( Budapest, 12.10.2025)

(debo empezar con agradecimientos multidisciplinarios, a todos aquellos que desde su especialidad han ayudado a recuperarme y que pudiera regresar a mi carrera amada. Mi traumatólogo Dr. Joaquim Punsoda, que aunque no experto en deportes, siempre me atiende con rapidez y diligencia, y me ha ayudado no pocas veces. Los médicos deportivos Dr. Andreu Arquer y Dr. Xavier Sant, mis auténticos guías. El Dr. Dairo Jiussephe, que me atendió de urgencias en verano. Marta Rueda, mi genial podóloga que creo que con su ajuste de plantillas ha sido decisiva para recuperarme. Eduard Eroles de Fisio-Selex, mi masajista, que además de recuperar mi musculatura me da prudentes consejos. Daniela Ferreira, mi técnica de INDIBA que me dejó las piernas listas para Budapest. Scott Murr, coautor del método de entrenamiento FIRST ( Furman Institute of Running and Scientific Training) que sigo desde hace años, hombre con el que soy afortunado de mantener contacto bastante habitual, y me ha brindado total ayuda resolviendo dudas, ajustando entrenamientos... Mis amigos, hermanos maratonianos, Cristian Pablo, Miki Trapero, Jordi "Jorfer" Fernández, Oriol Riba, José Luis Cruz, cuyo apoyo y consejo ha sido fundamental para hacerme mantener la fe y el optimismo. Y por supuesto, mi esposa Paula, y mis hijas Iria e Erica, por acompañrme en esta aventura y aguantarme en la vida).
Por fin llega, tras dos años y medio, el día de volver a correr un maratón. Al igual que en Palma 2017, aprovechamos para hacer unas pequeñas vacaciones familiares, ya que en verano no salimos de casa. Esta vez serán un poco más cortas; en aquella ocasión llegamos el miércoles antes del maratón, y esta vez ha sido llegar y correr, aterrizamos en Budapest el sábado por la tarde. En ambos casos, cuatro días extra "por la cola" que se disfrutan más. Llegar con demasiada antelación a la ciudad de la carrera conlleva el serio inconveniente de tener que controlar los posibles ( más bien probables) excesos en forma de caminatas y disfrute de la cocina local. En cambio, los días después del maratón te puedes permitir una serie de licencias...
Apuré mucho, la verdad. Hubiera querido llegar el sábado al mediodía, pero no conseguí vuelo, así que le pedí a mi anfitriona del apartamento alquilado que me fuera a recoger el dorsal. Se podía también el mismo domingo, pero no conociendo la ciudad, no tenía ganas de enredarme, quería llegar a la salida tranquilo. Así que el peligro de pasarse demasiado tiempo de pie en la feria del corredor quedó evitado. También por control de entorno, elegí un apartamento al que se pudiera ir andando a la salida. La cena también territorio conocido, un plato de pasta y un filete de carne roja, que estas cosas son iguales en casi todos los sitios. La novedad, vino tinto húngaro ;-) No sólo hay Tokaji, ha bebido tintos muy interesantes ( y de excesivo recargo sobre el PVP en la mayoría de restaurantes , añadiría). También para no arriesgar, el desayuno ha consistido en 3 barritas 26ers, ingesta ya testada la semana anterior en el entreno de simulación de maratón. Durante la carrera tomaré geles 26ers, que también tengo más que testados. Abandono los Maurten que había utilizado anteriormente, porque aunque me gusta su sabor y textura, me parecen demasiado voluminosos ( y caros también, por qué no decirlo). La novedad en este maratón, también probada ya la semana anterior, será la toma de una pastilla de sales (básicamente Sodio y Potasio) antes de la carrera. Después del calvario sufrido en mi último maratón, esta va a ser el remedio que voy a aplicar para la prevención de calambres. Ah, consciente de que lo que falló en Empúries 2023 fue la hidratación, durante las dos últimas semanas he estando bebiendo agua a conciencia, asegurándome de que mi orina fuera transparente o casi.
La estrategia de hidratación/suplementación será la siguiente:
* Desayuno: las 3 barritas + isotónica, 2 horas y media antes de la salida
* 45' antes: cápsula de 200 mg de cafeína + pastilla de sales
* 15' antes: un gel sin cafeína
* km 7.8: gel sin cafeína
* km 14.5: gel con 50 mg cafeína
* km 24.1: gel 100 mg cafeína
* km 28.3 : opcionalmente, pastilla de sales
* km 34.9: gel 50 mg cafeína
Y en el resto de avituallamientos, alternar agua e isotónica. Total, que el plan prevé 5 geles en total ( ingeridos más o menos cada 45', que es la pauta que he seguido siempre), y 400 mg de cafeína, más que suficientes ( se recomiendan entre 3 y 6 mg por cada kg de peso corporal). Por supuesto, me he estado privando de cafeína toda la semana para potenciar su efecto.
