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"'Si quieres correr, corre la milla. Si quieres cambiar tu vida, corre la maratón" (EMIL ZÁTOPEK)

domingo, 24 de enero de 2010

La Media Maratón de Sitges: ¿Severo toque de atención o gran carrera?

(27 Mitja Marató de Sitges. 10.01.2010. 21,0975 kms)





Mmm, la verdad es que tocaba narración coctelera, pero aunque no os lo creáis, mi pequeño pero selecto grupito de seguidores del blog, he recibido una petición directa de escribir sobre el Medio Maratón de Sitges, que disputé el pasado 10 de Enero. Así que allá vamos... Pero antes debo mencionar mis dos anteriores competiciones , disputadas después del Maratón del Mediterráneo. La Jean Bouin (10 km) a final de noviembre, donde me propuse como objetivo bajar de 41' y lo conseguí por los pelos con 40' 59", y la Cursa dels Nassos (Sant Silvestre de Barcelona, 10 km), donde pretendía consolidar otra marca sub 41', pero entre que no tuve el día y la nefasta organización de los cajones de salida, tuve que conformarme con unos modestos 42' 08".


Bueno, ya estamos en Sitges, en un día soleado pero gélido. Toda la península ibérica está sufriendo una ola de frío, de la que el microclima de Sitges no se libra. Así que, contra lo que es habitual en mí, decido competir con camiseta de manga larga. Por suerte la salida es a las 10 de la mañana, en lugar de las habituales 9 am de la mayoría de carreras populares. Escarmentado de lo que sucedió en la Cursa dels Nassos, y como aquí no hay cajones, decido situarme muy adelante en la salida, detrás de un atleta que será liebre para 1 h 25 min. Mi objetivo es más modesto: pretendo bajar de 1h 29 min o, como mínimo, conseguir mejorar mi marca de 1:29:32. El año pasado, en la anterior edición de la Media Maratón de Sitges, acabé en 1:31:43.

Se da la salida, y como en esta ocasión no cuento con la guía de mi compañero Oriol - con su intuición, experiencia y velocímetro -, deberé prestar atención e intentar aproximarme por intuición al ritmo objetivo. Pretendo hacer los primeros kms a un ritmo aproximado de 4' 15" el km, para posteriormente ir aumentando la velocidad. La media para el objetivo sería de 4' 13" el km; con 4' 15", igualo marca.


Poco antes de la salida. Día soleado, pero bastante frío.

Paso el primer km en 4' 09". Un pelín demasiado rápido, así que decido aminorar LIGERAMENTE el ritmo. Las mayúsculas del "ligeramente" no son casuales, y pronto veréis por qué. Llego al 2º km, consulto el tiempo parcial,¡ y me sale 5' 25"! No doy crédito. (Más tarde supe que ese parcial realmente fue de 4' 10"). Ese resultado me desconcierta un poco, no entiendo nada, deseo hablar con alguien y comentárselo... Pero para no ponerme más nervioso, desisto de hablar y sigo. Y encadeno buenos parciales hasta el km 6, haciendo cada km clavado en 4' 13". Pero en el 7º y el 8º, aunque suene a excusa, debo decir que acuso el ritmo fuerte de la salida y el desconcierto por el parcial del km 1 a 2, me salen unos tiempos un poco lentos: 4' 21" y 4' 22". Mala cosa es esa, porque estamos ya saliendo de Sitges para seguir por la carretera de Vilanova. Es un tramo de unos 2 kms cuesta arriba, y luego daremos la vuelta al llegar poco más allá del km 10, y serán cuesta abajo.

La liebre de 1:30:00 me alcanza, y le comento: "ufff! Si estás a mi lado es que voy mal", y trato de apretar el paso un poco. Pero es inútil, poco después me vuelve a "pillar". Aprovecho para quedarme a su lado y comentar la jugada. Le indico que he notado algo raro entre el km 1 y 2, pero me dice que vamos bien de ritmo. Bien va él, porque cuando la cuesta aumenta su pendiente, el tío no aminora el ritmo, y él y su grupo de seguidores me dejan atrás. Hasta el km 10 mis parciales son de 4' 11" (muy bueno) y 4' 23" (perdonable por la subida). Cojo el botellín de agua del avituallamiento, y me hago el propósito de atrapar de nuevo a esa liebre al final de la cuesta. Intento aprovechar la bajada, y me dejo llevar un poco por el ritmo de un corredor de club al que le veo buena pinta. Llego al km 12 en 4' 06" y 4' 02", pero la liebre está fuera de mi alcance visual... Y en ese punto me desanimo, ya que siento que no podré atrapar a la liebre y, por tanto, no seré capaz de conseguir el más modesto de mis dos objetivos de hoy: la mejora de marca.


Otra cosa que conviene mencionar aquí es que en esta carrera he cometido dos errores, que además parecen incompatibles entre sí: exceso de confianza por un lado, y subestimación de mi capacidad por otro. Al principio de la carrera, antes de salir, me dije: "tío, eres la pera, esta es únicamente tu cuarta media maratón, y volverás a mejorar tu marca. Cada vez lo has conseguido". En cambio, mientras estaba corriendo me dije también: "chaval, ¿ cómo vas a ser capaz de correr 21 kms a un ritmo más rapido de 4' 15", si en entrenamiento actualmente apenas corres 7 kms a ese mismo ritmo? El primer pensamiento, excesivamente optimista, me restó concentración. El segundo, excesivamente pesimista, hizo que me pusiese límites a mí mismo.


En fin, sigo adelante, luchando. Espíritu de lucha, creo que es mi mayor cualidad atlética. Así me lo dijo en su día mi amigo Oriol, y me lo he acabado creyendo :-) Hago dos parciales buenos de 4' 14" y 4' 13"; estamos en el km 14. Parece que me estoy recuperando, pero la verdad es que noto cansancio muscular. En estos últimos 4 kms, de algún modo, "me he vaciado". Noto como no puedo seguir el ritmo, y que me adelanta algún corredor. Y así, en lo siguientes 4 kms, me voy hundiendo lentamente: 4' 28", 4' 27", 4' 22", 4' 25". Estoy cansado y llevo un buen rato corriendo sin la motivación de alcanzar una marca o el objetivo previsto; corro únicamente por lo que se conoce como pundonor.



Me pasa una pareja de corredores veteranos, uno por la izquierda y otro por la derecha. Una vez me adelantan, se sitúan delante de mí, cerrándome un poco. Se que no hay mala intención en su maniobra, que van juntos y me han dado por sobrepasado. Pero el caso es que me sienta mal, y me digo: "hey amigos, ¿qué es eso de pasarme así? Que llevo varios kms bajando el ritmo, pero de ahí a que me paséis vosotros, nanay". Y de inmediato, y cuando digo de inmediato es de inmediato, les paso yo a mi vez. Y llego al km 19 con un parcial aceptable de 4' 18". Aceptable, pero no notable, ya que de nuevo me alcanzan y adelantan los dos atletas. Y de nuevo, como un resorte, acelero y les paso yo. Y esta vez me planto en el km 20 con un parcial muy bueno, 4' 09", buenísimo teniendo en cuenta mi sufrimiento en esta carrera.



