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"On ets, Espanya? - No et veig enlloc. No sents la meva veu atronadora? No entens aquesta llengua que et parla entre perills? Has desaprès d'entendre an els teus fills? Adéu, Espanya!". JOAN MARAGALL, Oda a Espanya (¿Dónde estás, España? No te veo por ninguna parte. ¿No oyes mi voz atronadora? ¿No entiendes esta lengua que te habla entre peligros? ¿Has desaprendido a entender a tus hijos? ¡Adiós, España!)

martes, 12 de noviembre de 2019

Medalla de Bronce Campeonato de Catalunya 10k M55

( Cursa DIR Mossos d'Esquadra, Sant Cugat del Vallès, 20 de octubre de 2.019)


















Después de 6 largos meses sin competir, vuelvo por fin al asfalto. He estado alejado del running por culpa de un edema óseo en el ala sacra derecha, probablemente producido por las cargas de entrenamiento, concretamente por el aumento súbito del kilometraje en al torda largas, mientras entrenaba para el Maratón de Empúries (que finalmente se suspendió por las inclimencias del tiempo, la temida tramontana).

Durante este tiempo he tratado de mantener la forma con entrenos de fuerza y musculación, bici estática y aqua running, tanto en la playa como en la piscina. Aunque he incluido entrenos de calidad cada semana, sabía por experiencia que al cambiar de deporte perdemos forma, yo diría que un 10%, además del difícilmente evitable aumento de peso. Al volver de una lesión, si en mi mejor momento puedo aproximarme al sub 40' en una carrera de 10k, en la primera competición post-lesión he de luchar para bajar de 45'. Luego en un mes ya me pongo en 42', y un poco más adelante yo estoy en marcas entre 40' y 41', pero la primera carrera cuesta bastante.

El tratamiento del edema óseo es sencillo pero largo: reposo relativo, nada de impactos. No hay ni medicacíon, ni ejercicios específicos, ni fisioterapia... Únicamente hice 10 sesiones de magnetoterapia , algunos ejercicios de movilidad, y a esperar. El traumatólogo me dio el alta transcurridos un par de meses. Volví a correr, pero notaba sensaciones no muy buenas. Así que me puse en manos del prestigioso doctor Andreu Arquer, que me dije que ese tiempo le parecía demasiado corto, así que dejé de correr y estuve otro par de meses parado. Total, que cuando me presento al campeonato de Catalunya en Sant Cugat sólo llev0 semanas entrenando running, y además sin hacer calidad (esta la entrenaba con series de bici estática).

Me presento pues con pocas esperanzas, pero ilusionado. No es el mejor circuito para volver tras lesión; en Sant Cugat el recorrido es muy toboganero, y hay que esforzarse bastante. Encima el día no es el más idóneo para practicar nuestro deporte: 20 grados y una humedad altísima. Me marco como objetivo tratar de bajar de 45'; el año pasado firmé 41' 28". La marca será buena o mala en función de que consiga o no un lugar de honor.




Poco antes de darse la salida (foto de equipo JJ Vico)

En el cajón de salida, el primero, charlo con Miguel Nieto y Antonio Polo, ilustres veteranos y campeones de Catalunya esta temporada en 5k , en las categorías M60 y M65 respectivamente. Da idea de su calidad que ambos me ganaron a mí, que fui el campeón M55. Polo además se proclamó campeón de 1/2 maratón en Ripoll; es un excelente atleta del Cornellà At, club que tiene una numerosa representación hoy.

Polo comenta que tiene molestias en los isquios; lleva unos pantalones compresores, y declara que es la primera vez que corre con ese tipo de protección. Nieto dice que no está en su mejor momento, y que ya veremos. Los fondistas son - somos - unos viejos zorros, aunque no soy muy amigo de ponerme la tirita antes que la herida. Y allá vamos. 

Salida de la Cursa DIR Sant Cugat (foto: equipo de JJ Vico)

La salida es amplia, así que se puede correr cómodo desde el principio. Miguel Nieto y yo salimos como balas, y además el primer km es más bien en bajada. Dejo que se vaya antes de llegar al majón del primer km, que me sale en 3:57. ¡Cabra loca! Ahora hay que regular, aunque es bastante llano el segundo kilómetro. A 4:27, eso ya es más normal. El tercero y el cuarto ya empiezan a ser complicados, con subiditas. No veo el mojón del km 3, y llego al 4 en 9:18; vamos, un promedio del 3 y el 4 hechos en 4:39. Algo lento, pero eran 21 metros de ascenso por sólo 6 de descenso. Además llevo el pulso bastante alto, por encima de 180. Es la zona por la que me moveré toda la carrera. 

Cuando llegamos a la bifurcación que separa los circuitos del 5k y el 10k, pienso que si no fuera que estoy compitiendo en el campeonato de Catalunya, me iría a acabar el 5k tan ricamente. Siento ya las piernas cansadas; estoy pagando no sólo la larga inactividad, el poco rodaje, sino también la salida alocada. Llego al 5k en 22:19. Es un buen parcial, voy bien para bajar de 45', pero habrá que esforzarse. 

Del 5 al 6, más bien bajada, voy en 4:45, y al 7, más bien llano, con un parcial de 4:38. Es entre el 7 y el 8 cuando el mencionado Antonio Polo me atrapa. le comento que soy un gran bajador, pero un mal subidor; él creo que es bueno en todos los lances (en bajada ya me lo demostró en el campeonato de Catalunya de 5k , en Terrassa a principios de año). Se me escapa, pero le tomo como referencia más o menos lejana para evitar que se distancie mucho. Finalmente acabó en 44:39, sacándome 9 segundos. Ya me comentó al final de la carrera que se dio cuenta al venir por detrás de que yo ya estaba cansado.