Para determinar la marca objetivo lo tengo más complicado, ya que la única competición de este ciclo fue un 5k 19 semanas antes. En las simulaciones de carrera, los entrenos me he movido en ritmos en torno a 4:52/km, por debajo del umbral de lactato, por lo que se podría aspirar a maratón en 3:25:00. Pero hay que tener en cuenta otros factores:
* vengo de una lesión de rotura fibrilar. El fitness se ha mantenido gracias a los entrenos de calidad en bici estática, pero la última tirada larga ( 32 km) se hizo el 31 de agosto. Ha pasado mucho tiempo, y a las piernas les va a faltar haber entrenado la resistencia al cansancio, que es lo que se consigue con la tirada larga, habituar al cuerpo a ser capaz de sostener un determinado ritmo cuando ya se tienen las piernas cansadas.
* el último maratón lo corrí en abril 2023. Han pasado ya 2 años y medio. Además, ese maratón fue fallido, alternando caminar y estirar los últimos kilómetros. De no haber sido Campeonato de Catalunya me habría retirado. En el penúltimo, Málaga 2022, sufrí muchísimo a pesar de no salir con otro objetivo que pasarlo bien, y acabé firmando un sub 3:30 por orgullo, luchando al final, cuando el objetivo era 3:20. Anterior a ese, Empúries 2021, también Campeonato de Catalunya. Me llevé el oro con 3:27:27, habiendo salido a lograr 3:25.
Tras estas consideraciones, decido ponerme como objetivo mejorar la marca de Empúries 2021. Salir a buscar simplemente un sub 3:30 me parece un poco "cobarde" o acomodado, y 3:25 o menos sería demasiado arriesgado dadas las circunstancias actuales. Los que me conocen saben lo competitivo que soy, y por ello he mirado las clasificaciones de mi categoría de los años anteriores. No hay premio para categorías, pero sí clasificación, y un podio virtual en la maratón de Budapest me parecería un gran logro. Veo que entre 3:25 y 3:30 algún año se hubiera ganado un "bronce" , así que si hay suerte lo puedo conseguir.
Toca hablar ahora de la estrategia de carrera. Por lo que me comentó mi colega Oriol Riba, el recorrido es prácticamente plano en su totalidad. Sólo son reseñables los pequeños repechos para cruzar los puentes del Danubio, con sus correspondientes subidas y bajadas. Budapest tiene un total de 15 puentes ( 13 de carretera y 2 de ferrocarril) que unen Buda con Pest. Nosotros cruzaremos únicamente tres, alguno de ellos 2 veces: el mítico Széchenyi Lánchid (el Puente de las Cadenas), Szabadság hig ( el Puente de la Libertad), y Árpad hid ( que une el norte de la isla Margarita con Buda y Pest. Previo a la carrera cruzaremos otro puente, el Petófi hid, que une Ferencváros ( distrito IX, donde esta nuestro apartamento) con el Campus Lágymányos de ELTE ( situado en Kóbanya, distrito X), lugar que acoge varias facultades universitarias, y donde está situada la feria del maratón, y la salida y llegada del mismo. Por cierto, el Danubio es más ancho que cualquier otro río urbano que haya visto. El Puente de las Cadenas mide casi 400 metros ( 375) , mucho más que el más largo de Londres centro sobre el Támesis ( Blackfriars Bridge, 281), el más largo de París sobre el Sena (Pont Neuf, 232) o el más largo de Roma sobre el Tíber (Ponte Guglielmo Marconi, 235).
Basta de geografía urbana, volvamos a la carrera. Puesto que el recorrido es prácticamente llano, es más fácil diseñar la estrategia. Por supuesto, la idea es correr en split negativo, la segunda mitad mas rápida que la primera. Concretamente, me decanto una vez más, y van no sé cuántas, por la estrategia MARCO, aunque diría que jamás me ha salido bien. Parafraseando a Lennon, que popularizó la sentencia "la vida es eso que ocurre mientras tú estás ocupado haciendo otros planes", yo diría que "mi ritmo en un maratón es el que me sale mientras pienso cuál dijo el método MARCO que tocaría en este momento" ( acabado el maratón, también diría que mi plan de entrenamiento habitual es el que sigo mientras estoy lesionado, porque estoy lesionado casi siempre).
