCN una marca de 1:37:11. Aplicado su coeficiente del año anterior, proyectaba maratón en 3:31:17. Preferí no decirle nada, porque me parecía razonable intentar 3:29:59 a pesar de todo. A favor de Paqui:

* experiencia en maratón
* 2 maratones corridos en split negativo
* mejoras notables de sus marcas en Media respecto el año pasado
* fuerte espíritu competitivo

En contra:

* falta de tiradas largas
* problemas en los gemelos
* objetivo de mejora de marca de casi 10 minutos


Con Paqui y Domingo Catalán, el mítico atleta dos veces campeón del mundo de 100 km (foto de Ricardo Vegas)

Como estrategia de carrera, la idea era correr los 5 primeros kms a un ritmo más tranquio, a un promedio de 5:05 el km. Pasar el medio maratón en 1:46 o quizá algo más rápido, pero no antes de 1:45. Y correr la segunda mitad en 1:44, a un ritmo promedio de 4:56. Yo sabía que todo esto era posible porque cotejé los ritmos de Paqui en la maratón 2018 con el plan, y ví que encajaban perfectamente. A Paqui le dije que tenía marca personal prácticamente en el bolsillo, pero habría que luchar por el 3:30. Si a lo largo del maratón veíamos que el objetivo peligraba, seríamos conservadores e iríamos a asegurar la marca personal.

Ya dejando la Feria, nos encontramos con Manolo, de Corredors.Cat, que sería al día siguiente liebre oficial sub 3:30. Comentamos la estrategia. Él pensaba pasar la media algo más rápida que nosotros. Tuve en cuenta su plan, pero seguí convencido con el mío. En lo que estábamos totalmente de acuerdo es que este año, las modificaciones hechas en el circuito para hacerlo más rápido afectaban todas a la primera mitad. Eso podría provocar que quien hubiera corrido el año pasado llegara más fresco a la media maratón, lo que podría darle una falsa sensación de control y seguridad.

Llega el domingo, y se va a añadir un factor que puede afectar negativamente. Como nos temíamos, la temperatura va a ser alta a partir de las 11 de la mañana, estaremos entoces a 17 grados con humedad del 59%. Calculaba un handicap de 1' a 2' para la marca objetivo.

Con Pedro Alonso (Sedentaris.cat de Castelldefels), Manolo Mora (Corredors.cat) , Paqui Calero y Sergio Navarro (La Sansi)

Además de Paqui, se unirán a esta "aventura" sub 3:30 Sergio, también compañero de La Sansi,  Pedro, al que no conocía aún, e Isabel Abril, de Running Vigía, compañera habitual de Paqui en competición. Esto era una novedad para mí, y me llena de orgullo que voy a capitanear un grupito de otros 4 corredores , con los que nunca he coincidido, a intentar una marca que ya empieza a ser exigente, como es 3:30 en maratón. 

Con Pedro, Paqui y Sergio poco antes de empezar el calentamiento


Nos vamos en busca de Isa, y trotamos 10 minutos antes de meternos en el cajón de salida. La nuestra será la tercera salida. Había pensado estar cerca de las liebres sub 3:30 para tenerlas de referencia visual a cierta distancia, pero finalmente nos quedamos más atrás. Les comento a los chicos que yo me encargaré de coger los avituallamientos para Paqui, pero ellos tendrán que espabilar por su cuenta.  De mis hasta ahora desconocidos compañeros, recabo los siguientes datos: Pedro ha corrido recientemente su primer maratón en Valencia; Sergio hizó su primer maratón el año pasado en Barcelona, en algo más de 4 horas; Isa tiene mucha experiencia en maratón, lleva como 15 o más - o sea, más que yo mismo - y el año pasado lo acabó en 3:37. Mi misión es acompañar a Paqui, ese es mi compromiso, pero intentaré ayudar a todos. Lo de Sergio, eso sí, lo veo muy complicado, prácticamente imposible. No sé en qué consisten sus entrenos, pero no ha competido recientemente en Media, con lo que no tengo referencia de sus posibilidades, y  pasar de 4 horas a 3:30 en sólo un año me parece una mejora demasiado ambiciosa. Pero prefiero no comentarle nada; ¿quién soy yo para decirle a un compañero de club, "oye tío, no lo vas a conseguir, mejor que no vengas con nosotros". Y bueno, disparo de salida y allá vamos.


Con Isa y Paqui en la salida (foto de Run km)

Salimos a un ritmo tan tranquilo que me siento extraño, como si estuviera en un entrenamiento rodeado de miles de personas a mi ritmo. El primer km, subiendo por Creu Coberta, nos sale a 5:16. Un pelín más lento de lo que quería, pero no pasa nada. En el segundo pago la novatada de ser liebre de un grupo, y por estar hablando no veo la señal kilométrica. Hoy no voy a hacer demasiado caso del GPS; en una carrera tan masiva habrá inevitables zig-zags por mi parte. Al tercero, ya llegando al Nou Camp gracias al nuevo recorrido, nos plantamos en un tiempo total de 15:57. Hemos ido un pelín lentos. Hemos salido del cajón entre 3:30 y 3:45 horas, y me temo que estamos rodeados de corredores que han salido del mismo con el objetivo de 3:45. Nos hemos contagiado de su ritmo ( 5:20), cuando nosotros hemos de ir en este punto algo más de prisa. Espabilamos por Travessera de las Corts, con calle ancha y llano favorable, y nos plantamos en el avituallamiento del km 5 en 26:02 (ritmo promedio de 5:12). Aún lentos, pero nos pondremos en ritmo de carrera progresivamente. Preveía haber llegado aquí en 25:26. Por cierto, en este punto empiezo mi estrategia de avituallamientos, adelantándome a buscar yo el agua o isotónica, y luego yendo a ofrecérsela a Paqui e Isa (caballero que es uno, avituallo a las dos chicas). Por cierto que este primer avituallamiento está sólo a un lado, el derecho. Mal, en un maratón tan grande como el de Barcelona habría que ponerlos todos a 2 bandas, o al menos avisar en cartelería con antelación que sólo hay en un lado. Se pueden producir situaciones comprometidos, incluso peligrosas...