Al 8 llego con parcial de 4:26, y al 9 , donde empezará el descenso hasta meta, un 4:39. No sé si están mal señalados los kilómetros parciales - el total carrera está bien, me salen sólo 130 metros de más en el GPS, y eso no es demasiado - , pero el caso es que tendré que esforzarme para bajar de 45, no voy demasiado sobrado. El final de Sant Cugat me lo conozco bien, por haber hecho esta carrera el año pasado, y porque es prácticamente el mismo que la Mitja y la extinta Sant Silvestre Barcelonesa. Me sale en 4:06. Seguramente el anterior km era algo largo y este algo corto - los parciales de mi reloj daban 4:35 y 4:13 -, pero eso no es relevante. He conseguido acabar en 44:48, 44:50 tiempo oficial (recuerdo a los profanos que en competición de federados el que vale es el oficial). 

Entrada en meta. A mi derecha, rodillas flexionadas, Marta Mora, (C.A. Canovelles), que con 44:47 se proclamó campeona de la categoría W40. Más a la derecha, la ilustre veterana Carme Ballesteros, (Cornellà At.) plata de la W50 a pesar de una mejor marca, 44:35 (foto de equipo JJ Vico)

Por cierto, no he explicado que corrí con un maguito en el brazo derecho, porque había sufrido días antes una bursitis. Me extrajeron el líquido y me inyectaron un esteroide, que tuvo el "milagroso" efecto de hacerme desaparecer las molestias que sentía en la ingle derecha. Por cierto, cuando escribo estas lineas he vuelto a ser víctima de la bursitis, así que habrá "manguito" para largo... Esta lesión se preproduce con facilidad, y requiere de tratamiento de frío y compresión. ¡Por suerte, no impide correr!

Cabizbajo, pero no por cabreo, sino de puro cansancio (foto de equipo JJ Vico)


Y ahora, la eterna espera hasta que se publican los resultados de los federados, lo cual tarda un rato. El año pasado quedé tercero en la carrera open, pero sólo hay trofeo para el ganador. Amenizo la espera con un par de jovencitos: José María Muñoz, frontrunner de ASICS, e Isidre Ferrer, que resultaría campeón de la categoría M80. Me temo que es el único participante de su categoría, pero eso no le resta mérito, al revés, diría que se lo aumenta. Ya le pidieron al presidente de la federacíon que empieze a preparar la medalla de la M85, ya que Isidre tiene ahora 84 y la temporada que viene pasará a la M85 :-)



Con Isidre Ferrer y José María Muñoz (foto de equipo JJ Vico)

Con Antonio Polo, campeón de la categoría M65 , y Juan Dorico. Juan competía en la open y logró la quinta plaza de la categoría VetCM (55-64 años). Yo quedé séptimo en el open, superado por el campeón y subcampeón de Catalunya M55, y el campeón de la M60, Miguel Nieto. Polo además logró la primera plaza de la categoría VetDM del open (mayores de 65)





Y después de la espera, la gran alegría: tercero de la M55, y por tanto, ¡medalla de bronce!

José Parra Grillo (Cornellá At.) plata, Francisco Vila Torremorell (CE Penedès) oro, y Antoni Baltar (La Sansi), bronce. A la izquierda Joan Villuendas, el presidente de la Federació Catalana d'Atletisme (foto de equipo JJ Vico)

El campeón de mi categoría, además, ha resultado campeón de la categoría VetCM (55-64 años) de la open , lo que prestigia aún más la medalla lograda. 

Los medallistas veteranos (foto de equipo JJ Vico)


La marca del campeón, teniendo en cuenta el difícil trazado de Sant Cugat, es extraordinaria. La plata habría podido ser mía de haber cometido en mi mejor estado de forma, pero estoy muy contento, ¡no esperaba este éxito en mi primera carrera después de la lesión!


Y bien, ahora mis planes son intentar hacer unas cuantas carreras de 5k y 10k hasta final de año, para ver si con suerte consigo medalla en la Liga Championchip, aunque la cosa estará muy complicada. Y luego, a pensar en Empúries 2020, Campeonato de Catalunya de Maratón. No puedo quejarme, en esta temporada 2018-19 que está finalizando - este año llega hasta diciembre y no hasta octubre -  he conseguido medalla en las 3 distancias del fondo: plata en medio maratón, oro en 5k, bronce en 10k (recuerod que el maratón este año ha quedado desierto). Lo malo es que "he tirado" la licencia de la Federación Española, me he perdido el campeonato de medio maratón en Ortigueira-Cariño, y el de maratón en Logroño. En la siguiente temporada creo que voy a competir sólo en Catalunya, porque el campeonato de España Master se celebrará en Zaragoza en abril, y prefioero reservarme para mayo en Empúries

lunes, 18 de marzo de 2019

Un maratón diferente y especial (3.45:29)

(41ª Marató de Barcelona, 10.03.2018)




Este año, siendo el gran objetivo lograr un lugar de honor en la Marató de Empúries, Campeonato de Catalunya, a priori había descartado correr la Marató de Barcelona. Pero confieso que me hacía sentir extraño no correr la maratón de mi ciudad sin estar lesionado. Y como mis amigos de ASICS - moltes gràcies, Gus! - "se empeñaron" en invitarme, no tuve más remedio que aceptar :-) Ahora bien, tampoco quería jugármela. Sé que se puede, y yo podría, correr a tope 2 maratones separadas por sólo 8 semanas (eran 7, pero el aficionado al running Pedro Sánchez provocó el cambio de fecha al 5 de mayo con su convocatoria electoral). Pero lo dicho, por no comprometer la marató de Empúries, pensé en correr esta maratón de otra manera. Y se me ocurrió que podría hacerla como tirada larga o, mejor aún, como liebre de alguien que tuviera como objetivo entre 3:30 y 3:45, o sea, ritmos promedio de 4:59 /km a 5:20 /km. 