Ya hace un rato que estamos en la largúsima recta final, el precioso Paseo Marítimo de Sitges. Y casi llegando al km 21, muy cerca de la meta, de nuevo intentan adelantarme los 2 veteranos. Y una vez más, no lo permito. Esta vez mi mensaje es: "¡Sí, hombre! Si no os he dejado adelantarme las 2 veces anteriores, os voy a dejar ahora que ya huelo la meta! ¡Ni de coña!". Y meto la mítica quinta marcha. Desde el km 20 hasta la meta, situada a los 21,0975 kms , me planto en 4' 30", es decir , a un ritmo por km de 4' 06"; no está nada mal para ser una Media Maratón. Por supuesto, ya no me alcanzan... :-)




Llegando a meta


Por la tarde veo la clasificación en casa, en la que me adjudican 1:30:58. Pienso que por lo menos he bajado de 1:31, y que mejoro mi marca del año pasado en esta carrera, en que hice 1:31:43. También encuentro consuelo en el hecho de ocupar la 74º de mi categoría (45-54 años) sobre 541 atletas, mejorando mucho lo del año pasado, 143º de 587. Pero me autocritico por mi exceso de confianza, y por lo lejos que he quedado de mi objetivo 1:29:00. La cosa hubiera sido peor si no hubiera acontecido ese pequeño "pique" con los dos veteranos; gracias a esa anécdota ha aflorado mi orgullo, que me ha proporcionado ese extra de energía que necesitaba. Aunque tengo algo claro: se corre más o mejor cuando se está cerca de conseguir un objetivo personal o mejorar la propia marca que compitiendo por un pique. Mi "enemigo" más motivante está en mi interior.


Cara de esfuerzo


Al día siguiente comento la jugada con Josep Mª, un reportero futbolístico de TV, que va a mi mismo gimnasio y que tambíen disputó la carrera, como parte de su preparación para el Maratón de Barcelona (que será su primer maratón por cierto). Me confirma que muchos corredores protestaron, conscientes de que algo raro había pasado entre el km 1 y el 2. El mosqueo es considerable porque muchos buscaban acreditar marca para poder disputar el Maratón de New York, y no la han conseguido. Creo que en mi categoría de edad, +40, se necesita bajar de 1:30.


En efecto; el martes, la organización publica una disculpa en su website, confirmando que entre el km 1 y el 2 la medición era incorrecta, ya que había nada menos que 295 metros de más. 3/4 de vuelta a una pista olímpica, ni más ni menos.

http://www.mitjamaratositges.com/

Y proceden a compensar los tiempos proporcionalmente, con lo que se me adjudica 1:29:43; eso ya suena mejor. Todo cuadra: he "ganado" 1' 15". Por tanto, mi parcial real entre el km 1 y el 2 fue de 4' 10", no de 5' 25". En un primer momento me pongo contento, pero cuando reflexiono un poco, estoy más enfadado que antes. Me he quedado a sólo 11" de igualar mi marca de 1:29:32. Y es cruel, porque si yo en el km 20 hubiera sabido que estaba rozando mejorar marca, hubiera sacado el hígado por la boca, lo hubiera dado todo. La carrera está distorsionada desde su comienzo...




Saludo con desgana, decepcionado por mi actuación


Así que yo hago mi auto-crítica: es cierto, no estaba tan fuerte como pensaba, aunque tampoco está mal. Pero la organización de la Mitja de Sitges sí que debe reflexionar. Ya son 27 ediciones, no se trata de una novatada, esa no puede ser la excusa. Caótica recogida de dorsales, con larguísimas colas; Club del Mar cerrado, trasladándose las duchas a un Pabellón lejanísimo. Y la citada pifia de medición. Esta es una bonita carrera, pero errores así pueden hacerle perder afluencia a esta primera carrera importante del año, en la que había una notable participación de atletas no catalanes, tanto extranjeros como del estado español.


Me despido de la competición hasta la Media Maratón de Barcelona del 14 de febrero, último test antes de mi cuarto maratón, Barcelona 2010 el 7 de marzo, el maratón del año en que somos sede del Europeo de Atletismo :-)

jueves, 19 de noviembre de 2009

Mis 20 vinos favoritos de la Península Ibérica

(excluyendo los vinos catalanes, que ya fueron tratados anteriormente: http://nostromo-world.blogspot.com/2008/06/mis-20-vinos-catalanes-favoritos-y.html )



tabla con la denominación de origen, tipos de uva y precio aproximado

Hace ya demasiado tiempo que publiqué mi hasta ahora único artículo sobre vinos, en el que cité una lista con mis 20 vinos catalanes favoritos. A petición de Valentina, una amable lectora, vuelvo a la carga con los vinos, en esta ocasión para dedicarme a mis caldos favoritos del resto de la península Ibérica. Debo confesar que en el último año no he descubierto apenas novedades, pues me he impuesto moderación en el gasto y he explorado poco, centrándome mucho, quizá hasta el abuso, en vinos que en mi opinión tienen una gran relación calidad/precio. Por ejemplo, el Comportillo reserva (un rioja a 4,90 €, el Abadía Mantrús Reserva (un ribera a 7, €), o el Borsao Crianza (Campo de Borja a menos de 3 €). Todos ellos son distribuidos por una gran cadena de alimentación, famosa por su agresiva estrategia de refuerzo de sus propias marcas. Si además menciono que su nombre rima y tiene el mismo número de sílabas que el de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos - y con facilidad para calentarse la boca en exceso -, quizá ya esté dando demasiadas pistas… :-) Pero llegó el momento de entrar en materia. He aquí, en ningún orden particular, mi lista de 20 vinos predilectos, ibéricos pero no catalanes:

Alión: Mi vino favorito, por definición. Lo probé por primera vez en el restaurante Arzak, en versión mágnum – no recuerdo la añada - junto a 3 amigos. Este vino nació para ser el “vino de consumo” de las bodegas de Vega Sicilia – cuyos productos estrella son el Único y el Valbuena 5º año -, y mira por donde, les salió un vinazo. Según ellos mismos declaran, su mejor añada hasta la fecha es la de 1999; soy el afortunado poseedor de 2 ejemplares de la misma :-). Uno de ellos está bien guardado en una bodega de Palencia, en casa del suegro de mi amigo S. C., que en un exceso de celo no me deja publicar ni siquiera su nombre de pila. Esta botella aguarda para ser descorchada a cierta ocasión especial, ya decidida, la mayoría de edad de mi hija mayor, que nació en 1999. La otra botella la tengo en casa, y habrá que inventarse YA un buen motivo para abrirla.



Traslanzas: gran vino de Cigales, denominación de origen pequeña, próxima a la Ribera del Duero, que compite con ella en calidad/precio. Aunque Cigales debe su fama a los vinos rosados, Traslanzas es un tinto de gran personalidad – que conviene decantar para su consumo – y producción limitada, difícil de ver en las cartas de los restaurantes.


Herencia Remondo Crianza: un rioja de las bodegas Palacios, propiedad de la familia de donde procede Álvaro Palacios, el enólogo creador del probablemente mejor vino de la península y parte de Europa, L’Ermita. No he probado nunca la versión reserva del Herencia Remondo, pero el crianza, en todas las añadas que conozco, siempre ha dado un excelente resultado; en calidad/precio es difícilmente batible por otro rioja. Con este vino me pasa el revés que con el Traslanzas, lo consumo en restaurantes pero no lo encuentro en supermercados.