Resumiendo, esta estrategia propone dividir la carrera en 3 tercios de 14 kms cada uno, con una subdivisión en el primer tercio: de la salida hasta el km 3, y del 3 al 14. En cada uno de esos segmentos habrá un ritmo objetivo y unas pulsaciones máximas. Por tanto, habrá 4 ritmos objetivo, y las pulsaciones irán aumentando progresivamente. Será a partir del km 14 (principio del segundo tercio) cuando se correrá al ritmo promedio de maratón, y en el tercer tercio el ritmo es más rápido. Para mi objetivo de 3:27:26, la idea será esta:
* De la salida hasta el km 3, 5:05 /km. El pulso debe ser como máximo un 77,5% de la Frecuencia Cardíaca Máxima. En mi caso, 145.
* Del 3 al 14, ritmo de 4:57 con pulso máximo del 80,5% ( 150).
* Del 14 al 28, ritmo de 4:55 y pulso máximo del 84,5% ( 153).
* Del 28 hasta el final, ritmo de 4:51 y pulso máximo del 91% ( 159).
Con este plan, aunque al llegar al km 14 no fuera capaz de aumentar el ritmo y me quedara en 4:57, aún así lograría acabar el maratón en menos de 3 horas y media, lo cual me parecería muy satisfactorio. Mejoraría la marca de Málaga 2022, maratón al que llegué en pefecto estado de forma. Respecto a pulso, 159 será la línea roja que no debería cruzar antes de tiempo. Coincide con el umbral de lactato que estima mi reloj, el Garmin Forerunner 255. La máxima con la que trabajo también es la que estima mi reloj, 174. Sobre este tema del umbral de lactato hablaré de nuevo más adelante, cuando analice mi marca final, porque creo que influyó poderosamente en mi performance. En el que es mi mejor maratón hasta la fecha ( me gusta ser optimista, aunque serán difícilmente repetibles tanto la marca como la forma en que la logré), Barcelona 2015, corrí totalmente por sensaciones, sin la banda pectoral del reloj, y por tanto sin indicación del pulso. Además, ha sido uno de los dos únicos maratones en que corrí en split negativo. Pero dadas las condiciones en que llego ( la cercana lesión, la falta de experiencia reciente en maratón) quiero tener todo lo que pueda bajo control.
Llega el día soñado. Al contrario de lo que me pasó en Málaga, que acabado el maratón llego al apartamento y mis chicas aún estaban en la cama, aquí en Budapest madrugan y vienen conmigo a la salida, cosa que agradezco muchísimo y que me ayudo a salir con un estado de ánimo excelente. Para llegar a la salida sólo hay que cruzar el puente Petófi, son poco más de 20 minutos andando. Hay un gran ambiente en la salida, propiciado porque se mantiene la feria del corredor abierta (que no llegué a ver , y hay algunos juegos y actividades para los acompañantes, lo cuál es muy de agradecer, y hace la salida más vistosa. Por cierto, que había visto en la start list a una tal Anouk Baltar, una corredora francesa de la categoría W50. Eso me sorprendió mucho, acostumbrado a ser el único Baltar en las clasificaciones locales. Ví a miembros de su equipo, pero no a ella, aunque me fotografié con dos corredoras, les pedí que la saludasen y le dijesen que igual eramos familia (mi abuelo paterno era teniente de alcalde de Sant Adrià del Besòs en la época en que estalló la guerra civil. Se refugió en Francia, huyendo de la condena a muerte del bando franquista, y al parecer se estableció en Marsella, fundando una nueva familia, y ya no regresó).

Bueno, hemos llegado con tiempo para dejar las cosas en guardarropa, aplicarme un poco de crema de calor en las piernas, por si acaso, y dirigirme a mi cajón de salida, el segundo. Por cierto, que este Maratón está montado como multievento de fin de semana. El sábado se disputan carreras de 5k y 10k, y el domingo además del maratón hay medio maratón, y maratón de relevos ( con equipos de 2 y 4 miembros). Con todo ello se alcanza la estimable cifra de 40.000 inscritos. La startlist de maratón individual constaba de algo más de 8.000 corredores ( 7.408 finishers).Pues eso, me voy al segundo cajón, de un total de seis, para ritmos entre 4:30 y 5:00 el km, lo que suponen marcas finals de maratón entre 3:10 y 3:31. Decido situarme al final del cajón, porque además preveo salir más lento, a 5:05 el km. El ambiente me gusta, un día soleado y no demasiado frío. La salida se dará a las 9:00. Podría parecer algo tarde para un maratón del sur de Europa, pero en Budapest la temperatura en esta época es agradable. Según Klimat en la salida estábamos a 10º y 86% de humedad ( sensación térmica de 11º), y al llegar a meta, 3 horas y media después, las condiciones eran de 18º de temperatura y 53% de humedad ( resultando en una sensación térmica de 17º). Hasta yo debo reconocer que son condiciones muy buenas para correr un maratón; pero ojo, no ideales, ya que por ejemplo la calculadora que tengo por ahí de Greg Maclin ( no confundir con Greg McMillan, cuya calculadora no considera que se deba aplicar handicap para esta carrera), si introduces las condiciones climáticas del final, sugiere un handicap de 2' para mi marca). de hecho en algunos puntos del recorrido a pleno sol, pasé un poco de calor.

