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VERDADES COMO PUÑOS

"Nulla aesthetica sine ethica. Ergo apaga y vámonos" (No hay éstética sin ética). JOSÉ MARÍA VALVERDE.


jueves, 5 de mayo de 2011

Donde las dan, las toman










Desde hace unos meses, tengo la desgracia de ser el presidente de la comunidad de propietarios de la finca donde resido. A las molestias inherentes al cargo se une una época de mucho trabajo y responsabilidad, ya que afrontamos la restauración de la fachada, amén de intervenciones diversas que ni me apetece relatar ni creo que interesen un ápice a mis queridos lectores.



El caso es que, como presidente, recibí hace unas semanas una carta de la comunidad de propietarios de la finca de al lado, en la que se quejaban de una serie de cosas. Traduzco la carta del original catalán. Ah, me he tomado la libertad de sustituir el nombre real de la calle por otro. Puesto que a Xavi Hernández, el maravilloso futbolista del FC Barcelona - en mi humilde opinión uno de los mejores centrocampistas de la historia del fútbol - tarde o temprano le dedicarán una calle, me he tomado la libertad de tomar prestado su nombre a tal efecto. La carta decía así:

"Señores,

Siguiendo instrucciones de la Junta de Propietarios, nos ponemos en contacto con ustedes como admistradores de la finca de la c/ “Xavi Hernández 416” para trasladarles las quejas de la Comunidad que administramos, ya que algunos de los vecinos de número 418 se dedican a tirar deshechos, colillas, preservativos usados y otras porquerías al patio de la finca del 416. Estamos seguros de que entenderán el malestar de nuestros vecinos y que harán lo posible para que estas situaciones tan desagradables no vuelvan a repetirse. Agradecemos de antemano su colaboración y aprovechamos la ocasión para saludarlos muy cordialmente. Atentamente, R.B.P."

Una carta muy correcta, pero que de inmediato suscitó mis ganas de respuesta. Días después, contraataqué con una misiva. Mi querida esposa, a pesar de estar comprensiblemente cansada de mis paridas y pretendidas gracias habituales, después de tantos años junto a mí, la verdad es que al leer mi respuesta se rió con muchas ganas. Es por ello que creo que mi carta puede valer la pena leerla, y por eso la publico aquí. Incluyo el original catalán y también su traducción. La carta está "pensada" en catalán, imaginándome que soy una suerte de Quim Monzó, en su vertiente más sarcástica. Monzó es una de mis autores favoritos, y disfruto incluso más de sus columnas en La Vanguardia que de sus relatos; releo de vez en cuando algunos artículos suyos que me han hecho reir muchísimo. No pretendo estar a la altura de tan gran creador literario, pero sí deseo reconocer la influencia que sobre mí ha ejercido de manera más o menos inconsciente mientras redactaba la carta.





Quim Monzó




Mi carta era la siguiente (empiezo con el original catalán y, a continuación, su traducción al castellano):

"Senyors,

He rebut, com a president de la Comunitat de Propietaris de la finca Xavi Hernández 418, la seva amable carta de data 9 de març en la que, en nom de la Comunitat de Xavi Hernández 416 ens expressen el seu malestar pel llençament de diversos objectes al pati de la seva finca, per part d’ “alguns” – cito textualment que parlen vostès en plural –veïns de la nostra comunitat. Per suposat que entenc perfectament el seu malestar. Jo mateix personalment he estat víctima directa durant messos, anys, d’aquest “llençador” – utilitzo el singular, per dos motius: el primer, que no m’agraden les generalitzacions; el segon, els hi desvetllaré de seguida -, donat el cas que un dels patis de la nostra comunitat, precissament el del meu pis, també ha patit aquests llençaments. Diguem-ne que aquest franctirador no seleccionava objectius, doncs tant el pati de la seva comunitat com el meu han sofert els seus “atacs”.

Afortunadament, fa unes setmanes que aquestes accions han deixat de produïr-se, coincidint, diguem-ne que “casualment” per ser precissos i no establir relacions no provades de cause-efecte, amb la marxa d’uns veïns de la nostra finca, dels quals un servidor – afeccionat a fer de detectiu en aquests cassos, vist que les persones incíviques no solen confesar de bon grat els seus vergonyosos actes - en sospitava que un d’ells, un adol.lescent, era el causant del “bombardeig”. Bé, almenys dels objectes relacionats amb la pràctica de fumar; respecte als destinats a impedir la concepció no tenia un candidat clar ( si es tractava també de l’adol.lescent, el felicito per la seva precocitat i responsabilitat sexual que no, obviament, pel seu intolerable incivisme). Així que, si finalment hem trobat la causa-efecte, el cas està solucionat, per satisfacció de tots nosaltres. I si no és així, prego que ens ho tornim a comunicar.


