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"Nulla aesthetica sine ethica. Ergo apaga y vámonos" (No hay éstética sin ética). JOSÉ MARÍA VALVERDE.


jueves, 23 de agosto de 2012

Running in Paris

He pasado recientemente una semana en París con mi familia. Aunque ya había estado anteriormente 2 veces en la ciudad de la luz, nunca la había contemplado con ojos de runner. Por eso me preparé especialmente para la tirada larga que me tocaba realizar el domingo 22 de julio. El miércoles y jueves anteriores mi recorrido fue corto: 10 km de carrera contínua suave el primer día,  y 11 km el segundo día ( 3 km de calentamiento, 5 km de fartlek, 3 km de enfriamiento). El sábado descanso, y el domingo el "gran día". Ya antes de emprender el viaje, proyecté sobre el papel un recorrido al borde del Sena, pasando por lugares emblemáticos de París (Tour Eiffel, Notre Dame, Tulleries, Place de la Concorde, Champs Élysées, Arc de Triomphe). Serían 14 kms de ida, y con la vuelta, 28 kms. Gran kilometraje para ser únicamente mi 3ª semana del ciclo de 16 de preparación para la Maratón del Mediterráneo, pero bueno, el entreno previsto era de 24-28 kms, no se salía del rango. La cosa pintaba muy bien sobre el mapa:





En mis paseos y entrenamientos de los días previos, ya  había recorrido, bien caminando o corriendo, los tramos entre el km 1 y hasta casi el 8, y entre el 10 y el 12. Más o menos ya tenía previstas las posibles contingencias. París es una ciudad de mucho tráfico, pero siendo domingo y cerrándose por ello algunas vías a los vehículos, esperaba tener un recorrido más o menos tranquilo. Eso sí, había un evento que podía alterar considerablemente mis planes: y es que amigos, este domingo 22 de julio era el final del Tour de France...

Salí temprano, pocos minutos después de las 8 de la mañana, del apartamento que habíamos alquilado en Vaugirard, en el arrondissement 15º de París, en plena Rive Gauche del Sena. Este es el distrito más extenso y más poblado, pero el barrio donde estábamos era un lugar muy tranquilo y agradable, y además con la estación de metro justo enfrente del apartamento; Ese era el punto de partida de mis carreras. El objetivo de hoy era correr 28 kms en algo menos de 2 horas y media. 



El punto de salida y llegada de mis entrenamientos parisinos

París es una ciudad de mucho tráfico, y por ello el domingo es un gustazo salir a correr, cuando esos vehículos que son los auténticos dueños de las ciudades actuales, imponiendo su ruido y contaminación, se retiran a sus garajes y dejan las calles para sus legítimos propietarios, los ciudadanos. Por cierto que en París abundan los puntos de recarga de coches eléctricos, y los domingos se cierran determinadas vías - por algunas tuve el placer de correr - y se reservan a paseantes, corredores, patinadores y ciclistas. Gran iniciativa, de la que deberían tomar nota al sur de los Pirineos...



Bien, voy a un ritmo aproximado de 5' el km. Al principio del recorrido me encuentro con diversos controles policiales ; era de esperar, teniendo en cuenta el Tour. De todas formas, mi marcha no se ve interceptada, así que puedo llegar a la isla de Sant Louis, bordeando el Sena, sin ningún problema. El día es agradable y soleado, y la temperatura cercana a los 20º, soportable. Siento una sensación tan cercana a la felicidad que si llevara encima un móvil - sólo lo llevo para correr algunos días de invierno, dentro del cortavientos - llamaría a todos mis amigos runners para compartir con ellos estas emociones.



Cruzo ya la isla, y me voy a la otra orilla del Sena. Cruzo por delante del Louvre  - es mágica la sensación de cruzar por debajo del arco - para enfilar las Tulleries. Entro en los jardines y paso por debajo del mini-arco de triunfo; es más o menos el km 11 de mi recorrido. Y poco después, empieza la "aventura": me encuentro cerrada la puerta de las Tulleries, la que desemboca en la plaza de la Concorde. ¡Maldición! Giro a mi izquierda buscando una salida lateral, pero ésta no existe. Vuelvo hacia atrás hasta más o menos la mitad del parque, lo cruzo transversalmente para salir por la parte norte. Ahora parece que se resuelven mis problemas; veo vallas en la acera y un grupo de corredores y parafernalia ciclista, pero puedo correr hacia la Concorde. Otro contratiempo, un tapón de turistas me impide el paso, he de desandar mi camino. Paro y le pregunto a un policía por dónde ir. La solución no es tan difícil, bordeo finalmente las Tulleries por su cara sur, a orillas del Sena. Y por ahí sigo, hasta que por fin puedo intentar acceder a los Champs Elysées...

Así me encontré los Champs Elysées: cortados "para mí"

Y ahora viene el momento glorioso del recorrido, por el que habrán valido la pena todos los desvíos e inconvenientes. Estoy en el tramo de la avenida que lleva al arco de triunfo, punto en el que iniciaré mi regreso a casa. Decido situarme en el centro de los Champs Elysées, cortados al tráfico. Me doy el gustazo de correr en solitario hasta el Arco. Sí, momento triunfal :-) Ahora emprendo el regreso. Este iba a ser el km 14, pero con tanta vuelta y rodeo, son casi 17 kms... Empiezo a acelerar el ritmo, aprovechando la bajada. En eso que aparece un coche de policía, que me hace señas para que me haga a un lado. Así procedo, pero algunos metros más adelante aparece otro policía que me parece interpretar que desea que salga de la zona vallada y me vaya a la acera. Me hago el loco, pero oigo a mi espalda unos gritos; es el agente. Le hago gestos de disculpa y como "buen chico" me voy a la acera. Pero bueno, ya he corrido por el centro de los Champs Elysées, que me quiten lo bailado...

Por cierto, los Casi 6 kms que haré de más supondrán como una media hora de retraso sobre mi hora de regreso prevista. No quiero que se inquiete mi familia estando en una ciudad extraña, así que a correr más... Calculo que consigo ritmos de 4:45 /km, o por ahí.

Más o menos, el recorrido real


El regreso no tiene más historia. Es una recorrido llano, muy agradable, aprovechando algunos Quais cerrados al tráfico. Cuando estoy casi en casa, ya he recorrido unos 30 kms, pienso que no me costaría nada hacer un total de 42 kms y completar un maratón no oficial. No tiene ningún sentido, pero hubiera sido curioso. En todo caso, como me falta el tiempo, no hago locuras y sigo hasta el apartamento. Llego en 2 horas y 48 minutos. El recorrido ha sido de entre 32,2 y 33 kms, una buena paliza. Pero el recuerdo que me llevo, inolvidable



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