Y así fue como el president de La Sansi, José Luis Blanco, me puso en contacto con Paqui Calero, mi compañera de club que, como yo, se ha incorporado a La Sansi esta temporada. Paqui es una destacadísima veterana, animal competitivo, que el año pasado ganó la categoría F45 de la Liga Championchip, y en estos momentos está liderando la clasificación general femenina absoluta.

José Luis Blanco y Paqui Calero, de La Sansi, con Isabel Abril, de Running Vigia, a la que conocí durante la maratón

Paqui tenía como objetivo 3:30, o sea, el tiempo más rápido al que yo me había ofrecido correr. Había dos problemas: después de la Santi Centelles (5k), yo competiría en 2 mitges seguidas (Colomenca y BCN). Así que mi última tirada larga databa del 20 de enero y se  limitó a apenas 24 km. Y luego sucedía que desde la Mitja de BCN, arrastraba una molestia. Concretamente empezó a aparecer al tomar la curva entre Gran Via y Rambla Prim; en ese momento noté una sensación extraña y dolorosa en la "bisagra" derecha, el punto de inserción del fémur con la cadera, que me dio un sustó y me obligó a bajar el ritmo durante unos instantes (Enseguida volveré a este tema).

Bien, para paliar la falta de tiradas largas, los domingos antes y después de la Mitja de Granollers introduje dos tiradas largas ya serias, de 30k y 32k, y además las hice al ritmo promedio al que correríamos el maratón, 4:58. En ambas  me sentí muy cómodo, el pulso era correcto, casi siempre por debajo del 80% de la máxima, con lo que adquirí la confianza suficiente para estar seguro de que haría un buen papel como liebre.

Aproveché la tirada de 32k para testar las zapatillas con las que correría la maratón. Me decidí sin dudarlo por las ASICS Gel Nimbus 20 Maratón Barcelona, que mis amigos de ASICS habían tenido el detalle de regalarme hace algún tiempo, y las tenía sin estrenar. Las Nimbus son mis zapatillas de entrenamiento desde la primera vez que me las calcé, la versión 12, también regaladas por ASICS en mi primera visita a sus antiguas oficinas del Polígono Mas Blau. Era el año 2010. Normalmente compito en maratón con las ASICS Gel DS Trainer, zapatillas mixtas, pero no quería olvidar que este maratón iba a ser para mi un entrenamiento.



La ASICS Nimbus 20, además de su bonito diseño, mantiene la comodidad y amortiguación que hacen que se  merezca su nombre: realmente te sientes flotando. En mi modesta opinión, el summum se alcanzó en el modelo 15, la zapatilla más cómoda que jamás me he calzado en mi vida.  En este maratón he visto que esta zapa, además de cómoda, tiene muy buena respuesta a los cambios de ritmo, no sientes que lleves un tocho atado al tobillo. En parte porque los últimos modelos han perdido peso: La 12 se iba a 350 gramos, y la 20 apenas pesa 305. Para darle un sobresaliente habré de esperar a ver cómo responde la durabilidad del textil delantero lateral externo. Ya he informado a mis contactos en ASICS que en los modelos 16 y 19 esa parte se peló excesivamente pronto para mi gusto. Quizás la horma se ha estrechado ligeramente en estos últimos modelos; ojalá no sea así, porque no me apetece cambiar de zapatilla de entrenamiento, las NImbus me dan seguridad y confianza desde hace años.

Volvemos a hablar de mis problemas de "bisagras". La semana después de la Mitja de BCN fuí a mi fisioterapéuta, pero no halló ninguna lesión que fuera detectable sin diagnóstico por la imagen. Pero el viernes, al final de un entreno de calidad (7 kms tempo, a ritmo algo más rápido que el de Madia Maratón) tenía molestias. El domingo hice la tirada de 30k sin problema, pero el miércoles, que me tocaban series de miles a ritmo de 10k, tuve que dejarlo ya a la primera por el dolor. 2 días sin correr, el viernes me testo con un fartlek de 45" rápidos con 1' de recuperación, y el domingo en Granollers puedo correr bien la Mitja. He decidido automedicarme con Celebrex e ibuprofeno, y la cosa funciona, aunque después de la carrera me siento las piernas como si hubiera corrido una maratón.

Dos día sin correr, el viernes hago el 6 x 1000 que fallé la semana anterior sin problemas, domingo 32k , bien, pero el martes tengo que interrumpir el entrenamiento por dolor. Me voy a mi osteópata, Laureà Palmer, al que hacía tiempo que no veía. Por mis síntomas y su exploración deduce que podemos estar ante algo conocido por sus siglas en inglés , FAI, Femoro Acetabular Impingement. Vamos, problemas en la inserción del fémur, que se expresan de forma muy difusa.  Laureà no piensa que esté lesionado, más bien puede haber irritacíon o inflamación de la zona producida por las cargas de trabajo. No le parece mal que corra el maratón. Total, que el miércoles un fartlek para probarme, el sábado un trote de 20' y listo.