Por cierto, debo contar una curiosidad: durante este ciclo de 20 semanas que me ha llevado a Budapest, he utilizado 3 zapatillas distintas, pero todas ellas eran la ASICS Gel DS-Trainer 26, en distintos colores. Esta zapatilla siempre me ha dado un resultado extraordinario en maratón y medio maratón, pero lamentablemente ASICS ha dejado de fabricarla, lo cual nunca podré entender, porque era probablemente una de las mejores zapatillas mixtas del mercado, y además diría que es su modelo más antiguo, anterior a otras zapatillas de ASICS míticas también, como la Nimbus. Puesto en contacto con la marca y habiendo hablado también con el probador de zapatillas Gorka de Lera, de Runnea Team, la zapatilla de ASICS actual que se asemeja más sería la Magic Speed 4. Pero otra cosa que tampoco entenderé es que este modelo no admite plantillas personalizadas, y yo necesito usarlas. De hecho, diría que el ajuste de las plantillas ha sido clave para mi recuperación. Creo que es un claro paso atrás no poder poner tu propio plantilla. En fin, tendré que seguir buscando unas sustitutas... Por suerte tenía un último par sin estrenar, de la DS-Trainer 26, con lo que tras un par de entrenos llegaron ya aún muy nuevas, pero "domadas" a Budapest.

Las Electric Red / Back, una zapatilla muy bonita con la que corrí la Maratón de Empúries 2023. Ya habían sobrepasado los 800 kms de vida útil estimada, así que en este ciclo las utilicé sólo para la carrera 5k de junio (primera semana del ciclo) y para un cortísimo rodaje.

Las Carrier Grey / Black. Les he cogido mucho cariño, porque ha sido la zapatilla que me ha acompañado durante estas 20 semanas. Curiosamente, esta zapatilla no he llegado a usarla para competición, porque cumplió los 800 kms un par de semanas antes del maratón. En la foto aparece con chip amarillo porque la imagen está tomada pocos días antes de la Mitja Marató del Maresme, y finalmente no participé. A veces "estiro" la vida de las zapatillas un poco más de lo aconsejado, pero con mis antecedentes de lesiones prefiero no jugármela. En todo caso, con 800 kms en las suelas ya no era buena idea competir con ellas. Se han gastado pronto porque he pasado de usar 3 tipos de zapatillas a sólo una. Antes utlizaba unas Nimbus para las tiradas largas, unas voladoras ( últimamente las Saucony Type A9) para series cortas y competición de 5k-10k, y las DS Trainer para competiciones de medio maratón, maratón, series largas y tempo. Por prescripción facultativa, para mi recuperación necesitaba una zapatilla estable y lo suficientemente amortiguada; la Nimbus es muy amoprtiguada, pero poco estable, y las voladoras demasiado poco amortiguadas). Ahora, a pesar de correr sólo 3 días semana, el kilometraje se concentra en una sola zapatilla, y ha habido varias semanas en que he pasado de 60 kms. Estas ASICS Gel-DS Trainer 26 Carrier Grey / Black "merecían" correr el maratón. Me sabe mal no habérselo podido brindar, soy así de fetichista...

Estas son las Lake Drive / Shoking Orange, las que tuvieron el honor de correr el maratón. Estoy pensando en cambiar los cordones por los naranja del modelo anterior para rendir homenaje a su predecesora en el ciclo...
