MIS ULTIMOS 30 DIAS

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VERDADES COMO PUÑOS

"'Si quieres correr, corre la milla. Si quieres cambiar tu vida, corre la maratón" (EMIL ZÁTOPEK)

martes, 27 de enero de 2009

Bien empieza el año: marca personal en media maratón. 1:31:43

(XXVI Mitja Marató de Sitges. Sitges. 11.01.09. 21 km y 97.5 m)




Por suerte la salida de la carrera tendrá lugar a las 10 de la mañana, en lugar de las 9, hora habitual para la mayoría de carreras populares... Por suerte digo, dada la climatología y la situación geográfica de la prueba: Día frío en Sitges, a 45 minutos de Barcelona en tren. He venido con la familia en tal transporte, con holgura de tiempo suficiente, y el trayecto desde la estación hasta la zona de salida es agradable, cómo no, pues Sitges es una población con mucho encanto, pero hace un frío terrible o, como suele decirse técnicamente, de cojones. A pesar de que las nubes de ayer han desaparecido, y de que luce el sol, hace bastante frío, sí...


Recojo mi dorsal en la zona de salida, allí veo a Oriol, y después empiezo mi calentamiento con toda la calma, con pocas ganas de despojarme del cortavientos y el pantalón de chandal. Tan pocas ganas, que me los dejo puestos... Y después de los habituales sencillos ejercicios para calentar las articulaciones, a trotar un poquito, que queda media hora para la salida. Oriol me comenta que ha estado a punto de no venir, pues el día anterior se encontraba muy mal, y que hoy se contentará con acabar entero. Yo pasé molestias parecidas el martes y el miércoles: me pasé el día de reyes postrado en el lecho víctima de una gripe intestinal; sin duda, ha sido la peor noche de reyes de mi vida, viajes interminables de ida y vuelta al lavabo sin saber por qué orificio corporal iba a desahogar mi angustia, pero nada salía de mí... Pero bueno, aquí estamos, alive and kicking!


"Wrong Side of the Road". TOM WAITS.
Doy un par de vueltas, y me enchufo mi 1/4 de litro habitual de bebida isotónica. Me despojo ya del chandal, y ahora llega el primer error de la carrera: falta demasiado poco tiempo para tomar la salida, y aún estoy en la cola de los lavabos para efectuar la última micción, la que en algunos círculos catalanes de corredores se conoce como la pixadeta de la por ("la meadita del miedo").
Para cuando acabo, apenas faltan 5 minutos para que se dé la salida. Para colmo de males, la calle de salida es muy estrecha, así que me sitúo como puedo. No hay cajones de salida, así que no tengo manera de averiguar si estoy bien situado (luego descubrí, para mi pesar, que me coloqué demasiado atrás). El pistoletazo se demora porque, según anuncia el speaker, aún hay faltan corredores por situarse y, finalmente, partimos.


Fotograma de mi salida

Nos aguardan 21 kms y 97 metros y medio, en un recorrido muy agradable, bastante llano, y que transcurrirá mayoritariamente por el paseo marítimo de Sitges, parte del centro urbano y la carrretera a Vilanova. Es mi primera competición fuera de Barcelona, y estoy muy contento de correr en Sitges, ya que cada año me dejo caer por aquí unos días, y disfruto corriendo arriba y abajo por el paseo marítimo, contemplando el mar y las siluetas de la iglesia y el hotel Terramar, según vaya en un sentido u otro.




Salida de Oriol

Enseguida, me doy cuenta de que en la salida he cometido el segundo error de la carrera, bastante grave también. Cuando estamos en pleno paseo marítimo, ya me he zafado de los corredores lentos que me rodeaban, y empiezo a correr en lugar de trotar, consulto mi pulsímetro y, ¡horror!, está a cero. Es lo que pasa cuando pulsas el botón de "on" y no compruebas que el cronómetro esté en marcha... Maldición, porque eso significa que me quedaré, señores, sin referencias sobre mi tiempo final de carrera, ¡qué rabia! Por suerte, al poco rato me parece ver a Oriol por delante de mí, y sí, es él. Acelero un poco para ponerme a su altura y, sabiendo que él lleva puesto su velocímetro, le pregunto a qué ritmo estamos rodando. Me contesta que a 4' 45" el km. Le replico que eso es terriblemente lento para mí, que para mejorar mi marca, que es el objetivo que me he marcado para hoy, tengo que correr a una media de 4' 26" por lo menos. Estando físicamente mermado, Oriol me invita a que siga a mi ritmo. Así que me despido de él y pego un acelerón, para recuperar el tiempo perdido en tan lenta salida...



... Dejamos el paseo marítimo por el momento - el recorrido prevé pasar hasta 3 veces por el mismo - , y ya estamos en el km 3. Mi parcial desde el 2 hasta el 3 es bueno, ya voy recuperando. Y del 3 al 5 voy al fortísimo ritmo de 4' 15" el km. Para mejorar mi marca, conseguida en la Media Maratón de Barcelona disputada en febrero 2008 - mi única competición de media maratón hasta la fecha - me basta con bajar de 4' 26" el km. En los kms 6 y 7 bajo un poco el ritmo, el trazado es más bien pendiente. Llegando al punto kilométrico 7 se ve el rótulo del 19, por el que se pasará de regreso. No puedo evitar hacer una broma al pasar junto a él, diciendo en voz alta: "¡Venga, vamos, que estamos en tiempo de record del mundo, km 19!". Se escuchan algunas risas; acabamos de rebasar el primer tercio de carrera y aún hay fuerzas y sentido del humor...

Voy corriendo a gusto, ya hemos pasado por segunda vez por el paseo marítimo, dejamos el núcleo urbano y nos vamos hacia la carretera de Vilanova. Allí hay una subida pronunciada y los tiempos parciales se resienten. 4' 45", 4' 35"... Habrá que recuperar a la vuelta, que obviamente será bajada. Además, he empezado a notar molestias en mi maltrecha planta izquierda, aún recuperándose de las ampollas que he sufrido las últimas semanas. Demasiado pronto, aún queda más de la mitad del recorrido... Por cierto que mientras vamos de subida , nos cruzamos con el grupo de cabeza, que ya va en bajada. Roger Roca, el extraordinario atleta del FC Barcelona, que se inscribió a ultimísima hora - la noche anterior - va en cabeza en solitario, destacado del grupo perseguidor. Le animamos con ganas ( Roger acabó ganado con 1h 07' 32", a casi un minuto del segundo clasificado).