Pedro, Isa, Antoni, Sergio y Paqui. Le voy dando instrucciones a Sergio en la última foto (fotos de Pako Pota)


Lo dicho, toca espabilar un poco. Pero no es difícil, porque el trazado nos favorece  en este momento. Bajada por Avenida de Sarrià, llano en París, y larga bajada por Numancia y Tarragona. Llegamos al final de esta calle en el km 8, cuando en el trazado clásico se llegaba ya en el 10. Este año el 10 está en el cruce de Gran Via con Paseo de Gracia. Este tramo es de fácil correr, lo que nos permite llegar al km 10 en un tiempo de 50:07. Estos 5 kms los hemos hecho a un ritmo promedio de 4:49, gracias al perfil favorable.  Hemos compensado ampliamente la salida excesivamente lenta. Del km 5 al 10 hemos avanzado 766 posiciones. Es una burrada, prueba de que en los primeros kms hemos estado rodeados de corredores con objetivo 3:45. 


 Paqui saluda durante la bajada por Numancia (foto de Jordi Mercader)

Isa saludando detrás de Pedro (foto de Jordi Mercader)

Ahora entraremos en un nuevo tramo. Hasta la edición del año pasado, desde aquí se subía Paseo de Gracia hasta Rosellón, para luego bajar por Sardenya pasando al lado de la Sagrada Familia. En esta ocasión, la subida por Paseo de Gracia se acorta mucho; se sube sólo hasta Aragón,  en un tramo corto que coincide con los inicios de la cursa El Corte Inglés y desde ahí se gira a la izquierda hasta Aribau, donde hay una subida corta hasta Mallorca, que se seguirá ya hasta Meridiana, km 15, pasando "por debajo" de la Sagrada Familia. 

Por la calle Mallorca, Isa, Antoni, Paqui, Sergio, corriendo casi en paralelo los cuatro. No aparece Pedro porque corrió "haciendo la goma" gran parte de la carrera

En este tramo soy consciente de la experiencia que me falta como liebre de grupo, y es que Isa me tiene que advertir en alguna ocasión que me estoy yendo a 4:45 el km, cuando la idea es estar a 5:00. Me cuesta, ¡ Las piernas se me disparan! En mi descargo, el maratón de Barcelona no es llano para nada, cada kilómetro es distinto al anterior. Tampoco ayuda que muchos parciales están mal colocados; las alfombras de los puntos de control, 5 10, 15... están bien, pero los parciales... Eso no ayuda a cuadrar ritmos, la verdad.  Total,que del 11 al 15 Isabel se ve obligada de alguna manera a hacer de "liebre de la liebre" ;-)

A nuestro paso por Sagrada Familia (foto de Fernando Yika)

Sabiendo de mi irregularidad, he avisado al grupito que yo me disparo en las bajadas. Para evitar problemas, les pido que en cuanto estemos bajando, vayan echando un vistazo al pulso y, si sube, que me avisen para frenarme. Si baja no hay problema, es que estamos recuperando.  En el km 15 llegamos a Meridiana, y aquí se producirá la novedad menos deseada por los participantes: para compensar los 2 kms que llevamos de menos respecto al trazado antiguo, Meridiana no se "acabará" a la altura de la estación de tren de sant Andreu, sino que seguiremos hasta más allá de Can Dragó,  hasta casi el Paseo de Santa Coloma, y allí se iniciará el regreso. Será un tramo largo, pasaremos entre la ida y vuelta 7 kilómetros en la Meridiana. Mis instrucciones al grupo son que subiremos con calma, ya que hemos creado un colchoncito. Hemos llegado al km 15 en 1:15:09, y en mi plan original valía con 1:15:25. Esos segunditos extra nos servirán para afrontar la subida con más relajación. Una vez se inicie el descenso, hacia el km 20, ya pondremos un ritmo por debajo de 5 el km. 

Meridiana no es un tramo bonito ni motivador, pero este año hay más gente que nunca animando. Además, la presencia del sol lo hace más alegre. Es un consuelo, las temperaturas irán en alza. Menos mal que Pedro, en la salida, me ofreció crema protectora, y así pude proceder a proteger mi cocorota. Acabé con moreno paleta, menos mal que mi cabeza estaba a salvo...

Bajando por la Meridiana (foto de Arnaldo Bandeira)

Llegamos al km 20 en 1:40:51, cuando lo que proyectaba era 1:40.17. El ascenso ha sido un pelín lento, pero no lo veo preocupante. Cruzamos el arco de Media Maratón en 1:46:23. Le apuntó a Isabel que, a pesar de que me "reñía" por ir de prisa, a este punto hemos llegado unoo segundos más lentos de lo previsto en el plan. Ahora tendremos que ponernos ya sin titubeos en 4:58, desde aquí hasta el final. Por cierto, Pedro ha llegado a la Media algunos segundos más tarde, ha necesitado de parada técnica en el baño ;-) Otra anécdota es que en el km 20, donde estaba el primer avituallamiento de frutas, he agarrado tantas porciones de plátanos para repartir a mi grupo que luego no sabía que hacer con ellos. La pobre Paqui me había pedido sólo una naranja y no he pillado de eso...
Por cierto, impresentable que los corredores que han cogido plátanos, han tirado las pieles en medio del circuito, con el gran peligro que eso conlleva. Al final habrá que pedir pasar un exámen para competir en maratón, esa conducta es inadmisible.