El sábado quedo con Paqui en la Feria del Corredor para la "charla táctica", hablar un poquito del plan del maratón. Ella también ha tenido problemas, seguramente más graves, porque ante la sobrecarga de gemelos que padecía, el fisio le prescribió crioterapia, pero Paqui se quedó dormida quemándose ambos gemelos. 


Aplicación del gel directa a los gemelos de Paqui




Resultado de la "siesta": gemelos quemados


Como consecuencia, Paqui no puede entrenar ni un solo día durante la semana de competición. Eso no es grave, pero no ayuda. Lo conveniente en la semana de "peak" es reducir sustancialmente el volumen, pero no la intensidad. Además de eso, tendremos el problema de que Paqui compite cada semana, con lo que está falta de tiradas largas, imprescindibles para el maratoniano. En su haber el 30k de Maratest, y ya está.

De todas formas, yo me mantenía optimista de sus posibilidades. Para Paqui sería su cuarta maratón, así que ya tenía experiencia. 2 de esas maratones estaban corridas en split negativo, siendo su mejor marca 3:40:38 el año anterior, corriendo en 1:51:23 la primera media, y en 1:49.15 la segunda. Correr en split negativo es la mejor manera de afrontar un maratón, y no es nada fácil conseguirlo. Paqui había corrido la Mitja de BCN de 2018 en 1:41.29, con lo que su coeficiente de resistencia (relación entre el ritmo de Media Maratón y el de Maratón) fue del 92%.¡ Eso es un señor coeficiente! Las calculadoras de Mac Millan y jack Daniels trabajan con coeficientes demasiado ambiciosos, del 95% y del 96% respectivamente. En la práctica pocos atletas, ni siquiera maratonianos puros, pasan del 90% ( yo me muevo alrededor del 94%).


Con Paqui posando ante el recorrido de la maratón. Evitamos fotografiarnos en el muro (foto de Ricardo Vegas)


Paqui consiguió en la Mitja de BCN una marca de 1:37:11. Aplicado su coeficiente del año anterior, proyectaba maratón en 3:31:17. Preferí no decirle nada, porque me parecía razonable intentar 3:29:59 a pesar de todo. A favor de Paqui:

* experiencia en maratón
* 2 maratones corridos en split negativo
* mejoras notables de sus marcas en Media respecto el año pasado
* fuerte espíritu competitivo

En contra:

* falta de tiradas largas
* problemas en los gemelos
* objetivo de mejora de marca de casi 10 minutos


Con Paqui y Domingo Catalán, el mítico atleta dos veces campeón del mundo de 100 km (foto de Ricardo Vegas)

Como estrategia de carrera, la idea era correr los 5 primeros kms a un ritmo más tranquio, a un promedio de 5:05 el km. Pasar el medio maratón en 1:46 o quizá algo más rápido, pero no antes de 1:45. Y correr la segunda mitad en 1:44, a un ritmo promedio de 4:56. Yo sabía que todo esto era posible porque cotejé los ritmos de Paqui en la maratón 2018 con el plan, y ví que encajaban perfectamente. A Paqui le dije que tenía marca personal prácticamente en el bolsillo, pero habría que luchar por el 3:30. Si a lo largo del maratón veíamos que el objetivo peligraba, seríamos conservadores e iríamos a asegurar la marca personal.

Ya dejando la Feria, nos encontramos con Manolo, de Corredors.Cat, que sería al día siguiente liebre oficial sub 3:30. Comentamos la estrategia. Él pensaba pasar la media algo más rápida que nosotros. Tuve en cuenta su plan, pero seguí convencido con el mío. En lo que estábamos totalmente de acuerdo es que este año, las modificaciones hechas en el circuito para hacerlo más rápido afectaban todas a la primera mitad. Eso podría provocar que quien hubiera corrido el año pasado llegara más fresco a la media maratón, lo que podría darle una falsa sensación de control y seguridad.

Llega el domingo, y se va a añadir un factor que puede afectar negativamente. Como nos temíamos, la temperatura va a ser alta a partir de las 11 de la mañana, estaremos entoces a 17 grados con humedad del 59%. Calculaba un handicap de 1' a 2' para la marca objetivo.

Con Pedro Alonso (Sedentaris.cat de Castelldefels), Manolo Mora (Corredors.cat) , Paqui Calero y Sergio Navarro (La Sansi)

Además de Paqui, se unirán a esta "aventura" sub 3:30 Sergio, también compañero de La Sansi,  Pedro, al que no conocía aún, e Isabel Abril, de Running Vigía, compañera habitual de Paqui en competición. Esto era una novedad para mí, y me llena de orgullo que voy a capitanear un grupito de otros 4 corredores , con los que nunca he coincidido, a intentar una marca que ya empieza a ser exigente, como es 3:30 en maratón. 