Bueno, rebaso el km 11 en 48' 56". Es una media de 4' 27"; hay que apretar el ritmo para mejorar la marca. Recojo el agua del segundo avituallamiento y, como suelo hacer en todas las carreras, aprovecho la bajada para acelerar. Gracias a ello consigo parciales de 4' 01" y 4' 05" entre los km 11 y 13. Pulsaciones bien, una media de 174 (91% de mi frecuencia cardíaca máxima) en estos 2 km. Pero pronto empezará el calvario... Por cierto que hacia el minuto 45' he ingerido media barrita de cereales. No he visto que ningún corredor haga la propio; allá cada cual. Yo lo que sé es que el glucógeno muscular se gasta a partir de los 60' de ejercicio continuado, con mayor motivo a la intensidad que estoy corriendo, por lo que es conveniente reponer con hidratos de carbono de rápida asimilación (azúcares simples). En mis tiradas largas de entrenamiento los domingos (por ejemplo hoy 25 de enero han sido 24 km, 2 horas corriendo), siempre salgo con una botella de 1/2 litro de bebida isotónica - bien fría, así se absorbe con más rapidez - y una barrita de cereales fraccionada en dos porciones. Me he acostumbrado ya a comer mientras corro, incluso yendo a saco en bajadas. Aquí, siendo una media maratón y Gatorade uno de los patrocinadores, esperaba que al menos en el avituallamiento del km 15 hubiese bebida isotónica, pero nanay, agua...



Bien, hasta el km 14 aún ruedo muy rápido, a 4' 18". Y del 14 al 17 pongo el piloto automático, y corro a ritmo de 4' 23" / km. Del 17 al 18 es cuando empiezo a notarme falto de fuerzas. Veo que en este km me adelantan unos cuantos corredores. No todo el mundo compite en estas pruebas, hay quien se lo toma como entrenamiento y por tanto corre en positivo,de menos a más, y eso explica que alguno me adelante y parezca fresco como una lechuga, pero es un hecho que he bajado el ritmo en este km. En efecto, lo completo en 4' 29". No es un desastre, seguramente llevo acumulado un "colchoncito de segundos" gracias a los parciales anteriores, pero si no me espabilo pondré en peligro mi objetivo, la mejora de mi marca de 1h 33" 38".


Empiezo a no sentirme del todo bien, pues tengo hormigueo en los dedos de las manos, sensación que me sube por el brazo... Siguiendo los consejos de mi querido ex-atleta José Manuel, corro durante algunos metros con los brazos en paralelo al cuerpo, moviendo los dedos para desentumecerlos. Esta técnica me es de gran ayuda, y funciona, sí...


Empezando a sufrir, en el segundo paso por la salida


Me adelanta un veterano corredor ( el que va de negro en la foto anterior), y en ese momento tomo fría y decididamente una decisión táctica que a posteriori creo que fue inteligente y me permitió acabar la carrera con éxito: decido seguir al ritmo de ese atleta y no perderle de vista. La idea es: "estás bajando el ritmo y te notas cansado, deja que te guíe un veterano, que seguro que está harto de correr medias maratones, y para es sólo la segunda". Así que me pego a su culo y bingo, llego al km 19 con un parcial de 4' 24". Así vamos bien. Entre el 19 y el 20 registro 4' 15", cojonudo. Ya sólo faltan 1 km y 97,5 metros. Ahora hay que exprimir las fuerzas que me queden. Ya entramos en el paseo marítimo, recta final... Adelanto al veterano, que me ha hecho de liebre demanera muy eficiente.

Recuerdo al lector que al haber puesto el cronómetro en marcha ya empezada la carrera, ignoro cual es mi tiempo acumulado total. He registrado los parciales, y a ojímetro pienso que voy a mejorar mi marca, pero la única forma que tendré de saberlo de inmediato es rebasando el reloj con tiempo oficial inferior a 1:33:38. Ese fue mi tiempo real - descontado el lapso entre el tiempo oficial y mi paso por la salida - en la Media de Barcelona 2008. Para no ponerme nervioso, me propongo no mirar el reloj de la meta hasta que prácticamente la tenga encima. Cuando faltan pocos metros, oigo los gritos de aliento de Paula, Iria, Erica, Montse y Julià, que han venido a acompañarme en esta carrera. Voy a tope, cansado, y no tengo tiempo ni fuerzas para girarme y sonreír...




"Sand Storm". DARUDE.

... Ahí está la meta, y el reloj marca 1:32:00, así que ya tengo la certeza de que he conseguido mi objetivo, Entro feliz en la meta con el dedo índice de la mano izquierda apuntando al cielo, a lo Ben Johnson. Mola, porque el speaker comenta la jugada: "el corredor que acaba de entrar en la meta levanta su brazo porque ha hecho marca personal" :-) Lo que no mola es que en la web de la carrera han colgado todas las llegadas, menos la del tramo en que llegué yo, ¡maldición! Me hacía ilusión verme entrando a lo guays... No es para menos, 1:31:43, he mejorado mi marca en casi 2 minutos, cuando aún estoy en la mitad del entrenamiento específico de maratón, aún tengo margen de mejora esta temporada.



Mi típica cara cuando me hago una auto-foto contento por un resultado atlético :-)


¡Ah, lo que decía del avituallamiento! Al llegar agua, Gatorade y una manzana. Un poco pobre; por suerte llevo en mis alforjas un par de plátanos y de barritas, que ingiero con muchas ganas. Antes, una ducha fría, ya que al llegar mi turno, se acabó el agua caliente... Si lo sé, me baño en el mar, cosa que hicieron unos cuantos... Y es que aunque hacía frío, el cielo estaba despejado y lucía un sol espléndido. Total, bonito resultado en un hermoso día.



La belleza de la costa de la Blanca Subur a mediodía
(Por cierto, les recomiendo a mis suscriptores, a los que siguen mis entradas a través del correo electrónico, que entren en mi página. Por mail me temo que no podrán ver los videos que cuelgo de vez en cuando, como en esta ocasión)

jueves, 8 de enero de 2009

Una guerra triste y absurda (como todas)


"Estas guerras, en las que los dos bandos tenemos a Dios de nuestra parte, no acaban nunca"


Esta viñeta de Ernesto Rodera, publicada ayer 7 de enero en adn, expresa exactamente lo que pienso sobre la guerra en Gaza. Detrás de casi todas las guerras de la historia subyacen motivos religiosos; como ejemplo va este fragmento del discurso de George W. Bush antes de la invasión de Irak: "Dios está de nuestro lado. Vamos a derrotar a las fuerzas del mal". Esta sentencia, más propia de una película de espada y brujería que del presidente de EEUU, el país (todavía) más poderoso del planeta, nación de sólida tradición democrática, es todo un síntoma.