En esta primera mitad del maratón me lo he pasado bastante bien. El ritmo era cómodo para mí, y me he sentido poderoso. El Cristiano Ronaldo que vive dentro de mí ha disfrutado. Esos zig-zags para coger avituallamientos para las chicas, arrancadas, sprints, me han permitido hacer el fanfa ampliamente. Y eso de llevar un grupo en un maratón. Vamos, que me he sentido como un semi dios del Olimpo...

Bueno,  volvemos al maratón. Ahora vendrá un giro por Valencia, cogemos Bac de Roda, y nos vamos hacia el trozo " feo" de Gran Vía, hasta llegar a la balsámica bajada por la Rambla Prim. 

Antoni, Isa y Paqui. Sergio ya se ha quedado atrás, poco después de pasar el medio maratón.  Pedro aún no ha enlazado de nuevo con nosotros (foto de Ricardo Vegas)


Pero pasado el km 24, va a empezar otro maratón. Paqui me advierte de molestias severas en los gemelos; no puede mantener la zancada. Iniciamos el descenso por Rambla Prim , intentamos que el ritmo no caiga demasiado. Al 24 íbamos en 5:07, y me mantengo en 5:05 para que Paqui no sufra. Llegamos al km 25 en 2:05:59, en grupito de tres, como un minuto por encima de lo previsto incialmente. Pero ese no es el problema, es que Paqui tiene realmente mal los gemelos. Hace algunos kilómetros, les dí mi parte físico al grupito, comentándoles que me encontraba bien, aunque sentía algún tirón no del todo desagradable en el bajo abdomen. a partir de este momento, mi atención se centrará exclusivamente en Paqui. 

Es terrible, mi querido lector y amigo Noé Cárdenas, excelente fondista del Pratenc, me comentó el miércoles después del maratón, que después del km 24, habiendo pasado la media sin problemas en 1:26 - buscando maratón en 2:55 o menos, imagino - se le subió un gemelo, tuvo que caminar y acabar malamente. ¿Qué secreto esconde ese fatídico punto difuso entre gran Via y el inicio de Rambla Prim, que nos provoca problemas, sea en la Mitja o en la Marató? ¿Tendremos que pedirle a la nave del misterio de Iker Jiménez que lo investigue para Cuarto Milenio?



El misterio de los problemas musculares entre Gran Via y Rambla Prim...

Antes de acabar la bajada por Rambla Prim, le indico a Isa, y luego a Pedro, que tiren, que yo me quedaré con Paqui. Iniciamos la ida y vuelta por Diagonal, con el giro de 180 grados casi llegando a la Torre Agbar. Es curioso, recuerdo que en primer maratón se cubrían 3 tramos de Diagonal (los otros dos eran del hotel Princesa Sofía hasta Avenida Sarrià, y de Paseo de Gracia a Paseo San Juan). Trato de animar a Paqui en todo momento, y que el ritmo no decaiga demasiado. Hacemos estos kilómetros en ritmos entre 5:11 y 5:15, pero poco antes del km 30, tenemos que parar a caminar un poco. Poco antes Paqui me ha dicho, "ahora ya es acabar". Me duele que me diga eso, es un golpe para ella y para mí. Y francamente, en ese momento ya me veo retirados del maratón, buscando una parada del metro para ir hasta la zona de meta. Pero no, caminamos un poco y Paqui sigue. Esa parada nos provoca un parcial del 29 al 30 de 6 minutos. Llegamos en 2:32:58 al km 30. Le digo a Paqui que no nos rindamos, que aún es posible hacer marca personal a pesar de todo. Le comento que dentro de unos kilómetros, haré unos cálculos rápidos para ver qué hacemos.  Ahora vamos a tener que afrontar el litoral. Hacia el 32 paramos de nuevo, para que Paqui sea atendida por fisios. Le aplican spray frío. el dolor le sube hasta la parte alta del glúteo, Paqui ha de subirse el short hasta casi la cintura para recibir el tratamiento. Calculo que yendo como a 5:30 a partir de aquí, quizá algún segundo por km más rápido, aún Paqui haría marca. Por cierto, a la altura del km 33 nos da alcance Oriol, al que habíamos pasado en la calle Tarragona, en el km 7.

Oriol Riba, con la camiseta naranja de Corredors.cat (foto de Carlos Sánchez)


En este tramo del litoral sopla viento en contra, así que le pido a Paqui que se ponga detrás de mí, para protegerla. 


Antoni y Paqui en el km 33 (foto de Carlos Sánchez)


Paqui sigue con problemas en los gemelos, así que hacia el km 34 nos toca otra paradita para ser atendida. Reemprendemos la marcha. He recordado hace un rato el método Galloway, del que alguna vez ha hablado, creo que también practicado, Xavier Bonastre. Consiste en alternar caminar y correr; al parecer, se puede utilizar incluso para marcas sub 3 horas (claro que entonces los descansos son mucho más cortos, de apenas unos segundos). Se lo comento a Paqui. Le digo que caminaremos cuanto haga falta, pero que aún no nos hemos rendido, que aún a pesar de todo podríamos aspirar a marca. Llegamos al 35 en 3:01:14. Ahora la cosa está más jodida, porque en este  parcial hemos ido a 5:39 el km como promedio, y necesitaríamos estar en ritmos más cercanos a 5:30. Al llegar al Paseo Lluís Companys, que nos ha de llevar al Arco de Triunfo, le sugiero a Paqui que caminemos de nuevo. Me ha comentado que también nota algo extraño en una rodilla. 