Con Pedro, Paqui y Sergio poco antes de empezar el calentamiento


Nos vamos en busca de Isa, y trotamos 10 minutos antes de meternos en el cajón de salida. La nuestra será la tercera salida. Había pensado estar cerca de las liebres sub 3:30 para tenerlas de referencia visual a cierta distancia, pero finalmente nos quedamos más atrás. Les comento a los chicos que yo me encargaré de coger los avituallamientos para Paqui, pero ellos tendrán que espabilar por su cuenta.  De mis hasta ahora desconocidos compañeros, recabo los siguientes datos: Pedro ha corrido recientemente su primer maratón en Valencia; Sergio hizó su primer maratón el año pasado en Barcelona, en algo más de 4 horas; Isa tiene mucha experiencia en maratón, lleva como 15 o más - o sea, más que yo mismo - y el año pasado lo acabó en 3:37. Mi misión es acompañar a Paqui, ese es mi compromiso, pero intentaré ayudar a todos. Lo de Sergio, eso sí, lo veo muy complicado, prácticamente imposible. No sé en qué consisten sus entrenos, pero no ha competido recientemente en Media, con lo que no tengo referencia de sus posibilidades, y  pasar de 4 horas a 3:30 en sólo un año me parece una mejora demasiado ambiciosa. Pero prefiero no comentarle nada; ¿quién soy yo para decirle a un compañero de club, "oye tío, no lo vas a conseguir, mejor que no vengas con nosotros". Y bueno, disparo de salida y allá vamos.


Con Isa y Paqui en la salida (foto de Run km)

Salimos a un ritmo tan tranquilo que me siento extraño, como si estuviera en un entrenamiento rodeado de miles de personas a mi ritmo. El primer km, subiendo por Creu Coberta, nos sale a 5:16. Un pelín más lento de lo que quería, pero no pasa nada. En el segundo pago la novatada de ser liebre de un grupo, y por estar hablando no veo la señal kilométrica. Hoy no voy a hacer demasiado caso del GPS; en una carrera tan masiva habrá inevitables zig-zags por mi parte. Al tercero, ya llegando al Nou Camp gracias al nuevo recorrido, nos plantamos en un tiempo total de 15:57. Hemos ido un pelín lentos. Hemos salido del cajón entre 3:30 y 3:45 horas, y me temo que estamos rodeados de corredores que han salido del mismo con el objetivo de 3:45. Nos hemos contagiado de su ritmo ( 5:20), cuando nosotros hemos de ir en este punto algo más de prisa. Espabilamos por Travessera de las Corts, con calle ancha y llano favorable, y nos plantamos en el avituallamiento del km 5 en 26:02 (ritmo promedio de 5:12). Aún lentos, pero nos pondremos en ritmo de carrera progresivamente. Preveía haber llegado aquí en 25:26. Por cierto, en este punto empiezo mi estrategia de avituallamientos, adelantándome a buscar yo el agua o isotónica, y luego yendo a ofrecérsela a Paqui e Isa (caballero que es uno, avituallo a las dos chicas). Por cierto que este primer avituallamiento está sólo a un lado, el derecho. Mal, en un maratón tan grande como el de Barcelona habría que ponerlos todos a 2 bandas, o al menos avisar en cartelería con antelación que sólo hay en un lado. Se pueden producir situaciones comprometidos, incluso peligrosas...



Pedro, Isa, Antoni, Sergio y Paqui. Le voy dando instrucciones a Sergio en la última foto (fotos de Pako Pota)


Lo dicho, toca espabilar un poco. Pero no es difícil, porque el trazado nos favorece  en este momento. Bajada por Avenida de Sarrià, llano en París, y larga bajada por Numancia y Tarragona. Llegamos al final de esta calle en el km 8, cuando en el trazado clásico se llegaba ya en el 10. Este año el 10 está en el cruce de Gran Via con Paseo de Gracia. Este tramo es de fácil correr, lo que nos permite llegar al km 10 en un tiempo de 50:07. Estos 5 kms los hemos hecho a un ritmo promedio de 4:49, gracias al perfil favorable.  Hemos compensado ampliamente la salida excesivamente lenta. Del km 5 al 10 hemos avanzado 766 posiciones. Es una burrada, prueba de que en los primeros kms hemos estado rodeados de corredores con objetivo 3:45. 


 Paqui saluda durante la bajada por Numancia (foto de Jordi Mercader)

Isa saludando detrás de Pedro (foto de Jordi Mercader)

Ahora entraremos en un nuevo tramo. Hasta la edición del año pasado, desde aquí se subía Paseo de Gracia hasta Rosellón, para luego bajar por Sardenya pasando al lado de la Sagrada Familia. En esta ocasión, la subida por Paseo de Gracia se acorta mucho; se sube sólo hasta Aragón,  en un tramo corto que coincide con los inicios de la cursa El Corte Inglés y desde ahí se gira a la izquierda hasta Aribau, donde hay una subida corta hasta Mallorca, que se seguirá ya hasta Meridiana, km 15, pasando "por debajo" de la Sagrada Familia. 

Por la calle Mallorca, Isa, Antoni, Paqui, Sergio, corriendo casi en paralelo los cuatro. No aparece Pedro porque corrió "haciendo la goma" gran parte de la carrera

En este tramo soy consciente de la experiencia que me falta como liebre de grupo, y es que Isa me tiene que advertir en alguna ocasión que me estoy yendo a 4:45 el km, cuando la idea es estar a 5:00. Me cuesta, ¡ Las piernas se me disparan! En mi descargo, el maratón de Barcelona no es llano para nada, cada kilómetro es distinto al anterior. Tampoco ayuda que muchos parciales están mal colocados; las alfombras de los puntos de control, 5 10, 15... están bien, pero los parciales... Eso no ayuda a cuadrar ritmos, la verdad.  Total,que del 11 al 15 Isabel se ve obligada de alguna manera a hacer de "liebre de la liebre" ;-)

A nuestro paso por Sagrada Familia (foto de Fernando Yika)