Estoy en la salida, animado y contento. Me gusta la música que pone el DJ. He cogido algunos taxis en Budapest y los taxistas ponían música de calidad, house, electrónica... Comparando con los de Barcelona, que en general llevan Los 40 o cosas peores, los húngaros ganan por goleada. Y en la salida del maratón, prefiero mil veces escuchar lo que estoy escuchando en Budapest que la sempiterna canción "Barcelona", que a mí, lejos de emocionarme , más bien me disgusta; eso sólo fue un montaje de marketing para "blanquear" a Freddy Mercury ( artista que aprecio poco), dotándole de un pedigree de "gran cantante" por hacer un dúo con la prestigiosa soprano catalana Montserrat Caballé. El tipo ya había "engañado" en su día al gran David Bowie para otro dúo en la canción "Under Pressure"... En fin ...
Ahí estoy disfrutando del ambiente, y encima , y no lo esperaba, mi familia puede estar justo a mi lado en la salida. En otros maratones o no es posible o ellas no estaban, y esta vez las tengo ahí mismo. Estoy feliz, abrazo a mis hijas, luego a mi mujer y me caen lagrimones, de la emoción, de volver 2 años y medio después a la salida de un maratón, tras tanto tiempo lesionado, tanto tiempo de lucha y esfuerzo por volver. Me despido, y me voy al otro lado del cajón, para calentar un poco. Mola, porque hay una especie de pasillo lateral al lado de la zona de salida, y lo utilizo para trotar brevemente, apenas 100 metros, 6 minutos antes de empezar el maratón.
Tomamos la salida. No es muy ancha, la verdad, pero debería ser suficiente. Sin embargo, no es nada fluida porque delante de mí hay corredores que salen al trote cochinero. Es algo que me pone de los nervios. Como siempre, mi máximo respeto por los ritmos de cada cual. Yo mismo le debo parecer una tortuga a los corredores de élite, o incluso a populares jóvenes ( y no tan jóvenes). Lo que es inadmisible es que la gente se sitúe en los primeros cajones de una carrera y salga casi andando. Ya lo he contado alguna vez, en algunas ocasiones me he situado en primera línea de salida, para figurar, por postureo, pero he sido consecuente con ello. Quiero decir que salgo al ritmo que toca, y cuando puedo me aparto para dejar paso. De hecho, recuerdo que diría que mi marca de 1000 m la debo tener en una edición de la Cursa de El Corte Inglés ( de cuando salia de Paseo de Gracia / Gran Vía y pasaba por el Estadi Olímpic), en que salí en primera fila , y tan escopeteado que, a pesar de que la salida es en ligera subida, al llegar al cartel del primer kilómetro, en la calle Aragón, ví que mi parcial era menos de 3' 30", cuando a lo mejor planeaba correr a un promedio de 4' 05" el km, y ya me fuí frenando. Bueno, el caso es que en esta salida de Budapest, ya me pongo un poco nervioso, cuando no tocaba, y me dan ganas de gritar algo así como "estamos para correr, no para caminar", pero me callo. El resultado es que llego al primer km en 5:15, lentísimo, quería llegar en 5:05; ni siquiera el consuelo de pulso bajo, porque lo hago en 145, justo lo proyectado. En esos primeros momentos soleados hubiera deseado un poco más de fresco, pero comparado con el sofocante calor barcelonés de este verano, es una maravilla. Saludo a un corredor de Badajoz ( encontré varios españoles por el camino). y hablamos un poquito. Le dejo, porque este hombre también es de esos que ha salido de demasiado adelante y su ritmo no me conviene. El parcial del segundo km es 5:05, correcto, pero el tercero otra vez lento, 5:15. Esta primera fase de ahorro de pulso y ritmos la saldo en 15:31 en lugar de 15:15, y al final el pulso es de 147, por encima de los 145 deseados. Vaya, no hemos empezado del todo bien. Pero oye, no es tan terrible. Yo voy a intentar controlar el pulso, acercarme al ritmo deseado, vigilar mis sensaciones físicas, sobre todo las que provengan de la zona lesionada, y tratar de disfrutar. Mi previsión es que, por lo comentado anteriormente de mi falta de tiradas largas, llegará un punto a partir del km 20 y pico, donde sentiré las piernas muy cansadas y sufriré. Mi deseo es que ese "pico" sea lo más alto posible, ideal si es de más de 10 kms, lo que significaría que ya habría sobrepasado el km 30!
Entramos en la segunda parte del primer tercio del maratón, donde mi plan es correr a un ritmo de 4:57 y que el pulso no sobrepase las 150 pulsaciones. Empiezo mal, porque me salto el cartel del km 4. Normalmente en competición anulo el lapso del reloj, para grabar el real, al pasar el punto kilométrico, pero estoy pensando que para evitar el riesgo de perder un dato, igual debería dejar activado el lapsus automático, es algo que tengo que pensarme...