Yo la estoy animando, pero no puedo saber lo que su cuerpo siente ni tengo derecho a  forzarla más allá de lo razonable. Cada uno conoce, o debe conocer, su cuerpo, y saber hasta que límites puede llevarle o qué esfuerzo puede exigirle. En este maratón he visto que Paqui tiene una capacidad de sufrimiento enorme. Creo que puede ser una gran maratoniana. 

Al llegar a Arco de Triunfo, km 36, ya me veo obligado a descartar la marca de Paqui, y ya sí que hemos de tratar de acabar lo mejor posible. Por cierto, que a lo largo del recorrido la ha estado animando multitud de gente, tanto público como otros corredores. Paqui es muy popular en el mundillo del running, a pesar de que apenas hace un par de años que se dedica en serio. Esto me ha hecho sentir como si  yo fuera la liebre de Florence Kiplagat. Me ha venido muy bien para que crezca un poco el pequeño Messi que hay en mí. Esta carrera, la labor que he hecho en ella, me han servido entre otras muchas cosas, como cura de humildad, sentir que no era yo el importante sino mi compañera. Incluso ha habido algún momento en que casi me enfado porqeue me animaban a mí, y yo pensaba : " no a ella, a ella". He pedido ánimos para Paqui, levantando los brazos, en nuestro paso por Plaza Catalunya, por ejemplo.


Que no falte el humor. Payasada a la cámara oficial de carrera en el km 40 :-)

En el Paseo Isabel II, camino a Colón, hacemos una parada más para caminar y atención de fisios. Según Paqui hicimos 5 paradas en total. Es muy probable, aunque yo perdí la cuenta. Paqui se ha portado como una campeona. Giramos por Colón, y empezamos el que este año es un breve ascenso por el Paralelo; será más largo en Urgel. Llegamos al km 40 en 3:32.48. Los últimos 5 kilómetros los hemos cubierto por encima de 6 el klómetro. Una pequeña tortura...


Obsérvese como a pesar del sufrimiento de Paqui, y todas las dificultades pasadas, llevamos la zancada coordinada en el último kilómetro del maratón. En la foto de más arriba incluso se nos marca el mismo músculo lateral en el muslo izquierdo


Desde aquí ya no caminaremos más. Pasamos por el Mercat de Sant Antoni, novedad de este año después de tanto tiempo de obras, y ya por Sepúlveda, una subidita pero con gran animacíon de gente. Poco antes de llegar al 42, recuerdo las enseñánzas del Blog Maldito y le pregunto a Paqui cómo quiere entrar en meta. Dice que conmigo, así que entraremos juntos. Le recuerdo que entre fuerte con la mejor cara posible. Y vamos hacia meta. Quería bajar de 3:45 al menos, pero nos sale finalmente 3:45:29. Teniendo en cuenta todos los problemas físicos de Paqui, y que hemos parado 5 veces, me parece un tiempazo.


Viendo esta foto, sería difícil deducir todo el padecimiento sufrido por Paqui

En el Paseo Isabel II, rebasado el km 38, con las gafas de Paqui y las mías, antes de pasar por una reparadora ducha en ruta


Por su parte, Pedro finalizó en 3:32:44. No ha sido el sub 3:30 proyectado, pero mejora sustancialmente  su marca de Valencia (3:41:32) y ha corrido en split negativo ( no olvidemos que pasó la media detrás de nosotros, en 1:46:57)




Isabel consigue una marca algo peor, 3.34:48. No es marca personal, pero sí mejor que el  3:37:41 del año anterior, ¡no está nada mal!



Por último, Sergio sufrió de lo lindo, porque como había comentado al principio, 3:30 no era una marca a su alcance y pagó la excesiva rapidez de la primera mitad. Pero finalmente acaba en 3.53:58,  marca personal, pegándole  un buen mordisco a su marca del año pasado, que era de 4:06:31. ¡Está muy bien! En mi opinión, Sergio podía haber acabado holgadamente por debajo de 3:45 (3:41 o 3:42) de haber salido a ritmo de 5:15. Correr la primera mitad a 5:03 le "condenó" al sufrimiento. 



En fin, hemos acabado el maratón, cuando la retirada fue una posibilidad real que esquivamos gracias al pundonor y esfuerzo de Paqui. Todo maratón acabado debe celebrarse.

Aquí los tres de La Sansi: Antoni, Paqui y Sergio

Con otro compañero de La Sansi, Julio César Hidalgo, que finalizó en 3.43:01
 , poco antes que nosotros


Ha sido para mí una experiencia muy especial. Mi 16ª maratón ya, pero la primera en que no corro al máximo de mis posibilidades. He acabado contento. He aprendido lo difícil que es conducir a un grupo, pero he disfrutado haciéndolo. Correr con el freno de mano puesto me ha permitido gozar de las sensaciones, disfrutar del ambiente más que otras veces. Me ha faltado poder vivir cómo habría sido ayudar a Paqui no contra problemas musculares, sino contra el crono. Esa lucha habría sido fascinante. Según las propias palabras de Paqui, ha sido su peor maratón de las 4, a pesar de que no es la peor marca, es la segunda mejor. Pero los sensaciones son lo que cuentan. ¡Sólo ella sabe lo que habrá llegado a sufrir!