Finca Valpiedra: mi rioja favorito, que sólo existe en versión reserva. Me fue recomendado hace ya más de 10 años por el sommelier del restaurante Gaig, y en este tiempo el único cambio que ha experimentado ha sido la etiqueta, pues la calidad de cada una de sus añadas permanece intacta. Aún me quedan un par de botellas de la 2001, una de las más celebradas. Pero cualquiera de las añadas de este caldo resulta excelente, os lo aseguro. Y aquí aprovecho para decirle a los profanos que no se obsesionen con la calificación genérica que se publica de la calidad de las cosechas; siempre será mejor un rioja elaborado por una buena bodega, de un año calificado como “regular” o simplemente “bueno”, que un vino de una bodega mediocre, pero que proceda de 2001 ó 2004, cosechas de rioja calificadas como “excelentes”.



Guitián fermentado sobre lías: mi vino blanco favorito, gracias a ese particular sabor de la uva godello con el que está realizado. Resulta insuperable para acompañar una mariscada. Son muy buenas también las versiones estándar y la de crianza en roble, pero si he de elegir uno, me quedo con el Guitián fermentado sobre lías por su relación calidad/precio, y por su “algo más” respecto al Guitián estándar. El Guitián con crianza y fermentado en barrica es muy bueno, pero excesivamente caro para mi gusto. Serán manías mías, pero eso de pagar 18 € por un blanco no acaba de convencerme… Oh, no puedo dejar de mencionar su preciosa etiqueta, que me recuerda al estilo de los carteles políticos de la Segunda República.



Maduresa: sorprendente y me temo que poco conocido vino valenciano, de gran personalidad y complejidad, y de bello nombre ( significa "madurez", pero el original valenciano es más eufónico). Coupage en el que se incluye una uva autóctona de Valencia, la mandó, y otras muy típicas del levante español, Monastrell y Petit Verdot. Tengo una botella en casa, habrá que hacerle los honores.


Summa Varietalis: lo conocí con ciertas reticencias, ya que es obra de los hijos del Marqués de Griñón y francamente, la imagen previa que tenía de Tamara Falcó no era precisamente el de una apasionada enóloga. Pero hay que reconocer que este vino del Dominio de Valdepusa es magnífico, un insólito y quizás arriesgado coupage de 3 uvas que no se suelen encontrar formando trío: Syrah, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot. Tengo una botella, debería caer esta Navidad…


Finca La Estacada (varietales): magnífico y económico vino manchego, mezcla de 5 uvas y muy fácil de beber. Existen las versiones monovarietales, pero este coupage siempre ha sido mi predilecto.

Chivite colección 125: Este es sin duda uno de los grandes tintos de España, fantástico vino aterciopelado, suave, con un agradable postgusto y que, ya desde el primer sorbo, transmite la sensación de que te “enfrentas” a algo grande. Me lo descubrió S.C., el amigo mencionado antes que me honra guardando mi Alión 1999 en la bodega de su suegro.

Laderas de El Sequé: probablemente el vino de mejor calidad/precio de la península, junto al Juan Gil de Cepas Viejas y algún Borsao. Es prácticamente imposible encontrar tanta calidad, ya a finales de la primera década del siglo XXI, por apenas 5 €. Se trata de un magnífico vino joven de Alicante. Su hermano mayor en cambio, El Sequé, me decepcionó muchísimo.


An/2: excelente y sorprendente vino mallorquín en el que encontramos uvas autóctonas (callet, manto negro, fogones) en su composición. Es un caldo de intenso sabor y mayor personalidad. Su hermano mayor, el Ànima Negra (AN), es aún mejor, una maravilla, pero destaco el An/2 por ser un vino que consumo con relativa frecuencia, por su más ajustado precio. Ahora bien, si alguien se empeña en regalarme una caja de Anima Negra, no soy nadie para rechazársela… :-)


Enate Cabernet Sauvignon Merlot: Enate hace excelentes vinos, algunos muy probablemente mejores que éste, pero por su calidad/precio y por su proliferación en las cartas de muchos restaurantes, suele ser mi elección cuando mi hay mucho más donde escoger. No cansa ni decepciona, aunque quizás no entusiasma. Pero es de justicia citarlo, ya que se encuentra en mi mesa con frecuencia.

Basa: gran relación calidad/precio para este vino blanco elaborado por el enólogo Telmo Rodríguez, cuyo nombre es garantía de excelencia e inmejorable relación calidad/precio. Telmo trabaja en distintas denominaciones de origen con extraordinarios resultados. El que nos ocupa, Basa, es un vino muy agradable de D.O. Rueda, y obviamente elaborado con uva verdejo - la uva por antonomasia de esta Denominación de Origen - acompañada de viura y sauvignon blanc. Otros grandes vinos de la Compañía de Vinos Telmo Rodríguez son el Gaba do Xil Godello (D.O. Valdeorras), Viña 105 (D.O. Cigales), Dehesa Gago (D.O. Toro) y Gazur (D.O. Ribera de Duero), entre otros.

Juan Gil de Cepas Viejas: el vino que le disputa al Laderas de El Sequé, en mi opinión, el título de vino de mejor relación calidad/precio de la península. Este gran caldo, del que prefiero la presente versión, con breve crianza, que el Juan Gil crianza, es un monovarietal de uva Monastrell, muy utilizada en la región de Jumilla. Lo beberás y no lo olvidarás…



San Vicente: otro nombre con mayúsculas en el panorama ibérico. Estamos ante un gran vino de guarda, que tiene todo lo que se le puede exigir a un gran reserva de Rioja, incluido, lamentablemente, un elevado precio. Me lo descubrió, como no, mi querido S.C…

Terras Gauda: un Rías Baixas con su imprescindible albariño, y también algo de loureiro y caiño blanco. Uno de los vinos gallegos más prestigiosos, referencia obligada de la D.O. Rías Baixas.


Rectoral de Amandi: otro vino gallego; tinto, y elaborado con una uva muy característica de Ribeira Sacra y Valdeorras, pero también del Bierzo: la mencía. Una uva dulce y muy agradable, con la que se elaboran vinos jóvenes magníficos que en verano entran muy bien servidos a una temperatura no superior a 12º. El Rectoral de Amandi es probablemente uno de los más conocidos. Ya que hemos citado el Bierzo, allí gozan del también muy bueno, y seguramente más célebre, Pétalos del Bierzo, aunque éste lleva algo de crianza (4 meses en roble) y su precio es superior, 10-11 €.


Pago de Capellanes roble: se trata de uno de los riberas más populares, y por ello suele agotarse enseguida en las tiendas especializadas, porque hoy en día es muy complicado encontrar un Ribera del Duero que valga realmente la pena por debajo de 10 €. En mi modesta opinión, ningún otro ribera de breve crianza en roble puede competir con este gran vino. Hay que decantarlo, como ya aconseja la etiqueta, pues suele contener una considerable cantidad de poso.

Pagos Viejos: recientemente abrí una botella de la añada de 2000 de este maravilloso vino de las bodegas Artadi de rioja, que me había sido regalado por mi cumpleaños hace algunos años. A pesar de que solamente me he bebido esa botella, me siento obligado a incluir este señor vino en mi lista de 20. Será difícil repetir la experiencia, porque la “broma” sale a 60 € la botella. A no ser que tengáis buenos amigos como yo… J

Casta Diva Cosecha Miel: gran vino dulce, extraordinario, elaborado en Alicante. Nos solemos olvidar de que se pueden realizar verdaderas obras de arte dulces, y el Casta Diva es un ejemplo perfecto.