En estos principios de la carrera, veo a un tipo que corre con una camiseta que es una bandera israelí. No una banderita, no, toda la camiseta es una bandera. Me cabrea. En su día, se me había pasado por la cabeza dejar pasar este maratón porque el gobierno actual de Hungría es de ultraderecha, y además recibieron a Netanyahu con todos los honores, sacando a Hungría de la Corte Penal Internacional para evitar detener al israelí, pues pesa sobre él una orden de busca y captura por crímenes de guerra ( Por cierto, salirse de ese organismo no exime al estado húngaro de efectuar la detención, pero a Orban eso le dio igual). Finalmente aquí estoy, porque no quería que las circunstancias políticas actuales me privasen de conocer Budapest. No esperaba un aluvión de banderas palestinas ( no ví ninguna), pero una cosa es ser israelí, venir a correr el maratón, y otra hacer exhibición de una bandera que está detrás de un genocidio, una bandera confesional, que lleva la estrella de David bien grande. Así que al adelantar al tipo, grité bien alto "From the river to the sea, Palestine will be free". El tío, a pesar de los auriculares que llevaba, aún no habrá olvidado el grito. Bueno, esta anécdota me subió un poco las pulsaciones, la verdad...
Estamos ya en e km 5, al que llego con un parcial de 5:07, y el 6 y el 7, por fin, los corro por debajo de 5 el km, ya tocaba, a 4:58. Cruzamos el mítico Puente de las Cadenas, y nos adentramos por avenidas del centro, pasando por la Ópera. Como llegué el sábado por la tarde y no paseamos, estoy descubriendo Budapest mientras corro. Esta parte del recorrido, en Pest, es de las pocos momentos en que abandonamos las orillas del Danubio, al que volveremos en el km 10. Y después de la carrera, cuando ya he conocido bastante bien Budapest ( hemos estado aquí hasta la tarde del jueves), me he dado cuenta de que es una ciudad tan extensa como bonita, y muy llana, sobre todo la parte de Pest ( en Buda hay un par de montes y colinas notables), lo que le permitiría tener un recorrido más amplio. El actual recorrido del maratón viene ser un paseo arriba y abajo de la ciudad a orillas del Danubio, entre los Puentes Rákóczi ( que no se llega a cruzar) y Árpád, con una incursión por la bonita Isla Margarita ( que no se recorre en su totalidad) y la antes citada por la zona de la Ópera. En 2023 se celebró en Budapest el Mundial de Atletismo y el recorrido era muy bonito; los corredores repetían tramos, pero la salida y la meta tenían lugar en la bonita y enorme Plaza de los Héroes, a la que además se llega por una bonita y plana avenida, Andrássy út. Luego he comprobado que en la edición popular de 2013 ó 2015, por ejemplo, se corrían más kilómetros por la zona centro, se recorría la Isla Margarita en su totalidad ( hay unos caminos interiores preciosos, que para un maratón de tamaño mediano en cuanto a participación como es Budapest sería factible utilizar), se adentraba un poco en Buda, e incluso la salida y la meta estaban en la Plaza de los Héroes.
Recorrido de 2025
Recorrido del Campeonato del Mundo de 2023
Recorrido de 2015
Volvemos a 2025, estamos en el km 10 y he llegado en 50:46, mientras proyectaba hacerlo en 49:54. Al menos el pulso está controlado, 151. La verdad, estoy mirando más el pulso que el ritmo, llevado por una prudencia quizás excesiva. De momento la musculatura está bien, no hay avisos ni sustos. Por aqui me he encontrado a más gente de Badajoz ( a los que les he comentado que parecía que Extremadura completa está hoy en Budapest), alguien de Aranjuez... Les voy pasando. Ah, como no, no podía faltar ni siquiera estando a 1400 kilómetros de distancia, un corredor con la camiseta del Medio Maratón de Barcelona de este año, probablemente la camiseta más cantona ( y fea) de la historia del running popular.