Ara bé, aprofitant l’ocasió, i ja que fins ara hem compartit els nostres “malestars”, permetin-me que hi afegim un més, força recent per cert. Fa uns messos van aparèixer al nostre terrat uns excrements que per la seva forma, color i tamany no semblaven humans. Tampoc no tinc coneixements de zoologia, però apostaria que són de gos. Vaig posar el fet en coneixement dels veïns, i poc després vam poder veure I comprovar que el “regalet” provenia de la finca de Xavi Hernández 416, enviat per uns nois - en plural – que no havien trobat millor manera de divertir-se. Sembla que, per desgràcia, la mala educació i les conductes incíviques no tenen fronteres …

N’estic segur que entenen el nostre malestar i que faran el posible perquè aquestes situacions tan desagradables no tornin a repetir-se. Creguim-me que la nostra intenció és conviure en pau i no entrar en una dinàmica hostil de recíprocs llençaments d’objectes poc edificants. En tot cas, llencem-nos flors, si s’escau. Agraeixo la seva col.laboració i comprensió i aprofito per enviar-los una afectuosa salutació.



Atentament,


Antoni Baltar
President de la Comunitat Xavi Hernández 418"

Y aquí, la traducción:

"Señores,


He recibido, como presidente de la Comunidad de Propietarios de la finca “Xavi Hernández 418” su amable carta de fecha 9 de marzo en la que, en nombre de la Comunidad de “Xavi Hernández 416” nos expresan su malestar por el lanzamiento de diversos objetos al patio de su finca, por parte de “algunos” – cito textualmente que hablan ustedes en plural – vecinos de nuestra comunidad. Por supuesto que entiendo perfectamente su malestar. Yo mismo, personalmente, he sido víctima directa durante meses, años, de este “lanzador” – utilizo el singular, por dos motivos: el primero, que no me gustan las generalizaciones; el segundo se lo desvelaré enseguida -, dado que uno de los patios de nuestra comunidad, precisamente el de mi piso, también ha sufrido estos lanzamientos. Digamos que este francotirador no seleccionaba objetivos, pues tanto el patio de su comunidad como el mío han sufrido sus “ataques”.

Afortunadamente, hace unas semanas que estas acciones han dejado de producirse, coincidiendo, digamos que “casualmente” por ser precisos y no establecer relaciones no probadas de causa-efecto, con la marcha de unos vecinos de nuestra finca, de los cuales un servidor – aficionado a hacer de detective en estos casos, pues las personas incívicas no suelen confesar de buen grado sus vergonzosos actos – sospechaba que uno de ellos, un adolescente, era el causante del “bombardeo”. Bien, al menos de los objetos relacionados con la práctica de fumar; respecto a los destinados a impedir la concepción no tenía un candidato claro ( si se trataba también del adolescente, le felicito por su precocidad y responsabilidad sexual; no, obviamente, por su intolerable incivismo). Así que, si finalmente hemos encontrado la causa-efecto, el caso está solucionado, para satisfacción de todos nosotros. Y si no es así, ruego nos lo vuelvan a comunicar.



Ahora bien, aprovechando la ocasión, y ya que hasta ahora hemos compartido nuestros “malestares”, permítanme que añada uno más, bastante reciente por cierto. Hace unos meses aparecieron en nuestro terrado unos excrementos que por su forma, color y tamaño no parecían humanos. Tampoco tengo conocimientos de zoología, pero apostaría que son de perro. Puse el hecho en conocimiento de los vecinos, y poco después pudimos ver y comprobar que el “regalito” provenía de la finca de “Xavi Hernández 416”, enviado por unos chicos – en plural – que no habían encontrado mejor manera de divertirse. Parece que, por desgracia, la mala educación y las conductas incívicas no tienen fronteras…

Estoy seguro de que entienden nuestro malestar y que harán lo posible para que estas situaciones tan desagradables no vuelvan a repetirse. Créanme que nuestra intención es convivir en paz y no entrar en una dinámica hostil de recíprocos lanzamientos de objetos poco edificantes. En todo caso, tirémonos flores, si ha lugar. Agradezco su colaboración y comprensión, y aprovecho para enviarles un afectuoso saludo. Atentamente,



Antoni Baltar
Presidente de la Comunidad Xavi Hernández 418”

1 comentario:

Nacho Cembellín dijo...

Jajajaja... me gustas señor Cuesta.