No simpatizo ni con los judíos ni con los musulmanes, aunque tengo amigos practicantes de ambas religiones. Tampoco simpatizo con el imperialismo católico, con los falsos cristianos, con los mormones, testigos de Jehová, gnósticos, evangelistas... En todas estas confesiones tengo también amigos. Por fortuna, es posible simpatizar con una persona, y en cambio abominar de sus creencias.

No me gustan las supersticiones religiosas: no me agrada que haya edificios de NYC en los que los ascensores funcionan solos todo el día para que nadie "haga el trabajo" de apretar un botón, no entiendo que haya gente que renuncie a un buen jamón ibérico o una copa de vino, no me parece sano que la gente se prive de alimentarse e hidratarse durante más de 12 horas consecutivas a lo largo de un mes. También yo , por supuesto, supongo que tengo mis rituales y mis manías, PERO SON MÍAS, creadas por y para mí, y no impuestas ni sugeridas por religión alguna. Puestos a elegir, prefiero meditar o ponerme en contacto con "el más allá" al estilo rastafari o a la manera de los acólitos de Baco. Se puede decir más alto pero no más claro, ¿no? :-) (Al menos, son caminos más placenteros. Siempre será bienvenido un placer que disfrutado en su justa medida a nadie causa daño, excepto - quizá - únicamente a uno mismo).


No puedo evitar pensar que el lobby judío de NYC es quien dirige en la sombra EEUU, con más poder que el propio presidente. No puedo evitar pensar que Israel utiliza una fuerza desmedida y desproporcionada, y como excusa utiliza el terrorismo de Hamás. No puedo evitar preguntarme cómo se debe sentir, cómo puede conciliar el sueño un soldado después de acribillar a un niño a balazos, un niño que te ha tirado una piedra. No puedo evitar simpatizar más con el que me parece más débil que con el que me parece más fuerte. Por todos los motivos expuestos, y he omitido muchos más, me siento más cerca - o menos lejos - de los palestinos que de los israelíes en este conflicto.

Me puedo definir como ateo de inspiración cristiana. Ateo porque no creo en la existencia de Dios, y mucho menos en la existencia de un Dios como el que las principales religiones del mundo describen. No entiendo como muchos de mis amigos, inteligentes y cultos, pueden creer en él. No me queda más remedio que respetarles...

De inspiración cristiana, porque he sido educado en la tradición católica, y asumo como propios la mayoría de valores que propugna el cristianismo. Me da igual que Jesucristo haya existido o no, es lo de menos, lo que importa es el mensaje. Veo con tristeza como muchos de los que se llaman cristianos no actúan según los valores de esa creencia. No entiendo como se puede ser fascista, imperialista, y a la vez ser cristiano, pues el Cristo que yo conozco, el que yo veo, da a quien lo necesita, no impone, ama al pueblo...

En ambos bandos existen fuertes motivos para odiar al contrario, es demasiado extenso el historial de violencia. ¿Cómo no va a odiar un palestino a los israelíes si le han matado a su hijo de 10 años de un tiro? ¿Cómo no va a odiar un israelí a los palestinos si le han matado a la familia en un ataque terrorista? ( lo mismo sucede en Euskadi, pero no hay más ciego que el que no quiere ver, ¿verdad señores Aznar, Zapatero, Rajoy?). Para vencer al odio LA UNICA SOLUCION ES EL DIÁLOGO.

Por eso brindo por Egipto, una de las naciones más grandes en cultura e historia del planeta, que una vez más pone la primera piedra para empezar el proceso de paz. Una nación que ya no es poderosa como en la antigüedad (¿quizá por culpa del Islam?), pero que tiene la nobleza y fuerza moral de encabezar la misión.

Y brindo, por محمد أنور السادات (Muhammad Anuar as-Sādāt), premio Nobel de la Paz de 1978, presidente egipcio (1970-1981), que en su día eligió el difícil camino de la paz entre Israel y los países árabes, lo que le valió la condena de los radicales de su propio bando, y su posterior asesinato en octubre de 1981. Descansa en paz, Muhammad. No eras ningún santo, al contrario, pero elegiste un camino final noble, digno y hermoso. Ojalá tu ejemplo de sacrificio y clarividencia no caiga en saco roto.



محمد أنور السادات (Muhammad Anuar as-Sādāt)


PAZ. שָׁלוֹם (SHALOM). س ل م (SALAAM).

viernes, 2 de enero de 2009

San Silvestre, carrera mítica y festiva

(X San Silvestre. Cursa dels Nassos. Barcelona. 31.12.2008. 10.000 m)


31 de Diciembre por la tarde. Me dirijo al pabellón polideportivo de la Mar Bella mientras por mis cascos suena "Headline News", magnífico disco reggae de Capital Letters, que incluye el hit de los 80 "President Amin". Llego más tarde de lo previsto y, para ganar tiempo, me pongo a hacer los ejercicios de calentamiento mientras estoy en la cola para ir al baño. Me harto de esperar, y como me informan de que la mayoría de corredores están miccionando en el exterior, dejo mis cosas en el guardarropa, y para afuera que me voy.

Hoy luciré por primera vez en competición las prendas adquiridas por gentileza de Telecinco y del capitán del equipo de atletismo Nacho Cembellín: camiseta y pantalón rojos y mis flamantes zapatillas Asics Gel Stratus 2. Me pongo encima una camiseta vieja de manga larga, que desecharé poco antes de la salida. Son las 5 de la tarde y realmente no hace frío, pero como nunca entreno por la tarde, y jamás he competido a estas horas, tomo la precaución. Me han dado un dorsal de número muy alto, a pesar de la marca que acredito. Sé que la carrera es masiva ( 8.522 inscritos , y el tope era 8.500), pero me había acostumbrado por mis marcas a dorsales por debajo del 2.000, incluso alguna vez me han dado uno de 3 cifras...