Sabiendo de mi irregularidad, he avisado al grupito que yo me disparo en las bajadas. Para evitar problemas, les pido que en cuanto estemos bajando, vayan echando un vistazo al pulso y, si sube, que me avisen para frenarme. Si baja no hay problema, es que estamos recuperando.  En el km 15 llegamos a Meridiana, y aquí se producirá la novedad menos deseada por los participantes: para compensar los 2 kms que llevamos de menos respecto al trazado antiguo, Meridiana no se "acabará" a la altura de la estación de tren de sant Andreu, sino que seguiremos hasta más allá de Can Dragó,  hasta casi el Paseo de Santa Coloma, y allí se iniciará el regreso. Será un tramo largo, pasaremos entre la ida y vuelta 7 kilómetros en la Meridiana. Mis instrucciones al grupo son que subiremos con calma, ya que hemos creado un colchoncito. Hemos llegado al km 15 en 1:15:09, y en mi plan original valía con 1:15:25. Esos segunditos extra nos servirán para afrontar la subida con más relajación. Una vez se inicie el descenso, hacia el km 20, ya pondremos un ritmo por debajo de 5 el km. 

Meridiana no es un tramo bonito ni motivador, pero este año hay más gente que nunca animando. Además, la presencia del sol lo hace más alegre. Es un consuelo, las temperaturas irán en alza. Menos mal que Pedro, en la salida, me ofreció crema protectora, y así pude proceder a proteger mi cocorota. Acabé con moreno paleta, menos mal que mi cabeza estaba a salvo...

Bajando por la Meridiana (foto de Arnaldo Bandeira)

Llegamos al km 20 en 1:40:51, cuando lo que proyectaba era 1:40.17. El ascenso ha sido un pelín lento, pero no lo veo preocupante. Cruzamos el arco de Media Maratón en 1:46:23. Le apuntó a Isabel que, a pesar de que me "reñía" por ir de prisa, a este punto hemos llegado unoo segundos más lentos de lo previsto en el plan. Ahora tendremos que ponernos ya sin titubeos en 4:58, desde aquí hasta el final. Por cierto, Pedro ha llegado a la Media algunos segundos más tarde, ha necesitado de parada técnica en el baño ;-) Otra anécdota es que en el km 20, donde estaba el primer avituallamiento de frutas, he agarrado tantas porciones de plátanos para repartir a mi grupo que luego no sabía que hacer con ellos. La pobre Paqui me había pedido sólo una naranja y no he pillado de eso...
Por cierto, impresentable que los corredores que han cogido plátanos, han tirado las pieles en medio del circuito, con el gran peligro que eso conlleva. Al final habrá que pedir pasar un exámen para competir en maratón, esa conducta es inadmisible.




En esta primera mitad del maratón me lo he pasado bastante bien. El ritmo era cómodo para mí, y me he sentido poderoso. El Cristiano Ronaldo que vive dentro de mí ha disfrutado. Esos zig-zags para coger avituallamientos para las chicas, arrancadas, sprints, me han permitido hacer el fanfa ampliamente. Y eso de llevar un grupo en un maratón. Vamos, que me he sentido como un semi dios del Olimpo...

Bueno,  volvemos al maratón. Ahora vendrá un giro por Valencia, cogemos Bac de Roda, y nos vamos hacia el trozo " feo" de Gran Vía, hasta llegar a la balsámica bajada por la Rambla Prim. 

Antoni, Isa y Paqui. Sergio ya se ha quedado atrás, poco después de pasar el medio maratón.  Pedro aún no ha enlazado de nuevo con nosotros (foto de Ricardo Vegas)


Pero pasado el km 24, va a empezar otro maratón. Paqui me advierte de molestias severas en los gemelos; no puede mantener la zancada. Iniciamos el descenso por Rambla Prim , intentamos que el ritmo no caiga demasiado. Al 24 íbamos en 5:07, y me mantengo en 5:05 para que Paqui no sufra. Llegamos al km 25 en 2:05:59, en grupito de tres, como un minuto por encima de lo previsto incialmente. Pero ese no es el problema, es que Paqui tiene realmente mal los gemelos. Hace algunos kilómetros, les dí mi parte físico al grupito, comentándoles que me encontraba bien, aunque sentía algún tirón no del todo desagradable en el bajo abdomen. a partir de este momento, mi atención se centrará exclusivamente en Paqui. 

Es terrible, mi querido lector y amigo Noé Cárdenas, excelente fondista del Pratenc, me comentó el miércoles después del maratón, que después del km 24, habiendo pasado la media sin problemas en 1:26 - buscando maratón en 2:55 o menos, imagino - se le subió un gemelo, tuvo que caminar y acabar malamente. ¿Qué secreto esconde ese fatídico punto difuso entre gran Via y el inicio de Rambla Prim, que nos provoca problemas, sea en la Mitja o en la Marató? ¿Tendremos que pedirle a la nave del misterio de Iker Jiménez que lo investigue para Cuarto Milenio?



El misterio de los problemas musculares entre Gran Via y Rambla Prim...