Llego al km 14, y aquí empieza el segundo tercio del maratón, en el que mi objetivo es correr a un ritmo de 4:55, con un pulso máximo de 153. Este pulso ya lo estaba alcanzando en los anteriores kilómetros, por cierto. Con el tema de controlar las pulsaciones, el ritmo se resiente, y hasta que llego al medio maratón, sólo un par de kms me salen por debajo de 5:00 el km. El medio maratón cae en 1:46.35, y el objetivo era pasarlo en 1:44:36 o al menos en 1:46:19. Hasta el km 24 voy en promedio a 5:05. Entramos poco después del km 25 a la Isla Margarita por su parte norte, y dentro de ella recorreremos 4 kms, 2 que se me antoja que son en ligera bajada, así que el regreso será en ligera subida. Es una parte bonita y diferente del recorrido, que saldo con algún parcial demasiado alto (5:13). Al pasar por la Torre de las Aguas, de estilo modernista, está el km 28. Por tanto, va a empezar el último tercio del maratón. Creo recordar que antes de entrar en la isla he dado alcance a un corredor que llevaba una camiseta oscura con una pequeña senyera en la espalda. le he preguntado si era catalán pero no, era de Lugo, y veo que la camiseta es del Barça, la segunda equipación negra. Hablamos un poco, le comento que hace demasiado calor para mi gusto, pero él dice que le ha parecido frío. Curioso. A pesar de haberle dado alcance yo, parece que acelera, porque al rato le pierdo de vista y no le volveré a ver.
En esta último tercio, el objetivo sería correr a 4:51, y el pulso no debería sobrepasar el umbral de lactato. Al llegar a este punto ya estaba en 159, 160. La verdad, en el segundo tercio del maratón me he centrado en que el pulso estuviera controlado, pero como he llegado aquí con ritmos peores que los previstos, ahora me digo que he de ser más permisivo, sin dejar de estar vigilante con mi estado físico. El cansancio es razonable, no tan grande como lo esperaba. Decido tomarme la segunda pastilla de sales, por precaución. Y bueno, está claro que ahora ya "no toca" intentar correr a 4:51, cuando el promedio al que he llegado hasta aquí está por encima de 5:00. Lo realista será correr lo más cerca posible de 5:00, y que el pulso no se dispare en exceso.
En el 29 salimos de la isla y, tras deambular un par de kms por la parte más al norte del recorrido, a partir del 32 volvemos a la orilla del Danubio de la parte de Pest. Aquí me vuelvo a topar con el israelí, y naturalmente le grito de nuevo "From the river to the sea, Palestine will be free". Recibo aplausos por parte de dos corredores cuya nacionalidad ignoro. Y les comento lo que dije antes, que una cosa es correr el maratón y otra exhibir una bandera no muy conveniente dadas las circunstancias. Me dan la razón.
Bien, del 32 al 40 vamos a seguir la orilla del Danubio, por Pest, como decía. No hay atisbo de muro, pero tampoco quiero sobrarme, que en algún maratón he intentado acelerar a partir del km 12 ( "donde realmente empieza el maratón") y la aventura ha acabado en el 36...
Desde el 29 al 31 ( me pierdo las señales intermedias) me sale un ritmo promedio de 5:12, que rectifico bien desde ahí al 34, a promedio de 5:04. 35 y 36 vuelven a salir lentillos, a 5:12, pero me vuelvo a poner las pilas. En el 37, cerquita del cartel está mi familia, a los que les dedico mi tercer y definitivo canto de "From the river to the sea, Palestine will be free"
Me noto fuerte, y vuelvo a ponerme a ritmo más vivo. Hasta el 39 a ritmo promedio de 5:05, que a la postre resultará el ritmo promedio de toda la carrera. Al 40 en 5:02, y cruzamos el Puente de la Libertas, para volver a la zona de salida. Me siento bien, pero llego en 5:14 al km 41. Ahora ya se huele la meta. Ya no hay nada que temer, puedo exprimirme. Ah, ya desde el km 32 he dejado de estar atento al pulso, entonces estaba ya en 162, por encima de la "línea roja", de 160, pero a esas alturas no hay problema. Desde el 37 ya en 164, y en el 41 ya estoy en 167. Voy acelerando, llego al 42 con el mejor parcial de todo el maratón, 4:55, y los casi 200 metros finales los cubro en 57", a 4:31 el km. Pensé que lloraría al llegar, pero ya lo hice antes de la salida y estoy muy contento, feliz. Sale 3:34:28 , es la segunda peor marca de mi vida ( sin contar el maratón de 3:45 en el que hice de liebre), pero ya antes de analizarlo, nada más cruzar la meta , sé que es uno de los maratones en que más he disfrutado. Y realmente, ya analizando con datos en la mano, es el primer maratón en que realmente disfruto de verdad, de principio a fin, desde aquel ya muy lejano Barcelona 2015 en que conseguí mi marca personal ( SIN SUFRIR. recalco esto porque el disfrute me lo dio mi desempeño en carrera, no la marca final). Desde entonces, encadené una serie de maratones con marcas entre 3:06 y la "innombrable" de Empúries 2023, y en todos ellos, durante más o menos tiempo, sufrí.