Calentando motores


Voy trotando ligero hacia la zona de salida; deseo calentar unos 15 minutos. Como siempre antes de un 10.000, trote de 15 minutos por debajo del 70% de la frecuencia cardíaca máxima, y algunas progresiones cortitas. Veo que ya la gente está colapsando el cajón en el que estoy asignado. Por cierto, me parecen pocos cajones para una carrera tan masiva; así no hay manera de hacer buenas marcas, saliendo junto a corredores de marcas tan dispares. Sin embargo, prefiero no renunciar a mi calentamiento, y sólo me incorporo a la salida cuando faltan 10 minutos.

La mayoría de atletas van muy abrigados para mi gusto. Muchos lucen el cortavientos azul New Balance que nos han obsequiado por nuestra participación. Casi todo el mundo va con manga larga y mallas o piratas, incluso guantes y gorras. Yo prefiero la libertad de movimientos que otorgan la camiseta de tirantes y el pantalón corto de atletismo. Ah, no faltan también los que aportan ambiente festivo luciendo gorritos de Papá Noel y cuernos de reno.

Por fin se da la salida, y como era de temer, es muy lenta. Tardo más de 2 minutos en pasar por el arco, y estoy rodeado de corredores muy lentos. Tan pronto como puedo, me escoro a la derecha para buscar la acera y tratar de coger mi ritmo. Franqueo el primer kilómetro en 4' 20". Podía haber sido peor. Por cierto, mi objetivo en esta carrera de 10 km es intentar bajar de 42', cosa que hasta el momento sólo he logrado una vez. Eso sí, antes del pistoletazo de salida recordé algo que leí en una ocasión reciente: "Corre ràpid i lent. Ràpid amb intenció de guanyar i lent perque disfrutis d´aquest repte" (*)

Sigo corriendo casi siempre por la acera hasta al menos el km 4. Voy cogiendo como referencia a un corredor pelado que me parece que lleva un buen ritmo ( y no me equivocaba, acabó la carrera un segundo después de mí). La carrera es incómoda, porque me veo obligado a ir sorteando algunos obstáculos: arbolitos, marquesinas, ocasionalmente alguien del público... Pero prefiero seguir por acera para no quedar atrapado por corredores más lentos. Por supuesto, la masificación de la carrera hace que los adelantamientos tengan que ser inclinando el tronco para "pasar de perfil"...
Llegamos a la calle Marina, acercándonos ya al avituallamiento del km 5, y allí me encuentro a Oriol. Se sorprende de que aparezca por detrás, cuando él esperaba que estuviese ya por delante. Le informo de mi mala salida, y que me conformaré con bajar de 42'.


Ahí en medio, con calzón corto rojo. Oriol, tapado, a mi derecha


Pasamos el avituallamiento del km 5, yo con un tiempo de 21' 05", y Oriol 21' 55" (salió mucho mejor que yo, 50" antes). Doy un sorbo y me tiro casi toda la botella encima, para despejarme. A todo esto compruebo que mi cronómetro se ha parado desde hace un buen rato y que, Oriol ya no me sigue, no estaba el hombre para alardes ese día. Me jode lo del cronómetro, porque me quedo sin referencias... Pero ya estamos en la Diagonal, y yo me noto con fuerzas.




A la izquierda de la imagen, tomando una curva. Obsérvese el mogollón de gente


Fuerzas sí, pero tengo algún problemilla. Y es que tengo una ampolla en la planta del pie izquierdo, que ocupa como una cuarta parte de la superficie de la misma, y aunque está curándose, el roce al tomar alguna curva es doloroso. Suplico que no hayan demasiadas curvas más ( y las había, pero la verdad, no me enteré).


Bueno, faltan ya menos de 2 kms, y empieza a sonar en mi iPod mi "power-song" de la carrera, "Sandstorm", éxito hard-trance de 1999 del finlandés Darude, que tenía olvidado hasta que lo escuché casualmente hace unas semanas. Da mucha caña, tanta que cuando empiezo a apretar al ver el km 9, me doy cuenta de que he puesto la quinta marcha demasiado pronto. Cruzo la meta con los dientes apretados, a tope.




El esfuerzo final


Por cierto, a este punto conviene que les recuerde a los profanos que, en las carreras muy masificadas, el tiempo oficial - el que marca el cronómetro de llegada - es bastante superior al real - el que transcurre desde que cada atleta pasa por la linea de salida hasta que cruza la mets -. Es más, el real es bastante poco realista también, porque en estas carreras masivas, al salir todavía estás caminando... Estas puntualizaciones las hago porque, con el cronómetro parado, no sé que tiempo real tengo ( el cronómetro oficial da 44' 10"). Veo a ese atleta que me ha acompañado toda la carrera, hasta el final, le pregunto si ha tomado el tiempo y me dice que 42', confirmándome que hemos entrado a la par. Dice llamarse Oliver. Horas más tarde compruebo que me adjudican 42' 01" ( primera mitad, 21' 15"; segunda mitad, 20' 47") en el lugar absoluto 1.294 y a Oliver 42' 02", 1.297, de un total de 6.935 corredores que llegaron a la meta. Quedo en el lugar 300 de mi categoría , la D - nacidos entre 1959 y 1968 , 1.530 en total llegamos a la meta- , y él 840 de la suya, la C (1969-1998, con 3.473 corredores que acabaron). La relatividad del resultado...

42' 01", no está mal...
Como este atleta cachondo que aparece junto a mí en las fotos, con el número 1962, que ha rebasado la meta 3 segundos antes que yo, pero que es de categoría C y realmente ha hecho un tiempo de 42' 53", es decir, una eternidad de 52" más que yo. Es curioso esto de las carreras populares tan masificadas, que puedes cruzar la meta después de alguien que ha hecho mucho peor tiempo que tú ( y al revés, claro...).

Veo a Oriol en la zona de llegada. ¡Hace un frío que pela! Estiramos un poco y nos despedimos. Oriol no se ha matado mucho hoy, ha acabado con 43' 11" (21' 55" - 21' 17"). El año pasado hizo en cambio unos magníficos 41' 40". Yo estoy muy contento con mi 42' 01", aunque mi objetivo era 41' 59". ¿ Para qué me voy a amargar? He disfrutado corriendo, lo he dado (casi) todo, y he acabado con unas sensaciones muy buenas, físicas y mentales. Y es mi segunda mejor marca en un 10.000 de mi vida. Tan satisfecho estoy, que me voy trotando hasta el polideportivo y todo, para no enfriarme. Allí compruebo que tengo arañazos en los dos hombros...