Y finalmente, en el lugar 20+1 tenemos a...

Mateus Rosé: seguramente más de uno se rasgará las vestiduras al ver que menciono este vino. Sacrilege!, exclamarán los más puristas. Pienso sobre todo en mi amigo Ricardo R., cuya familia elabora vinos en la Rioja, que en su día se escandalizó porque yo había declarado que el Viña Albalí Reserva ( D.O. Valdepeñas) era un "vino muy correcto". A pesar de ello, debo citar el Mateus porque lo consumo con bastante frecuencia, para acompañar comida china o japonesa (otros rosados que utilizo para este fin son el Santa Digna Rosé Cabernet Sauvignon (elaborado en Chile por Torres) y el Chivite Gran Feudo, muy buenos ambos, y especialmente sorprendente el primero). Mateus es el vino con el que mucha gente empezó a beber, acompañando esas primeras cenas en un restaurante - para consumir pizza o pasta, o quizás una parrillada-. Es un refresco, muy fácil de beber, pero con cierta pegada (11%, frente a los escasísimos 7% de un Lambrusco, otro vino para la gente a la que no le gusta el vino). Mateus es, para mí, EL MEJOR MAL VINO DEL MUNDO (quizás debería haber dicho “no vino” en lugar de “mal vino”, espero que los de Sogrape no se me ofendan).

viernes, 30 de octubre de 2009

(Qué le voy a hacer, si yo...) Nací en el Mediterráneo

(V Marató del Mediterrani. Castelldefels-Gavà-Castelldefels. 18.10.2009. 42 km y 195 m)




La aventura empezó el 13 de julio, con dos grandes novedades respecto a la preparación para mis dos maratones anteriores: la primera, que me atreví esta vez a diseñarme yo mismo el entrenamiento, tomando como base el método del prestigioso entrenador americano de atletas Greg MacMillan. Seguí las directrices de este hombre, tome prestados algunos buenos consejos de Abel Antón, Martín Fiz, realicé las adaptaciones oportunas, añadí cosas de mi cosecha y resultó un entrenamiento de 14 semanas que ha demostrado su eficacia: estaba diseñado para un objetivo de 3:10:00-3:15:00, y finalmente he conseguido 3.11:22.

La segunda novedad ha sido un experimento: decidí suplementarme con Creatina Monohidratada, el suplemento más popular en el mundo del culturismo, y que también ha sido utilizado por atletas de velocidad. Este suplemento aumenta la masa muscular reteniendo agua en el músculo. Mi idea se basaba en aquel famoso dicho de Bruce Lee: “Be water, my friend”. Si había tenido problemas en el anterior maratón, en el que corrí demasiado tiempo a altas frecuencias cardíacas, era a causa del agotamiento de los depósitos de glucógeno. Este se almacena en forma de agua, así que pensé: “cuando a partir del km 30 mis reservas de glucógeno se hayan agotado, mi cuerpo utilizará de combustible la grasa y la proteína muscular. Pero al llegar al músculo se encontrará todo el agua que aportó la creatina”. Quizá es un razonamiento simple y erróneo, pero decidí aplicarlo… Oh, no todo son pros: la creatina provoca aumento de peso, lo cual no deja de ser lógico (La mañana del maratón pesaba 75,0 kgs, mientras que en el de marzo solamente pesaba 72,1 kgs. De esos casi 3 kgs extra diría que la mitad al menos son agua, y el resto músculo y grasa).

Después de una semana de carga, con 4 tomas al día, se pasa a una única toma, recién acabado el entrenamiento, junto a hidratos de carbono de absorción rápida ( un zumo con azúcar). Ello provoca una descarga de insulina, lo que transporta con más rapidez la creatina al músculo. Tomé esta suplmentación durante 12 semanas. La creatina se suele administrar en ciclos, así que transcurrido ese períodos se recomienda descansar. Las dos últimas semanas me pasé a la Glutamina, aminoácido que sirve para impedir el catabolismo muscular, es decir, evitar que se utilice el músculo como combustible o se destruyan sus fibras.

Pero la gran novedad del entrenamiento que he seguido ha sido poner el énfasis en aquello en que me considero más débil. La preparación de una atleta de fondo se basa en tres pilares:

* Endurecimiento (“endurance”) o base , que consiste en desarrollar la capacidad de tolerancia psicológica a la monotonía de correr durante períodos prolongados de tiempo, así como soportar el esfuerzo y cansancio físico. En resumen, crear un “fondo”.


* Resistencia: consiste en la capacidad de correr a una determinada velocidad, más bien exigente, durante un determinado período de tiempo. Se desarrolla la capacidad de diferir la aparición de la fatiga, y de resistir a la misma. Aquí estamos hablando de capacidad aeróbica.


* Velocidad: obviamente, la capacidad de correr lo más deprisa posible durante períodos cortos de tiempo. Capacidad anaeróbica y zancada, adaptación del organismo a esfuerzo de intensidad máxima durante un corot período de tiempo.

En general, es en este mismo orden temporal de fases en el que se entrena. Mejor dicho, en el que se pone más énfasis, porque a lo largo de la semana se incluye un entrenamiento de cada tipo como mínimo. En mi caso, preferí reforzar velocidad antes que resistencia, ya que para maratón los factores más importantes son, por orden, resistencia-endurecimiento-velocidad, y por eso me decidí por centrarme en la resistencia hacia el final del ciclo. Además, considero que es mi mayor área de mejora.




Bien, llega el gran día, 18 de octubre. La Maratón del Mediterráneo es una prueba que este año celebra su 5ª edición y que incluye 3 carreras: 10 km, Media Maratón y la Maratón propiamente dicha y que le dá nombre. En total somos más de 3.000 corredores los que tomamos la salida, pero solamente somos unos 220 los inscritos en la Maratón. Eso significa que a partir del km 21, en que sólo quedaremos en liza los maratonianos, correremos aislados, a diferencia de las carreras populares masivas, en que vamos en grandes manadas de principio a fin…

Eso es uno de los alicientes de la prueba, conocer de verdad lo que es la soledad del corredor de fondo. Otro dato positivo es que el recorrido es prácticamente llano. El handicap es que los 42 km y pico no son “nuevos”: se sale del Canal Olímpic y se realiza un circuito de 10 km hasta volver allí. Los maratonianos y medio maratonianos proseguimos en busca del litoral Castelldefels-Gavà-Les Botigues de Sitges, y luego de regreso al Canal Olímpic. Allí se quedan los medio maratonianos, y los colosos seguimos para dar un par de vueltas más a ese circuito litoral. Sería más bonito ver “tierra nueva”, pero es lo que hay.

La salida es conjunta, y echo de menos que no haya cajones para separar a los atletas por tiempos, ya que a pesar de haberme situado relativamente adelante, enseguida tengo que abrirme paso a través de corredores lentos para encontrar el ritmo adecuado. Como en los anteriores maratones, quiero seguir una estrategia de progresión, de menos a más: en este caso mi objetivo es salir a 4’ 37” los 3 primeros kms, acelerar a 4’ 35” del 4 al 14, a 4’ 30” del 15 al 28 y desde allí hasta la meta ponerme en 4’ 26”. De cumplirse el plan, mi tiempo final estaría por debajo de las 3 horas y 10 minutos. Si no es posible acelerar y me quedo en los 4’ 37”, al menos bajaría de las 3 horas 15 minutos. En cualquiera de los dos casos conseguiría mejorar mi marca personal.