En mi primer maratón acabé en 3:30:03. Por tanto, he establecido mi record de más tiempo corriendo, 3:45:29. Y he aguantado bien, sin problemas. No las tenía todas conmigo en la salida. Le había advertido a Paqui y los demás que me disculparan si tenía que retirarme. De hecho, había sopesado los días antes la posibilidad de llevar a Paqui hasta el km 32 y luego dejarla, o incorporarme en el 10 y llevarla a meta. En ambos casos yo hacía sólo 32 km. Pero en el primero me perdía el final de carrera, que probablemente es cuando más me necesitaría ella, y en el segundo había el riesgo de que no la viese en su paso por el km 10. Y además, no podría contarlo como una maratón más en mi palmarés. Ahora estoy contento de haberla hecho. Mucho. Y he descubierto algo que no pensaba que sucedería. Los días después del maratón, me ha quedado el mismo poso de nostalgía, de melancolía, del "placer de estar triste" como lo definía Víctor Hugo, que me sobreviene muchas veces después de un maratón. Y pensaba que eso se debía a una especie de depre de haber acabado el maratón, y sentir como una sensación de vacío, de "¿ahora qué hago?". Pero no. En 8 semanas tengo el maratón de Empúries, un objetivo que me ilusiona y me motiva muchísimo. Así que esa extraña sensación no es por falta de objetivos próximos, sino por lo bonito que es correr un maratón, sea de la forma que sea, y lo que se vive en él.


¿Dónde está Wally? ;-)

He notado como he establecido un vínculo, un lazo invisible, con Paqui Calero, mi compañera de club con la que nunca antes había competido ni entrenado juntos. Pero tantas horas pasadas en este maratón, compartiendo sus buenos momentos y, sobre todo, su sufrimiento desde el km 25, 17 kms de padecimiento, más de hora y media junto al dolor de Paqui, sin poder hacer nada para ayudarla más que darle ánimos, como el espectador de un parto, han creado esa sensación de equipo y compañerismo. Me he sentido como Sam Ganyi cuando junto a Frodo emprenden el camino a Mordor. Separados de la Compañía con que iniciamos el viaje, hemos luchado y hemos vencido. Sólo me queda la espinita de no haber podido llevar a Paqui a su objetivo ni a su marca. Pero seguro que habrá otra ocasión :-)







Y ahora, muy bien recuperado de esta tirada larguísima de 42 km - que por cierto mi GPS registró más de 44 km, en gran parte por la cantidad de zig-zags que hice en los
avituallamientos - , a por el Campeonato de Catalunya de Maratón. El viernes, sólo 5 días después, ya me casqué un 3 x 3000 a ritmo más rápido que medio maratón, seguido de un 3x 200 a 3:30. El domingo después, 30k. Sí, parece que estoy bien, aunque siento una extraña sensacíon en la parte inferior del abdomen. Espero que pase. El día 31, Campeonato de España Absoluto de Media Maratón en Sant Cugat, y la semana siguiente, último test antes de Empúries en la Mitja del Maresme. 




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¡MI mini-historia del Blog Maldito!










sábado, 2 de febrero de 2019

Campeón de Catalunya 5k M55

(Cursa Santi Centelles, Terrassa, 27.01.2019)







Llega mi segundo reto como federado en la temporada 2018-19: el Campeonato de Catalunya de 5km en ruta. Se celebra en Terrassa, bajo el paraguas de su hermana mayor, la Mitja Marató, que este año llega a su vigésima edición. La carrera de 5km surgió para dar oportunidad a participar a los que aún no se atreven o no están preparados para afrontar las exigencias de una media maratón.  El nombre se le puso en honor a un gran colaborador de l'Associació Esportiva Mitja Marató Terrassa.

El año pasado competí por primera vez en la Mitja, y fue una gran experiencia; seguramente la mitja más dura que jamás he disputado, pero me dejó un gran sabor de boca. Este año tenía curiosidad, porque en el circuito habría varios cambios para hacerla más rápida. El recorrido es criminal, lleno de larguísimas subidas; tambíen de las correspondientes bajadas, pero ya sabemos que nunca se consigue recuperar en la bajada lo perdido en la subida.

En cambio, la Santi Centelles discurría en un terreno casi llano, y además parece que se quedaba corta, no llegaba a 5k. Lógicamente, al ser Campeonato de Catalunya, la Federació ha tomado cartas en el asunto y ha modificado el circuito para homologar la distancia. El problema es que ahora es mucho más duro, es como la "mini-mitja de Terrassa": una primera mitad subiendo, y en algún tramo con bastante pendiente, y la segunda mitad en bajada. 

Puesto que en Sant Andreu había conseguido 19:25, mi entrenamiento de la última semana se enfocaba en intentar mejorar ese marca. Pero cuando supe del cambio de perfil, pensé que ya firmaba con acabar por debajo de 20' pelados. Por cierto, busqué las clasificaciones de año anteriores y ví que en mi categoría, la M55, los últimos años había bastado con 19:24 y 19:26 para la medalla de bronce. En cambio, el oro y la plata estaban muy lejanos de mis posibilidades: en 2016 habían sido marcas sub 19, e incluso en 2017 el medallista de oro había entrada en 17:04. 

Vistos esos resultados, no me hacía demasiadas ilusiones. Las marcas lógicamente empeorarían en Terrassa a causa del perfil, porque los últimos años el Campeonato de Catalunya 5k se celebraba en la Cursa de la Sansi Viladecans, que es muy llana. En diciembre había firmado yo mismo 19:52, y pocos días después en Sant Andreu 19:25. Nada, con suerte podía ser medalla de bronce. Pero lo que digo, no me hacía ilusiones, porque hay veteranos muy buenos en las distancias más cortas.