Cuatro barras en cada hombro. Me temo que se aprecian mucho mejor mis decenas de pecas...


... Y no recuerdo que se me haya echado ninguna pantera ni ningún tipo de felino encima a lo largo de la carrera


En llegando a casa, recuerdo que esos arañazos me los he hecho yo mismo, que como soy un poco bruto me quitaba picores y gotas de sudor con cierta violencia. Tomo nota, en la siguiente carrera utilizaré las yemas de los dedos. Será en Sitges, este domingo próximo, 11 de enero, la Media Maratón...

Mmmm... Sí... Nunca os relaté mis experiencias en el Cross de Sants ni en la Jean Bouin. ¡Os habéis librado! Como salía de una lesión, corrí muy suave, como en un entrenamiento, en ambas carreras... Lo único destacable de la Jean Bouin fue que después de la llegada me encontré con el monstruo Toni D.L.H, que corrió su primera carrera popular de edad adulta en la Cursa de Bombers de abril 2008, con el objetivo de bajar de 50' en los 10.000 , y ahora ya está bajando de 38'... ¡Qué envidia! Yo creo que me moriré sin conseguir eso, pero me gustaría bajar de las 3 horas en maratón antes de cumplir los 50. No es que tenga prisa por conseguirlo, mi forma aumenta, pero a la vez el cuerpo se va deteriorando... ¿Aguantará más allá? Sed felices. Y tú Toni, no seas cobarde y vete apuntándote ya a la Maratón de Barcelona y, por supuesto, también a la Media Maratón de 3 semanas antes :-)



Detalle del hombro derecho


(*) "Corre rápido y lento. Rápido con intención de ganar, y lento para que disfrutes de este reto". 

domingo, 21 de diciembre de 2008

El funeral de Francis


Recordatorio del funeral de Francisco Casavella

Viernes 19 poco antes de la 1 del mediodía, llego al Tanatorio de Les Corts donde enseguida veo en la puerta a Pedro, con el que había quedado. Francis era nuestro común amigo en la juventud, y de alguna manera fue también nuestro Lord Henry Wotton (*) particular.


Vemos por allí mucha gente, entre ellos escritores, gente del cine y críticos musicales que conocimos en su día, como Marcos Ordóñez, Manuel Huerga, Joan Bofill... Pero antes un abrazo a Alex, el hermano menor de Francis, con el que nunca tuve relación, pero con el parecido físico sobran las palabras. Pronto aparece también Ragnampiza, otro buen amigo y colaborador artístico de juventud, y María, la chica - pareja, ex-pareja (?) - de la última década de Francis. Esa mujer simpatica a la que va dedicado El Día del Watusi. Esa chica que cantaba en el gupo mod Kamenbert en los 80, que al saludarla aquél día en el Café Salambó de Gracia y comentarle Francis "Te acuerdas de Antoni?" Ella me dijo "¡Ah! ¡Tú eres el de Núria!" ( Me quedé parado. Así que yo era "de Núria", ¡por un solo beso que nos dimos! Recuerdos...). Ragna va con gorra y gafas, María ya tiene el rimel corrido. Les abrazo a ambos.


Hay bastantes escritores conocidos por el público, pero no tengo el gusto de conocerles yo, como Ignacio Martín de Pisón, Javier Cercas... El que no aparece es Ramón de España. Lo comprendo y me alegro, porque después del irrespetuoso artículo ( http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idtipusrecurs_PK=7&idnoticia_PK=571926 ) que le dedicó a Francis en El Periódico el día después de su muerte, estoy convencido de que más de uno - me incluyo - le habría dirigido algo más que palabras de haberse presentado al funeral. En resumen, le llama borracho y drogata y va del palo de "ya sabía yo que acabaría así". Ramón de España se suponía "amigo" de Francis... Este hombre aparecío en nuestras vidas en los primeros 80's, cuando ejercía de articulista en diversos diarios, guionista de comics y escritor. Puso por las nubes a Claustrofobia en un artículo publicado en el hoy extinto Noticiero Universal en 1984, bajo el título "Claustrofobia, buenos tiempos para la lírica". (http://www.geocities.com/otradisneylandia/claustrofobia2.html).

Era entonces De España un individuo cercano a los 30 años, mientras en nuestro entorno - Pedro, Mª José, Francis, Ragnampiza, un servidor - apenas estrenábamos nuestros 20. Rollizo, mofletudo, gafotas... El típico anti-héroe intelectual, moviéndose a caballo entre la brillantez y la pedantería, al que nunca le ví abrazando a hembra alguna, pero sí a numerosos vasos de cubata... ( Es cierto que recientemente ha declarado haberse pasado al Vichy Catalán, y me permito recomendarle desde aquí que no abuse del gas; es posible que su consumo le haga más chispeante, pero también que realce su barriga). De España era un hombre conocido y respetado entre la "modernidad" barcelonesa de los 80, mientras Francis era simplemente un administrativo en La Caixa soñando ser escritor. 25 años después, Francis se había convertido en el último premio Nadal de novela, y en la pluma más prometedora de la narrativa española, 3 de sus obras llevadas al cine; De España, en cambio, ha seguido publicando artículos y libros, pero sospecho que no le conocen ni siquiera sus vecinos, y la película que dirigió hace unos pocos años pasó sin pena ni gloria...


Francis en la foto interior de su primera obra y primer éxito, El Triunfo (1990)

Así que la única explicación que veo al artículo del amigo De España es una comprensible envidia frente al talento y éxito de Casavella, al que le hubiera convenido frecuentar más por si se le pegaba algo... Ya en la penúltima velada que compartí con Francis, hace ya algunos años, en la que casualmente topamos con De España, el saludo que le dirigió este fue poco afectuoso, y hasta diría que descortés... Nada, que ha sido una cobardía, porque si Francis estuviese aún vivo estoy convencido de que le habría dirigido una aguda y brillante réplica. Y qué Paquito ni qué leches! Francis, coño, Francis!