Bueno, volvemos a la carrera. El primer km me sale demasiado lento, a 4’ 54”, lo que me obligará a espabilarme un poco. Acelero un poco, y cubro el segundo en 4’ 39”; eso ya está mejor, pero no es suficiente, así que vuelvo a acelerar. El tercero ya me sale mejor, en 4’ 21”. Demasiado acelerón, pero al menos recupero los segundos perdidos en los 2 primeros kms. Me aproximo a un corredor cuya cara me suena para comprobar que el parcial es correcto. En efecto, lo conozco, llegamos con tiempos similares en la carrera de la Villa Olímpica, es Emilio Ignacio L.S. Charlamos un rato, me comenta que su objetivo es correr a un promedio de 4’ 35”, y decido continuar con él. Llegamos al km 10 en 45’ 47”, se ajusta a mis planes. Y seguimos juntos hasta el km 15, avituallamiento, y veo que Emilio no me sigue. Me giro un par de veces, pero no le veo… Y ya no le ví más hasta cruzar la meta, y me contó que tuvo que parar en el avituallamiento para miccionar. Mala suerte.

Como mala suerte tuve yo antes del km 15, en que se me rompió la correa del pulsímetro. Se me cayó el reloj y retrocedí unos pasos para buscarlo. El resto de la carrera tuve que correr con el reloj en la mano, y poco acostumbrado a darle a los botoncitos en esa posición, en más de un km en lugar de apretar el “lap” para ver el tiempo parcial, apretaba el stop. Con ello, me quedé sin referencias exactas de mi tiempo, gran handicap en un maratón. Pero la intuición también juega, y además tenía la lectura de mi pulso, que después de mi sufrimiento en el maratón del marzo, era una referencia que no debía obviar. Antes, con este corredor, hemos repasado 2 grandes máximas de la maratón, que no está de más recordar: “Cada maratón es diferente”, “La maratón empieza en el km 32” ( o dicho de otro modo, “la maratón es una carrera de 10 kms con 32 km de calentamiento”).




Gráfica comparativa de mi pulso en esta maratón con la anterior. La mejora es evidente, y más si se tieen en cuenta que la velocidad media ha sido un 1,5% superior


En fin, que me presento en la mitad del maratón en un tiempo de 1:35:19, unos segundos por debajo de lo previsto. Si consiguiese correr en progresión, conseguiría mi ambicioso objetivo de bajar de 3 horas y 10 minutos. Pero hace ya rato que tengo decidido que el auténtico objetivo es bajar de 3:15. Con eso ya mejoro mi marca, yalcanzo el objetivo que me marqué en marzo y no pude cumplir. No olvido que según el test 2 x 6000 que realicé 10 días antes, mi tiempo posible en condiciones ideales es 3:10, pero el más probable es 3.16. Así que ya me pongo a calcular al tiempo en que debería llegar al km 30 para cumplir el objetivo de bajar de 3:15. Y es que para ser un buen atleta de fondo hay que tener un cálculo mental más o menos agil. Así que , sabiendo que el paso promedio para hacer 3:15 es de 4’ 37”, calculo así: 30 x 4, 5 (4’ 30”) = 135 minutos. A eso hay que sumarle 7” por km , o sea, 7 x 30 = 210 segundos, que son 3 minutos 30 segundos. Total, que hay que llegar al km 30 en 138 minutos 30 segundos, o sea, 2 horas 18 minutos 30 segundos. Finalmente, me presento en 2:14.16, aunque sospecho que debería añadir algunos segundos por haber parado el cronómetro durante un rato (en efecto, realmente pasé en 2:16:17) ; en cualquier caso, voy muy bien de tiempo.

Me ha sobrepasado un atleta más veterano que yo, y veo que no puedo seguir su ritmo, pero no me inmuto, porque voy bien. Y noto que otro se pega a mi espalda. Pasan los kms y no me adelanta, y tentado estoy de decirle, “tío, tira tú ahora, que voy justito”. Pero callo. Pasando ya por el 35, alguien se pone a mi altura. Charlamos. Se trata del atleta que me venía siguiendo. Comentamos la jugada, le hablo de mis dificultades de tiempo y me tranquiliza, que voy bien, sobrado para bajar de 3:15. Veo que él va más fresco, y le invito a que tire, que no me espere. Y se aleja progresivamente…





Es la grandeza de este Maratón del Mediterráneo, que me ha fascinado. Esa impagable sensación de correr solo tantos kilómetros, aprendiendo a llevar un ritmo sin referencias cercanas, sintiéndote especial, porque por una vez, puedes contar los atletas que van delante de tí, y soñar con estar en el Top Ten ( y lo conseguí, en mi categoría de edad, octavo). Los saludos de los voluntarios en el avituallamiento, algún grupo de gente que aplaude – poquísimo público, como era de esperar -, la sensación irreal de estar corriendo en una Olimpiada o un mundial, son emociones que se me han prendido. De alguna forma, he nacido como corredor de fondo aquí, en el Maratón del Mediterráneo…


Volvemos a mí, cuando se marcha el segoviano. Voy a un ritmo bastante aceptable, con parciales entre 4’ 35” y 4’ 30”. El pulso se mantiene cerca de 170; de hecho, corro sin permitir que se dispare más allá de 174, el 90% de mi frecuencia máxima. Y ya está a punto de llegar un momento clave del recorrido: la rotonda donde está el desvío para ir hacia el km 39. Pregunto a uno de la organización, y me lo confirma: toca el regreso al Canal Olímpico. Para allá voy, pasando por el único punto duro que tenía este circuito: un repecho para cruzar un puente que pasa por encima de la autopista. Se siente uno importante, corriendo solo, por el centro de la carretera, mientras por debajo pasan coches en ambas direcciones y se preguntarán quien es ese tió que va por ahí arriba.





Hay aplausos de la gente, poca, con la que me cruzo. Rebaso , esta vez por debajo, otro puente y ya veo el canal olímpico. Ahora hay que dar una vuelta, casi completa, a él hasta llegar a la meta. Eso son más de 2 kms, ¡"peazo" canal! Paso el km 40 cuando mi crono marca 2:59:41 ( realmente eran 3:01:42) , y sé que sigo sobrado para el objetivo de bajar de 3:15. Veo la espalda de un corredor cada vez más cerca, corre muy lentamente, y veo que se pone a andar. Al llegar a su altura le pregunto si está bien, me contesta en francés. El pobre me dice que corría para hacer el maratón en 4 horas, y se teme que se ha equivocado. En efecto, en la rotonda anterior tenía que haber continuado en el circuito, no virar hacia el Canal. Se lo digo. Y le recomiendo que ahora se olvide del tiempo, y que disfrute de la carrera. Sigo mi camino. Coño, qué largo se hace el canal olímpico,.. Venga, ya queda poco. Olor de meta. Gran contento por mi parte al ver el cronómetro de la llegada, que indica que entraré en poco más de 3:11:00. ¡Pa’ dentro!