Un día muy bueno para correr, soleado, sin viento y frío. Eso a los de la mitja les vendría muy bien, pero para un 5k, confieso que hubiera preferido algo menos fresquito; debíamos estar a unos 5º o 6º, saliendo a una hora no temprana, las 10:15. Decidí enfundarme mis manguitos, y prescindir de los guantes.


Con compañeros de La Sansi, que corrieron los tres la Mitja: Julio César Hidalgo, Sandra Madonado y Paqui Calero. Sandra quedó subcampeona de su categoría en la Liga Championchip 2018, y fue la segunda atleta femenina con más carreras. Paqui se proclamó  campeona de su categoría de la Liga Championchip 2018, 7ª clasificada absoluta y además fue la atleta femenina con más carreras disputadas en el año, sólo superada por tres hombres

Hago mi calentamiento habitual - últimamente prescindo de técnica y me limito a trotar y unas cuantas progresiones - y me voy hacia la salida. Saludo a Miguel Mieto, M60, que está en primera fila. Me quedo algo más atrás, pero no demasiado, porque amigos, en estas competiciones el tiempo que cuenta es el real, no el oficial, así que hay que estar cerca de la salida. Además, esta cursa 5k es tan popular, que me doy cuenta que gente que por su aspecto diría que la van a poder hacer a 6 el km como muy rápido, salen de muy adelante. Por supuesto, no hay cajones.

Tomamos la salida y, la verdad, se corre bastante bien desde el principio, pensaba que sería peor, en esta subida por la Rambla Egara. Eso sí, un par de zig-zags no me los quita nadie. El primer km , como casi siempre me pasa, me cuadra el GPS con el cartel oficial. Llego en 4:11. Hombre, hubiera preferido ser más rápido. Sé que estoy siendo conservador. El pulso ha sido bajo, una máxima de 163, bastante por debajo del 90% de la máxima. Sí, cierto que con el frío al pulso le cuesta subir, pero me siento un poco culpable. Más cuando en el segundo km, más duro que el primero, me sale en 4:19. Controlé en la salida a un par de corredores del Cornellá At. - club que por cierto envió a decenas de representantes a esta competición - , pensando que podían ser rivales, pero al menos uno ya se me ha escapado claramente desde el principio. 

Llegamos a la mitad de la carrera. Vuelta a la rotonda donde está la estacíon de RENFE, y se inicia el descenso. Aquí veo delante de mí a otro corredor del Cornellà At., con su característica camiseta verde oscuro. No le reconozco, pero por su pelo blanco y aspecto deduzco que podría ser de mi categoría. Me lleva unos segundos de ventaja, y me concentro y trazo mi estrategia de carrera: acelerar un poco, acercarme a él lo suficiente, no necesariamente pasarle, pero si tenerlo cerca, para intentar darle "un "hachazo" cerca del final. Llego al km 3 con un parcial de 4:02, bueno porque a la primera mitad aún le correspondía una subida, habia un repechón importante. El pulso ha llegado ya a 170 (90%). 

Dejamos ya el Passeig del 22 de Juliol, e iniciamos el largo descenso por la Rambla Egara hasta la meta. Lamentablemente, habrá un giro de 180º a 100 metros, y la meta en subida. Circuito cabrón a más no poder... Pero ahora mi única preocupación no es esa, ni el ritmo que llevo, ni el pulso: es atrapar al de Cornellà. Me voy acercando. Llego al km 4 con un parcial bueno, 3:44. ¡Me encanta bajar! ¿A quién no?

Pienso que podré atrapar al atleta del Cornellà, pero sucede algo que no esperaba: yo creo que estoy acelerando, pero él también, acaso más. De alguna manera , mientras se acaba el descenso, consigue meter una quinta marcha, que me aleja de él. Llegando a la curva final, veo a Miguel Nieto que ya ha inciado este ascenso de 100 metros hasta meta. Nieto acabará primero de su categoría M60, con 19:50 de tiempo oficial (19:48). Una muy buena marca teniendo en cuenta el perfil del circuito. 

Entra entonces el de Cornellà, con tiempo oficial de 20:12 y real de 20:09, y a continuación, pegadito a él, llego yo con 20:14 (20:11) tiempo real. Voy a buscarle para felicitarle por su extraordinaria carrera. Pero al verle la cara le reconozco, había competido en el Campeonato de Catalunya de Media Maratón, ganando en su categoría M65 con un tiempo notable, 1:33:54. Hoy también se proclama campeón M65, ganando además al campeón M55, a sus 67 años. Se trata de Antonio Polo. Y por cierto, el campeón M55 resulta ser... ¡servidor de usrtedes! Sí, acabada la carrera y duchado, me voy a la carpa de Championchip a interesarme por el resultado. El propio Andreu Ballbé, muy amablemente, me saca la hoja con la clasificación:





MI alegría es enorme, ya que no contaba siquiera con hacer podio. ¡Ser campeón de Catalunya en la distancia que menos me favorece me parece increíble! Cómo olvidar aquel baño de humildad en mi primera carrera como federado, en 2017, donde me las prometía muy felices y quedé 8º de la categoría M50 en el Campeonato de Catalunya de 10 km. Por cierto, con una marca que en M55 sólo me habría llevado a ser 7º... Pero hoy las estrellas han sonreído, y consigo mi segunda medalla en Campeonatos de Catalunya.