Pero bueno, ya se me pasa, ya entramos en la iglesia, y recojo el recordatorio, que ya indica que la ceromonia será atípica. No hay ninguna cruz, sólo el nombre real y artístico de Francis, y un fragmento de una de sus obras (El día del Watusi, ¿quizás?). El cura dice unas palabras que me escandalizan, pues eso de "es como si nos reuniéramos a tomar unas copas con él" me suena algo fuera de lugar, ya que me temo que la bebida ha tenido bastante que ver con la desaparición prematura de Francis, sospecho que mi amigo nos ha dejado a lo Nicholas Cage en Leaving Las Vegas... Toma enseguida la palabra un joven amigo de Francis, el crítico musical Miqui Otero, que hace un bonito repaso de su figura y da paso a una canción. Conociendo el amor de Francis por el rock&roll neoyorquino, mis oídos se preparan para Lou Reed o Johnny Thunders, y sin embargo, suena un bonito tema doo-woop. Y es que Francis, enciclopedia de la música, tambíen adoraba la música negra:


Looking for an echo. THE PERSUASIONS

Luego interviene brillantemente Ignacio Vidal-Folch, sosteniendo que Casavella nos deja no malogrado sino logrado, por los amigos que tuvo y el éxito que cosechó. Más sentimental está luego Joan Riambau recordando las ocurrencias de Francis "ve poniendo la segunda canción de la cara B". Silvia Sesé, su actual editora, no puede vencer el nudo en la garganta por el dolor, y apenas puede hablar.

Es una ceremonia religiosa muy atípica, en la que se celebra eucaristía y se da la comunión, pero las intervenciones de los amigos, la música y el estilo del sacerdote la hacen singular. La nota "tradicional" la ponen familiares y el cura - a pesar de su progresismo, patente en todas sus intervenciones - , y la "underground" el resto de asistentes al funeral. Se da paso a una nueva canción, un clásico del jazz vocal:



"My one and only love". JOHN COLTRANE & JOHNNY HARTMAN

La subyugante belleza del solo de John Coltrane, escuchada en el contexto del funeral de un amigo, es demasiado emocionante... Tengo que apretar las mandíbulas para aguantar el tipo. Ya llevo un buen rato moqueando; la ceremonia ha sido muy emotiva. En lo que va de siglo, apenas había compartido dos veladas con Francis. Sin embargo, entre los 19 y los 27 años había sido uno de mis grandes amigos, una persona esencial en mi vida en muchos aspectos. El saxo de Trane, la bonita voz de Hartman y mis recuerdos me hacen ese momento eterno y muy duro, a pesar de la enorme belleza de la música que suena (**). Por cierto, que el disco de Coltrane y Hartman al parecer se grabó todo en una sola toma, excepto el tema "My one and only love", que necesitó repetirse una vez. Se cuenta que el motivo es que Hartman - que llevaba una década sin grabar discos, y que fue impuesto por John Coltrane: "sólo grabaré un disco de jazz vocal si canta Johnny Hartman"- se quedó tan extasiado escuchando el maravilloso solo inicial de Trane, que se olvidó que tenía que empezar a cantar. No importó, porque John Coltrane repitió sin inmutarse, y consiguió mejorar su primera interpretación...

(Francis, como el Cid, aún ganas batallas después de muerto... Porque desde hace unos años, además de modernidades varias, estoy escuchando mucho reggae y jazz. Y Trane es uno de mis ídolos, pero desconocía la existencia de ese disco con Johnny Hartman, todo un clásico. Gracias, tío).

Y se acaba el funeral. Palabras de ánimo para la madre de Francis - la pobre mujer perdió también al marido hace escasos meses - , un abrazo a Ragnampiza, y Pedro y yo nos vamos de allí comentando la jugada. Y le digo: "tío, el cura ha dicho que no saquemos mensaje de esta muerte, pero yo saco uno: no perdamos nunca el contacto, no sea que tengamos que ir uno al funeral del otro a lamentar lo poco que nos hemos frecuentado".

Ya estoy en casa, y quiero dedicarle una canción a Francis. De un disco que me descubrió él, como no. Uno de los discos más importantes de la historia del rock&roll, Marquee Moon de Television. ¡Cómo flipé la primera vez que Francis me puso la canción del mismo título en su casa de la calle Campo Sagrado! (Y cúantas veces comentamos su parecido físico con Tom Verlaine...) Sin embargo, hoy elijo la canción que siempre me ha parecido más bonita, por su melodía y el excelente solo de guitarra: Guiding Light. Luz que me guía.


"Guiding light". TELEVISION.

Y después de cenar, como no podía ser de otra forma, un Gin&Tonic en homenaje a Francis. Con 3 generosos golpes de Angostura, porque hoy será un trago amargo. Eso sí, la ginebra no será Gordon's, sino Hendrick's. Los tiempos han cambiado.



(*) personaje esencial en "El retrato de Dorian Gray" (Oscar Wilde).
(**) por la noche, ya en casa, compruebo que esta canción, versioneada por Sting, suena en "Leaving Las Vegas" y no puedo evitar el llanto

viernes, 19 de diciembre de 2008

Francisco Casavella, un diamante entre la ceniza


Francis, el día en que ganó el Premio Nadal de novela 2008



Mi amigo Francis falleció anteayer día 17 de diciembre, víctima de un ataque al corazón a los 45 años. En los últimos tiempos habíamos perdido el contacto, pero siempre he tenido un recuerdo para él, y de alguna forma sabía de su actual vida a través de amigos comunes y de la prensa. Francisco Casavella era seguramente el escritor español vivo más prometedor, ganador del Premio Nadal de novela de este año, y llevado al cine 3 veces ( sus novelas "Un enano español se suicida en Las Vegas", "El Triunfo", y el guión original de "Antártida"). Para mí siempre será recordado como el ideólogo de mi grupo de música Claustrofobia. El nos descubrió a grandes artistas como Jonathan Richman, Velvet Underground... Ya escuchaba a The Smiths antes de que aquí supiesen si quiera quienes eran. Compartimos en los primeros 80's muchas noches de juerga y charlas; eramos corrosivos y sarcásticos...En 2006 se publicó un disco doble de Claustrofobia, con rarezas, conciertos y material inédito. Francis escribió el texto de presentación. Hoy al leerlo me estremezco, pues parece su epitafio:

"La juventud es tantas cosas que puede ser un cigarro. Primero se fuma porque te dan el cigarro. Luego porque fumar queda bien, porque alivia, por placer, porque tenemos ocupadas las manos y la boca. Pero tarde o temprano el cigarro se va acabando. Lo ves y, además, quema. Las caladas son ardientes y ansiosas, y si antes ya eran ansiosas se han vuelto furiosas. Luego sólo queda humo en el aire y ceniza en el suelo. "¡Quiero otra juventud!", gritas. Pero se acabó. Y estás cansado.En ese sentido (y en ningun otro) he dejado de fumar. Y en cuanto a la nostalgia, soy una especie de exfumador converso. Me irritan quienes no saben vivir su tiempo y su edad sin darse cuenta de que la resignación de hoy ha sido la misma resignación de siempre. Lo que uno da de sí: no pensar, sentir a medias, dejarse ser. Pero entonces, amigas y amigos, el humo lo velaba todo, ¿verdad? ¡Qué tiempos aquellos! Nada de eso. No fue más que otra edad de piedra, otro espejismo. No hay que darle más vueltas. Aunque quizá una vuelta más... A veces me agacho a recoger la ceniza, como todos, la froto entre los dedos. Y a veces imagino que las cenizas se vuelven diamantes.