Al final del video, el speaker menciona mi nombre. Y antes, cuando desaparezco del plano, si aguzáis el oído escucharéis mis gritos eufóricos de "¡Sí, coño!, ¡sí ,coño!" :-)

Oh, gracias Toni De las Heras, por recomendarme las zapatillas Saucony. Qué cómodas eran el día que me las probé, y qué cómodas las he sentido hoy. Saucony Pro/Grid Ride 2. Magníficas. No había tenido ocasión de probarlas en competición antes, apenas había rodado con ellas unos 100 kms, pero se han comportado de maravilla. Eso sí, me he sentido un poco “traidor” al retirar a mis Asics Gel Stratus 2 - ya llevan poco más de 1.000 kms hechos – sin haber tenido la oportunidad de disputar ningún maratón (en el anterior, en marzo 2009, también preferí otras zapatillas, las Adidas Supernova Cushion 7, que retiré hace unas semanas con 1.300 kms en su haber). Las Asics han tenido que conformarse con llevarme a la meta en la Media Maratón de Barcelona 2009, donde conseguí la que hasta ahora es mi marca personal. En todo caso, los 3 modelos son excelentes herramientas para un corredor de fondo de pisada universal y largo kilometraje semanal, y recomendaría las tres; las tres han conformado la historia de este maratón (y las Adidas y las Asics el anterior).

SAUCONY Pro/Grid Ride 2


ASICS Gel Stratus 2

ADIDAS Supernova Cushion 7


¿Qué es lo siguiente? Jean Bouin el último domingo de noviembre, probablemente no a tope, acompañando a Lito o David para sub 43' en 10 km o lo que me pidan. Y a partir de la primera semana de diciembre, a empezar ya el entrenamiento específico para el Maratón Barcelona 2010, el maratón del año del Campeonato de Europa Barcelona 2010. ¿Objetivo? Me he sentido tan bien física y mentalmente al acabar el Maratón del Mediterráneo, que quiero ser ambicioso. Mi mejor marca en 10 km ( 40' 07") "predice" según mi guru Mac Millan un tiempo en maratón de 3:08:16. Mi marca en Medio maratón (89' 32") me lleva a 3:08:50. Bien, voy a intentar 3:07:29. Si lo consigo, estaré ya más cerca de las 3 horas que de las 3:15. La solución, el 7 de marzo :-)


lunes, 19 de octubre de 2009

"Der Puten Amen!"

Maratón del Mediterráneo en 3:11:22



"Der Puten Amen!"


3:11:22. Bonito tiempo. El 3, un número primo. El 11, también primo. El 22, semiprimo, pues es producto de 2 primos. Otros números bonitos son que he quedado el 8º de mi categoría (40-50 años) y el 34º en la clasificación absoluta. Vaaaaaale, sólo llegamos 217 maratonianos a la meta. Pero como había también carrera de 10 k y de media maratón, y en total salimos más de 3.000 corredores, se siente uno un gran campeón, sobre todo teniendo en cuenta que he tenido ocasión de doblar a varios atletas, ya que se corría en circuito. Pero la verdad es que por una vez, es un placer contestarles a mis hijas y a aquellos amigos, compañeros, consejeros delegados y profanos en esta disciplina en general que con buena fe - o mala, que de todo hay - preguntan : "En qué puesto has quedado?" con un orgulloso: ¡OCTAVO! ( y de hecho la IAAF, la Federación Internacional de Atletismo, publica unas tablas para ponderar la marca según la edad; se suponía que se iban a aplicar en esta maratón).



En el vestuario. Al fondo, el dorsal rojo de los maratonianos


Había entrenado con el objetivo de 3:10:00, aunque los tests previos realizados los días anteriores - 2 x 6000 , 60' a ritmo objetivo - me advertían de que lo prudente sería añadir 5" por km al ritmo previsto, y transformarlo por tanto en un paso de 4' 35" / km, que da un resultado de 3:13:30. La verdad es que antes de la salida firmaba con mejorar mi marca anterior (3:17:48) y ya metido en el ajo y viendo que iba bien, bajar de 3:15:00 se convirtió en el objetivo real.


En carrera me he sentido muy bien, nada que ver con el anterior maratón en la que lo pasé fatal a partir del km 30. Aquí he sufrido poco y he tenido muy pocas molestias. El único contratiempo ha sido que durante la carrera no pude medir bien mis ritmos, ya que poco después del km 10 se me acabó de romper la pulsera del pulsímetro, y tuve que hacer el resto de la carrera con el reloj en la mano, y apretando los botones como si fuera un cronómetro antiguo. Poco acostumbrado a ello, la pifié bastantes veces, con lo que no tomé correctamente mis tiempos parciales, y por tanto ignoraba lo bien o mal que iba.

Lo que si que controlaba es el pulso, recordando mis apuros de mi anterior maratón. Procuraba que no pasase de 170, 88% de mi frecuencia máxima, y lo logré, ya que sólo me mantuve 9 minutos en la zona cardíaca de riesgo, por encima del 90%, con pulso medio de 165 (el previsto era 169) . En cambio, en el maratón de marzo estuve la friolera de 92 minutos en esa zona cardíaca, y tuve un pulso medio de 174. Esto me da esperanzas de gran mejora, ya que fue precisamente el pulso excesivamente alto de mi test 60' a ritmo maratón lo que me indujo a ser prudente.


Toma medallón rastafari! Eh-eeh - ah!

Lo más curioso es haber corrido sólo prácticamente todo el tiempo, me daba la impresión que estaba en una olimpíada y era de los buenos :-) Hacia el km 30 me he pegado a un segoviano para preguntarle cómo íbamos, y me ha tranquilizado al decirme que al ritmo que llevábamos entonces, yo conseguiría bajar de 3:15:00 sin problemas. Eso me ha animado mucho, y de allí al final he podido seguir bien. He sido muy regular, primera mitad en 1:35:44 y la segunda un pelín más lenta, 1:36:03. Mi llegada ha sido apoteósica, con el speaker diciendo mi nombre, y yo estaba tan feliz al ver en la meta el tiempo de 3:11 que al cruzar la meta he seguido corriendo, agitando el puño, y gritando "Sí, coño!, Sí, coño!"; la gente se ha reído bastante con mi reacción :-)



Más orgulloso que cansado


Acabo hablando del maravilloso metabolismo, veréis... Después de la carrera, un plátano, una bebida isotónica, agua y a la ducha, me he olvidado de mis barritas. Al llegar a casa me he pesado, y sólo había perdido 2 kilos (hay entrenos en que he perdido más). Me decido a recuperarlos, comiendo lo siguiente en el japo-bufet del barrio:



* 3 sashimis de salmón y 5 de atún

* 2 makisushis de salmón, 2 de atún, 2 de pepino, 1 de nabo

* 3 hanamakis de atún, salmón, cangrejo y nabo

* 1 plato de fideos japoneses con bogavante y gambas

* 1 plato de arroz frito con pulpitos

* 4 navajas

* 4 espárragos trigueros, 2 rodajas de calabacín, una rodaja grande de berenjena

* 2 bolas de helado de té verde, 3 bolas de helado de coco, 2 bolas de helado de chocolate, 2 bolas de helado de nata, con siropes varios

* dulces de goma

Toda la comida regada con un Mateus, el mejor mal vino del mundo, y abundante agua. De regreso al hogar, un Mai Tai, ¡cómo no!

Y después de esta salvajada culinaria, esta mañana me he pesado y aún me faltan 300 gramos para recuperar el peso!