Al lado de la carpa me encuentro con un fotógrafo, al que le comento el resultado, y muy amablemente me hace unas fotos. Resulta ser Toni Llucià, un destacado fotógrafo egarense, que gusta de fotografiar deportes y castellers, entre otros temas. Os recomiendo que echéis un vistazo: https://www.instagram.com/tonilluciaphoto/




Posando superfeliz delante de la carpa de Championchip (foto Toni Llucià)


Y aquí se acaba mi monento de gloria, ya que la Federació anunció en su web que la entrega de medallas se celebraría el miércoles, en las oficinas de la FCA. Y es que el 27 de enero, además del Campeonato de Catalunya de 5km, se celebraban en Sabadell los Campeonatos de Catalunya Absoluto y sub23 en pista cubierta, y en Badalona los Campeonatos de Catalunya de Marcha Absolutos y sub23 de 20k, sub20 de 10k, y Master de 5k. Así que no hubo podio al que subirse, ni el domingo ni el miércoles. En un acto sobrio, los Masters recibimos nuestras medallas.


Jaume Ferret, vocal de la Federació Catalana, me entrega la medalla de oro (foto de Paula M. Veiga)








Y ahora, a la espera del siguiente reto, la Mitja Marató Colomenca, la MItja de Barcelona y la MItja de Granollers, las tres puntuables para la Challenge de MItges Maratons de la Federació Catalana d'Atletisme. En cuanto a las competiciones federadas, la siguiente cita ya sería mi gran objetivo, la Marató d'Empúries, Campeonato de Catalunya. Falta por convocarse el Campeonato de Catalunya de 10km. Iba a celebrarse en Vilafranca, pero como se decidió que el Campeonato de 5k fuera en Terrassa, y coincidían en fecha, se descartó. Así que de momento no está decidida ni la sede ni la fecha. 




jueves, 24 de enero de 2019

2018: Más éxitos aún que el año anterior

El 2017 fue un buen año en mi vida deportiva, con algunos éxitos anhelados y buscados, y otros que me pillaron por sorpresa. Para el año natural 2018 partía con los siguientes objetivos:

* Ser campeón de la II Challenge de Mitges Maratons de la Federació Catalana d'Atletisme
* Ser campeón de la Liga Championchip
* Repetir mi victoria en la Cursa del Poble Nou
* Ganar la Cursa DIR Mosssos d'Esquadra de Sant Cugat
* Podio en la Cursa de Sant Martí

Y como había pasado en 2017, algunos logré, otros no, y otras alegrías llegaron inesperadamente. El primer éxito llegó con la victoria en la Challenge que, aunque finalizó en Abril con la disputa de la Mitja de Sant Cugat, el premio no fue entregado hasta octubre. 

(foto de Jordi Maneu)










En mayo llegó un éxito que no me esperaba: ganar mi categoría en la Cursa DIR Diagonal. Éxito extraordinaro, porque estamos hablando de una de las carreras grandes de Barcelona, con casi 6000 finishers - por situarnos, sólo tiene por delante a Bombers, Mercè, Nassos y Jean Bouin - , de los cuales en mi categoría había 359. Salí con la obsesión de bajar de 40', pero no soñaba con el podio ni mucho menos. Adémas, en esta coarrera sólo hay trofeo para el primero.


Recién cruzada la meta en la Cursa DIR (foto de JJ Vico)

(foto de Clubs DIR)



Una semana después, a punto estuve de dar la campanada, ya que quedé segundo de categoría en la Cursa de la Maquinista. Es una pena  que sólo haya trofeo para el campeón; si no, habría empalmado dos podios seguidos...

Entrando en meta en la Cursa La Maquinista (foto de JJ Vico)




En Poble Sec repetí 4º posición de categoría. No tenía ninguna posibilidad de premio, ya que sólo hay copa para el primero y la categoría es M50; si fuera M55 seguramente otro gallo cantaría...  Pero es una carrera bonita y dura: la combinación del calor de julio y las subidas y bajadas - siempre quedan más en mi memoria las subidas - la hacen terrible.


Delante de Juan Dorico, atleta de mi categoría que me ganó impecablemente al sprint, consiguiendo la tercera plaza. Aquí iniciamos la recta final de la carrera (foto de Carlos Sánchez)





Ya pasado el verano, los objetivos se centraban en intentar podiums en diversas competiciones. Como este año me limitaba a un único maratón, podía competir en muchas carreras. La primera de ellas, Poble Nou, donde conseguí la victoria el año anterior. Como ya saben mis lectores me pegué un chasco descomunal, ya que con una mala carrera y una discreta marca quedé cuarto. Sabía que era difícil repetir victoria, pero la verdad es que ni en el peor escenario me veía fuera del podium. Dos "medallas de chocolate" seguidas, si bien la de Poble Sec no tuvo un sabor amargo...

Tras cruzar la meta de Poble Nou (foto de JJ Vico)




En gran parte para enjugar la decepción sufrida en Poble Nou, me apunto a disputar la carrera de La Sansi Bellaterra , apenas dos días después. Acuso el esfuerzo, la marca es muy discreta, pero me da para la segunda posición, que celebro mucho.

Entrando en meta en Bellaterra (foto de Natascha Chekannikova)

En el podium de Bellaterra (foto de Natascha Chekannikova)




En octubre vendría una carrera que tenía marcada en mi calendario hacía tiermpo, la DIR Sant Cugat. Aquí mi deseo era ganar, ya que sólo había trofeo para el ganador. Al no ver a Andrés Marín entre los inscritos, y lleno de confianza tras la victoria de la otra cursa DIR, esperaba poder ganar. Pero sobrevino otro chasco: tercera posición. Otro podio virtual en mi haber...



Antes de la salida en la Cursa DIR Mossos d'Esquadra Sant Cugat (foto de JJ Vico)





Llegaba en noviembre otra carrera largamente esperada, la Cursa de Sant Martí. En la salida la presencia de Andrés Marín y Miguel Nieto ya me hacían saber que, en el mejor de los casos, lograría podio con la tercera plaza, que ya firmaba con gusto, pero señores, apareció un rival con el que no contaba y, nuevo chasco, otra medalla de chocolate...