Antes de acabar la bajada por Rambla Prim, le indico a Isa, y luego a Pedro, que tiren, que yo me quedaré con Paqui. Iniciamos la ida y vuelta por Diagonal, con el giro de 180 grados casi llegando a la Torre Agbar. Es curioso, recuerdo que en primer maratón se cubrían 3 tramos de Diagonal (los otros dos eran del hotel Princesa Sofía hasta Avenida Sarrià, y de Paseo de Gracia a Paseo San Juan). Trato de animar a Paqui en todo momento, y que el ritmo no decaiga demasiado. Hacemos estos kilómetros en ritmos entre 5:11 y 5:15, pero poco antes del km 30, tenemos que parar a caminar un poco. Poco antes Paqui me ha dicho, "ahora ya es acabar". Me duele que me diga eso, es un golpe para ella y para mí. Y francamente, en ese momento ya me veo retirados del maratón, buscando una parada del metro para ir hasta la zona de meta. Pero no, caminamos un poco y Paqui sigue. Esa parada nos provoca un parcial del 29 al 30 de 6 minutos. Llegamos en 2:32:58 al km 30. Le digo a Paqui que no nos rindamos, que aún es posible hacer marca personal a pesar de todo. Le comento que dentro de unos kilómetros, haré unos cálculos rápidos para ver qué hacemos.  Ahora vamos a tener que afrontar el litoral. Hacia el 32 paramos de nuevo, para que Paqui sea atendida por fisios. Le aplican spray frío. el dolor le sube hasta la parte alta del glúteo, Paqui ha de subirse el short hasta casi la cintura para recibir el tratamiento. Calculo que yendo como a 5:30 a partir de aquí, quizá algún segundo por km más rápido, aún Paqui haría marca. Por cierto, a la altura del km 33 nos da alcance Oriol, al que habíamos pasado en la calle Tarragona, en el km 7.

Oriol Riba, con la camiseta naranja de Corredors.cat (foto de Carlos Sánchez)


En este tramo del litoral sopla viento en contra, así que le pido a Paqui que se ponga detrás de mí, para protegerla. 


Antoni y Paqui en el km 33 (foto de Carlos Sánchez)


Paqui sigue con problemas en los gemelos, así que hacia el km 34 nos toca otra paradita para ser atendida. Reemprendemos la marcha. He recordado hace un rato el método Galloway, del que alguna vez ha hablado, creo que también practicado, Xavier Bonastre. Consiste en alternar caminar y correr; al parecer, se puede utilizar incluso para marcas sub 3 horas (claro que entonces los descansos son mucho más cortos, de apenas unos segundos). Se lo comento a Paqui. Le digo que caminaremos cuanto haga falta, pero que aún no nos hemos rendido, que aún a pesar de todo podríamos aspirar a marca. Llegamos al 35 en 3:01:14. Ahora la cosa está más jodida, porque en este  parcial hemos ido a 5:39 el km como promedio, y necesitaríamos estar en ritmos más cercanos a 5:30. Al llegar al Paseo Lluís Companys, que nos ha de llevar al Arco de Triunfo, le sugiero a Paqui que caminemos de nuevo. Me ha comentado que también nota algo extraño en una rodilla. 

Yo la estoy animando, pero no puedo saber lo que su cuerpo siente ni tengo derecho a  forzarla más allá de lo razonable. Cada uno conoce, o debe conocer, su cuerpo, y saber hasta que límites puede llevarle o qué esfuerzo puede exigirle. En este maratón he visto que Paqui tiene una capacidad de sufrimiento enorme. Creo que puede ser una gran maratoniana. 

Al llegar a Arco de Triunfo, km 36, ya me veo obligado a descartar la marca de Paqui, y ya sí que hemos de tratar de acabar lo mejor posible. Por cierto, que a lo largo del recorrido la ha estado animando multitud de gente, tanto público como otros corredores. Paqui es muy popular en el mundillo del running, a pesar de que apenas hace un par de años que se dedica en serio. Esto me ha hecho sentir como si  yo fuera la liebre de Florence Kiplagat. Me ha venido muy bien para que crezca un poco el pequeño Messi que hay en mí. Esta carrera, la labor que he hecho en ella, me han servido entre otras muchas cosas, como cura de humildad, sentir que no era yo el importante sino mi compañera. Incluso ha habido algún momento en que casi me enfado porqeue me animaban a mí, y yo pensaba : " no a ella, a ella". He pedido ánimos para Paqui, levantando los brazos, en nuestro paso por Plaza Catalunya, por ejemplo.


Que no falte el humor. Payasada a la cámara oficial de carrera en el km 40 :-)

En el Paseo Isabel II, camino a Colón, hacemos una parada más para caminar y atención de fisios. Según Paqui hicimos 5 paradas en total. Es muy probable, aunque yo perdí la cuenta. Paqui se ha portado como una campeona. Giramos por Colón, y empezamos el que este año es un breve ascenso por el Paralelo; será más largo en Urgel. Llegamos al km 40 en 3:32.48. Los últimos 5 kilómetros los hemos cubierto por encima de 6 el klómetro. Una pequeña tortura...


Obsérvese como a pesar del sufrimiento de Paqui, y todas las dificultades pasadas, llevamos la zancada coordinada en el último kilómetro del maratón. En la foto de más arriba incluso se nos marca el mismo músculo lateral en el muslo izquierdo


Desde aquí ya no caminaremos más. Pasamos por el Mercat de Sant Antoni, novedad de este año después de tanto tiempo de obras, y ya por Sepúlveda, una subidita pero con gran animacíon de gente. Poco antes de llegar al 42, recuerdo las enseñánzas del Blog Maldito y le pregunto a Paqui cómo quiere entrar en meta. Dice que conmigo, así que entraremos juntos. Le recuerdo que entre fuerte con la mejor cara posible. Y vamos hacia meta. Quería bajar de 3:45 al menos, pero nos sale finalmente 3:45:29. Teniendo en cuenta todos los problemas físicos de Paqui, y que hemos parado 5 veces, me parece un tiempazo.