Seguiremos informando, con los detalles de la carrera y el video de mi llegada. 3:11:22. Mola!

viernes, 9 de octubre de 2009

Sonar Kids 2009




Uffff! Este evento se celebró recién estrenado el verano, y no publico la crónica hasta justo finalizado éste... 3 meses. Entre pasar los videos al formato adecuado, subirlos, y el curro, el verano ha pasado. Por cierto, lectores, me estoy planteando seriamente escindir mi blog. Esto de "El Mundo Según Baltar", es un cajón de sastre, no se sostiene, parece España :-)

Probablemente lo mejor sea tener 3 blogs, quizá 4: uno de coctelería, uno de running, uno de música y quizás un cuarto donde expongo mis paridas y mis puntos de vista. 4 blogs? Miedo me da... Lo podemos dejar en 3, y metar la música de aderazo de los otros 3. Lo que sí que no se aguanta es hablar de tan variados temas en el mismo soporte: Sé que hay corredores que me leen, pero que se la suda la música que sonaba por mis cascos en el km 20 del entreno aquel, y gente que aprecia mi prosa aguda, sarcástica y corrosiva, pero que se aburre con mi enésimo relato de carreras. Esto va por mi querida Marga, uno de mis interlocutores habituales del sector publicitario - y sin embargo amiga -, que es tan chula ella que, pudiendo haber nacido en Bilbao, nació en Sudáfrica :-)

Con la pulserita de acceso

Pero bueno, ya que me he molestado en meter videos y fotos, ahí va. Llegamos al recinto, en el barrio gótico de Barcelona, y nos encontramos un taller de baile para los peques...



Taller de baile


A continuación, los simpáticos Puppetmastaz, con sus marionetas raperas. Al final, hasta ellos se animaron a compartir el escenario con sus muñecos:








Los titiriteros raperos


El calor era considerable, y por cierto el nene venía de disputar una intensa carrera de 10 km, donde realicé la que es mi marca personal hasta ahora, 40' 07" (siempre se ha de colar algo de atletismo en mi blog). Era la hora de comer. Al regreso, uno de los platos fuertes, la Mala Rodríguez, acompañada por el MC M'Baka y el DJ Refree a los platos. Había mucha ganas de Mala, si nos remitimos al entusiasmo de las primeras filas, entre las que un servidor se encontraba (como excepción; ya no estoy para esos trotes).


Desde el día que te ví...

Antes de aparecer en el escenario, calentaron el ambiente el MC local M'Baka acompañado por el DJ Refree, que estodo un artista de los platos. Entretuvieron bien al público, hasta que apareció la Mala entre las notas de "Nanay" . M'Baka le cedió el protagonismo escénico y vocal, echándose a un lado y dejando a la Mala que luciese sus globos, sus rimas y su original vestido con un gigantesco lazo.


"Nanay". MALA RODRÍGUEZ



"Te Convierto". MALA RODRÍGUEZ



Primer plano de la jerezana


La mala se decantó por un reportorio en el que abundaban temas de su último disco, "Malamarismo", aunque recuperó también algún éxito original, como el pegadizo y cantado por el público "Tengo Un Trato". Reclamó participación de la gente, y la peña respondió.



"Toca, toca". MALA RODRÍGUEZ.



La Mala Rodríguez, Refree y M'Baka


El concierto se hizo breve, pero intenso. Eso está bien. Luego tuve ocasión de charlar con la Mala y me comentó que se lo había pasado muy bien, pero que había sido una experiencia "rara", actuando a la luz del día y para un público distinto al habitual.


La artista se lo pasó bien en el escenario



El buen culo de la Mala...



El "Malo" Baltar con la Mala Rodríguez, después de la actuación


Y se acabó el hip-hop de la Mala Rodríguez, a la que abordamos al bajar del escenario para unas fotos y regalos: ella me firmó dos discos suyos y yo le regalé uno mío. Un poco de descanso y a rondar por ahí, visitando alguna de las actividades paralelas a los conciertos que se ofrecían. Le tocaba el turno a Laurent Garnier, considerado por muchos el mejor DJ del mundo, y se le vió - y así había declarado antes del concierto - encantado de pinchar para un público familar. Por ahí me encontré a Luis Hidalgo, conocido periodista musical al que hacía años que no veía. Y poco más tarde a Isidoro Andaluz, otro entrañable amigo de la noche al que hacía siglos que tampoco tenía el placer...




Jugando al LEGO


Descanso entre infantes...


Laurent Garnier en acción


Y para nuestro particular fin de fiesta, Miqui Puig pinchando. Una muy buena selección de pop, entre la que destacó una magnífica y potente mezcla del Billie Jean de Michael Jackson con Should I Say Or Shoud I Go? de The Clash.




DJ Miqui Puig con su careta



Con el amigo Miqui Puig


Miqui en pleno set



Como decían por ahí, para los niños y pre-adolescentes hay vida más allá de Hanna Montana. Este Sonar Kids desplazará a su hermano mayor; si no, al tiempo. Hay mucho papi moderno de 40 y pico años que aún tiene (tenemos) ganas de fiesta, aunque sea a la luz del sol. Estoy deseando que llegue la segunda edición!


No todo es rock'n'roll... La música electrónica del siglo XXI reclama su sitio

martes, 4 de agosto de 2009

El principio de otra era para la cadena amiga


Me envía un estimado compañero de trabajo, que suele ponernos al día de toda publicación sobre medios que cae en sus manos, un interesante, claro y contundente artículo aparecido en La Gaceta de los Negocios, en el que bajo el título "Telecinco, el final de una era" se expone como, después de unos inicios titubeantes, la cadena de Fuencarral asume el liderazgo de la TV durante 5 años consecutivos gracias a un nuevo modelo de programación, pero actualmente cae en desgracia, con reiterados fracasos en los estrenos, alarmante caída de audiencia y, lo que probablemente es lo peor, dejando de ser la cadena innovadora, especialmente en lo que se refiere a la forma de comerciar la publicidad. El artículo íntegro lo podéis leer en el link http://www.negocios.com/telecinco-el-final-de-una-era/14781.html


La lectura del artículo me ha hecho pensar que la vida de una cadena de una cadena de TV guarda bastante similitud con el de una discoteca. Telecinco es, o ha sido, como Pachá. Una marca de prestigio. Sabes que ahí dentro, estés en Ibiza, Sitges o Sharm El Sheikh, vas a encontrar el ambiente que esperabas y la música que esperabas. Al DJ le "perdonarás" que de vez en cuando pinche algún tema que no te agrada, o que dedique algunas partes de la sesión a un género musical que no es el tuyo, pero le disculpas porque en general, te gusta casi todo lo que pone y sabes que su trabajo, su objetivo, no es gustarse a sí mismo, sino tener la pista llena. Oh, hablo del Pachá como si fuera un experto y la verdad es que debo confesar que no he pisado nunca ninguno de sus locales :-) Cuando era un asiduo de la noche de Sitges, sobre todo el verano del 90, siempre estaba en la competencia, L'Atlàntida. Genial cuando sonaba "Enjoy the Silence" de Depeche Mode, publicado ese mismo junio, y se disparaba el humo, y bailabas mirando al mar (se trata de un club de playa con cala privada, las olas golpean contra las rocas a escasos metros de la pista...). O la noche aquella en que me dejé sacar a hacer de gogó a la pasarela, junto a mis habituales acompañantes de aquella época, las rubias hermanas Andújar, Inma y Eli - mi novia me acababa de dejar -, por un par de cotizados modelos californianos de publicidad, Bernard Genser y Greg N., que estaban contratados como RRPP y animadores en Sitges...