Me nombraron Doctor en Budapest, creo que por mi titulación académica de MBA :-)
Acabo 15º de categoría, de un total de 173 atletas masculinos M60. Es un puesto muy meritorio, por encima del 10% de los finishers. La verdad, aspiraba a "podio", pero eso era antes de la lesión. Además, comprobé que en el mejor de los casos, sin la lesión, con un 3:20 hubiera quedado 6º. El 3º hizo 3:12, así que el podio no era viable ( el año pasado el 3º hizo 3:27, el nivel de este año ha sido bastante más alto).
Han pasado 2 meses del maratón cuando acabo de escribir esta crónica, pero hay cosas de las que ya fui consciente en la propia carrera, o pocos horas después. Y la primera es que este maratón lo he corrido CON LA CABEZA. Eso significa que he hablado conmigo mismo durante la carrera, y me he dicho: "tío, recuerda que hace un mes te rompiste un isquio y estuviste 3 semanas sin correr, en plena fase de Peak. Has dejado de hacer 3 tiradas largas de 30k o más, y te has perdido test de Media Maratón corrida a ritmo de Maratón. Así que no quieras hacer como si no hubiera pasado nada".
Curiosamente, antes de que a mí mismo me hubiera dado tiempo de mirar mi resultado, mi amigo Cristian me comentó "casi has corrido en split negativo". Y yo pensé, "cómo que casi? Claro que he corrido en split negativo!". Pero no, Cristian llevaba razón: primera media en 1:46:35, segunda en 1:47:53, 1' 18" más lenta que la primera. En cambio, mi sensación en carrera ha sido de que iba en progresión. Mi explicación es que sólo he puesto realmente la directa desde poco antes del km 37, hasta entonces he corrido con esa prudencia que mencionaba antes, pendiente tanto del estado de mi isquio como de que el pulso no se disparase antes de tiempo.
Y ahora viene la autocrítica. Bueno, crítica hacia mi persona, pero también a mi "instrumental". Estoy convencido de que mi reloj ha estado subestimando durante mucho tiempo mi umbral de lactato, que en las fechas previas del maratón cifraba en 159. Seguramente eso se debe a que durante todo el entrenamiento de julio a septiembre, el calor me ha obligado a bajar los ritmos, y por eso el cálculo es pesimista. Y yo, por prudencia, he decidido creerme ese umbral, y he trazado un plan de no sobrepasarlo en ningún momento. De hecho, sólo lo he empezado a estar claramente por encima a partir ya del km 32 (162). Por eso no he sufrido nada, me siento un poco "culpable" porque no me he retado de verdad, mi sensación, dejando de lado las cifras, es que he hecho una tirada larga de 42k a ritmo alegre, con algo de aceleración hacia el final. Incluso he acabado con un pequeño trote de descarga desde meta hasta la zona de guardarropa.
Me es fácil perdonarme, aún sin la lesión estaba obligado a ser prudente en este regreso a "THE ONLY RACE THAT MATTERS". 2 años y medio sin correr ningún maratón, y encima el último había sido fallido, caminando/estirando los últimos kilómetros. El anterior a Empúries había sido Málaga, diciembre 2022, en el que sufrí lo indecible para firmar un pobre, o así me lo pareció, 3:29. Así que creo que hice lo correcto, pero mi fuerte ego competitivo siempre busca ir al límite, y si siento que no ha sido así, me culpabilizo.
Y ahora, nuevas metas. Que hasta hace un par de semanas eran correr el Maratón de Sevilla, precedido de la Mitja de Granollers como último test. Pero una nueva lesión, que aparece 4 semanas después de Budapest, me ha obligado a adaptarlos. El objetivo será el Maratón de Barcelona, Campeonato de España y de Catalunya de Maratón. Sevilla estaba demasiado cerca, y BCN no lo bastante lejos, pero lo quiero intentar. La Mitja de Granollers será la sede del Campeonato de Catalunya de Media Maratón, y a él llegaré sin poder competir. En el momento que escribo esto, aún estoy recuperando, faltan apenas 9 días, y aún no sé si será buena idea correr 21k. Y la semana siguiente, el otro "objetivo" será el Campeonato de Catalunya de 5k, en Sant Antoni. Un despropósito juntar tanto las competiciones, y encima contra mis intereses, me hubiera venido mucho mejor que los campeonatos fueran en el cuarto trimestre, para estar recuperado. Además, las fechas las han anunciado hace 4 días, y aún hay más despropósitos, que ya contaré en su momento.