Viendo esta foto, sería difícil deducir todo el padecimiento sufrido por Paqui

En el Paseo Isabel II, rebasado el km 38, con las gafas de Paqui y las mías, antes de pasar por una reparadora ducha en ruta


Por su parte, Pedro finalizó en 3:32:44. No ha sido el sub 3:30 proyectado, pero mejora sustancialmente  su marca de Valencia (3:41:32) y ha corrido en split negativo ( no olvidemos que pasó la media detrás de nosotros, en 1:46:57)




Isabel consigue una marca algo peor, 3.34:48. No es marca personal, pero sí mejor que el  3:37:41 del año anterior, ¡no está nada mal!



Por último, Sergio sufrió de lo lindo, porque como había comentado al principio, 3:30 no era una marca a su alcance y pagó la excesiva rapidez de la primera mitad. Pero finalmente acaba en 3.53:58,  marca personal, pegándole  un buen mordisco a su marca del año pasado, que era de 4:06:31. ¡Está muy bien! En mi opinión, Sergio podía haber acabado holgadamente por debajo de 3:45 (3:41 o 3:42) de haber salido a ritmo de 5:15. Correr la primera mitad a 5:03 le "condenó" al sufrimiento. 



En fin, hemos acabado el maratón, cuando la retirada fue una posibilidad real que esquivamos gracias al pundonor y esfuerzo de Paqui. Todo maratón acabado debe celebrarse.

Aquí los tres de La Sansi: Antoni, Paqui y Sergio

Con otro compañero de La Sansi, Julio César Hidalgo, que finalizó en 3.43:01
 , poco antes que nosotros


Ha sido para mí una experiencia muy especial. Mi 16ª maratón ya, pero la primera en que no corro al máximo de mis posibilidades. He acabado contento. He aprendido lo difícil que es conducir a un grupo, pero he disfrutado haciéndolo. Correr con el freno de mano puesto me ha permitido gozar de las sensaciones, disfrutar del ambiente más que otras veces. Me ha faltado poder vivir cómo habría sido ayudar a Paqui no contra problemas musculares, sino contra el crono. Esa lucha habría sido fascinante. Según las propias palabras de Paqui, ha sido su peor maratón de las 4, a pesar de que no es la peor marca, es la segunda mejor. Pero los sensaciones son lo que cuentan. ¡Sólo ella sabe lo que habrá llegado a sufrir!

En mi primer maratón acabé en 3:30:03. Por tanto, he establecido mi record de más tiempo corriendo, 3:45:29. Y he aguantado bien, sin problemas. No las tenía todas conmigo en la salida. Le había advertido a Paqui y los demás que me disculparan si tenía que retirarme. De hecho, había sopesado los días antes la posibilidad de llevar a Paqui hasta el km 32 y luego dejarla, o incorporarme en el 10 y llevarla a meta. En ambos casos yo hacía sólo 32 km. Pero en el primero me perdía el final de carrera, que probablemente es cuando más me necesitaría ella, y en el segundo había el riesgo de que no la viese en su paso por el km 10. Y además, no podría contarlo como una maratón más en mi palmarés. Ahora estoy contento de haberla hecho. Mucho. Y he descubierto algo que no pensaba que sucedería. Los días después del maratón, me ha quedado el mismo poso de nostalgía, de melancolía, del "placer de estar triste" como lo definía Víctor Hugo, que me sobreviene muchas veces después de un maratón. Y pensaba que eso se debía a una especie de depre de haber acabado el maratón, y sentir como una sensación de vacío, de "¿ahora qué hago?". Pero no. En 8 semanas tengo el maratón de Empúries, un objetivo que me ilusiona y me motiva muchísimo. Así que esa extraña sensación no es por falta de objetivos próximos, sino por lo bonito que es correr un maratón, sea de la forma que sea, y lo que se vive en él.


¿Dónde está Wally? ;-)

He notado como he establecido un vínculo, un lazo invisible, con Paqui Calero, mi compañera de club con la que nunca antes había competido ni entrenado juntos. Pero tantas horas pasadas en este maratón, compartiendo sus buenos momentos y, sobre todo, su sufrimiento desde el km 25, 17 kms de padecimiento, más de hora y media junto al dolor de Paqui, sin poder hacer nada para ayudarla más que darle ánimos, como el espectador de un parto, han creado esa sensación de equipo y compañerismo. Me he sentido como Sam Ganyi cuando junto a Frodo emprenden el camino a Mordor. Separados de la Compañía con que iniciamos el viaje, hemos luchado y hemos vencido. Sólo me queda la espinita de no haber podido llevar a Paqui a su objetivo ni a su marca. Pero seguro que habrá otra ocasión :-)







Y ahora, muy bien recuperado de esta tirada larguísima de 42 km - que por cierto mi GPS registró más de 44 km, en gran parte por la cantidad de zig-zags que hice en los
avituallamientos - , a por el Campeonato de Catalunya de Maratón. El viernes, sólo 5 días después, ya me casqué un 3 x 3000 a ritmo más rápido que medio maratón, seguido de un 3x 200 a 3:30. El domingo después, 30k. Sí, parece que estoy bien, aunque siento una extraña sensacíon en la parte inferior del abdomen. Espero que pase. El día 31, Campeonato de España Absoluto de Media Maratón en Sant Cugat, y la semana siguiente, último test antes de Empúries en la Mitja del Maresme. 




¡El video!




¡MI mini-historia del Blog Maldito!