Muy serio en esta bajada de la Cursa de Sant Martí (foto de Carlos Sánchez)





Al final del verano y en otoño no estaba consiguiendo cosechar ningún éxito. Pero sólo dos semanas después, recién empezada la temporada atlética 2018/19, estrenaba ficha con La Sansi y el gran éxito de proclamarme subcampeón de Media Maratón de Catalunya en mi categoría. Soñaba con ello, pero no me hacía ilusiones porque había visto una serie de rivales serios. Fue una pena la forma en que fui premiado - me dieron por campeón, y pasadas más de 24 horas, rectificaron el resultado y quedé segundo - , pero sigo valorando mi gran logro.

Entrada en meta en la Mitja Marató de Ripoll como subcampeón de catalunya en mi categoría. Bueno, realmente entré como campeón; 24 horas después se me comunicó la posición correcta (foto de DP Fotògrafs)


Con la medalla de oro, que la Federació me ha permitido quedarme como recuerdo. En la Mitja de Sitges tuve ocasión de felicitar al legítimo campeón  (foto de DP fotògrafs)




Ya casi acabando el año, en diciembre, me saco el gusto agridulce de ser subcampeón, habiéndome sentido y nombrado campeón de Catalunya durante dos días, ganando dos semanas después en mi categoría la Cursa Renault Street Run de Viladecans de 5k. 


Primera parte de la Renault Street Run de Viladecans, organizada por La Sansi (foto de Cano Fotosports)

En el podium de Viladecans, exhibiendo el dorsal de mi amigo Oriol Riba, que quedó tercero y no pudo quedarse a la entrega de premios (foto de Vicenç Solé)




Dos semanas después voy a la MItja de Vilanova. Me sale una buena carrera, aunque la marca e salgo peor que el año pasado. Quedo tercero de categoría, y se produce la gran paradoja  -por no decir otra cosa - , que este año dan medalla a todos los finishers, pero en categorías sólo premian al campeón de cada una ( y son cuatro). En fin...

En la Mitja de Vilanova (foto de Francesc Vives, Florandum Calafell)



Por último, consigo ser el subcampeón de mi categoría M55  en la Liga Championchip. 

Yendo a posar, después de recibir la medalla de manos de Joan Villuendas, presidente de la Federació Catalana d'Atletisme (foto de Oriol Riba)





En fin, un año natural muy productivo, que resumido se ha traducido en :


PREMIOS

* Campeón II Challenge Mitges Maratons Federació Catalana Atletisme 2017-18, cat. M55
* Campeón Cursa DIR Guàrdia Urbana Diagonal 10k, cat. M55
* Subcampeón Cursa La Sansi Bellaterra 10k, cat. M55
* Subcampeón de Catalunya de Mitja Marató, cat. M55, temporada 2018-19
* Campeón Renault Street Run Viladecans 5k, cat. M55
* Subcampeón Liga Championchip 2018, cat. M55

PODIUM VIRTUAL (sin premiar) 

* Subcampeón Cursa La Maquinista 10k, cat M50
* Tercero Cursa DIR Mossos d'Esquadra Sant Cugat, cat M55
* Tercero Mitja Marató de Vilanova, cat M55

"MEDALLA DE CHOCOLATE" (cuarta posición)

* Cuarto en la Cursa del Poble Sec, 5k, cat M50
* Cuarto en la Cursa del Poble Nou, 10k, cat M54
* Cuarto en la Cursa de Sant Martí, cat M55


No voy a quejarme, ni mucho menos. Este año he participado en 28 carreras, que por cierto es mi record histórico. No está mal, sale más de una por semana de promedio. He recibido 6 premios, o sea, en el 21% de las carreras. Si añado el podium virtual, serían 9 premios sobre 28, que es un 32%, o sea, prácticamente hago podio en 1 de cada 3 competiciones (hago equivaler la Liga y la Challenge a una carrera, para no andar haciendo juegos malabares numéricos que no vienen al caso).

Los objetivos para 2019 son:

* intento de podio en el Campeonato de Catalunya de 5k en ruta (Terrassa, enero) (está difícil, hay veteranos muy buenos en estas distancias que a mí me resultan cortas)

* intento de repetir mi título de Campeón de la Mitja Marató Colomenca. El podio creo que lo tengo accesible; pero amigos, aquí sólo se premia al campeón de la categoría...

* correr la Marató de Barcelona como liebre de un corredor o corredores que busquen marcas entre 3:30 y 3:45. ¡Estoy disponible! Si alguien me lee y está interesado, que contacte conmigo. Estoy muy motivado para esta tarea.

* conseguir un lugar de honor en mi categoría en el campeonato de España de Medio Maratón (Sant Cugat, marzo) (no me atrevo a decir podio, porque sé que está francamente complicado. Cuando vea la lista de inscritos y sus marcas de referencia, tendré más claro el objetivo) 

* podio en el Campeonato de Catalunya de Maratón (Empúries, abril)

* lugar de honor o podio en el Campeonato de España Master de Maratón (aún no convocado)

* intento de lugar de honor en el Campeonato de Catalunya 10 k (sin convocar)

* competir , sin más, en las finales del Campeonato de Catalunya de 5000 m y 10000 m en pista. Sería mi primera experiencia en pista, me apetece

Y ya irán surgiendo más objetivos, dependiendo del calendario. Sería bonito, y muy difícil, repetir el éxito de DIR Diagonal, o "vengarme" de lo que sentí como un fracaso en Poble Nou y Sant Martí. Pero ya veremos como se presenta el calendario. ¡Salud y kms!