Conocí a los Claustrofobia con mi amigo de la adolescencia Ragnampiza gracias a un fanzine que nunca llegó a nada. El aborto quería llamarse "Malizia". A lo mejor se puede ser más ingenuo, pero entonces te tienes que comprar un pito. Porque éramos muy ingenuos. Y, unos más que otros, arrogantes y algo infelices. Y pobres. Casi de posguerra, vamos, como de Dickens. Pero eran unos tiempos en los que el humo lo velaba todo, claro que sí, y el fingimiento se volvió general. Le debo a Ragnampiza el compartir el lado cómico de todo aquello, el ver más allá de la farsa. Y a Pedro Burruezo le debo, y eso es mucho, la viva demostración de que uno puede rebelarse contra la situación que de verdad importa. Uno será lo que quiera ser: contra todo y contra todos. Intentar ser menos es como no ser nada. Pedro es un buen compositor, el mejor arreglista que he conocido y un cantante y letrista algo extravagante. En las actuaciones se transforma, desde luego. Pero era una lección verle construir las canciones en el local de ensayo con María José, con Antoni (*), con Sebas. Fuera del tiempo, lejos del efectismo. El modo en que le brillaban los ojos, su concentración mientras jugaba. Esa fue la primera vez que estuve ante un artista verdadero.


Y había una época, claro. Del 82 al 84 creo que ví unos cincuneta conciertos de Claustrofobia. Algunos fueron buenos y otros soberbios. En uno, en un pub de Sants, fuí todo el público. Pero no es eso lo que recuerdo con más fuerza, con más agrado, con mayor solvencia, ya que uno es como es. Recuerdo a unos seres de la discográfica Wilde Records cuya biografía daba algo de miedo. Recuerdo un viaje a Madrid, en aquellos autocares nocturnos de soldados, en el que conocimos a otro ser, recién salido de la Modelo, que se hacía llamar "El Tronco" y que había viajado a la capital con el fin de matar a "El Pecos". Con la conversación, se fue desvelando que "El Tronco" era hermano de la niña que murió en una avalancha de fans de un concierto de los Pecos. El hermano había salido de la cárcel y se iba a vengar. ¿Verdad o mentira? Digamos simplemente que no lo consiguió. Recuerdo estar en Rockola el día en que murió Eduardo Benavente y se paró la música y alguno de sus amigos llegó a la sala llorando. Ahora también están muertos. Para ellos tampoco hay tiempo.

Pero, sobre todo, recuerdo la cara de admiración de mucha gente y la cara de asco de otros tantos. No se puede gustar a todo el mundo. No se quiere gustar a todo el mundo. Esa era la idea. Y de la idea han quedado estas canciones, diamantes entre la ceniza. Buenas canciones arrebatadas, fuera del tiempo."



Claustrofobia: Pedro, María José, Antoni, Sebas, en la época en que Francis fue "todo nuestro público"

Descansa en paz, Francis, amigo.


BIBLIOGRAFIA de Francisco Casavella

Lo que sé de los vampiros 2008
El idioma imposible (El día del Watusi III) 2003
Viento y joyas (El día del Watusi II) 2002
Los juegos feroces (El día del Watusi I) 2002
El secreto de las fiestas 1997
Un enano español se suicida en Las Vegas 1997
Quédate 1993
El triunfo 1990

El texto de Francisco Casavella está incluido en el doble CD de Claustrofobia "Fiesta en la Noche (conciertos y grabaciones 1982-1984)", publicado en 2006.

(*) un servidor de ustedes

jueves, 27 de noviembre de 2008

Relatos urbanos


El domingo por la tarde, frío y oscuro ya, paseaba con mi familia por las cercanías de la plaza de toros Monumental. Cuando emprendíamos el camino de regreso a casa, vimos lo que nos pareció el inicio de una pelea entre adolescentes latinos, cuyas protagonistas eran dos chavalitas (Por cierto, hago notar que en los medios se tiene una especial querencia por la expresión "reyerta", en lugar de pelea, especialmente si hay gitanos y navajas por medio). En efecto, pasamos a su lado y la discusión verbal continuaba, y a los pocos instantes, ya se estaban propinando empujones, patadas y tirones de pelo las dos mocitas...



... A este punto me sentí obligado a intervenir, y para cuando llegué de nuevo al lugar de los hechos ya estaban las jóvenes contendientes en el suelo, asidas la una a los pelos de la otra, y propinándose patadas y golpes con las extremidades libres. La mayoría de acompañantes de las litigantes permanecía impasible ante tan agresivo panorama. Me dio tiempo a recriminar la indolencia de los muchachitos antes de meterme en la faena. Otro adulto ya intentaba separarlas, y las conminaba a soltarse las cabelleras. Yo elegí a la contendiente más próxima a mí, y traté de separar su mano de los cabellos de la otra. Conseguido esto, la levante y quise alejarla del ring callejero, pero de repente se volvió y le atizó con la palma abierta en la cara a otra de las chicas, imagino que del grupo afín a la rival.


Finalmente la tomé firmemente, pero con suavidad, de los hombros, y me la llevé. A mí derecha se nos unió otra chiquilla, de muy escasa estatura y edad. Miré en derredor para ver si venía alguien más, lo cual no sucedió, así que extremé las precauciones porque estaba claro que "nuestro" bando estaba en franca minoría... Al principio del suceso, confieso que lo que más me había impresionado había sido no tanto la corta edad de las pugiles, sino tratarse de chicas. Pero en aquel momento lo que me llamó poderosamente la atención fue la reacción de la jovencita: yo esperaba resistencia por su parte ante mi protección, y sin embargo reaccionó relajándose. Pude sentir el alivio que le produjo mi abrazo protector por su hombro, algo así como una presa firme, rigurosa y determinada, pero cariñosa y protectora a la vez; me sentí como si fuésemos Clint Eastwood y Hillary Swank en la espléndida Milion Dolar Baby.