L'ATLÀNTIDA. Con este nivelazo de poderío físico me siento halagado de haber subido a esa misma pasarela! :-)


Pero bueno, a lo que iba. Pachá es Telecinco. El DJ residente, el director de programación. Telecinco innovó en su día, tanto en la programación "musical" como en la "venta de entradas", "accesos", "decoración", "copas", "eventos"... Telecinco era la discoteca de moda. Y ya no lo es. Y probablemente no hay un único motivo. Es una tentación fácil echarle la culpa de todo al DJ. Es cierto que se ha abusado del reggaetón ("Está Pasando", "Aquí Hay Tomate"), mientras la competencia apostaba por revival soul de calidad, con Marvin Gaye y James Brown ( "La Señora", "Cuéntame..."). Los remixes de temas exitosos de otros DJ no han funcionado ("La Que Se Avecina" nunca se ha acercado a las altísimas audiencias de "Aquí No Hay Quien Viva"). El estilo se ha basado en poderosos hits como "CSI" o "Aída", pero el resto de la "sesión" no estaba a la altura, descuidando el objetivo esencial de un DJ : LA PISTA DEBE ESTAR LLENA SIEMPRE, no sólo en el momento cumbre de la noche, en el prime time. Finalmente, el DJ ha de disponer de más repertorio, más discos. No podemos basarnos en pinchar siempre el sempiterno "YMCA" de Village People o, por hablar de hits house más propios de Pachá y clubs más chic, el mítico "Finally" de Kings of Tomorrow cantado por Julie McKnight. Y hablando de house, no hubiera sido mala idea para Telecinco tener una serie como "House" en lugar de "Life" o "Mentes Criminales", que no han acabado nunca de enganchar...





PACHA, gran marca mundial. Su fundador, el Sr. Ricardo Urgell, con la publicidad gratuita que le estoy dando ya podría regalarme un worldwide VIP! :-)



... Pero claro, también está el temido efecto "halo", que durante mucho tiempo actuó en favor de Telecinco y ahora obra en contra. Vamos, que ya puede el "DJ Vasile" pinchar un "temazo" - expresión de la que por cierto abusa el gran presentador, de intachable profesionalidad, Jesús Vázquez. Este tic de Jesús es de lamentar, porque su acepción de "temazo" no sólo dista bastante de la mía, sino que además él la otorga con bastante más facilidad que un servidor - , vamos, ya puede poner el DJ Paolo la "bomba del verano" que la pista no se acaba de llenar, cuando hace 4 días, simplemente soltando por los altavoces la cara B de cualquier remix - como "Escenas de Matrimonio 5º repetición del capítulo 73" - la gente daba brincos de goce...




Erick Morillo, un DJ residente de Ibiza de indudable olfato comercial

Decíamos que es fácil echarle la culpa al boogie, digo, al DJ. Pero es que a lo mejor las "gogós" - los presentadores - también se están ranciando: Jorge Javier Vázquez, Emma García, Carmen Alcayde, Lucía Riaño... También es posible que se haya quedado atrás la "decoración de la sala y la iluminación" - el estilo gráfico, la estética de la cadena - , que los "relaciones públicas de la sala" - el equipo comercial - no sepan muy bien qué rumbo tomar... No, no es nada fácil seguir siendo la discoteca líder cuando hay tantas entre las que elegir. Una vez que Telecinco elegió el rumbo hacia el liderazgo genérico - renunciando a su segmentación habitual -, o sea, con una política "de puerta" menos rígida, fue inevitable que algunas cosas cambiaran: poco minimal y demasiado progressive. Es decir, abandono de lo elegante y sin embargo comercial, para caer en la masa "sedienta de vísceras". Con lo bien que estaban navegando en el beach house, el deep house, con gotitas de soul, funk, raggamuffin'... Pero poco a poco se relajaron las formas, se dejó entrar al local con bermudas de flores y chanclas, y el reggaetón se convirtió el inevitable amo de la pista. Aquí llega el momento de decir que soy de la opinión de que el reggaetón se inventó por culpa de que un caribeño hortera de habla hispana, un buen día estaba escuchando dancehall, y pensó en adaptarlo al gusto latino, naciendo ese engrendo. Y las treintañeras tan guapas, y cuarentonas de buen ver, y los dandies se escaparon poco a poco a otros locales más excitantes. Decadencia. Mucho lirili y muy poco lerele, como dice la gran María la Mala Rodríguez.


Tuve acceso recientemente a información privilegiada según la cual el "dueño de la cadena de discotecas", el actual presidente de la República Italiana dottore Silvio Berlusconi, está decidido a recuperar el liderazgo, y que piensa invertir mucho en nuevos discos para su local español. El DJ residente sigue, en principio. Y no es mala idea. Con buena música, con la mejor música del mundo, el DJ levantará el local. Puede y debe hacerlo. Porque yo soy uno de los "bartenders de la disco", y mi trabajo consiste en preparar y servir mojitos, caipirinhas, Tequilas sunrise, Cosmopolitans ... Y también cuba-libres, gin-tonics, y muchas mariconadas (sí ,preferiría obsequiar al público con dry-martinis, manhattans, aviations y todos aquellos maravillos cocktails de la época pre-prohibición... Pero esto no es una coctelería selecta, es una disco, por elitista que parezca, y lo entiendo).




En casa, sirviendo el genuino FLORIDITA: 3/5 ron blanco, 1/5 vermouth rosso, 1/5 zumo de lima, un golpe de crema de cacao blanca, un golpe de granadina. Las otras dos copas son para Paula y Manu Mart., autor de la foto.



Y aunque ese es mi trabajo desde hace muchos años, y sé por lo que me pagan, y voy "a tanto por copa servida", no puedo evitar de vez en cuando mirar a las go-go's, a los relaciones, y sobre todo al jefe de sala y a la cabina del DJ, ponerme en su lugar y pensar: "tío, date caña, da marcha, que la gente no pare de bailar. Quieres que pinche yo? Y tú nen, jefe de sala, mira a ver qué copas servimos y qué fiestas damos, que por bueno que sea el DJ y buena su discografía, nuestro curro es que todo el mundo lo perciba como el doble de bueno de lo que es. Me prestas tu despacho un minuto, man?". Pero bueno, yo voy a seguir sirviendo copas, todo llegará :-)



Ah! Os voy a revelar los dos grandes éxitos del verano 2009. Serán "Camera Café" y "De Buena Ley". No, es broma, nadie tiene una bola de cristal, ni siquiera Toni Cruz y Josep Maria Mainat :-) Los dos hits de este verano, en Ibiza y parte del Mediterráneo, serán "La Mezcla", prodigioso trabajo de Michel Cleis utilizando como base "El Pescador", un tema de la folclórica colombiana Totó La Mompesina, y "Burning", contundente tech-house obra de Juan Kidd & Mark Brown. El primero "me lo ha chivado" Valentín Huedo, joven DJ residente en Café del Mar, y el segundo Erick Morillo, de Pachá. Que tengáis un feliz verano!




"La Mezcla". MICHEL CLEIS feat. TOTO LA MOMPOSINA




"Burning ( Original Hands Up Mix) ". JUAN KIDD & MARK BROWN