Maestro y pupila



Ella agradeció seguramente que la alejase de allí, pero con su honor a salvo. Mientras profería maldiciones contra parientes varios de la otra chavala, a mi lado su pequeña amiga me mostró un mechón de pelo de la otra, sonrío y dijo " mira, me llevo un trofeo". Madre mía. Caminé con ellas un rato y las dejé sentadas en un banco. Casi the end en mi historia...



Curiosamente aquel domingo había comido en mi casa un gran amigo, compañero de aventuras de juventud, que hace cierto tiempo se ha convertido al islamismo. Él bromeó conmigo acerca de si me animaría a hacer el Ramadán, lo cual denegué explicándole que, debido a la dieta que llevo a cabo relacionada con mi práctica deportiva, necesito comer unas 5 ó 6 veces diarias. Él me comentó : " cuando llevas días haciendo el ayuno de Ramadán, llega un momento en que "si, qué se yo, delante tuyo se están peleando, ni te inmutas...". Horas más tarde, pensé yo: "menos mal que no hago el Ramadán, porque de lo contrario, no hubiese podido mediar para acabar con la pelea de las chicas" :-)





Por cierto, que aquella tarde mi amigo me preguntó de súbito durante la sobremesa por dónde se ponía el sol. La pregunta me sorprendió, y me aclaró que era para "echarse un rezo". Le dejé una mantita y le conduje a la habitación de mis hijas. La pequeña estaba jugando por allí, pero él me dijo que no le molestaba. Oró, y luego me comentó: "tu pequeña ya puede decir que ha presenciado un rezo musulmán". Y es cierto. En esta etapa de mi vida me considero ateo; y mis hijas, que van a una escuela de inspiración cristiana y están bautizadas por la iglesia católica, no rezan ( al menos en casa). Asi pues, curiosamente la primera oración que se ha escuchado en nuestro hogar ha sido islámica! :-)





lunes, 3 de noviembre de 2008

Entrenando en el submundo


Domingo 2 de noviembre, 8 y pico de la mañana. En Barcelona llevamos dos días de chubascos, y salgo de mi casa bajo la lluvia. Es de esas ocasiones en las que está claro que lo mejor que podía hacer uno es quedarse en casa, abrigadito y recuperándose de esa dolencia que ya me está empezando a preocupar un poco. Hace dos semanas ya que me he puesto en manos de Carles, fisioterapeuta, ex-triatleta, que parece que sabe muy bien lo que se hace. Acudí a él por molestias en la pierna derecha, que mi amigo Ramon diagnosticó de inmediato como pinzamiento del nervio ciático, y acertó. En la primera sesión, el día 22 de octubre, mi fisio diagnosticó sobrecarga muscular generalizada en las piernas, en particular en el gemelo izquierdo. Indirectamente, ello me provocó una contractura en la planta del pie izquierdo, lo que a su vez - pues no detuve mi entrenamiento a causa de su aparición - me ha llevado a ese daño en la pierna derecha. Mi fisio sentenció: "estas piernas no están para competir".

Sus manos llevaron alivio a mi maltrecha pierna derecha, pero mucho más bien aún me procuraron los consejos de Carles. Antes incluso de examinarme, ya me sugirió por teléfono no que no interrumpiese mi entrenamiento actual, sino que lo sustituyese por sesiones de elíptica a la misma frecuencia cardíaca objetivo que tuvieses, pero reduciendo el tiempo a la mitad; con ello evitaría perder la forma cardio-vascular a pesar de no correr. Y el segundo gran consejo ha sido que entrene más variación de frecuencias cardíacas. Una de las grandes ventajas de ser atleta de resistencia es que las pulsaciones en reposo son muy bajas comparadas con el resto de mortales comunes (el año pasado día 42, ahora estoy en 45; al parecer Miguel Induráin andaba por las ¡32!. Y Björn Borg, el mítico tenista sueco, 36). Siendo mi frecuencia cardíaca máxima de 187, gozo de un abanico muy amplio, que no estoy aprovechando.

Por cierto, que el último electrocardiograma me lo hicieron hace escasas semanas, y la anécdota fue que la joven doctora, sorprendida por mis bajas pulsaciones, me preguntó con cierta inquietud si hacía mucho deporte. Al decirle que sí, que era corredor, se alivió y me reveló el dato de las bajas pulsacionesde Mikel Induráin. Puso una anotación en la hoja que aparece en el informe, como podéis ver... :-)




Pero bueno, volviendo a mi terapia, el primer gran cambio al salir de esa sesión ha sido aplicar el gran consejo de entrenar más frecuencias cardíacas. El entrenamiento cardiovascular que llevo siguiendo últimamente consta de sesiones variadas, pero que invariablemente me hacen trabajar por encima del 80%; puro trabajo aeróbico y, en muchas ocasiones, pasando del umbral anaeróbico. Así que la semana pasada , después de mi segunda sesión con el fisio - que me encontró mejorado-, ya he probado a correr unos 10 km, una horita, por debajo del 70% de la frecuencia máxima, yendo a 6' 00" el km durante los primeros 7, y los últimos 3 a 5' 45". Me he sentido muy extraño corriendo "lentamente", pues en mi entreno actual la carrera contínua la estaba haciendo a ritmos entre 5' 00" y 5' 20". Durante el entrenamiento del maratón, mi ritmo mínimo era a 5' 30". Así que yendo a 6' 00" siento que voy muy lento, a pesar de que sé que no estoy bien, y que al acabar la sesión tenía una ligera cojera...


... Una persona juiciosa dejaría de entrenarse, o se ceñiría a la elíptica y la bici estática para recuperarse, pero uno es como es, y por eso no sólo corrí el viernes, sino que el domingo me presenté a correr el XXX Cros de Sants , soportando además una intensa lluvia durante buena parte de la carrera... Pero eso lo relataré en mi siguiente entrada, en la que realmente iba aquí, cuando empezaba a decir que era domingo , 8 y pico de la mañana, y estaba saliendo de mi casa bajo la lluvia... Pero ya sabéis, servidor se enrrolla y divaga que da gusto...